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Plano del Barrio EL Algar El territorio de esta diputación se encuentra a unos once kilómetros de la ciudad de Cartagena y a tres de La Unión, quedando sus límites actuales establecidos por la diputación del Lentiscar al Norte, el término municipal de La Unión al Sur, la diputación de San Félix al Oeste y la de El Beal y el Mar Menor por el Este.

La diputación del Algar era un lugar cruce de veredas reales y caminos por los que caminaba el ganado trashumante que se dirigía hacia la sierra y donde se detenía para saciar su sed en las dulces aguas de un importante pozo público que allí existía, Pozo-Algar, alzándose así a su alrededor una población estable de ganaderos, agricultores, comerciantes y más adelante una ermita.

Aún sigue siendo un cruce de importantes rutas y que la advocación de esa ermita sea la Virgen de los Llanos está muy ligada al territorio manchego, ya que de estos lugares procedían mayormente los que conducían los ganados así como los que repoblaron estas tierras. Este cruce de caminos debió también estar muy relacionado con los peregrinos, que procedentes de la zona del Lentiscar se dirigían al monasterio de San Ginés de la Jara, y los pescadores que desde Cartagena iban a Cabo de Palos.

La denominación del lugar, Algar, es de origen árabe y su significado, cueva o hondonada. Y pudo ser fundado el lugar por ellos al utilizar las aguas que allí se alumbraban para regar sus fértiles tierras. Recientes estudios referidos al Campo de Cartagena en la época musulmana, ponen de manifiesto que en esta zona se localizaba una de las alquerías muy ligada al regadío con un corto número de habitantes, no más de 50, que se iría incrementando tras la incorporación de Cartagena a la corona de Castilla en el año 1503, de manera que como consecuencia de la repoblación, a finales del siglo XVI debió constituir el Algar un auténtico núcleo de población, ocasionado por la llegada de segadores manchegos.

Los libros de cabildos citan Pozo-Algar con frecuencia, como uno de los partidos más importantes, y entre las referencias figura una del año 1565, relacionada con las plagas de langosta, en que el Concejo obligaba a las gentes del campo de este lugar y Garbanzal cuando aparezcan las manchas a que labren los bancales dándoles cuatro rejas, bajo multa de mil maravedíes al que no lo haga.

Muy difícil resulta cuantificar el volumen poblacional del Algar en el siglo XVIII, al estar incluido en la diputación de Alumbres. En cuanto a la ermita, hoy iglesia parroquial, debió construirse en los años centrales del siglo XVIII. Sobre su advocación parece ser que la Virgen de los Llanos era la preferencia de su promotor, pero no obstante en su momento se sometió al azar eligiendo entre tres, la ya citada, la Virgen del Pilar y la del Carmen. Tres extracciones seguidas de papeleta dieron como ganadora a la Virgen de los Llanos y así se le comunicó al párroco de Alumbres, bajo cuya jurisdicción estaba por entonces.

Según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, efectuado en 1755, existía en Cartagena una Cofradía de Nuestra Señora de los Llanos, que tenía bienes propios en la diputación de San Ginés. En el año 1817 se llevó a cabo una ampliación, construyendo dos capillas en el ala derecha y en 1860 se convirtió en parroquia, registrándose el primer bautizo en el año 1862. En el año 1905 se construyó la torre de la iglesia y en el mes de octubre de 1943 se llevó a cabo una importante restauración y unas personas piadosas adquirieron una imagen del Cristo de Medinaceli. Actualmente se constituye en la parroquia nº 136, arciprestazgo nº 16 (Mar Menor-Sierra de Cartagena), IV zona pastoral de Cartagena.

En los primeros años del siglo XIX harán su aparición los movimientos segregacionistas, como consecuencia de la puesta en vigor de la Constitución de 1812, pero en el caso del Algar que hasta entonces formaba parte de la diputación de Alumbres, estas aspiraciones no se pondrán de manifiesto hasta el Trienio Liberal.

En el año 1821 y tras la reposición de los ayuntamientos de Alumbres, La Palma y Pozo Estrecho, se sumó el Algar para formarlo con las diputaciones de San Ginés y El Rincón de San Ginés. La votación se efectuó el 24 de abril y al día siguiente, en la casa llamada de José López, actualmente Casa de la Verja, donde interinamente radicaría la Casa Consistorial, tendría lugar el acto de jura y toma de posesión de los elegidos, celebrándose la primera sesión el 1 de mayo. Su efímera vida la provocará el regreso del monarca en el año 1823, pasando a formar parte de la diputación de San Ginés.

Los años siguientes serán de continuas disidencias con el entorno, primero con El Garbanzal que prefirió integrarse con el municipio de Alumbres, más tarde con las de San Ginés y el Rincón de San Ginés que en 1836 obstaculizaron el expediente promovido. Continuaron estas disidencias en 1859 con ocasión de deslindes para formar el que se llamará municipio de La Unión y finalmente en 1919 cuando junto con las diputaciones del Llano del Beal y El Estrecho soliciten incorporarse al citado municipio, lo que no pasó de una petición.

En el año 1845 la estadística de población nos refiere la existencia de 170 vecinos, 648 almas, 336 hombres y 312 mujeres. Y aunque muy corta en su aportación la referencia que a esta diputación hace un documento de nuestro archivo municipal fechado en 7 de septiembre de 1847, con motivo de aclarar la clase y calidad de los terrenos que ocupa cada una de las diputaciones o partidos, dice así refiriéndose al Algar: Hay caserío con tierras blancas de 2ª y 3ª calidad con algunas de riego de noria sacada el agua con caballerías, viñas, arbolado de todas clases y olivar; mucha parte de montes eriazos y terrenos incultos.

En el año 1850 el diccionario de Madoz dice que entre los varios caseríos que tiene Algar reúnen 175 vecinos y 679 almas, que se dedican al cultivo de frutales y viñedos.

Uno de los edificios singulares que se construyeron en la época de auge de la minería, hacia el año 1895, es la Casa Rubio levantada en el centro urbano, cuyas dos plantas y buhardilla producen un fuerte impacto, aunque oculta en gran parte por las construcciones colindantes, sobre todo después de su rehabilitación. Y en el camino de Los Urrutias se encuentra una casa de recreo denominada Villa María.

De la fuerza de las inquietudes culturales de este pueblo nos da idea la existencia de un pequeño teatro desde el año 1878 y así mismo el proyectado en 1901 por el arquitecto Pedro Cerdán, cuya inauguración tuvo lugar el 4 de enero de 1907. Así lo describe la prensa local del día siguiente, que había acudido invitada por el presidente de la Sociedad propietaria del teatro Apolo: Sencillez en su construcción en el exterior, poco después de atravesar un lujoso vestíbulo encontramos una sala amplia, cómoda y bien decorada. El escenario tiene cinco términos y mide ocho metros de ancho por seis de alto. Hay dieciocho cuartos para artistas distribuidos en parte alta y baja que se comunican por una escalera de caracol, que da acceso a salones para ensayo, contaduría, guardarropa, almacén y tertulia. Alumbrado eléctrico suministrado por la Compañía Ahlemeyer. Localidades: dieciocho plateas, cuatro palcos proscenio y 276 butacas, 200 anfiteatros y 600 generales. Decorados del pintor Francisco Moreno. Coste total: 35.000 duros.

Pérez Rojas describió, con expresiones más técnicas, la singularidad de este edificio: El teatro consta de un vestíbulo correspondiente al primer bloque que integra la edificación; un patio de butacas circular adaptable a las representaciones circenses; un escenario y las diversas dependencias propias del tema. En el proyecto del escenario hay unos pequeños adornos modernistas de líneas paralelas y círculos. Las diversas salas y dependencias del teatro traducen al exterior sus respectivas techumbres y volumetría, que lo adaptan bien a la arquitectura popular del medio. El interior fue decorado por el escenógrafo Francisco Moreno.

A partir de 1910 vivirán los vecinos del Algar, como los de toda la cuenca, la fuerte crisis minera que ocasionará una fuerte emigración. En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, figura en el término municipal de Cartagena la entidad de población Algar, con 4.486 habitantes de derecho, 4.226 de hecho y 1.202 edificios y albergues, distribuidos en el propio lugar del Algar, en el caserío de Los Urrutias y en grupos diseminados.

La Guía Oficial de Cartagena publicada en el año 1923 por Casal Martínez cita a Algar entre las 23 diputaciones en que se divide el término municipal, con los barrios y parajes siguientes Los Boteros, Los Beatos, Las Casicas, Las Lomas, Pozo Hondo, Los Rangos, La Tortea, Los Urrutias, Los Veras y Los Cuencas.

El censo del año 1930 arroja las cifras de 2.481 habitantes de derecho y 2.799 de hecho, establecidos en los caseríos y parajes siguientes: Algar, Cobacho, El Francés, La Rambla, El Carrilete, Los Urrutias, Los Luengos, Los Revigos, Los Cuencas, Molineta de Leonardo, La Torreta, Los Veras, El Granero, Los Garcías; Lo Rizo, Lo Ruices, El Nido, La Parra, La Capellanía y El Inglés.

Cuando en el año 1933 publica Casal su obra El Nuevo Libro de la Ciudad de Cartagena, con carácter guía oficial, citando entre los círculos y sociedades el Ateneo Obrero Instructivo Republicano, el Círculo Radical-Socialista, el Sindicato Católico Agrario, la Sociedad de Obreros Mineros y Similares La Prosperidad y la Casa del Pueblo. El servicio religioso se celebraba tanto en la iglesia parroquial como en la capilla de Los Urrutias que estaba bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen. Y los enterramientos se efectuaban en los cementerios situados en los parajes de San José y Los Ruices.

Dice el profesor García Martínez en su obra sobre Los Molinos de Viento de Cartagena, publicada en el año 1969, que ... en la comarca de El Algar, muy próxima al Mar Menor, de continuos vientos, es donde más molinos hay..., y cuando los relaciona enumera 16 de sacar agua funcionando y 6 que tan sólo conservan la torre. Hoy día podemos apreciar en buen estado el molino de los Luengos El Gigante, de 10 velas y maquinaria de hierro, de sacar agua; el molino de la finca El Pino, igual que el anterior; el molino de Cobacho y el molino Lo Rato, de sacar agua y 10 velas.

En Los Ruices y en el Cabezo de La Atalaya hay excavaciones arqueológicas, en el primero de los citados sobre el pavimento de una villa romana y en el segundo sobre restos de muros y cerámica, manifestaciones ambos de la actividad minera que existió en época romana. Ambos sometidos a una fuerte depredación de los visitantes y sin que los organismos responsables decidan hacer una excavación a fondo. Igualmente existen restos de otras épocas en Huerto Matas y en el paraje de la Fuente del Sapo.

En el Padrón Municipal de habitantes correspondiente al año 1996, relativo a esta diputación, lo forman el propio poblado del Algar, que incluye el núcleo, diseminado y Las Lomas 4.639 (2.318 y 2.321); Los Ruices, 12 (7 y 5); Los Urrutias, núcleo, diseminado y urbanización Estrella de Mar. 172 (86 y 86). En ellos habitan un total de 4.823 personas, 2.409 hombres y 2.414 mujeres.

La historia de los últimos cincuenta años del siglo XX está por escribir. Y hemos entrado en el siglo XXI con una diputación en plena pujanza, movida por la iniciativa de sus habitantes, en la que radican decenas de empresas medianas y pequeñas que abarcan el panorama completo de las actividades agrícolas, comerciales e industriales. Sin olvidar el gran número de sus habitantes empleados en el sector servicios.

Todos ellos han seguido el efecto centrífugo de la población que busca la tranquilidad en los ambientes rurales, a los que es necesario acercar los medios que la modernidad ofrece al hombre, principalmente para que se sienta unido a todo término municipal. Comunicaciones, sanidad, educación y administración pública son los más importantes.

Fiestas patronales y romerías

  • El Algar, 31 de agosto al 15 de septiembre                     
  • Los Urrutias, 1 de julio a 31 de agosto
  • Romería de la Virgen de los Llanos, El Algar, 22 y 23 de septiembre
  • Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Algar

Mapa de Albujón El territorio de esta diputación se encuentra a una distancia media de 14 km de la capital municipal y está unido a ella por la autovía a Murcia y la antigua carretera nacional 301, lindando por el Norte con los términos municipales de Fuente Álamo, Murcia y Torre Pacheco, por el Sur con las diputaciones de Miranda y La Aljorra, Este con Pozo Estrecho y Oeste con La Aljorra.

Su topónimo, antiguamente se escribía Albuxón del árabe al-borx, significa la torre o pequeño fuerte, de cuya existencia hay referencias, aunque muy escasas, sirviendo de vigilancia a la entrada del Campo de Cartagena y en cuyo entorno se erigieron un grupo de casas. Y así figura en el privilegio de límites otorgado por Alfonso X el 4 de septiembre de 1254 de la Era Cristiana (año 1292 de la Era Hispania) al definir el término municipal de Cartagena: ... e viene a aquella sierra fasta el Albuxón e el Albuxón parte el término entre Murcia y Cartagena bien e cumplidamente desde estos lugares sobre dichos fasta el Albufera... En el privilegio citado se concedía a la ciudad de Cartagena el señorío sobre las aldeas existentes en el campo de la misma, entre las que cita el Albujón.

También en el año 1562 con ocasión de la amenaza de una escuadra berberisca... se pusieron guardas en los cabezos para que avisaran con sus humaredas y fogatas al arribo de los enemigos, estando designada la torre del Albujón para corresponderle por este medio con la sierra de Carrascoy y llevar a Murcia y a Lorca la alarma y demanda de socorros.

Aunque este territorio debió estar poblado durante las épocas romana y musulmana, es notorio su despoblamiento durante la conquista cristiana, y no volverá a roturarse hasta comienzos del siglo XVI, concentrándose principalmente su población en las proximidades de la rambla construyendo boqueras para el riego de los cultivos.

Sobre la utilización de las aguas de la rambla del Albujón, ya en el año 1509 era aprovechada por varios labradores, constituyéndose una comisión para llevar a cabo un plan de aprovechamiento de las aguas que incluía unas elementales obras. Esta rambla era el límite sur del Concejo Municipal de Murcia. A mediados del siglo tan sólo había dos casas en Las Lomas y un siglo después no llegaban a 70 los vecinos del Albujón.

En el repartimiento del año 1683 en que, superando la anarquía que hasta entonces había presidido los recuentos de población, se divide la población del campo en 92 lugares, encontramos los topónimos de Albujón con 42 habitantes, Lomas del Albujón con 10 y se repite Albujón con 46. Esta repetición de topónimos es frecuente y debe referirse a distintos asentamientos poblacionales en la misma zona.

La batalla del Albujón, uno de los encuentros más fuertes entre las tropas borbónicas y las del archiduque durante la guerra de Sucesión, precedió a la reconquista de Cartagena que estaba en poder de los ingleses desde el 24 de junio de 1706. La batalla tuvo lugar el 8 de septiembre y los soldados del archiduque establecieron una fuerte posición en los alrededores de la torre del Albujón. La recuperación de Cartagena por el duque de Berwick no tuvo lugar hasta el 18 de noviembre del mismo año.

