Ayuntamiento de Cartagena  |  Noticias


El Ayuntamiento, Ápices Salud Mental y TP Cartagena RM reivindican la prevención, el apoyo comunitario y la lucha contra el estigma en un acto celebrado en la plaza del Icue


Viernes 9 Octubre 2026  |  Visto: 229 veces


Lectura Manifiesto Salud Mental

Cartagena ha conmemorado el Día Mundial de la Salud Mental con un acto junto al colectivo Ápices Salud Mental y TP Cartagena RM en la plaza del Icue, donde se ha leído un manifiesto que pone el foco en las dificultades que afrontan las personas jóvenes y en la necesidad de garantizar su bienestar emocional, inclusión y acceso a una vida digna.

 

La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha reafirmado el compromiso municipal con las personas que conviven con problemas de salud mental, sus familias y los profesionales que las atienden. "Lo importante es seguir dándole naturalidad a que lo más importante es tener bienestar emocional, salud mental  y quien no lo tenga tiene que pedir ayuda. Existe una red de intervención sociosanitaria y comunitaria, donde todos los recursos se dan la mano para poder actuar y para poder acompañarles", ha explicado. Y ha recordado el respaldo unánime del Pleno municipal a través de una declaración institucional suscrita en el último pleno. También han estado presentes los concejales Jesús Giménez, Manuel Torres, Cristina Mora, Isabel Andreu y Mercedes Graña.

 

Por su parte, Pepa Hernández, de Ápices Salud Mental, ha alertado sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental de niños y jóvenes: "Este año el Día Mundial de la Salud Mental está enfocado a visibilizar los problemas de salud mental que están sufriendo nuestros jóvenes. Realmente el uso de las redes sociales está generando nuevos modelos de interrelación y expectativas no reales en nuestros jóvenes que ven lo maravilloso que se puede mostrar en un post, en un tuit, pero que realmente son situaciones que no pasan en la vida real y está generando que baje la edad  en la que nuestros jóvenes empiezan a pedir ayuda. Todo esto está generando aislamiento y graves problemas de inestabilidad emocional. y, por desgracia, cada vez son más los jóvenes que desean morir".

 

Con la lectura del manifiesto se ha advertido de que la precariedad laboral y habitacional, el aislamiento social y la ruptura de los vínculos personales dificultan que la juventud pueda desarrollar un proyecto de vida independiente. Y se ha alertado sobre el impacto del acoso digital, la presión de las redes sociales y las expectativas irreales de éxito, factores que pueden generar frustración, vulnerabilidad y problemas de salud mental. Frente a esta realidad, el texto leído por integrantes de Ápices ha demandado el apoyo comunitario desde edades tempranas y la necesidad de garantizar entornos seguros y libres de violencia. Asimismo, el manifiesto ha reclamado que las personas con experiencia en salud mental tengan voz en las políticas que les afectan y que se refuercen las oportunidades de inclusión, autonomía y participación social. 

 

MANIFIESTO

 

En el Día Mundial de la Salud Mental, el Comité Pro Salud Mental En Primera Persona y la Red Estatal de Mujeres de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, queremos poner el foco en las condiciones de vida que han de afrontar las personas jóvenes, y en cómo esa realidad puede afectar al estado de su salud mental.

 

Si hacemos una lectura positiva de la salud mental, si buscamos un match de ilusión y bienestar, descubriremos todo aquello que hay que cuidar y potenciar.

 

Destacan como factores de desarrollo personal la participación en los procesos sociales de transformación y el derecho a ser incluido e incluida en la comunidad.

 

Hay que dar voz y escuchar a las personas con experiencia en salud mental para el diseño de políticas que nos afectan, así como reconocer nuestro lugar activo en la vida comunitaria.

 

Si la salud mental se manifiesta como problema, habrá que ir a la raíz de todo aquello que hay que resolver o corregir.

 

En este punto, el fenómeno del aislamiento es la principal barrera para una experiencia vital emancipadora.

 

Identificamos como dificultad mayor la precarización del contexto laboral y habitacional, que pone al filo de lo imposible el desarrollo de un proyecto de vida independiente. Aparecen así el temor a un futuro incierto y la vulnerabilidad.

 

También observamos una ruptura de los vínculos naturales y una redefinición de las relaciones sociales. A pesar de la hiperconexión con las redes, una persona joven puede quedar aislada, sola, sin identidad ni rol social.

 

La fórmula para prevenir esta circunstancia son las medidas de apoyo comunitario desde edades tempranas.

 

Además, hay que lograr que la infancia y la juventud sean espacios libres de violencia. La irrupción del cyberbullying pone a prueba la capacidad de respuesta de la mente y lleva las emociones al límite.

 

De la misma manera, el entorno digital ofrece un modelo de éxito que no se corresponde con las expectativas reales, lo que produce una sensación de frustración.

 

Esta presión social genera desorientación y hace que muchas personas jóvenes se refugien en las adicciones, con y sin sustancias, un factor a tener en cuenta cuando se tiene un problema de salud mental.

 

Al fin, ante estos desajustes, hay que potenciar un clima de oportunidades, para que todas las personas y, en especial, aquellas en edad joven, nos abramos al mundo y toquemos con los dedos el sueño de la independencia y la salud mental.

 

La juventud es el presente y el futuro, y entre todos y todas tenemos que construir el derecho a crecer con esperanza, en un entorno saludable, diverso e inclusivo.

 

Afortunadamente, se ha empezado a asimilar el lenguaje de las emociones, se habla con cierta normalidad de salud mental, y sabemos ver cuándo algo no va bien y hay que parar.

 

En definitiva, es necesario conocer la realidad a la que nos enfrentamos y, para ello, hay que realzar la experiencia vivida y las voces reales, dejando atrás un estigma y una exclusión que no nos merecemos.

 

Tenemos que lograr que el futuro sea un terreno seguro para la juventud. Tenemos que recuperar proyectos, relaciones, autonomía. Que un diagnóstico no sea el obstáculo para una vida mejor; que la vida no sea un simple diagnóstico.

 

Pedimos y reivindicamos cambios reales, porque la dignidad humana no se negocia.

Ayuntamiento de Cartagena © 2026