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La alcaldesa recuerda en el acto a los cartageneros desplazados a zonas de conflicto y la preocupación por el futuro laboral en Sabic
Viernes 27 Marzo 2026 | Visto: 363 veces

La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha pedido este Viernes de Dolores ante la Virgen de la Caridad protección para los vecinos más vulnerables ante las consecuencias económicas derivadas de la guerra y el final de los conflictos bélicos. Durante la tradicional ofrenda de la Onza de Oro en favor del Santo y Real Hospital de Caridad, una costumbre iniciada en 1762, Arroyo centró su intervención en el sentido solidario de esta tradición y en la obligación de mantener el apoyo a quienes más lo necesitan.
“Volvemos a Tu casa en el Día Grande de Cartagena para renovar nuestra antigua promesa de estar siempre al lado de nuestros vecinos más necesitados”, afirmaba la alcaldesa. En ese mismo sentido, ha destacado que el Hospital de la Caridad representa la expresión más antigua de esa enseñanza y extendió ese reconocimiento al conjunto de entidades sociales de Cartagena, en referencia a la red de asociaciones e instituciones que atienden a personas con necesidades especiales en el municipio.
La alcaldesa destacó que la Semana Santa en España comienza en Cartagena, en referencia a la procesión del Cristo del Socorro y con ella “empiezan los días en los que nos sentimos más cartageneros”, fechas que son jornadas de reencuentro, tradición y familia, y recordó también a quienes viven esos días lejos de Cartagena.
Ese recuerdo incluyó de forma expresa a los cartageneros desplazados fuera de España. La alcaldesa pidió amparo para ellos y afirmó que “rezamos por el fin de esas guerras que causan dolor donde se producen y que llegan hasta nosotros agravando los problemas de nuestros vecinos más vulnerables”, en referencia a los militares del Ejército y de la Armada destinados en unidades próximas a zonas de conflicto en el este de Europa y en Oriente Medio.
“Nuestro compromiso como servidores de tu pueblo es darles amparo y trabajar para que la severidad de estos tiempos no les aleje de la dignidad que merecen”, ha señalado, en referencia a la preocupación por el efecto económico que pueda tener la guerra sobre las familias con menos recursos y al compromiso municipal de atender esa situación.
La intervención incorporaba también una mención a otros problemas que afectan a muchas familias. “También junto a los jóvenes que aspiran a una vivienda, estaremos al lado de quienes siguen buscando empleo y junto a los trabajadores que temen perder este año el puesto con el que han mantenido durante décadas a sus familias”, afirmó, en alusión a la situación laboral de la factoría de Sabic y al temor que existe ante posibles despidos por el cierre de una de sus plantas.
En la parte final de su intervención, la alcaldesa apelaba a la unidad de acción institucional. Arroyo pidió mantener esos objetivos “al margen y por encima de otros intereses” y reclamó que “todos trabajemos para alcanzarlos desde la colaboración leal que merece Cartagena”, en referencia a la necesidad de que las administraciones actúen con sintonía y por encima de intereses partidistas.
La ceremonia, oficiada por el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, concluyó con la entrega de la Onza de Oro al Santo y Real Hospital de Caridad, que preside José Vera, con una aportación municipal de 50.000 euros, dentro de una de las tradiciones más antiguas del calendario institucional y religioso de Cartagena.
Al acto han asistido el presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Fernando López Miras, la presidenta de la Asamblea Regional, Visitación Martínez, el delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, y los Almirantes de Acción Marítima, Vicente Cuquerella, y del Arsenal, Alejandro Cuerda, entre otras autoridades civiles y militares.