En el año 1715, con motivo del reparto de la sal, encontramos la primera relación detallada de vecinos y habitantes adheridos a cada una de las 17 diputaciones o partidos existentes, algunas mantenían la denominación de pago, pero sus límites no estaban claramente definidos, correspondiendo al Albujón 41 vecinos (164 habitantes) y correspondiéndole en el reparto del impuesto un 3%.

El Catastro de Ensenada, a mediados del siglo XVIII, aporta datos muy significativos relacionados con esta diputación, entre ellos los bienes de propios que en ella poseen los Padres de San Phelipe Neri de la Congregación de Murcia. Así mismo nos proporciona algunos nombres de personas que tenían bienes, rentas, salarios o cargas en Cartagena en el año 1762. En esta época había alcanzado los 170 habitantes y a partir de ese momento se multiplica su población, de forma que en el año 1771 con motivo del establecimiento de la Única Real Contribución son ya 430 los vecinos de ambos sexos de comunión y un total de 516 habitantes.

En el año 1787, Censo de Floridablanca, alcanza los 745 habitantes, que representa un 4´5% del total de la ciudad y campo. También las Misceláneas de Vargas Ponce proporciona datos sobre la población de esta diputación, entre las 21 existentes, contabilizando 128 vecinos (512 habitantes), 24 yuntas mayores, 38 menores, una de vacuno y 12 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 97 fanegas y 7 celemines, en el año 1796 y en el año siguiente señalará 116 vecinos (537 habitantes, 384 hombres y 153 mujeres), 25 yuntas mayores, 30 menores y 1 molino, correspondiéndole en el reparto de la sal 22 fanegas. En el Nomenclátor de España, publicado en el año 1789 con base en el censo de Floridablanca figura el Albujón como aldea de realengo y con alcalde pedáneo.

De lo que no cabe duda es que el lugar constituía el centro de una red radial de caminos vecinales, que conducían a otros lugares donde se concentraba la vida agrícola, que todavía existen a Pozo Estrecho con final en Cabo de Palos y a la Aljorra con final en Isla Plana.

No obstante a finales del siglo XVIII y principios del XIX sufrirá un estancamiento en torno a los 1.000 habitantes y así permanecerá hasta que a mediados del siglo XX comience a experimentar el fuerte impacto social que representó la revitalización de la agricultura

El manuscrito de Hermosino y Parrilla nos revela que al constituirse en el año 1699 la parroquia de Pozo Estrecho, dependían de ella entre otras las ermitas de Nuestra Señora del Rosario y la de San Juan. En la actualidad bajo la advocación de San Juan Bautista existe, en el poblado de las Casas de la Ermita una iglesia que según el Anuario de la Diócesis de Cartagena (1996) se encuentra en la zona pastoral de Cartagena, arciprestazgo núm. 18: Campo de Cartagena, como parroquia núm. 169.

La actual iglesia está construida sobre la antigua ermita de El Albujón y tiene planta de cruz latina, con cuatro capillas a cada lado de la nave principal, que le dan forma rectangular al cuerpo de la iglesia en esta zona y entre sus imágenes apreciamos la de Nuestra Señora del Pilar que fue regalada en el año 1943 por Francisco Ruiz Garrido. Tiene coro en alto sobre la puerta de entrada.

De su antigüedad existen documentos que la datan hacia el año 1790 y parece ser se encontraba en los terrenos de una finca. En las inmediaciones de esta ermita se encuentra una hermosa casa, recientemente restaurada, llamada Villa Pagán, también llamada la Casa Colorá o El Castillejo.

En el caserío de La Mina existe otra ermita bajo la advocación de la Virgen del Rosario en cuyo día, el 8 de octubre, se celebra una procesión. Tiene imágenes de la Virgen de Fátima, Cristo Crucificado, San José, Virgen del Carmen, Virgen de los Dolores, Corazón de Jesús, Santa Teresa de Jesús y Ángel de la Guarda, además de un cuadro con la Virgen del Perpetuo Socorro. Tiene planta de cruz latina, con coro y púlpito. Fue restaurada en 1992.

Esta ermita recibió siempre el apoyo de la familia Liniers Urbina que vivían en la finca de los Padres. A finales del siglo XIX se estableció en ella un colegio y en el año 1941 una familia del lugar donó una imagen de tamaño natural del Sagrado Corazón de Jesús en actitud de bendecir, para reparar lo mucho que se destruyó en los primeros días de la guerra civil y tenemos noticias de la existencia de un teatro junto a la ermita. Recientemente se ha construido una iglesia en el paraje de Las Lomas, bajo la advocación de la Ascensión de Cristo.

Al comenzar el siglo XX era el Albujón una de las 23 diputaciones que componían el término municipal de Cartagena. En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística con referencia al 31 de diciembre de 1920, figura esta diputación con una población de 1.204 habitantes de hecho (1.219 de derecho) y 320 edificios y albergues, distribuidos en la siguiente forma: Albujón 163 habitantes y 49 edificios; Los Arroyos 24 y 6; Los Cañavates 22 y 5; Las Casas 108 y 21; Las Casicas 25 (26 de derecho) y 9; Los Cegarras 12 y 5; Esparragueral 43 y 14; Los Garcías 30 (31 de derecho) y 15; Los Grillos 20 y 5; Los Gutiérrez 33 (34 de derecho) y 8; Los Hernández 23 y 8; Los Isidros 33 y 5; Las Lomas 332 (342 de derecho) y 80; Los Madriles 50 (51 de derecho) y 15; La Mina 65 (66 de derecho) y 20; Los Paganes 22 y 6; Los Pérez 16 y 5; Los Portillos 47 y 15; Venta el Palmero 60 y 14, grupos diseminados 76 y 20.

Las referencias de esta diputación, que en el año 1923 nos ofrece una Guía Oficial, son cuatro barrios que abarcaban los caseríos y parajes del El Esparragal, La Ermita, Los Isidros, Las Lomas, La Mina, Los Madriles, Los Paganes y Los Garcías.

En el censo del año 1930 tenía esta diputación 1.376 habitantes de derecho y 1.364 de hecho, que se distribuían en los cuatro barrios que comprendían los siguientes caseríos y parajes: Los Arroyos, Los Cañavates, Las Casas, Las Casicas, Los Cegarras, Esparragueral, Los Garcías, Los Grillos, Los Gutiérrez, Los Hernández, Los Isidros, Las Lomas, Los Madriles, La Mina, Los Paganes, Los Portillos, Venta del Palmero, La Torre, La Ermita, Los Aparicios, Los Enjutos, Los Pérez, Los Estrases, El Recobo, Los Pesetos, Los Borregos y Casas de Quiles.

Un testimonio del pasado más inmediato es una alta chimenea con la inscripción Cerámica el Albujón, en cuyos terrenos se asienta hoy una moderna fábrica de mármoles y piedra artificial.

Constituida en Entidad de Población a efectos del censo, en el Padrón Municipal de habitantes correspondiente a 1 de mayo de 1996 figuran 2.086 habitantes (1.060 hombres y 1,026 mujeres, distribuidos en el territorio en la siguiente forma: Albujón, núcleo y diseminado, 1.383 habitantes (685 hombres y 698 mujeres); Las Casas, núcleo y diseminado, 104 (56 y 48); Esparragueral, núcleo y diseminado, 66 (27 y 39); Las Lomas, núcleo y diseminado, 417 (221 y 196); y La Mina 116 (71 y 45).

Dice el Gran Diccionario Popular de Cartagena y su Comarca, recientemente publicado, que el asiático es una bebida consistente en café con leche condensada al que se le agrega brandy y se sirve en vasos campaniformes. Los secretos de los posibles añadidos que el bar Pedrín de el Albujón sirva en los suyos, nada más que él los conoce.

Como todas las diputaciones del Campo de Cartagena experimenta un regular y sostenido aumento en su población, que lógicamente demanda para el desarrollo de la vida ciudadana unos mejores servicios que comprende especialmente las comunicaciones, la sanidad y la instrucción educativa.

Fiestas patronales y romerías

  El Albujón, 16 a 24 de junio

  Lomas del Albujón, 11 al 26 de mayo

  La Mina, 22 a 29 de septiembre

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Albujón

Mapa de La Aljorra El territorio que comprende esta diputación se encuentra enclavado en la zona norte del término municipal de Cartagena limitando al Norte con el término municipal de Fuente Álamo y la diputación del Albujón, al Sur con las de Campo Nubla y La Magdalena, al Este el Plan y Miranda, y al Oeste con el término municipal de Fuente Álamo.

Los orígenes de la actual división administrativa se remonta a los primeros años del siglo XVIII en que, con motivo del reparto del impuesto de la sal, aparece una relación pormenorizada de los 17 partidos o diputaciones existentes en el campo de Cartagena, entre ellos la Aljorra. Esta vertebración, uno de los hitos de la política borbónica, es una tendencia manifiestamente seguida por nuestra población de hoy día, pues ofrece una mayor calidad de vida, reposo del espíritu y paz del ambiente.

Su topónimo nos conduce a tiempos tan lejanos como el 4 de septiembre de 1254 en que un privilegio, que se conserva en nuestro archivo municipal, al establecer el término municipal de Cartagena dice textualmente ... a todos los pobladores christianos del Concejo de Cartagena ... otórgoles que hayan por sus términos aquellas Aldeas, e aquellos Arrabales que son en el campo de Cartagena, assi como parte del Puerto a la Mar de Valdecuma, e viene por la tierra que es parte de al gaurin, y el Alcaria del Alhorra, e viene a aquella sierra fasta el Albuxón e el Albuxón parte el termino entre Murcia y Cartagena.

Más tarde, el 21 de mayo de 1266, otro privilegio de Alfonso X dado en Sevilla concede a la Orden de Uclés el heredamiento de Alhorra la Vieja, madre de Aboscacia, según investigación de Abelardo Merino expuesta en su Geografía Histórica del Reino de Murcia. El profesor García Martínez la incluye en los topónimos de origen árabe como mujer bien nacida, libre o no esclava, de elevada posición económica y social. También Robert Pocklington en su artículo, Toponimia islámica del Campo de Cartagena, manifiesta en la Historia de Cartagena que entre los topónimos de segura procedencia árabe o preárabe se encuentra Aljorra, del árabe al-Hurra, la libre, probable nombre propio de una señora musulmana, anterior dueña de la alquería.

Una de las primeras noticias documentada que poseemos sobre la existencia del Casal de La Aljorra, fechada en el año 1559, está relacionada con la organización de la defensa de la ciudad frente a los frecuentes desembarcos argelinos, pues era aquel uno de los lugares elegidos en el campo para la concentración de soldados por existir allí agua, cuando se hiciesen patente las señales desde los cabezos de Atalaya, Ventura o Beaza.

Y es que este era un lugar fuera de las dehesas comunales en que abundaba el regadío, especialmente el viñedo, con las aguas alumbradas por sus pozos y boqueras de las ramblas. No es aventurado pensar que estos sistemas de regadío procedían de la época musulmana, como por su toponimia advertimos, cuyos abrevaderos empleaba el ganado local y trashumante, así de sus fuentes se servían los labradores, pues de esta misma época nos hablan los libros de actas capitulares de la fuente, balsa y acequia de La Aljorra de la que se servían algunos labradores, además de ser fuente para el ganado que pacía en su ejido.

También tenemos noticias de los frecuentes pleitos entablados por los labradores de la parte baja de la rambla del Saladillo con los de la parte alta, como consecuencia del excesivo número de boqueras que estos hacían en la rambla, restándole caudal de agua a los demás. En el Repartimiento del Campo de Cartagena efectuado en el año 1683 en el que se divide en 92 lugares, la mayoría grupos de casas vinculados a una explotación agrícola, con la denominación de pagos, se cita el de Aljorra y Saladillo con 101 habitantes. La necesidad de esta división venía impuesta para facilitar el recuento de la población del campo, especialmente como vemos para repartir los impuestos y contribuir al reclutamiento de soldados.

Años más tarde en el documento correspondiente al reparto de sal (1715-1717), antes aludido, figura Aljorra con 45 vecinos y 180 habitantes. En este documento ya figuran las 17 diputaciones o partidos existentes, agrupando a la población del campo con independencia de la ciudad.

En el Catastro de Ensenada figuran datos correspondientes a esta época que son interesantes de reflejar y entre ellos los que se refieren a los bienes patrimoniales que en dicha diputación tiene el Convento de las Monjas de la Purísima Concepción, así como personas e instituciones legas que tenían bienes, rentas, salarios o cargas en Cartagena y su término en 1762.

Y en una relación del año 1758 que expresa la distribución de la tierra en el Campo de Cartagena, figura La Aljorra con 5 labradores y 1.214 fanegas de las tierras en barbecho que disponen para sembrar, de ellos más de la mitad con más de 19 fanegas, así como también sabemos de la existencia de un molino harinero. Es evidente la tradición agrícola de las gentes de esta tierra que en un estado de contribuciones del año 1771 ya figuran 53 personas vecinos de La Aljorra.

Pero la articulación jurisdiccional, en diputaciones, no tendrá reconocimiento oficial por parte del Estado hasta el año 1785, con motivo del Censo de Floridablanca, pues dos años después en el Nomenclátor o Diccionario de las ciudades de España figurará entre las 17 de Cartagena la correspondiente a Aljorra como aldea de realengo y con alcalde pedáneo, con una población de 492 habitantes.

De esta época es la noticia que en los manuscritos de la colección de Vargas Ponce se refieren al estado de las diputaciones rurales en los años 1796 y 1797, que manifiestan el número de vecinos de las 21 existentes en la jurisdicción de Cartagena, indicando para Aljorra 30 y 93 respectivamente. Hemos de aclarar que cuando se refiere a vecinos, quiere decir cabezas de familia, pues en el último de los años indicados los divide en 195 hombres y 143 mujeres, lo que nos indica que la población total se obtiene, aproximadamente, multiplicando por cuatro el número de vecinos.

Las reformas administrativas iniciadas a principios del siglo XIX dividirán el término municipal en 4 barrios extramuros y 21 diputaciones rurales, entre ellas Aljorra, pero cuando en los años 1813, 1820 y 1839 se constituyan nuevos ayuntamientos, todos de tan efímera vida pues fueron abolidos en breve tiempo, quedará integrada en el de Pozo Estrecho, junto con Miranda, Santa Ana, Albujón y La Magdalena.

Una estadística de principios del siglo XX señala, como entidades de población, el caserío de Aljorra con 579 habitantes, Los Barberos con 96, Los Martínez con 97, caserío de Los Navarros con 88 y Los Sánchez con 47. En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística referente al estado de 31 de diciembre de 1920, figura Aljorra como una de las 23 diputaciones del término municipal, con los siguientes caseríos: Los Barberos, Camino de la Guía, Los Carrascosas, Los Estrases, Los Martínez, Molino Derribado, Los Monteros, Los Navarros, Los Nicolases, Los Pero Antonio, Río Seco, Los Roses y Los Sánchez, con un total de 631 edificios y albergues, 1.599 habitantes de hecho y 1.616 de derecho.

