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Acompañada de la alcaldesa Noelia Arroyo y las infantas Doña Elena y Doña Cristina conoció también el Silencio californio de la Semana Santa de Cartagena
Viernes 3 Abril 2026 | Visto: 1.339 veces
Cartagena volvió a vibrar con su Semana Santa en la Noche del Encuentro que la Cofradía marraja protagonizó en la céntrica plaza del Lago, como es tradición cada madrugada del Viernes Santo. Miles de cartageneros se congregaron en este enclave del casco histórico para ser testigos de esta noche en la que cuatro procesiones se fundieron en una.
La gran cita de la cofradía morada contó en los prolegómenos de la procesión con la visita de la Reina Doña Sofía, que acudió a ver al Jesús Nazareno en La Pescadería, desde donde partió en procesión esta talla titular de los Marrajos, obra de José Capuz.
Acompañada de la alcaldesa Noelia Arroyo y las infantas Doña Elena y Doña Cristina, la Reina conoció también el Silencio californio de la Semana Santa de Cartagena.
UNA VISITA INESPERADA
La visita de la Reina a La Pescadería no figuraba en la agenda oficial. Horas antes, Doña Sofía y las infantas habían asistido a la Procesión del Silencio, que presenciaron desde el edificio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Cartagena. Durante el desfile, la alcaldesa les explicó los rasgos de la madrugada marraja. Aunque sus compromisos impedían su asistencia al Encuentro, la Reina manifestó su interés por conocer el trono titular.
A su llegada a la Cofradía de Pescadores, fueron recibidas por la alcaldesa de Cartagena, por el hermano mayor de la Cofradía Marraja, Francisco Pagán, por el presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, Pedro Pablo Hernández, y por el presidente de la agrupación de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Manuel Hernández.
En el interior del recinto, las tres visitantes se dirigieron a la carpa que protege el trono. Allí contemplaron la imagen del Cristo y escucharon explicaciones sobre el origen de la cofradía y las características de la procesión, a cargo de responsables cofrades.
La Reina y las Infantas fueron recibidas entre aplausos y manifestaciones de cariño por parte del público que ya empezaba a llenar La Pescadería.