Cabecera web Ayuntamiento de Cartagena

cartagena.es

Lunes, 13 de Febrero de 2012 Urbanismo - Deportes - Juventud - Educación -  Asuntos Sociales - Mujer - Alcaldía - Medio Ambiente

AGENDA

Compartir: Facebook  twitter delicious  technorati yahoo meneame myspace digg ImprimirImprimir Enviar a un amigoEnviar a un amigo

Domingo 29 Noviembre 2009 - Visto: 1904 veces


Ensemble Tournières. Música de cámara en tiempos de Haendel

El concierto de música clásica se realizará en el Museo del Teatro Romano, a las 20,30 horas


El Museo del Teatro Romano abre sus puertas a todos los cartageneros para inaugurara en Cartagena el ciclo de música Clásica, Efectos Sonoros, el domingo 29 de noviembre, a las 20,30 horas.

 

La actuación estará a cargo del grupo Ensemble Tournières. Música de cámara en tiempos de Haendel, un cuarteto de músicos procedentes de la Región de Murcia, Francia e Italia que interpretan música barroca con instrumentos de época.

 

La entrada es gratuita y dirigida a todos los públicos.

 

LA MÚSICA DE HAENDEL

 

Si tuviéramos que describir con la mayor brevedad la música de Haendel, no podríamos evitar de definirla como 'música para cantar'. La música instrumental de Haendel canta: siempre nos presenta una melodía, una curva, una narración, un afecto, un gesto dramático, una atmósfera de teatro. No sabemos mucho de sus años jóvenes en Hamburgo, bajo las órdenes de Keiser. Solía tocar el clave en la ópera: su temperamento era fogoso, orgulloso, desbordante.

 

Llegó a desafiar en duelo a su amigo Mattheson, y cuando llegó a Roma, pocos años después, se convirtió en el ¿caro Sassone¿ (el querido sajón), deslumbrando con su música apabullante a cardenales y príncipes, que se disputaban su amistad. Pese a que la ópera estuvo siempre al centro de sus intereses, no debemos olvidar su extraordinaria música instrumental: composiciones para clave, concerti grossi, concerti para órgano, música de cámara para varios instrumentos,¿

 

El Cuarteto en re menor pertenece a una colección manuscrita, cuya autoría no está del todo definida. Aunque recientemente ha sido atribuida a Telemann, la inspiración haendeliana es clara ya en su comienzo, que nos recuerda algunas arias de los primeros oratorios. Es llamativo y raro en este precioso cuarteto, el uso del violoncello como instrumento solista, especialmente lucido en el tercer movimiento. En la Oda a Santa Cecilia Haendel asigna al cello solista la representación de la concha de la lira de Orfeo. Sin embargo fue el violín el instrumento paradigmático de la música instrumental del Barroco. Su tradición procedía del siglo XVII, y estaba especialmente arraigada en Italia, donde era considerado casi el único instrumento que podía competir con la voz. Las pocas sonatas de Haendel para violín, inspiradas claramente en los modelos de Corelli, se han ganado un puesto firme en el repertorio del instrumento, por su dificultad técnica y la solidez de su invención.

 

La Triosonata es el género estrella de la música de cámara del Barroco: en ella se combina la ligereza melódica de la sonata solista con la textura de contrapuntos, fugas e imitaciones de la música más elaborada. Las de Haendel reflejan el equilibrio entre estas dos almas de la composición, con un fuerte contenido afectivo en los movimientos lentos. También Bach escribió una extraordinarias triosonatas, aunque las dedicó a su instrumento principal, el órgano.

 

Las seis Triosonatas para órgano son un ejemplo de la combinación de elementos típicos de este género, que en Bach alcanzan una cumbre nunca superada, tanto por la dificultad de la escritura como por la profundidad de su concepto. Hemos querido rendir un pequeño homenaje tanto a Haendel como a Bach, adaptando la primera de ellas a nuestro conjunto: la diferencia de timbre entre el violín y la flauta permiten destacar el brillante diálogo de las partes melódicas. El exuberante primer movimiento nos recuerda ciertas atmósferas de los Conciertos de Brandenburgo, mientras que el segundo movimiento nos induce a la meditación y a una dulce plegaria, en un ambiente de íntima conversación. La pieza se cierra con una especie de divertissement, entre saltos y carreras, en un ambiente divertido y juguetón.

 

Un ambiente parecido se divisa en el Cuarteto de Paris de Telemann, perteneciente a una colección de seis cuartetos escritos por los virtuosos parisinos. Es una de las piezas más celebre de la música de cámara del Barroco. La fantasía y el ingenio de Telemann resplandecen en toda su energía. El compositor revela un dominio extraordinario de los estilos y los géneros, pasando casi sin solución de continuidad de lo solemne a lo jocoso, de lo danzante a lo lírico, para desembocar en el Modéré final, memorable monumento al género de la chacona francesa, aquí reinterpretado y construido con el más emocionante sentido del espectáculo.

 

Haendel, maestro del sublime, se transfigura en la música de cámara de su época, donde Bach aporta la profundidad del intelecto y Telemann la argucia y la inteligencia, que adereza con dosis de catarsis.



© Gabinete de Comunicación y Protocolo, Ayuntamiento de Cartagena (España). Tlf.: 968 12 88 10. E-mail: prensa@ayto-cartagena.es