En el año 1923 Aljorra es una de las 23 diputaciones del término municipal y en sus tres barrios comprende los siguientes parajes: Los Altos, Los Barberos, Los Bernales, Los Borregos, Los Carrascosas, Casas de Abajo, Camino de la Guía, La Carrasca, Los Corrales, Los Mateos, Los Martínez, Los Molinos, Los Navarros, Los Nicolases, Los Rosas y Los Sánchez.

En el año 1930 Aljorra es una de las veintitrés diputaciones en que se dividía el término municipal de Cartagena, constituyendo el 7º distrito junto con las de La Palma, Pozo-estrecho, Lentiscar y Albujón, y el censo de población arrojaba las siguientes cifras: 1.476 habitantes de derecho y 1.475 de hecho. Entre los caseríos y parajes más importantes podemos citar: Aljorra, Los Barberos, Camino de la Guía, Los Carrascosas, Los Estrases, Los Martínez, Molino Derribao, Los Monteros, Los Navarros, Los Nicolases, Los Pero Antonio, Río Seco, Los Roses, Los Sánchez y Los Nietos.

Entre sus calles más importantes cita una guía del año 1933 las de: Mayor, Real, Purísima y Carmen, así como la plaza del 14 de abril; en el Círculo Agrícola, la Sociedad Recreativa e Instructiva y el Círculo Instructivo Agrícola, se agrupaba la sociedad de esta villa; y el cementerio de la Concepción se encontraba en la carretera de Cuesta Blanca.

El Padrón municipal de 1 de mayo de 1996 divide, a la hoy día denomina Entidad Colectiva a efectos de población, además del poblado de La Aljorra (2.808 habitantes, 1.393 hombres y 1.415 mujeres); en los caseríos de Los Barberos (89 habitantes, 44 hombres y 45 mujeres); Los Carrascosas (22 habitantes, 10 hombres y 12 mujeres); Los Navarros, núcleo y diseminado (50 habitantes, 29 hombres y 21 mujeres); Los Nicolases (22 habitantes, 11 hombres y 11 mujeres), Los Nietos (26 habitantes, 13 hombres y 13 mujeres); Río Seco (22 habitantes, 12 hombres y 10 mujeres); Los Roses, núcleo y diseminado, (39 habitantes, 15 hombres y 24 mujeres) y Torre Calín (32 habitantes, 16 hombres y 16 mujeres). Un total de 3.110 habitantes, 1.543 hombres y 1.567 mujeres, ocupando el décimo lugar entre las del término municipal.

Su iglesia, construida sobre la antigua ermita, bajo la advocación de la Purísima Concepción, es parroquial desde el año 1887 según consta en documentos de su archivo y hoy día es la parroquia núm. 154 en el arciprestazgo núm. 14: Fuente Álamo de la IV Zona Pastoral de Cartagena, según el Anuario de la Diócesis de Cartagena(1996).

De la antigua ermita, que debió ser construida a finales del siglo XVIII, existe una referencia documental en el archivo municipal de Cartagena de su existencia en el año 1790, cuando pertenecía a la parroquia de Pozo Estrecho y proporcionaba asistencia religiosa a sus 108 vecinos.

En el año 1903 se le añadió la actual torre campanario, en la que años después se remató con una imagen de su titular y otra del Sagrado Corazón de Jesús, conservando en interior, en la capilla de la Virgen del Carmen, el enterramiento de Matilde Mayola y Bregante, que data del año 1857.

En las proximidades del caserío de Los Barberos se encuentra Torre Asunción, anteriormente denominada de Los Avileses y cuya construcción data del siglo XVII, pues en el año 1690 Alonso de la Jara y Molina fundo un mayorazgo en esta finca, la cual constituye una de las más completa y variada agrupaciones de casas del Campo de Cartagena que conforman un patio interior. Dos torres en sus esquinas realzan el conjunto, la más alta con tres plantas y rematada con las figuras de las cuatro estaciones.

Además formando parte de la casa existe una capilla dedicada a la Asunción cuya imagen ocupa el altar mayor. La capilla, de ladrillo y piedra artificial, con planta rectangular tiene además imágenes de menor tamaño de la Virgen del Carmen, Sagrado Corazón y Santa Ana, y en tres espacios adosados a su izquierda se encuentran el vestíbulo, la sacristía y el coro, así como también adosada en su fachada una hermosa torre campanario, que le da un realce majestuoso a la capilla. Todas estas ampliaciones se atribuyen al arquitecto Tomás Rico que estuvo emparentado con la familia propietaria.

La fachada de la casa principal se encuentra ornada con los escudos de armas de las distintas familias que la habitaron. En 1908 era propiedad de doña Encarnación Alfaro, Vda. de Pascual, que celebraba en el oratorio la fiesta de la Asunción de la Virgen. En la actualidad está habitada por descendientes de la familia Pascual de Riquelme.

La Torre del Tío Calin, la más alta del Campo de Cartagena y fechada en el siglo XIX, es otra de las construcciones interesantes de esta zona y se encuentra en el caserío del mismo nombre. Sus cinco plantas y su aire de campanario, le proporcionan una esbeltez dominante sobre todo el terreno que la circunvala. Perteneció al marqués de Fuente el Sol y hoy día se encuentra en un lamentable abandono. De menor porte pero muy airosa también encontraremos la Torre Cuadrada, que recientemente restaurada embellece las dependencias que la rodean.

En la diputación de la Aljorra se ubica en el día de hoy la mayor potencia industrial de la Región, la General Electric, que en el año 1998 decidió nuevamente ampliar su inversión y actualmente se anuncia otra, lo que confirma la firme decisión de mantener el proceso de producción de plásticos en la planta de la Aljorra frente a otras opciones. Ocupa los terrenos correspondientes a la Casa Grande.

La diputación de La Aljorra o Aljorra, que en las dos formas la hemos encontrado a través de los tiempos e incluso en la propia cartografía nacional, se encuentra a unos 38 km de la capital de la Región y a 12 km de la capital de su municipio, atravesando su territorio la carretera comarcal MU-602 como más importante, que enlaza Cartagena con Alhama de Murcia. Es previsible que en unos años cambie toda su infraestructura viaria debido a las necesidades industriales que plantea la industria allí establecida.

Fiestas patronales y romerías

  * La Aljorra, 4 al 10 de junio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de La Aljorra

Alumbres El monopolio del alumbre, del que en el siglo XVI se hacía un enorme consumo, constituyó uno de los más pingües y codiciados negocios comerciales de aquellos tiempos y el descubrimiento de alumbreras en la zona este de Cartagena fue el origen de un asentamiento humano, relacionado principalmente con esta actividad, que recibió el nombre de Alumbres Nuevos.

No cabe duda que las Ordenanzas de 1484, 1503 y 1526, en relación con las actividades mineras, supondrá un renacimiento de estas en la Sierra de Cartagena durante los reinados de los Reyes Católicos, Carlos I y se consolidaría con Felipe II.

Ponen de manifiesto las crónicas de la época la existencia de un vetusto edificio, que pocos años después se convirtió en posada, destinado a la mayordomía del señorío de los Alumbres Nuevos que pertenecía, según los escudos heráldicos que decoraban sus paredes de los duques de Escalona y los de la familia Fajardo, a los marqueses de Vélez y Molina. Pero Mínguez Inglés, más conocido por El Rico que desempeñaba la mayordomía y habitaba el referido edificio en compañía de una hija doncella que alcanzaba fama de galana en una legua a la redonda, tuvo que soportar las frecuentes incursiones de piratas que una ocasión la secuestraron y pidieron por su libertad las grandes sumas que suponían atesoraba procedente del comercio del axeve (alum) que en grandes cantidades se extraía en aquel tiempo de las minas de los alumbres y que sabían no había remitido aún a sus señores.

Entre los documentos que se conservan en nuestro archivo municipal de principios del siglo XVI, pueden apreciarse algunos de los nombres que todavía perduran en la toponimia de esta diputación, entre los que destacan Borricén, Pagos del Ferriol, Molinos del Ferriol, Gorguel, Hoya de Alumbres y Alumbres. De todos ellos nos ha legado un detallado estudio en un libro clásico el inolvidable profesor Ginés García Martínez.

La expansión demográfica no se limitó a la ciudad y su entorno inmediato pues hacia el año 1525, a sólo una legua de Cartagena, tuvo lugar la formación del poblado de Alumbres Nuevos, tras el descubrimiento de unos yacimientos de este elemento, que vino a completar el conjunto minero del sudeste junto con Mazarrón y Rodalquilar (Almería), alcanzando una alta cotización en Flandes e Inglaterra. No tardará el monarca en acceder a la petición que le efectuó Francisco de los Cobos, Comendador Mayor de León y Secretario del Consejo Real, concediéndole por real cédula de 24 de diciembre de 1534 facultad para ... cortar y talar las leñas de los montes y aprovechar las aguas necesarias para el laboreo de los alumbres en el obispado de Cartagena..., atendiendo a que los mineros de alumbre que se habían hallado estaban allí sin resultado alguno pues no había quien los labrase y afinase.

No tardó tampoco mucho el Rey en conceder, por real cédula de 8 de enero del año siguiente, a los que poblasen la nueva población ... franquicia para sembrar, pacer o cortar, no pagar alcabala de todo lo que vendieren en las casas para el mantenimiento, vestir y calzar de los que trabajasen en los alumbres, ni de los pertrechos y aparejos para ellos necesarios, además del goce de las franquicias y preeminencias que gozaban los vecinos de Cartagena..., siendo al amparo de estas mercedes, el comienzo de la fundación de los Alumbres que empezó a llamarse los Alumbres Nuevos, para diferenciarlo de los Alumbres Viejos, como se denominaba a Mazarrón.

Así respondía a la exposición del Comendador ... que quería hacer ciertos mineros de alumbres que habían aparecido en el Pago que dicen el Cabezo de Roche y el Cabezo de la Fuente del Deán, que son entre término de la dehesa de la Ciudad de Cartagena y en el término realengo de ella, y en otras partes del Obispado de Cartagena hacia La costa de la mar, y que para ello conviene hacer en las partes que se hubieren de labrar dichos alumbres, población de cristianos viejos donde moren los que hubieren de entender en su fábrica, los cuales no vivieren allí por el peligro que tienen de los moros de allende, si no se les diese algunas franquezas, según y como se dan a los otros lugares que se pueblan de cristianos viejos en el reino de Granada en semejantes sitios.

En el año 1539 pasaron la mitad de los alumbres del obispado de Cartagena al duque de Escalona Diego López Pacheco. También en ese mismo año el mismo Comendador de León obtiene para sí mismo, sus hijos y herederos carta de vecindad, teniendo derecho a los privilegios, libertades y exenciones que gozaban los avecindados en ella. Existe constancia documental en el archivo municipal de la solicitud de su viuda, María de Mendoza, en el año 1576 también de carta de vecindad, ya que manifestaba tener en este término casa, propiedades y otros bienes, realizando frecuentes limosnas al Hospital de Santa Ana.

Hacia el año 1546, autorizado por una bula de Paulo III, se iniciaría el intento de constituir una parroquia bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación, pero carecemos de datos que nos confirmen si esto llegó a realizarse, debiendo esperar al año 1587 en que el Censo de los Obispos la considera como aneja a la única parroquia de Cartagena y en los primeros años del siglo siguiente aparecen las primeras referencias a la iglesia de San Roque, siguiendo la pauta que los marqueses de Villena y de los Vélez habían iniciado en Mazarrón.

En efecto ya en el año 1563 parece ser había pila bautismal en Alumbres pues el cura de la parroquial de Cartagena citaba a las dos feligresías por separado, pero parece ser que esto desapareció con el decreciente laboreo de las minas.

En el año 1549 los moradores de Alumbres Nuevos, esencialmente mineros solteros dedicados a la producción del alumbre blanco, plomo y almagra, pueden estimarse en unos 100 ya que hay conocimiento de la petición que 65 de ellos, relacionados nominalmente, efectúan al Concejo de Cartagena en demanda de tierras para labrar y panificar en la dehesa de Escombreras, que en el año 1564 se dedicó al ganado vacuno.

La seguridad en la zona, amenazada continuamente por las incursiones berberiscas, hubo de garantizarse por los propietarios de las minas, los marqueses de Vélez y de Villena, colocando guardas en la costa. También el Ayuntamiento de Cartagena contribuía a su defensa.

Esta población se vería afectada por las epidemias, pues la del año 1559 produjo un fuerte impacto reduciéndola a tan sólo 20 vecinos en 1561, aunque dos años después un recuento eclesiástico la eleva a 205 personas y 45 casas.

A partir del año 1575, debido al aumento del corsarismo berberisco, se redujo considerablemente la actividad minera pues en el año 1584 llegaron a desembarcar en Calblanque 300 turcos que recorrieron la zona hasta Alumbres para embarcar en 6 galeras en El Gorguel tras hacer muchos cautivos y frente a una nueva amenaza el 4 de febrero de 1589 el Ayuntamiento ordenó que los vecinos de los Alumbres Nuevos hiciesen en su sector de la costa rondas permanentes.

Aumentó por ello la presencia militar para lo que el Concejo de Cartagena envió 30 hombres en el año 1590 y dos años después otros 300, al haberse hecho cargo de su defensa ante la ausencia de los nobles propietarios de las minas de alumbre que si bien eran vecinos de Cartagena no residían en la ciudad, ordenando además a sus moradores que se recogieran en las dos torres allí existentes, llegando a paralizarse la producción del alumbre en el año 1592 y quedar reducida la población a unos 20 vecinos, que se dedicaban a buscar plomo y coger esparto, hasta el año 1822 en que nuevamente se reanudará el laboreo del alumbre.

Por aquella época las minas de alumbre, aunque en plena decadencia, eran explotadas por José Fernández Pacheco, marqués de Villena, como así consta en un memorial de solicitud de vecindad que presentó al Concejo de Cartagena en el año 1593. A fines de 1594 las fábricas de alumbres cerraron definitivamente.

Otra de las razones que contribuyeron a la decadencia de la explotación del alumbre, fue la utilización de uno de los residuos que producía, la almagra, que comenzó a aprovecharse habiendo gran cantidad de él en las inmediaciones de las alumbreras. Hacia 1606, una vez firmadas las paces con Inglaterra, volvieron a abrirse las fábricas, pero ya era imposible volver atrás. Desde esta fecha comienza a producirse almagra que se vendía mejor y se producía desde 1579. Se exportó durante todo el siglo XVII y XVIII hasta que se prohibió en el año 1774 por una real orden de 22 de marzo, ante el temor de que no pudiese contarse con ella en la fabricación del tabaco en Sevilla, pues su añadido le daba suavidad y frescura.

