¿Qué puede mover a once importantes editoriales de países como Alemania, Francia, Brasil o Rusia a apostar sin reservas por una novela de un autor hasta ahora desconocido? ¿Por qué razón las más prestigiosas agencias literarias se han disputado a un novelista primerizo, cuando un autor de este perfil habitualmente tiene que blindarse contra las frustrantes negativas que hacen tan difíciles sus comienzos literarios?
Entre las muchas razones que han permitido a Antonio Garrido entrar en el mercado editorial por la puerta grande, podríamos destacar una: ha diseñado su novela, nacida para convertirse en un best seller, con la misma precisión con que durante años ha trazado sus proyectos de ingeniería. Para Garrido, la literatura no es sólo inspiración: es el fruto de un cálculo minucioso e impecable.
Antonio Garrido es un ingeniero de 45 años, profesor de universidad y diseñador de coches, que un buen día y gracias a un providencial encuentro, decide hacer realidad uno de sus sueños de infancia y escribir una novela.
Ahora Garrido no sólo ha cumplido su sueño, sino que se ha convertido en un caso insólito en el panorama editorial de este país: es el primer autor español novel que vende los derechos a diez países antes de su publicación en España. Actualmente se está traduciendo al alemán, ruso, italiano, portugués, francés, polaco, griego, croata y magiar. Además se están negociando los derechos para otros 10 idiomas más entre los que destacan el japonés o el chino.
¿Podrá la hija de un escriba decidir el destino de la cristiandad?
Alemania, año 799. Carlomagno, rey de Occidente, encarga a Gorgias, un experto escriba bizantino, la traducción de un documento de vital importancia para la cristiandad. Mientras tanto, Theresa, hija de Gorgias y aprendiz de escriba, se ve obligada a huir de Würzburg debido a una falsa acusación. La joven busca refugio en la ciudad abacial de Fulda, donde conoce a Alcuino de York, un fraile britano que investiga una terrible plaga que asuela la ciudad. La misteriosa desaparición de Gorgias conducirá a Theresa a una conspiración de ambición, poder y muerte, en la que nada es lo que parece. En compañía de Alcuino, la joven deberá luchar hasta su último aliento para encontrar a su padre, desenmascarar a los culpables y resolver un misterio del que depende el futuro de la cristiandad.
Combinando rigor histórico con una prosa elaborada y un ritmo trepidante, la novela de Antonio Garrido invita al lector a efectuar un intrigante recorrido por ciudades, claustros y abadías medievales en un apasionante thriller inspirado en un hecho real.
La novela contiene todos los elementos para convertirse en un éxito; además cuenta con una protagonista femenina en plena Edad Media, algo no muy habitual: ¿sin duda creo que las mujeres han demostrado a lo largo de la historia, que pueden y deben ser protagonistas. En los tiempos de Carlomagno, la sabiduría no era patrimonio exclusivo del género masculino. Ejemplos reales, como los de Gisla y Rotruda, a quienes Alcuino de York consultaba sus trabajos, confirman este hecho¿.
Su ritmo vertiginoso atrapa al lector hasta la última página. El autor utiliza todos los elementos, reales y de ficción, a su alcance para construir una novela que no dejará indiferente a nadie. No olvidemos que quince países ya han confiado en La Escriba.
Permítame empezar con una pregunta obligada ¿Cómo un diseñador de coches decide escribir una novela histórica? He de reconocer que siempre me había apasionado el género, pero creo que nunca habría comenzado ¿La Escriba¿ de no mediar un encuentro casual hace ocho años en Alemania, durante un congreso de automóviles. Lo cierto es que un desconocido me condujo por error hasta un hecho histórico tan apasionante que despertó en mí la necesidad de investigar y de escribir luego esta historia.
¿Se refiere al manuscrito de Constantino? Efectivamente. El documento que permitió a una iglesia balbuceante e indefensa, armarse de poder y erigirse en la dueña absoluta del destino de Europa.
Un documento que, según cuenta, ocultaba un terrible secreto. Y que me permitirá que no revele por respeto a los lectores.
¿Entonces no es una novela de caballeros y princesas? La edad Media es mucho más que castillos y guerras. A finales del siglo octavo, Europa era un cadáver, los pueblos bárbaros eran sus gusanos, y la religión y la oscuridad se adueñaban de su alma. Pero el hecho más importante, el que conformó todo el posterior devenir de Occidente, desde las cruzadas hasta la inquisición, tuvo lugar en esos años y es lo que se cuenta en esta historia.
Sin embargo, pese a basarse en un hecho real, algunos personajes no lo son. Como en toda novela histórica, en ¿La escriba¿ coexisten personajes reales con otros de ficción. Carlomagno, su ministro Alcuino de York, el papa León III o la emperatriz Irene de Bizancio, se retratan con fidelidad, como la mayoría de los sucesos relatados. Pero el peso de la trama recae sobre una joven aprendiz de escriba, que será quien viva en su piel graves peligros y aventuras.
Una mujer protagonista en la Edad Media, ¿no es una apuesta arriesgada?
La verdad, creo que las mujeres han demostrado que pueden ser protagonistas, tanto en la Edad Media como en cualquier época. Pero si a lo que se refiere es a la posibilidad de que una joven adquiriese cultura y protagonismo en un mundo de hombres, le señalaré que en los tiempos de Carlomagno, la sabiduría no era patrimonio exclusivo del género masculino. Ejemplos reales, como los de Gisla y Rotruda, a quienes Alcuino de York consultaba sus trabajos, confirman este dato.
¿La Escriba¿ revela un amplio trabajo de documentación. ¿Cómo lo llevó a cabo? He de reconocer que con un enorme esfuerzo. Tenga en cuenta que no soy historiador, y sin embargo, eso no me eximía a la hora de dotar a la novela de credibilidad. Por eso frecuenté Wurzburg y Fulda, los lugares en los que transcurre la novela, para investigar en sus fortalezas y abadías, en sus museos y sus bibliotecas. Consulté cuanta bibliografía encontré disponible, y por supuesto, confié en la ayuda de expertos.
Siendo tan difícil para un escritor novel publicar un libro, ¿Cómo afronta el hecho de que su primera novela se esté traduciendo al alemán, el ruso, el italiano, el francés, el portugués, el magiar, el griego y el polaco, y negociando la venta de derechos a otros diez idiomas más, tan extraños como el japonés, el taiwanés o el chino, cuando no ha aparecido en Castellano? Pues desde luego, estoy sorprendido. Supongo que en parte he tenido suerte, y que Carmen Balcells, mi agencia literaria, hace bien su trabajo.
Hablando de personajes, en la novela nunca se tiene la certeza de quienes son los malos y quienes los buenos. Es que en la vida, nada es completamente blanco o negro. Mis personajes se equivocan, maduran, aman y odian, envidian, se ofuscan, lloran, matan o mueren dependiendo del momento. La mutabilidad es la magia que hace a un personaje de carne y hueso.