De esta época nos ilustra la referencia que en su Descripción de Cartagena hace Gerónimo Hurtado en el año 1584: ... ay los Alumbres Nuevos, que es una población muy pequeña echa para comercio de otras minas de alumbres blancos que se allaron abra 70 años y por eso se llaman nuevos y son de mucho provecho para sus dueños: sacase de estas minas alguna plata, aunque poca: esta una legua pequeña de Cartagena.

Hay constancia documental en el libro de actas capitulares correspondiente al año 1599 en el archivo municipal de Cartagena sobre la petición que los vecinos de los Alumbres Nuevos efectuaron el 13 de octubre y 11 de diciembre sobre la ruina experimentada por la torre que allí existía, habiendo llegando a desaparecer por completo, por lo que solicitaban su reconstrucción.

No obstante el Ayuntamiento de Cartagena el 5 de septiembre de 1600 libra 4.000 maravedises para pagar al escribano Alonso Miras la información hecha por su orden sobre la conveniencia de pedir a S.M. que los vecinos de los Alumbres Nuevos ... se vengan a vivir a esta ciudad... por temor de que los moros los cautiven y para evitar las continuas extorsiones que para defenderlos se causan a la misma.

Sin embargo tras la reparación de las torres de defensa por el Concejo en la primera mitad del siglo XVII la población de Alumbres Nuevos se recuperó a base de la presencia de mineros que trabajaban por cuenta propia, mercaderes de Cartagena y labradores que se establecieron de forma permanente, encontrándose entre estos últimos Juan Espín y Francisco Martínez Escobar propietario de tierras en el Ferriol.

Así que volvemos a encontrar habitado el poblado de Alumbres y en el año 1646 se contabilizan unos 300 habitantes. No obstante una nueva epidemia en el año 1648 afectó sensiblemente a su población dejándola nuevamente reducida a un centenar escaso.

Los habitantes del campo de Cartagena contribuían a la formación de las milicias concejiles y se integraban en las tres compañías existentes que correspondían a los distritos urbanos establecidos, pero en la segunda mitad del siglo XVII, debido al aumento de población se aumentan a ocho, de las que dos corresponden al campo y una de estas a Alumbres, cuyo reclutamiento encontraba no pocas dificultades, alegándose numerosas causas de excepción.

En los Fragmentos Históricos Eclesiásticos y Seculares del Obispado de Cartagena y Reino de Murcia, Hermosino y Parrilla nos deja esta descripción: ... A la distancia de una legua de la Ciudad hay un lugar llamado los Alumbres, por ser minas de donde se saca la piedra llamada alun, por ser tan necesarios para todos los usos: la una mina es de color encarnado y esta es muy antigua, pues hallamos, que el Rey Don Alonso el Sabio la dio por juro de heredad á su hermano D. Manuel; la otra mina es de color blanco y habrá poco más doscientos años que se descubrió: hallase también en ella alguna poca plata; pero de Alun mucha abundancia con la cercanía de la Ciudad y con no haber mas que una mina, los trabajadores en una ermita oían misa las fiestas, lo que duró muchos años; pero después de descubrir la segunda con el mayor útil, fueronse aumentando los obreros y fabricando habitaciones y llegó á tantos, que pareció conveniente elejir Iglesia Parroquial con cura propio, para que con mayor brebedad pudieren aquellos bezinos ser con los Sacramentos de la Iglesia socorridos, lo qual se puso en execucion á fines del siglo pasado, siendo Obispo el Ilmo. S.D. Francisco Fernández de Ángulo. Es su titular del santo S. Roque: tiene en su distrito el Convento de San Ginés de la Jara de los Religiosos Franciscanos Recoletos, que administran los Sacramentos en todo aquel partido: esta Parroquia se instituyó en Enero de 1699.

Como cabeza espiritual de la sierra minera si bien en principio existió una pequeña ermita bajo la advocación de San Roque, al que se imploraba frente a la constante amenaza de toda clase de epidemias y para cumplimiento de los deberes religiosos de los habitantes en la zona, se estableció una parroquia con cura propio, aunque había de contribuir con parte de los derechos de las primicias a la de Cartagena. También se edificó una nueva iglesia en tiempos del obispo de la diócesis Francisco Fernández de Angulo(18.VI.1696 a 29.IX.1704), que algunos autores la fijan también en el año 1699. Al llegar a este punto hemos de dejar constancia de lo expuesto por Torres Sánchez sobre la constitución de la parroquia en Alumbres, fijándola 30 años antes, adelantándose así a las de La Palma y Pozo Estrecho, pero no nos indica la referencia documental de tal aserto, por lo que hemos de quedarnos con Hermosino y Parrilla, pese al crédito que nos merece el primero de los autores citados, que nos confirma la existencia de los libros parroquiales desde el año 1669.

Finalizada la guerra de Sucesión, ya en el año 1715 aparecerá la denominación geográfico-jurisdiccional de diputación de Alumbres, ante la necesidad de aglutinar la población rural para su recuento a efectos de extracción de soldados o impuestos, encontrándose entre las 17 constituidas.

Una de las primeras referencias que tenemos en relación con el almacén de pólvora que existió en el camino de Alumbres es la explosión que sufrió 17 de marzo de 1747, que si bien no afectó a la guardia exterior que lo custodiaba, perecieron las 18 personas que en ese momento estaban dentro del local.

La pasión por comprar tierras que se desata a mitad del siglo nos lleva a contabilizar en el año 1758 la existencia de 76 labradores, que atendían a las suyas en Alumbres, Ferriol, Garbanzal y Roche, así como el funcionamiento de tres molinos harineros. El aumento de población será espectacular, pues la población de la diputación de Alumbres pasará de los 794 del catastro de Ensenada en el año 1756 a los 2.664 habitantes del censo de Aranda en el año 1769.

De este documento es interesante dejar constancia de los bienes patrimoniales existentes en esta diputación y pertenecientes al convento de las monjas de la Purísima Concepción, e igualmente de las personas e instituciones legas que tenían bines, rentas, salarios o cargas en Cartagena y su término en 1762.

En el Nomenclator de Floridablanca correspondiente al año 1789, figura Alumbres como Lugar, aldea de realengo y con alcalde pedáneo, entre las diecisiete diputaciones existentes de las son también Lugar las de La Palma y Pozo Estrecho.

En el año 1790 el cura párroco Cayetano Perea, redacta un informe como testimonio de empadronamiento, en el que dice que la feligresía de la citada parroquia estaba constituida por cuatro diputaciones: Alumbres de 308 vecinos entre los que hay un sólo maestro de escuela sin renta fija ni dotación alguna, Garbanzal y Roche de 132 vecinos con un maestro de escuela y una maestra de niñas también sin renta ni dotación ambos, El Algar y Bermeja de 110 vecinos sin maestro de escuela al presente por falta de rentas, y San Ginés de 140 vecinos sin maestro de escuela por el mismo anterior motivo. Cuando tuvo ayuntamiento propio quedaron bajo su jurisdicción las ermitas de Roche, El Ferriol, El Algar, Rincón de San Ginés y Garbanzal.

Vargas Ponce nos da una clara referencia de finales del siglo XVIII, entre los años 1793 y 1795, en la que dice que Alumbres tenía ... una iglesia de tres naves y bastante capaz, no tiene orden ni nada notable. Su pavimento todo destrozado a causa de los continuos entierros, pero en el día hay cementerio a espaldas del templo...

Proclamada la Constitución del año 1812 un decreto de 25 de mayo ordenó el establecimiento de ayuntamientos en las poblaciones mayores de mil habitantes, encontrándose entre ellas Alumbres que contaba por entonces con 2.584 almas, por lo que superaba tal número, formando el suyo por orden de 15 de junio de 1813 y una vez celebradas las elecciones fue nombrado alcalde José Conesa Francés entregándosele una vara alta de 9 palmos el 4 de julio en la casa del párroco Bernardino Ruiz. Como regidores fueron elegidos Antonio Valero, Domingo Martínez, Juan Martínez García, José Conesa Marín, Ramón Martínez Sánchez y Bartolomé Benzal, siendo procurador síndico José Gómez Mula. Dieron comienzo sus sesiones en la capilla del bautismo de la iglesia parroquial y posteriormente se habilitó la que ocupaba el cura de la parroquia.

El término municipal de este nuevo ayuntamiento lo integraban los partidos de Roche, Garbanzal y Rincón de San Ginés, siendo considerado Escombreras un barrio de Alumbres. La última sesión se celebró el 4 de agosto de 1814 pues una real cédula de 30 de julio disponía la extinción de todos los ayuntamientos constituidos al amparo de la Constitución del año 1812.

Nuevamente en el año 1820 fueron repuestos los ayuntamientos extinguidos y hechas las elecciones resultó elegido para el de Alumbres Antonio Barcelona, como regidores Antonio Valero, Juan Martínez, Domingo Martínez, Ginés González, Francisco Luengo y Francisco Pérez y el procurador síndico Fernando María Mula, pero tendrá una efímera viva al extinguirse en el mes de octubre de 1823, incorporándose a Cartagena su término municipal. Esta población se había distinguido entre todas las del municipio de Cartagena por su espíritu liberal, lo que le llevó a colocar el 14 de agosto de 1821, víspera de su santo patrón, una lápida de la Constitución en la pared de la iglesia parroquial, tras haber sido paseada con anterioridad en un carro triunfal por toda Cartagena por los milicianos de Alumbres armados de escopetas y seguido de mucha gente. A ello contribuyó muy especialmente el jefe de Artillería de Marina, príncipe Pío, que les facilitó el carro para el paseo y la galera para su posterior traslado al pueblo.

En el año 1834, el de la epidemia de cólera, las estadísticas señalan 79 fallecidos, si bien los 53 matrimonios y los 135 nacimientos inscritos en la parroquia denotan una vida relativamente pujante. No en balde cuando un decreto de 21 de abril de ese mismo año establece los partidos judiciales, señala a Alumbres uno de los cinco que se constituyen para Cartagena. Pero ello no impidió que en el año 1842 fuese incluida en el ayuntamiento de Santa Lucía, donde permaneció en él hasta 1843 que volvió a convertirse en una de las 17 diputaciones del municipio de Cartagena.

Los límites de la diputación se fijaron en el mes de junio de 1853 y quedaron establecidos entre esta y Garbanzal por el camino llamado Nuevo que empezaba en la fábrica Dos Amigos, continuaba por el barranco que pasa por la Cuesta de Portmán a la Loma del Caballo y llega hasta el mar.

Un documento conservado en el archivo municipal nos revela que en el año 1845 esta diputación contaba con 374 vecinos, 1.607 almas (765 hombres y 842 mujeres). Y un documento de dos años después describe su paisaje en la siguiente forma: Caserío con curato; hay tierras blancas de 2ª y 3ª calidad, muy pocas de 1ª y algunas de riego de noria sacada el agua con caballerías, pero la mayor parte del término de dicha diputación de terreno de montes y ramblas incultos, sin aprovechamiento, eriazos y arboleda de todas clases.

En el año 1873 se le concedió a Pedro Solano permiso para canalizar y traer agua a la ciudad desde La Parreta, para lo que constituyó sociedad con el banquero Manuel Górgolas. No tardan en dar comienzo de las obras que inaugura el alcalde Pedro Asuar y ameniza la presencia de la banda de música del Regimiento de Infantería Galicia que da Guarnición a la plaza.

Durante la guerra cantonal del año 1873 hubo de soportar tanto la presencia de fuerzas de la línea de bloqueo como las descubiertas que realizaban los cantonales para requisar víveres, llegando el mismo general Contreras en alguna ocasión en acciones de reconocimiento. El general López Domínguez al referirse en su Memoria a este pueblo dice que ... Alumbres, fue el centro del extremo izquierdo de nuestra línea..., y en él se estableció el 25 de agosto ... el coronel Escoda con todos los carabineros de a pie y a caballo... Dos baterías se emplazaron en las inmediaciones del poblado de Alumbres, la nº 3 en la ermita del Ferriol y la nº 9 en Sierra Gorda, que entraron en servicio el 22 de noviembre y el 28 de diciembre respectivamente.

De este episodio es muy significativo recordar al teniente de Artillería Agustín Vidal y Sáez, que encontró la muerte el 24 de diciembre cuando se encontraba desempeñando su destino con las fuerzas sitiadoras en la batería nº 3 que era conocida con el remoquete de La Leona.

A las once de la mañana del citado día, una voladura ocasionada por la imprudencia de un cabo que, contraviniendo las órdenes recibidas, intentó quitar la espoleta a un proyectil Armstrong sin explosionar que había sido disparado por una de las fragatas insurrectas, dando con ello lugar a su detonación y la de otros cuatro, cuya metralla alcanzó a 28 personas, 22 artilleros y 6 paisanos, de los que fallecieron a los pocos momentos 18, entre ellos el teniente Vidal.

La batería nº 3, al mando del capitán Felipe Pérez de Lema y Monje, estaba armada con seis piezas de 16 cm y estaba emplazada en las proximidades de la ermita de El Ferriol a una distancia de la plaza de 3.500 m, con la misión de hostilizar la plaza de Levante a Poniente y contrabatir los fuegos de los baluartes nº 6 y 7 y el castillo de los Moros. Era la batería más próxima a la plaza y de las primeras que se establecieron para el bombardeo, siendo también la que más fuego había recibido de la artillería de los sitiados, haciéndose notable por su mucha fortuna en el vivo y certero fuego lanzado contra el enemigo.

El teniente Vidal que había nacido el 24 de diciembre de 1850 en Cartagena y era hijo único del matrimonio formado por Agustín y Josefa, fue bautizado en la iglesia de Santa María de Gracia, viviendo con sus padres en el pueblo de Alumbres, hasta su ingreso como cadete en el Colegio de Artillería de Segovia sin haber cumplido los quince años de edad. Fue promovido, con el número 2 de su promoción, al empleo de teniente el 14 de febrero de 1870 siendo su primer y único destino el 3º Regimiento de Artillería a pie de guarnición en Madrid. En el mes de abril llega a Cartagena formando parte de las compañías destacadas a esta guarnición y aquí hubo de prestar juramento de fidelidad al recién proclamado rey de España Amadeo I el 29 de enero de 1871.

En febrero de 1873 pasó a la situación de licencia absoluta a solicitud propia, haciendo causa común con sus compañeros, con motivo de la 2ª disolución del Cuerpo de Artillería, en la que permaneció hasta el mes de septiembre, que con arreglo a lo dispuesto en el decreto de 21 del mismo mes regresó al Cuerpo y fue destinado a Alicante, donde tuvo ocasión de sufrir el bombardeo de las fragatas cantonales insurrectas y participando en la defensa de la plaza. En el mes de octubre fue destinado al Ejército sitiador de Cartagena en el puesto de combate donde le sorprendió la muerte.

Recibió sepultura en el cementerio de Alumbres y pocos días después el general López Domínguez presidió las honras fúnebres en la iglesia parroquial de Alumbres por todas las víctimas. Posteriormente, el 9 de marzo de 1876, sus restos fueron trasladados al de Nuestra Señora de los Remedios a un nicho familiar.

El general López Domínguez le califica de esforzado y pundonoroso, pues ascendido a Capitán el 28 de noviembre y destinado al Colegio de Artillería de Segovia solicitó y se le concedió permanecer en su anterior destino en razón de las circunstancias del combate. Con anterioridad se le había concedido el grado de Capitán por méritos de guerra.

El 19 de octubre de 1874 se abre al público el servicio del tranvía que enlaza a Cartagena con Alumbres y la Unión. El 19 de julio de 1876 tuvo lugar la división y amojonamiento de la nueva diputación de Alumbres de la que se segregó una parte para constituir la de Escombreras. Quedaba así constituido en 4 barrios y 21 diputaciones.

La visita a Cartagena en el año 1877 del rey Alfonso XII tuvo su repercusión en Alumbres ya que el 26 de febrero, después de presenciar las operaciones practicadas por el dique flotante para tomar la fragata Sagunto y visitar la Casa de Misericordia, se trasladó a la estación del tranvía, donde la empresa había preparado un magnífico tren y decorado todas las estaciones, trasladándose a La Esperanza, en esta diputación, a fin de visitar la Fundición San Pedro propiedad del diputado de este distrito Andrés Pedreño.

El mes de mayo de este mismo año fue pródigo en inauguraciones ya que el día 2 tuvo lugar la bendición del nuevo cementerio, construido bajo el patrocinio del marqués de Escombreras, y el día 12 se inauguró un nuevo teatro en Alumbres. En el año 1893 Miguel Zapata y Mr. Barringahon participan haber traspasado su fábrica de ruborita y otros explosivos, situada en Alumbres, a don Eugenio Juan Barbier.

En los primeros días del mes de mayo de 1898 Alumbres vivió intensamente las manifestaciones del motín minero que había comenzado en La Unión, pues el día 4 se concentraron en aquella población disponiéndose a enfrentarse a las fuerzas de orden y militares.

El problema de abastecimiento de agua potable a Cartagena comenzaba a solucionarse mediante la canalización que la Sociedad Anónima de Aguas La Cartagenera estableció desde La Parreta y que fue inaugurado el 24 de marzo de 1906 con la asistencia del alcalde Rafael Cañete acompañado de los responsables de los Servicios Sanitarios, el presidente de la sociedad Carlos Calin, el director de la Fábrica De Explosivos de Alumbres Camilo Calamari, el ex-Senador del Reino Luis Angosto y los representantes de la prensa local.

Las instalaciones servirán para extraer agua a 50 m de profundidad de los pozos San Camilo y San Antonio, con aparatos de vapor de 10 HP y 40 HP de potencia respectivamente. La completa un sistema de filtración, canal de salida y sifón que la depositan en un depósito de 600 metros cúbicos, llegándose a enviar a Cartagena 2.880 metros cúbicos cada 24 horas.

Atiende el poblado de Alumbres a sus procesiones de Semana Santa con especial cuidado y en las del año 1907 desfila un magnífico Cristo en el trono de la Samaritana que es obra del joven cartagenero José Lizana Gal.

La prensa local cita un denominado Teatro Apolo, en donde en el año 1913 se efectuó una Junta Pedagógica, de las que promocionaba el iniciador de las escuelas graduadas en Cartagena el maestro Enrique Martínez Muñoz, a la que asistió el maestro a Alumbres José Robles Gómez para llevar a cabo este sistema en la enseñanza.

La diputación de Alumbres en el año 1923 queda recogida en la guía de ese año como un importante pueblo minero que se comunica con Cartagena por medio del ferrocarril de vía estrecha, o tranvía con tracción a vapor, Cartagena-Los Blancos, que con un recorrido total de 16 km une el puerto de Cartagena con los pueblos de Alumbres, La Esperanza, La Unión, El Mercado, El Descargador y Estrecho de San Ginés-Llano del Beal. La propietaria es la sociedad inglesa The Carthagena and Herrerías Steam Tramways Company Limited y tiene concedida la explotación desde La Unión Mercado hasta el final a la sociedad belga Chemin de Fer de la Sierra de Cartagena.

Los parajes que comprenden los cuatro barrios de esta diputación son: El Abrevadero, La Aldea, Borricén, Barranco de los Ojaos, Casas del Partidario, La Cartagenera, Los Cazorlas, Cruz Chiquita, Casas de Cavila, Esperanza, La Estación, El Ferriol, Fábrica de Jabón, La Fonseca, Fábrica de Loza, Huerta del Rango, Huerto de Familia, María de la Paz, Media Legua, Los Marines, La Parreta, El Portazgo, El Portazgo Viejo, La Peraleja, Las Pedreras, Los Partidarios, El Pantano, El Paraiso, La Olla, La Requena, La Torre, Vista Alegre, La Venta y El Gorguel.

El Libro del Patrimonio de Cartagena del año 1924 divide las 55.745 hectáreas del término municipal de Cartagena en 23 diputaciones entre las que Alumbres se subdivide a su vez en cuatro barrios con los caseríos y lugares siguientes: Abrevadero, La Aldea, Alumbres, El Barranco, Borricen, La Cartagenera, Casas de Cábila, Casas de Juan Rodríguez, Casas de la Cruz, Casas de la Estación, Collado de los Pinos, Cruz Chiquita, La Esperanza, Fábrica de Explosivos, fábrica de Jabón, Gibraltar, El Gorguel, La Hoya, Mataperros, Minas de Manenti, Los Mulas, La Parreta, Los Partidarios, Las Pedreras, Portazgo, La Venta, Vista Alegre y algunos grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados, los que totalizan 1.396 edificios y albergues, 4.157 habitantes de hecho y 4.271 de derecho, con referencia al 31 de diciembre de 1920.

La antigua fábrica de abonos establecida en Alumbres, gestionada por la compañía bilbaína Sociedad General de Industria y Comercio, pasará en el año 1926 a la Unión Española de Explosivos.

En el censo de población del año 1930 la diputación de Alumbres contaba con 2.598 habitantes de derecho y 2.570 de derecho, perteneciendo al 6º distrito de la ciudad y dividida en cuatro barrios que comprendían los siguientes caseríos y parajes: Alumbres, Abrevadero, La Aldea, Barranco, Borricén, La Cartagenera, Casas de Cábila, Casas de Juan Rodríguez, Casas de la Cruz, Casa de la Estación, Collado de los Pinos, Cruz Chiquita, La Esperanza, Fábrica de Explosivos, Fábrica de Jabón, Gibraltar, El Gorguel, La Hoya, Mataperros, Minas de Manenti, Los Mulas, La Parreta, Los Partidarios, Las Pedreras, Portazgo, La Venta, Vista Alegre y Ferriol.

Entre las organizaciones de carácter asociativo que tienen vida en esta diputación se encuentran el Círculo Radical Socialista, la Sociedad Obreros Mineros y Similares La Prosperidad, y la Sociedad obreros de la Fábrica de Explosivos La Liberta. Un amplio local se utilizaba como teatro y cinematógrafo.

Las calles que de esa época permanecen en el recuerdo son: Mayor, Virgen de la Caridad, Canalejas, Prefumo, Duque, Iglesia, Doctor Estrada, Teatro, Antonio Martínez, Sol y República.

Excepto el grupo de minas de La Parreta, a 500 metros del pueblo, las más importantes estaban en El Gorguel: San Joaquín, Santelva, Arresto, Concilio, Camarón, Inocentes, Reina Regente, y San Rafael.

El cementerio se encontraba en la ladera del monte Calvario, en el paraje de la Fuente del Comino, en un terreno delimitado por el Cabezo de la Cruz, el Cabezo de Requena y las tierras de Anselmo Plazas y los herederos de Juan Martínez Francés, ocupando algo más de tres fanegas. A las cuatro y media de la tarde del 7 de julio de 1943 una fuerte explosión en la fábrica de explosivos conmocionó a toda la diputación, en la que resultó muerto el obrero Elías Torres Martínez y herido Pedro Caparrós Galindo. Y nuevamente el 15 de noviembre de 1952 la tragedia se abatió sobre los habitantes de esta diputación como consecuencia de la fuerte explosión acaecida en la fábrica de dinamita de Garrabino en la que fallecieron las hermanas María y Josefa Sánchez Avilés, Josefa Ros Ros, Ana Rodríguez Rojo y Josefa Boscada García.

En las alturas de esta sierra con una cota media de 300 m, donde ya existían unas obras de fortificación ordenadas por R.O. de 19 de agosto de 1914 pero que no llegaron a terminarse con el objeto de servir de apoyo al flanco derecho de la defensa terrestre, se construyó una batería antiaérea de acuerdo con el proyecto redactado en el año 1935 por la Inspección de Bases Navales. Las obras comenzaron en enero del año 1936 y finalizó el artillado en julio del mismo año. La urgencia de esta obra fue motivada por la necesidad de ampliar la defensa antiaérea en la Base Naval ante la tensión que en aquellos momentos existía en el Mediterráneo por la campaña italiana en Etiopía.

Los terrenos fueron cedidos por la Sociedad Franco-Española de Explosivos y Productos Químicos y el material, cuatro cañones Vickers de 105 mm, procedía del desartillado de Ferrol. Los terrenos para el camino de acceso se adquirieron a Consuelo Arróniz Nadal, en el coto Arróniz, y a Ginés Aguera. Al finalizar la guerra civil (1936-1939) fue desartillada y nuevamente enviado el material a Ferrol.

Tras la fusión en el año 1970 de la Unión Española de Explosivos y la Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A., de la que resultará la Unión Explosivos Río Tinto S.A., la fábrica de Alumbres que empleará a unos 100 operarios, se dedicará a explosivos, inicialmente dinamitas y mechas, y más tarde nagolita a granel y encartuchada, hasta su cierre total que no tardará en llegar.

La diputación de Alumbres, perteneciente al municipio de Cartagena, se encuentra enclavada al Norte del Valle de Escombreras, al Este de la capital municipal y a una distancia de 5´5 km. La configuración superficial del terreno donde se asienta la población es relativamente movido, destacando las alturas de El Machón (313m) y Sierra Gorda (300 m). En su costa queda la playa del Gorguel, idílico lugar de otros tiempos, degradado por el hombre hasta extremos inimaginables y sin que voz alguna clame por su recuperación.

En términos estadísticos constituye una Entidad colectiva de población, subdividida en las Entidades singulares siguientes: Alumbres, Barranco, Borricén, El Ferriol, El Gorguel, El Porche y Vista Alegre, que albergan 3.212 habitantes en el año 1996, 1.598 hombres y 1.614 mujeres. De ellos 1.788 (898 y 890) en Alumbres; 47 (24 y 23) en Barranco; 183 (89 y 94) en Borricén, núcleo y diseminado; 4 (0 y 4) en El Ferriol; 7 (5 y 2) en El Gorguel; 37 (17 y 20) en El Porche; y 1.146 (565 y 581) en Vista Alegre.

La actividad económica de su población activa es muy diversa, dedicándose principalmente a la industria y los servicios, 45% y 34´6% respectivamente, siendo en menor cuantía la dedicada a la construcción y a la agricultura, el 17´4% y 2´8% respectivamente. Respecto a la minería tan sólo podemos hoy admirar el reposo de la Cartagenera, Faro, San Rafael y El Concilio.

Las comunicaciones por ferrocarril se establecen a través de la línea FEVE, ferrocarriles de vía estrecha con un ancho de 1´06 metros, que discurren entre Cartagena y Los Blancos, con un ramal que en las proximidades de La Unión enlaza con El Llano. Por carretera queda unida a Cartagena y La Unión a través de la nacional 332, y por la nacional 343 con el Valle de Escombreras y la nacional 301 Cartagena-Madrid. Por las proximidades de su núcleo urbano discurre la línea RENFE que enlaza el Valle de Escombreras con el trazado general Madrid-Cartagena.

Este rincón de la Sierra Minera, que ha superado a través del tiempo una multitud de problemas medio ambientales, de tráfico y de urbanismo, vive hoy la vuelta de hombres y mujeres que se alejan, cada vez en mayor número, de la agobiante vida de la ciudad. Pero que a la vez demandan calidad de vida en su núcleo urbano, disfrutando a la vez de los recuerdos y el paisaje de sus antepasados, junto a los molinos de viento semiderruídos, en cuya defensa han constituido la Asociación Cultural los Alumbres Nuevos, de los que dicen ser los únicos que se empleaban en esta zona para picar esparto, uno de cuyos ejemplares es el del tío Paco el de Garabito cuidadosamente restaurado recientemente.

La belleza de su paisaje, jalonado por los restos de maquinaria y edificios de antiguas explotaciones mineras, se ve hoy agredida por el colmado vertedero municipal de El Gorguel y el nuevo que se dispone en la mina La Regente. Y no es menos problemática las cada vez más cercanas voluminosas instalaciones de tanques de almacenamiento en el camino de Alumbres a Escombreras, donde estuvo enclavada en otro tiempo la Fábrica de Explosivos de tan triste recuerdo por los accidentes ocurridos en los años 1943, 1952 y 1960 y las víctimas ocasionadas en tales ocasiones.

Las ermitas del Ferriol y Alumbres, respectivamente bajo las advocaciones de la Purísima Concepción y San Roque, se mantienen en muy buen estado, la primera tras su reconstrucción en 1950 y la segunda instituida en parroquia desde el año 1699, acoge una bella imagen, recientemente restaurada, de la Virgen de la Caridad que anteriormente perteneció a la ya abandonada iglesia del poblado de la Refinería de Escombreras. Actualmente se constituye en ella la parroquia nº 137, arciprestazgo nº 16 (Mar Menor-Sierra de Cartagena), IV zona pastoral de Cartagena.

Fiestas patronales y romerías

  Alumbres, 10 a 16 de agosto

  Vista Alegre, 8 al 10 de agosto

  Vista Alegre, Semana Cultural, 25 de mayo a 1 de junio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Alumbres

Mapa de El Beal Cuando en el año 1988 vio la luz la obra de Francisco Henares titulada San Ginés de la Jara, que editó la Caja de Ahorros del Mediterráneo en una muy recordada edición de bolsillo, puso de manifiesto el estado de ruina en que se encontraba el monasterio del Santo situado en nuestro municipio y ... donde la historia duerme más escondida debajo de cada piedra, puesto que pocas quedan ya en pie... Pero transcurrida más de una decena de años, a pesar de este grito editorial, tan sólo se han incrementado las ruinas de ese bello y singular edificio a pesar de formar parte de nuestro patrimonio histórico cultural. Tan sólo los romeros de cada agosto nos recuerdan la importancia del lugar y mantienen la tradición.

Pero dejemos constancia de algunos párrafos de la descripción del monasterio que nos hace la Enciclopedia Regional: Sobre un viejo eremitorio árabe del siglo X, situado muy próximo al Mar Menor y al abrigo de la cadena montañosa que finaliza en cabo de Palos, se levantó un monasterio en honor de San Ginés(hijo del rey de Francia) en el paraje conocido como La Xara, basándose en la tradición de que sus restos habían sido trasladados prodigiosamente desde Francia a aquel paraje, lo que demostraban los numerosos milagros que con frecuencia se producía en sus numerosos devotos. Tras la corriente religiosa que promovió el camino de Santiago a mediados del siglo XIII, y con los auspicios del rey Alfonso X el Sabio, el lugar fue declarado santo y lugar de peregrinación: instalándose primero los dominicos y después los franciscanos. Numerosas leyendas comenzaron a extenderse junto a los hechos milagrosos que acaecían y que beneficiaban por igual a cristianos y moriscos. Entre ellas la de que San Ginés de Arlés(Francia), sobrino de Carlomagno, estaba allí enterrado tras una vida de eremita que le llevó al monte Miral allí ubicado, donde levantó una modesta casa de oración para cuya construcción contó con la ayuda celestial de los ángeles que le hicieron de albañiles para tal ocasión. Las ruinas del viejo eremitorio pueden contemplarse todavía en mitad de la elevación montañosa desde la que se divisa el mar Menor.

El adelantado del reino de Murcia, Juan Chacón, tomó a su cargo la custodia y reconstrucción del monasterio, que alcanzó notable fama en el reino de Murcia y promovió romerías y fiestas a mediados de agosto. La rúbrica la puso en 1541 el papa Paulo III, quien concedió culto y oficios religiosos al monasterio y advocación de San Ginés de la Xara, en su fecha del 25 de agosto de cada año. Desde entonces distintos personajes reales, ilustres, populares, viajeros curiosos, devotos, acudieron a pedirle favores al misterioso titular del monasterio, acrecentando con limosnas las dotaciones del refectorio conventual que permitió levantar una iglesia, claustro para la orden monástica y adquirir una extensión de terreno hasta la orilla del Mar Menor, poblada de árboles frutales, agrios y palmeras hasta fechas ya contemporáneas.

Siempre se ha ignorado el sitio donde fue enterrado San Ginés, y en el año 1586, un zahorí pretendió haberlo descubierto, según rezan los libros capitulares de nuestro ayuntamiento y a pesar de que se interesó en este descubrimiento, mandó buscar al zahorí pero no pudo ser hallado.

Ninguna descripción del lugar más interesante que la realizada en el año 1584 por Gerónimo Hurtado en la siguiente forma: Al lebante ...esta otro cerro que llaman de Sant Gines desviado un poco de la mar y al pie desta sierra, que está tres leguas pequeñas de Cartagena, ay un monasterio que se llama de Sant Gines de la Xara: tienenle frayles de Sant Framcisco donde el mismo Sant Gines, hijo del Rey Luis de Francia bivió y murió y encima de la sierra, que esta junto al monesterio, está una ermita que se certifica aberla hecho los angeles para abitacion deste sancto: el monesterio era entonces de frayles benitos y ansi lo parece en la traza de la yglesia, á la qual dexaron ó por peligro de los enemigos ó por la estirilidad de los tiempos y estando desierta los vecinod de Cartagena se la dieron á los frayles de Sant Francisco muchos años -al lado yzquierdo del altar mayor está una capilla pequeña en la qual está el sepulcro del dicho sancto con un agujero en una piedra con buelta como de un cobdo por el qual se certifica aber dado este sancto, despues de muerto, una carta á su hermano Roldan en declaracion de su vida y muerte: es casa de mucha devocion y frecuentacion especial para los de aquel reino y para los que navegan estas mares, que siempre al pasar con sus navios la hacen salba y enbian muchas limosnas: á hecho Nuestro Señor muchos milagros y hace cada dia y en mi tiempo he visto algunos por yntercesion deste sancto el qual no está canonizado; pero por indulto del papa Adriano, rezan oficio propio en esta casa el dia de su fiesta, que es á 25 de agosto, como consta por las letras que estan en una piedra blanca encima de la puerta de la yglesia:...¿.

Antes de ser proclamado San Ginés de la Xara Patrono de la Ciudad, no sólo se hacían procesiones de rogativas pro-lluvias o extinción de plagas de langosta, desde Cartagena al monasterio, sino que se celebraba una romería al convento y ermita de Loa Angeles, a la que asistían los moradores de Las Herrerías, Garbanzal, Algar y Lentiscar, aunque en el decurso de los años fue desapareciendo lentamente, hasta que cesó al extinguirse el monasterio en el año 1835 y ser vendido años después a un particular con todas sus tierras de labor y el famoso huerto.

El 27 de abril de 1677 el Concejo nombró Patrono de la Ciudad al Glorioso San Ginés de la Xara y acuerda que, todos los años, el día de su festividad, en la iglesia de San Francisco de Asís, se celebre una solemne función religiosa con misa, sermón y música, pagando de los fondos comunales todos los gastos. Así se estuvo haciendo también hasta el año 1835 en que fue extinguido el monasterio y clausurado el templo.

En el año 1917, un entusiasta cartagenero, D. Luis Angosto y Lapizburú, fundó la Cofradía de San Ginés de la Xara en la Catedral Antigua, estableciendo nuevamente la Romería que se celebra el 25 de agosto, a la que concurren los romeros de Cartagena, Cabo de Palos, Los Nietos, La Unión, Alcázares, Beal, Algar y demás pueblecillos cercanos. Ya hemos citado, en algún trabajo anterior, estos apellidos, pues la mujer del almirante Antequera, Dº Atanasia, era hermana de D. Luis y su familia estaba fuertemente enraizada en estas tierras.

Desde tiempo inmemorial se celebraba del 20 al 25 de agosto una importante feria, en los alrededores del monasterio de San Ginés de la Jara, que desde el siglo XVI, gozaba de justa fama y a ella concurrían no sólo las gentes de Cartagena y su comarca sino que atraía muchos mercaderes y comerciantes de todo el Reino de Murcia y otros reinos que vendían sus mercaderías y hacían considerables transacciones de ganado.

El 25 de agosto, festividad del glorioso anacoreta San Ginés, alcanzaba la feria su mayor apogeo, durando en algunas ocasiones hasta finales de septiembre. Pero con frecuencia se suspendía o era interrumpida por las noticias recibidas de la presencia de barcos corsarios en la costa, ya que amenazaban echar la gente a tierra por la Mar Menor o Cabo de Palos. Los feriantes desaparecían, marchándose a sus lares, y los frailes preparaban sus arcabuces para rechazar cualquier ataque.

Si bien se ha venido diciendo que Beal se constituyó como diputación a finales del siglo XVIII, recientes estudios realizados por Cayetano Tornell Cobacho nos ponen de manifiesto que en el año 1810 lo eran San Antón, Plan, Miranda, Albujón, Aljorra, La Magdalena, Perín, Campo Nubla, Hondón, San Félix, Alumbres, San Ginés, El Lentiscar, La Palma, Los Médicos, Santa Ana, Pozo Estrecho, Santa Lucía, Concepción, Garbanzal y Canteras.

Su formación está más ligada al desarrollo de la minería a mediados del siglo XIX, pues desde el siglo XVI la población estaba agrupada principalmente entorno al monasterio, formando el caserío de San Ginés de la Jara, que aumentó como consecuencia de la roturación del Rincón de San Ginés y la llegada de nuevos pobladores que se sumaron a los ya establecidos en el lugar. También debió existir desde muy antiguo población en Beal, al O de la zona roturada que llegaba hasta el cabezo de Enmedio, denominado por entonces El Vedal de la Grana, por ser este un producto muy abundante en la zona y estar necesitado de protección.

La minería vino a cambiar las expectativas de toda la Sierra de Cartagena, como nos lo confirma en el año 1854 el alcalde pedáneo Alfonso Martínez en una relación que manifiesta los Bentorrillos que existen en la diputación del Beal y son sus propietarios: Francisco Sánchez, Vicente Hernández, Francisco Sampere, Antonio Hernández, Mariano Pérez, Ginés Hernández, Jerónimo Alcaraz, Pedro Pérez, Francisco Antonio Bernardino Albaladejo y Francisco Cañabate. En el año 1859 Beal contaba con 860 habitantes y en 1887 alcanzó los 5.632.

Una nota característica de esta diputación es la fuerte conflictividad social que siempre ha mantenido, debido principalmente a las duras condiciones de trabajo, entre las que destacamos la huelga revolucionaria del año 1898 y los sucesos del descargador en el año 1916.

Los núcleos de población más importantes de esta diputación están constituidos por el mismo Beal, Estrecho de San Ginés y Llano del Beal, siendo este último el más importante y populoso, pues en el año 1911 el mismo Pablo Iglesias asiste a la inauguración de la Casa del Pueblo y cuando se constituyó la Federación de Sociedades Obreras de la provincia de Murcia allí quedó domiciliada, contando con más de 20.000 afiliados y El Despertar Obrero como órgano de prensa. En el año 1910 se constituyó el Centro Instructivo del bloque de izquierdas, en el que se impartía enseñanza a los niños, pero su vida fue muy corta ya que desapareció en el año 1919. Pero veamos su evolución a través del tiempo.

En el año 1920 el término municipal de Cartagena está dividido en 23 diputaciones y la de Beal con sus cinco barrios se cita en el Nomenclator publicado por la Dirección General de Estadística, referido al 31 de diciembre de dicho año, con los siguientes caseríos:Beal, Los Blancos, Casas-Cañada, Casas de Emiliano, Casas de Espín, Estrecho de San Ginés, El Llano, Los Nietos Nuevos, Playa de los Nietos y El Sabinar. Todos ellos totalizan 2.385 edificios y albergues, 6.140 habitantes de hecho y 7.060 de derecho.

En el año 1923 forma el 6º distrito, junto con de Rincón de San Ginés y Algar, y es también una de las 23 diputaciones en que se divide el término municipal con los siguientes caseríos y parajes en sus cinco barrios: Los Blancos, Barranco de Mendoza, Barranco de Ponce, Barranco del Francés, El Beal, Collado de Don Juan, Casas de Góngora, Descargador, Estrecho, El Llano, Mina Bilbao, Los Nietos, San Ginés y El Sabinar. Por R.O. de 10 de julio de 1886 pertenece a la circunscripción territorial de La Unión a efectos de Registro de la Propiedad. Se comunica con Cartagena por medio del tranvía de La Unión, que se extendió a Los Blancos en el año 1943.

A partir del año 1927 se produce un éxodo masivo de la población provocado por el descenso de la actividad minera, que se mantiene a duras penas. Pero en el año 1933 figura entre las 23 diputaciones en que se divide el término municipal y su situación es lindante con las del Rincón de San Ginés por el E y S, la del Algar por el N y O, el término municipal de La Unión por el O, y el Mar Menor por el N. Pertenece al 6º distrito, que forma junto a las diputaciones de Rincón de San Ginés y Algar, y al término judicial de La Unión y desde la R. O. de 10 de julio de 1886 forma parte del Registro de la Propiedad de misma circunscripción territorial, y está dividida en cinco barrios que abarcan los siguientes caseríos y parajes: Beal, Los Blancos, Casa-Cañadas, Casas del Emiliano, Casas de Espín, Casa Grande, Casas del Zapo, El Estrecho de San Ginés, El Llano, Los Nietos Nuevos, Plaza de los Nietos, Sabinar, Descargador, Minablanca, Haití, Derramadores, Roses, Lo Mitre, Vereda y Cañada.

Según el censo de población llevado a cabo en 1930 tiene esta diputación 4.517 habitantes de derecho y 4.417 de hecho. Y los núcleos de población más importantes los exponemos separadamente a continuación.

Beal: las calles más importantes son San Ginés, Doctor Cajal, Emilio Zola, Nicolás Salmerón, Alejandro Lerroux, Pablo Iglesias, Indalecio Prieto, García Vaso, Ignacio Góngora, General Prim, Ramón Franco, Isabel la Católica, Plaza de la República.

Las minas más importantes se denominan Anita, Esperanza, Marquesita, Blanca, Salvadora, en su mayoría paradas y la mina San Quintín dedicada al desagüe del Beal.

Llano del Beal: es el caserío más importante de la diputación y las calles más importantes se denominan Mayor, D. Juan Rosique, Progreso, Pérez Galdós, Jesús y María, Cruz, Floridablanca, Indalecio Prieto, Echegaray, Campoamor, Castelar, Trinidad, La Encarnación, San Antonio, Isaac peral, Amalio Jimeno, Ramón y Cajal, Dato, Hernán Cortés, Espartero y Plaza de la República.

Los círculos y sociedades son El Progreso, la Sociedad de agricultores regantes La Seriedad, la Sociedad de trabajadores de la tierra y oficios varios, la Juventud Socialista Nueva Aurora, la Sociedad de dependientes de ultramarinos La Armonía, la Sociedad de obreros panaderos La Persuadida, la Sociedad de obreros mineros Nueva España, la Sociedad de maquinistas mecánicos y similares Unión y Constancia; la Agrupación socialista obrera, el Sindicato de arrendatarios subarrendatarios y cortadores de Cartagena y La Unión; y la Sociedad de obreros albañiles El Trabajo.

El Estrecho de San Ginés es otro de los caseríos importantes de esta diputación cuyas calles se denominan Pablo Iglesias, Largo Caballero, García Hernández, Carmen, Joaquín Costa, Dos de Mayo, Cid y plazas de La Libertad y Capitán Galán.

Las ermitas del Llano del Beal y Estrecho de San Ginés, respectivamente bajo las advocaciones de San Francisco de Asís (¿) y San Nicolás de Bari, constituyen la parroquia nº 16, arciprestazgo nº 16 (Mar Menor-Sierra de Cartagena), IV zona pastoral de Cartagena.

Al profundizar o barrenar en las explotaciones mineras, para hacer una nueva galería, a veces se tropieza con venas de agua en lugar de filones de mineral. Esto ocurrió en la Mina Blanca, de ahí su nombre, alumbrando un caudal que resistía el achique ordinario pues el agua volvía a ocupar el mismo nivel, por lo que se resolvió venderla para el riego de los terrenos próximos a un tanto fijo por hora de salida de caño.

En su recorrido por esta diputación García Martínez registra la existencia en el Llano del Beal de tres molinos de sacar agua, que no funcionan pero conservan la torre.

Desde el año 1927 la actividad minera venia sufriendo una fuerte crisis y cuando en el año 1957 dan comienzo las explotaciones a cielo abierto de la Sociedad Minero-Metalurgica de Peñarroya, con su agresiva actividad provocaron la reacción de sus habitantes al poner en peligro sus viviendas. A partir del año 1988 es propietaria la sociedad Portmán Golf S.A. con la que los enfrentamientos se agudizaron con tal intensidad que se puso fin a la actividad minera.

En nuestra Enciclopedia Regional, que contiene datos hasta el año 1990, dice que la evolución de la población en esta diputación mantiene una tendencia claramente regresiva desde el año 1981, observándose un detrimento de la establecida en diseminado, cifrándose en 2.484 habitantes, que en su mayor parte vive concentrada en Beal, Estrecho de San Ginés (513 habitantes) y Llano del Beal (1.430 habitantes), siendo esta última la más importante pues en él reside el 68¿4%.

Si bien el emplazamiento de estos núcleos de población tienen un origen minero, en la actualidad se ha producido una desvinculación de ella, con clara tendencia hacia los servicios del sector turístico al que se dedica el 45%, seguida por el 30% a la construcción y 20% al industrial, siendo insignificante el agrícola.

El padrón municipal referido al 1 de mayo de 1996, en el que la diputación Beal con 2.270 habitantes, 1.150 hombres y 1.120 mujeres, es considerada como entidad colectiva en la nomenclatura del INE y se articula en los poblados(entidades colectivas) de Beal, núcleo y diseminado, con una población de 215 habitantes(121 hombres y 94 mujeres); El Estrecho de San Ginés, núcleo y diseminado, con 587 habitantes(305 hombres y 282 mujeres); Llano del Beal con 1.462 habitantes (721 hombres y 741 mujeres) y San Ginés de la Jara, 6 habitantes(3 hombres y 3 mujeres).

Fiestas patronales y romerías

  Beal, 22 al 30 de junio

  San Ginés de la Jara, romería, 22 de agosto

  Llano del Beal, Semana Cultural, 30 de agosto a 8 de septiembre

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Beal

Campo Nubla En el confín Oeste del término municipal de Cartagena y asurcana con el de Fuente Álamo, llegamos a la diputación de Campo Nubla donde el panorama es tremendamente subyugador en su topografía, pues desde las alturas del Morro del Fraile hasta los Cabezos del Pericón de Sur a Norte disfrutaremos de una gran variedad paisajística.

El territorio de la diputación de Campo Nubla se encuentra a una distancia media de la capital municipal de unos 17 km y su comunicación principal con ella es la CN - 332, que enlaza en este tramo Cartagena con el Puerto de Mazarrón. Sus límites son por el Norte con la diputación de Aljorra, por el Sur con la de Los Puertos, por el Este con la de Los Puertos y La Magdalena y por el Oeste con el término municipal de Fuente Álamo.

Las primeras referencias sobre este territorio y relacionadas con labores agrícolas es del año 1559, en que los herederos de Sebastián Vicente se vieron obligados a vender sus tierras a causa de las deudas contraídas por las epidemias. Y en el año 1561 son ya 13 los propietarios de la tierra que han levantado sus casas fortificadas. En cuanto a las noticias sobre el uso de la dehesa de Campo Nubla son frecuentes en los documentos municipales y de ella se dice en el año 1577 que... tiene una legua de ancho y legua y media de largo, linda por una parte término de la ciudad de Lorca y por la otra el lugar de Fuente Álamo, término de Murcia, y por la otra parte de esta ciudad por do dicen la cordillera de los cerros del Puerto Viejo y el Puerto El Saladillo y Puerto el Judío y Sierra del Rincón de Campo Nubla, y de la dehesa de Cartagena que se extendía una legua alrededor de la ciudad.

Tierra de frontera pues, en el año 1581, con motivo de los peligros de invasión por una escuadra argelina, entre las medidas que se toman... se pondrán guardas entre La Atalaya y Lorca en el Cerro del Palomarejo, cerca de Campo Nubla y en el de Aguaderas para que transmitan señales... Su posesión fue objeto de un largo litigio entre Murcia y Cartagena, al pretender cada una de ellas anexionársela a su término municipal, lo que dio lugar a un largo pleito.

Sus parajes y caseríos son citados frecuentemente en los libros capitulares, así en el último tercio del siglo XVI encontramos el Rincón de Sumiedo y Tallante, pues cerca de ellos discurría el camino real de Cartagena a Lorca, hasta unirse con el camino de Mazarrón a Lorca. En el primer recuento en que se tiene en cuenta a los moradores del campo y que se lleva a cabo en el año 1683, entre los parajes que podemos identificar con esta diputación y su población se encuentran Pericones con 8 habitantes y Puerto del Judío con 1.

Era entonces una larga y estrecha franja de terreno que se extendía desde La Azohía hasta Fuente Álamo, dedicándose exclusivamente a pastos y a la recolección de productos silvestres entre sus tupidos lentiscares, especialmente la grana. La calidad de sus tierras dieron lugar al progreso de las roturaciones, estimándose además como un lugar seguro por su alejamiento de la costa quedando a cubierto de las incursiones de piratas y berberiscos.

Habrá que esperar al año 1715 en que, con motivo del impuesto del reparto de la sal, figuran reunidas Campo Nubla y Los Puertos entre las 17 diputaciones que componen el término municipal, con 86 vecinos, 344 habitantes y un 6´1% de porcentaje.

Cuando en el año 1755 se publican las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, entre los datos que corresponden a esta diputación figuran los asientos de los bienes propios de la ciudad y de algunas instituciones eclesiásticas que son los siguientes: la ciudad de Cartagena, los Colegios de la Compañía de Jesús de Cartagena y Lorca, la Cofradía de Santa Bárbara, el Cabildo Eclesiástico de la ciudad de Cartagena y el Obispo de esta ciudad.

En el año 1755 existen dos molinos harineros y en 1758, aunque el dato reúne las diputaciones de Campo Nubla y Los Puertos, indica la existencia de 152 vecinos y 1.896 fanegas de tierra. En el año 1771, también en conjunto Campo Nubla y Los Puertos hay 990 vecinos de ambos sexos y 1.188 habitantes. En la articulación básica del censo de Floridablanca efectuado en el año 1787, figura la diputación de Campo Nubla como aldea de realengo y con alcalde pedáneo, entre las 17 que componen el término municipal, con 1.352 habitantes.

En un estado que en 1796 nos manifiesta en su obra Vargas Ponce, entre las 21 diputaciones que comprende la jurisdicción de Cartagena, la de Camponubla tiene 202 vecinos, 67 yuntas mayores, 67 menores, 20 de vacuno y 10 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 136 fanegas y 5 celemines. Y al año siguiente el mismo autor nos da 136 vecinos, 305 hombres y 230 mujeres, 32 yuntas mayores, 76 menores y 10 de vacuno, correspondiéndole 48 fanegas y 5 celemines.

Entre las escasas referencias del siglo XIX transcribimos el siguiente estado de población del año 1845: 263 vecinos, 1.283 almas, 677 varones y 606 mujeres. Y una descripción del territorio de Campo-Nula (sic) y Puertos de dos años después: Todas las tierras que contiene son inferiores y blancas algún arbolado y el mayor terreno montuoso sin aprovechamiento con ramblas y tierras incultas y eriazos.

En el siglo XX la diputación de Campo Nubla se divide en tres barrios que en el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, comprende los siguientes caseríos, entre los que se distribuyen los 333 edificios y albergues así como sus 1.326 habitantes de hecho y 1.390 de derecho: Los Arroyos, 9, 42 y 43; Los Cañavates, 5, 16 y 16; Casa Altas, 5, 19 y 19; Casas de Abajo, 6, 27 y 32; Casas de Cañavate, 5, 15 y 15; Casa de la Huerta, 8, 29 y 28; Casa de Saura, 5, 17 y 18; Casas de Tallante, 9, 30 y 33; Casas-Tejadas, 5, 36 y 36; Los Colorados, 5, 14 y 14; Collado de Tallante, 8, 39 y 41; Ermita de Tallante, 23, 63 y 68; Las Escabeas, 8, 22 y 22; Los Faustinos, 8, 18 y 18; Los Garcías, 5, 22 y 22; Los Ginorros, 5, 21 y 21; Los Gómez, 6, 24 y 26; Los Hernández, 5, 26 y 28; Los Juanetes, 8, 22 y 22; Los Lázaros, 6,20 y 20; La Manchica, 17, 67 y 74; Los Pérez, 10, 30 y 33; Pueblo Roto, 8, 22 y 22; Los Puntales, 5, 19 y 21; Los Valencianos, 5, 24 y 24; y grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados, 144, 642 y 674.

En la Guía oficial de 1923 esta diputación se divide en tres barrios que comprenden los siguientes parajes: Los Arroyos, Los Almendros, Los Aguados, Casas de Subiela, Los Cabezos, La Capellanía, El Collado, Cuesta de Valdelentisco, Los Cojos, El Cobije, El Cabildo, Los Derramadores, Los Díaz, La Ermita, Los Fuentes, Los Hermosillas, La Huerta, Los Lázaros, La Manchica, La Malina, Molino, Mahona, Los Méndez, Los Navarros, Los Pérez, Los Paganes, Pelaran, Los Puntales, Los Ruizes, Rincón de Lunisedo, Rincón de Tallante, Santa Bárbara, Los Serranos, Lo Solís, Tallante, Torre de la Campana y La Torre.

Según el censo de población practicado por el Ayuntamiento en 1930, tiene esta diputación 1.591 habitantes de derecho y 1.585 de hecho, y está dividida en tres barrios que comprenden los caseríos y parajes siguientes: Tallante, Rincón de Sumiedo, Los Pérez, Manchica, Casas Altas, Casas de Abajo, Casas de Cañabate, Casas de la Huerta, Casas de Saura, Casas Tejadas, Los Arroyos, Los Cañavates, Mahoma, Los Martínez, Los Gómez, Los Colorados, Collado de Tallante, Las Escabeas, Los Faustinos, Los Garcías, Los Ginorros, Los Hernández, Los Juanetes, Los Lázaros, Pueblo Roto, Los Puntales y Los Valencianos.

En cuanto a molinos de viento, según el censo municipal, en el año 1956 tan sólo existe funcionando uno de moler.

La evolución de la población desde el año 1960 es claramente descendente y a partir de 1991 se aprecia una lenta recuperación, evaluándose en 253 las viviendas, de las que 130 están desocupadas, de su poblamiento claramente diseminado 392 habitantes.

El Padrón municipal de habitantes en 1 de mayo de 1996 distribuye sus 297 habitantes, 150 hombres y 147 mujeres, en la siguiente forma: Los Arroyos 8 (5 y 3); Casas de Tallante 20 (10 y 10); Casas del Molino 2 (1 y 1); Collado de Tallante 68 (38 y 30); Ermita de Tallante 91 (44 y 47); Los Escabeas 8 (4 y 4); La Manchica 16 (6 y 10); Los Navarros Bajos 45 (24 y 21); Los Pérez 15 (8 y 7); y Rincón de Tallante 24 (10 y 14).

De la ermita de Tallante la primera referencia documental que hemos obtenido de su existencia es del año 1790 y debió ser construida muy cerca de esta fecha en los terrenos de algún hacendado. Posteriormente vuelve a citarse en documentos del año 1803 en los que ya consta su advocación de San Antonio de Padua. Hoy día se ha transformado en iglesia y en ella se constituye la parroquia nº 167 del arciprestazgo nº 17 (Fuente Álamo). En el año 1986 se urbanizaron sus alrededores construyéndose en su fachada principal una plaza pública a la que se le dio el nombre de Luis Tallante. El cementerio también está bajo la misma advocación.

En el caserío del Rincón de Tallante existe también una pequeña ermita bajo la advocación de Santiago Apóstol, que fue inaugurada el día de Santiago del año 1940 tras haber decidido los vecinos su construcción para acoger la imagen del Apóstol que se conservaba en la finca Los Patricios y a la que tenían una gran devoción. El edificio es de planta rectangular y su fachada principal está rematada por una espadaña cuya campana da aviso a los moradores del campo, además de cualquier circunstancia, de la celebración de los oficios religiosos.

Otro de los edificios singulares dignos de citar es la denominada Torre de la Campana, que aunque muy camuflada tanto por el encalado con que ha sido revestida y las construcciones que se le han agregado, se conserva en toda su planta, debió cumplir misión de refugio o casa fuerte de los agricultores de la zona, ante las amenazas de las incursiones berberiscas. Su origen puede ser muy remoto ya que las noticias sobre las incursiones de piratas datan de finales del siglo XV, por lo que los grandes heredamientos contaban con una torre defensiva, junto a las casas y almacenes.

Fiestas patronales y romerías

  * Tallante, 8 al 15 de junio

  * Rincón de Sumiedo, 22 al 25 de julio

Galería de imágenes de Campo Nubla

Canteras Esta diputación es el nexo de unión de la capital municipal, de la que se encuentra a una distancia media de 5´5 km, con la zona oeste del término municipal que linda con el mar, pues por ella discurre la MU - 6802, vía principal de acceso a la playa del Portús, Cabo Tiñoso, Isla Plana y La Azohía, lugares todos de gran importancia en el desarrollo turístico-cultural.

Esta diputación está sometida en su zona norte al impacto de un importante desarrollo urbanístico, lo que demanda un urgente estudio sobre la necesidad de comunicaciones y servicios. La zona sur es de una gran belleza paisajística pues desde las alturas de Roldán (470 m) y Cabezo de la Estrella (412 m), se domina todo el litoral, desde La Torrosa a la playa del Portús.

Limita al Norte con las diputaciones de La Magdalena y El Plan, por el Sur con el Mar Mediterráneo, por el Este con la diputación de San Antonio Abad y por el Oeste con la de Perín. En el litoral que corresponde a esta diputación encontraremos, aunque tras un difícil y escabroso acceso, las playas de Fatares y de la Parajola, así como los pequeños islotes de la Torrosa y de las Palomas. De gran interés militar son las dos ensenadas de Algameca, chica y grande, sobre todo en esta última, formada por las laderas de la Chapa y la Punta del Morral, constituyendo un pequeño puerto de uso para las unidades de la Armada. La Chica constituye un desagüe natural del Almarjal, comprendida su desembocadura entre el monte de Galeras y la Punta de la Veleta.

La denominación de esta diputación se debe a la existencia de unas canteras de arenisca o tabaire, material muy utilizado desde muy antiguo en las construcciones de la ciudad. También se la ha denominado piedra de las vacas, refiriéndose a la forma en que se transportaban en el siglo XVIII, carros tirados por bueyes o vacas, época de mayor empleo por el número de construcciones que se realizaron alrededor del Arsenal. Así recogen las crónicas que lo hacía el marqués de Campo Nubla don Antonio Rato, para contribuir a las obras del Hospital de Caridad, atravesando la ciudad repetidas veces despreciando el sol de mediodía en el estío, arreando por sí mismo los borricos que iban a las Canteras. En el año 1877 podemos leer en la prensa local el siguiente anuncio: Piedra de tabaire pajiza. De la mejor calidad. Se facilita a las obras de esta localidad a 5 ½ cuartos el pie cúbico y blanca superior a precios convenientes según las dimensiones. Para sus pedidos se avisará a casa de D. Juan Aroca, calle Honda 23, de lo que se deduce su empleo, a pesar del tiempo transcurrido.

El yacimiento es contemplado actualmente con gran interés, tanto desde el punto de vista de la arqueología industrial como en el aspecto paisajístico y por ello las organizaciones relacionadas con la conservación del medio ambiente tratan de establecer allí determinadas actividades.

En el repartimiento del año 1683, entre los 92 lugares en que se dividía el campo, encontraremos los denominados Atabayres y Algamecas con 26 habitantes, sin que podamos precisar si el primero se corresponde con la actual Canteras, pero es lógico el establecimiento en estos lugares donde el hombre desarrolla actividades laborales como son las relacionadas con la construcción y la pesca. En cuanto a las Algamecas es conocido desde muy antiguo por ser lugar por donde frecuentemente efectuaban sus incursiones los piratas berberiscos, siendo necesaria la presencia de guardas de la costa. En el siglo XVIII se desviaron las aguas de la rambla de Benipila para que desembocaran por La Algameca Chica y no en el puerto, desecando el Almarjal cuyas aguas produjeron tantas epidemias.

No aparecerá este topónimo ni en el reparto de la sal del año 1715 ni en el catastro de Ensenada del año 1755, ni en el de Floridablanca del año 1787. Será diez años después en el censo de Godoy cuando nos aparezca citada Canteras como diputación, hasta entonces su territorio estaba incluido en la de San Antón, pero sin especificar la distribución de la población en el campo.

En un estado de 1796 manifiesta Vargas Ponce que hay en esta diputación 76 vecinos, 4 yuntas mayores, 10 menores, 8 de vacuno y 4 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 43 fanegas y 8 celemines. Y al año siguiente el mismo autor señala 66 vecinos, 103 hombres y 85 mujeres, 11 yuntas mayores, 24 menores y 18 de vacuno, correspondiéndole en el reparto de la sal 17 fanegas y 11 celemines.

El reconocimiento oficial de la existencia de la diputación de Canteras se hará en el Cabildo municipal de 20 de diciembre de 1810, en que las 17 existentes pasan a 21: San Antón, Plan, Miranda, Albujón, Aljorra, La Magdalena, Perín, Campo Nubla, Hondón, San Félix. Alumbres, San Ginés, El Lentiscar, La Palma, Los Médicos, Santa Ana, Pozo Estrecho, Santa Lucía, Concepción, Garbanzal y Canteras.

En el año 1845 la estadística de población nos indica la existencia de 122 vecinos, 514 almas. Y un documento de dos años después describe a esta diputación en la siguiente forma: Hay tierras blancas de 2ª calidad, viñas y arbolado con algunos olivos, mucha parte montuosa, inculto y eriazo y algunas tierras de riego de noria sacad con caballería. También hay una rambla.

En el caserío de Los Patojos se organizaba en estos años el 24 de junio una gira al merendero del tío Blas, sitio popularizado con el nombre de ¿las higuericas¿, establecimiento donde se condimentaba el sabroso pollo con tomate del gallinero de Salvador y las costillas de lomo de la tabla y como cocinera Inés, su jaquetona mujer. Para el transporte había que avisar a Campillo el tartanero.Su proximidad a Cartagena y la bondad del clima, llevaron a algunas familias de relevancia social a establecer su residencia en esta diputación, entre la que destacamos la finca de D. Justo Aznar en el paraje del "pescado frito".

Cuando a principios del siglo XX comenzaron los trabajos para la traída de aguas a Cartagena, procedentes de los distintos manantiales, la Compañía de aguas Los Cartageneros en el año 1904 construyó en esta diputación el mayor de los tres depósitos programados. Sus dimensiones son 62 x 15x 9 metros y está cubierto por bóvedas de cemento armado de 10 cm de espesor, 18 m de luz y 3 m de flecha. La capacidad es de 9.000 litros y los otros dos de 4.000 y 6.000 litros.

Del Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, tomamos, en la que a Canteras se refiere los datos siguientes: Los Blases 12 edificios, 41 habitantes de hecho y 42 de derecho; Canteras 196, 482 y 480; Casas del Palmero 63, 148 y 149; Los Díaz 92, 265 y 272; Ermita Vieja 7, 39 y 40; Los Garcías 30, 71 y 71; Las Marraneras 10, 27 y 28; Paraje del Majuelo 14, 66 y 66; Los Patojos 33, 96 y 96; Los Pinochos 9, 20 y 20; Topos 12, 22 y 22; Tentegorra 74, 174 y 176; grupos inferiores al caserío y diseminados 7, 46 y 46. Lo que totaliza 559 edificios, 1.497 habitantes de hecho y 1.508 de derecho.

En el año 1923 es una de las 23 diputaciones que comprende el término municipal de Cartagena, quedando dividida en cuatro barrios con los siguientes parajes y caseríos: Camino de Galifa, Casas del Patojo, Casas de Roldán, Las Marraneras, Los Pozos, El Palmero, Tentegorra y Los Garcías.

Diez años después está dividida en cuatro barrios que comprenden los siguientes caseríos y parajes: Los Blases, Canteras, Casas del Palmero, Los Díaz, Ermita Vieja, Los Garcías, Las Marraneras, Majuelo, Los Patojos, Los Pinochos, Topos, Tentegorra, El Cabildo, Cuesta de Galifa, Los Roses, Algameca Grande y Los Escarihuelas.

Según el censo de población confeccionado por el ayuntamiento en 1930 tiene esta diputación 2.549 habitantes de derecho y 2.534 de hecho.

Por acuerdo municipal de 14 de julio de 1937 esta diputación pasó a denominarse García Lorca.

La distribución de su población en el año 1991 es la siguiente: en Los Blases 843 habitantes, 441 hombres y 402 mujeres, asentados en 187 viviendas en núcleo y 23 en diseminado; en Los Garcías, que abarca El Rosalar y Poblado de Marina, 522 habitantes; en Los Patojos 1.030 habitantes; en La Algameca 11 habitantes; en Los Díaz 102 habitantes; y en Canteras 2.938.

El padrón municipal de habitantes correspondiente a 1 de mayo de 1996 arroja la siguiente distribución: Algameca, 6 hombres y 4 mujeres; Canteras, núcleo y diseminado, (incluye La Loma y Urbanización Alcalde de Cartagena), 1.613 hombres y 1.582 mujeres; Los Díaz, núcleo y diseminado, 62 hombres y 64 mujeres; Los Garcías, núcleo y diseminado, (incluye Poblado de Marina y El Rosalar), 193 hombres y 194 mujeres; Los Patojos, núcleo y diseminado, (incluye barriada San José Obrero y Urbanización La Vaguada), 768 hombres y 776 mujeres; Tentegorra, núcleo y diseminado, 176 hombres y 175 mujeres. Ello representa un total de 5.613 habitantes, 2.818 hombres y 2.795 mujeres.

Desde el siglo XVII, aproximadamente año 1643, en esta zona existió un oratorio en la Cañada del Hambre en la CC - 6804 que une el poblado de Canteras con Molinos Marfagones, que más tarde se convirtió en ermita bajo la advocación de la Virgen de la Soledad, hoy totalmente destruida, que era utilizada por los vecinos de ambos lugares y La Magdalena y Perín. El oratorio y posterior ermita estaba situado en los terrenos de una finca particular propiedad de José Lorenzo Galinsoga. La posterior construcción en cada uno de estos pueblos de su ermita la dejó sin un uso regular cayendo, a partir del año 1940, en el abandono y deterioro progresivo, hasta su total destrucción para evitar su irregular ocupación.

Se construyó la nueva ermita en Canteras, a mediados del siglo XIX, aproximadamente año 1858, bajo la misma advocación que la anterior, y la barbarie iconoclasta de los primeros días de julio de 1936 la dejó sin imágenes y asolada. Finalizada la guerra civil se inició su reconstrucción y tras varias remodelaciones finalmente se llegó a una nueva construcción en el año 1957, siendo actualmente la parroquia 115 del arciprestazgo 14 (Cartagena Norte). El cementerio está bajo la advocación de Santa Emilia.

En cuanto al patrimonio arquitectónico militar citaremos al castillo de la Atalaya, situado a una cota media de 230 m en el monte del que toma su nombre y se construyó entre los años 1773 y 1788. La traza de este fuerte es un trapecio cuya base mayor mira al S y SE. En la parte central se eleva un edificio abovedado cuya planta es una U en la cual se hallan situados todos los locales para el servicio del fuerte. En el patio interior se hallan los aljibes. En época cantonal se le denominó Castillo de la Muerte.

La batería antiaérea de Roldán estásituada en la cima del monte del mismo nombre a una cota media de 485´76 m y fue artillada en 1932 con cuatro cañones antiaéreos Vickers. En 1965 quedó fuera de servicio y posteriormente se ordenó su desartillado.

La batería de costa de La Parajola situada en las inmediaciones de La Algameca Grande, al O de la ensenada, en una cota media de 164´46 m y a media ladera de la loma de su mismo nombre, se artilló en el año 1928 y su desartillado se realizó en 1994.

Concluiremos con la cita de las instalaciones logísticas de la Base Naval que ocupan principalmente las dos Algamecas y su territorio aledaño y también el Ejército de Tierra ha reunido en estos últimos años, en el paraje de Tentegorra, sus unidades militares.

Próximo a estas instalaciones se encuentra uno de los espacios más interesantes para el recreo de viandantes y dotado de un abundante arbolado, por ello existen varios clubes sociales en su cercanía, Tentegorra, Naval de oficiales y suboficiales.

Fiestas patronales y romerías

  Canteras, 2 al 5 de agosto

  * Tentegorra, 13 al 15 de septiembre

  * San José Obrero, 24 de abril a 5 de mayo

  * Algameca, 14 al 18 de agosto

  * El Rosalar, 4 al 8 de septiembre

  * La Vaguada, 21 al 30 de junio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Canteras

Cartagena Casco La trimilenaria ciudad de Cartagena está situada en un medio físico de influencia mediterránea y es capitalidad de un término municipal de la provincia de Murcia, constituida por Ley Orgánica 4/1982 de 9 de junio en Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, en cuyo territorio según el censo de 1 de enero de 2002, se asientan 187.905 habitantes (93.783 hombres y 94.122 mujeres), articulándose actualmente en 23 diputaciones y la zona denominada Casco (Centro Histórico), o entidades de población según la terminología estadística.

La identidad del territorio y sus habitantes se ha forjado a través de un proceso evolutivo de plenitud cultural, por el paso de distintas civilizaciones. Cuando hablamos de Cartagena es preciso delimitar si estamos refiriéndonos a la ciudad histórica, al municipio, su campo o comarca natural e incluso a la diócesis. En nuestro caso es el municipio nuestro campo de atención y específicamente sus actuales diputaciones: El Albujón, El Algar, La Aljorra, Alumbres, El Beal, Campo Nubla, Canteras, Escombreras, El Hondón, El Lentiscar, La Magdalena, Los Santos Médicos, Miranda, La Palma, Perín, El Plan, Pozo Estrecho, Los Puertos, Rincón de San Ginés, San Antonio Abad, San Félix, Santa Ana y Santa Lucía, topónimos muy antiguos, donde se manifiestan las tradiciones e historia que conforman la general del territorio, que no sólo es preciso preservar sino que es enriquecedor ahondar en ellas. A efectos de población en ellas residen el 67´54% de la población, aunque bien es cierto que con una distribución muy desigual, que oscila entre los 0´047% de Escombreras y los 20´85% de San Antonio Abad.

Las tradiciones populares, habla, gastronomía, trajes, costumbres y creencias, de cada una de las diputaciones, que en si misma pueden parecer un hecho diferencial, en conjunto constituyen un área geográfica multiforme que abarca zonas agrícola, minera y marinera, de la que Cartagena es centro, y aún se extiende más allá para conformar una variada y rica comarca.

Cartagena rica en testimonios prehistóricos, ibera, celta, fenicia, griega, cartaginesa, romana, bizantina, visigoda, islámica, castellana, de los austrias, republicana y borbónica, conserva desde las entrañas hasta la superficie donde actualmente se asienta restos monumentales que nos permiten revivir a las sociedades que nos precedieron.

El puerto cerrado a todos vientos y encubierto, como lo cantara el inmortal Cervantes, hoy y siempre centro de la vida económica y social, con el mar de Mandarache convertido en Arsenal Militar y la ensenada de Escombreras como base de un potente asentamiento industrial, hacen de Cartagena el núcleo más importante de la Región.

En la muy noble, muy leal y siempre heroica ciudad de Cartagena, cuyo centro histórico es abrazado por restos de los cinturones de piedra que la ciñeron en diferentes épocas, emergen en su interior las colinas de Concepción, Molinete, San José, Despeñaperros y Montesacro, mudos testigos de su pasado, y en el exterior las alturas de Galeras, Atalaya, Moros y San Julián, quedan coronadas por sendas fortificaciones.

Tras la conquista por el infante don Alfonso en el año 1245 Cartagena contará el 16 de enero del año siguiente, por concesión del rey Fernando III del Fuero de Córdoba, con un Concejo y jurisdicción sobre... Et todos los términos que son de Cartagena et deven seer, que non los de el sennor a otra parte, mas sean para los pobladores. Et montes et aguas, yerbas e caças et pesquerías, las que son del término de Cartagena que las ayan los vezinos de Cartagena..., lo que la convertirá en centro impulsor de la política africana y de la proyección económico-comercial de Castilla, por lo que se le otorgan otros diversos privilegios.

La delimitación de su término concejil otorgada y señalada por privilegio rodado de 4 de septiembre de 1254 del ya rey Alfonso X el Sabio dice que: ... ayan por sus términos aquellas aldeas et aquellos arrabales que son en el campo de Cartagena assy como parte del puerto de la mar de Val de Cuma, que viene por tierra que es de parte de Algaruín, et el alquería del Alhorra, que viene a aquella terra fasta el Albuxon, et el Albuxon parte el termino entre Murcia et Cartagena, et que por termino el Albuxon de Cartagena bien e complidamente desde estos lugares sobredichos fasta el Albufera... No obstante se mantendrá durante muchos años un largo pleito con Murcia para señalar los límites jurisdiccionales en Campo Nubla, que se resuelve a favor de Cartagena y le supone una ampliación hacia el Oeste de su territorio.

A finales del siglo XV se observa un uso cada vez mayor del puerto como base de expediciones marítimas, al ser una de las salidas naturales de Castilla al Mediterráneo y por lo abrigado de su dársena. Era entonces Cartagena una ciudad con unos mil doscientos habitantes, con estrecho perímetro pero muy importante al borde del Mediterráneo y frente a África, su situación era pues de vanguardia. Del puerto de Cartagena, que ya en el año 1492 había sido utilizado para el embarque de los judíos expulsados de España y en la primavera de 1495 zarpó de él una armada bajo el mando del almirante de Aragón, en enero de 1503 zarpan los bajeles de don Luís Portocarrero para la guerra de Nápoles. En este mismo año, tras una azarosa época de apetencias de la nobleza y la corona aragonesa, se incorpora definitivamente a la corona de Castilla por decisión de la reina Isabel la Católica, al revocar la merced concedida a don Juan Chacón. De su puerto zarpa también en 1505 una expedición a Mazalquivir y otra en 1509 para la conquista de Orán al mando del cardenal Cisneros.

A mediados del siglo XVI el emperador Carlos V, tras su estancia en el año 1541, atenderá a su fortificación, que irá experimentando las modificaciones que cada época demande como consecuencia de los cambios en la táctica y los avances en la técnica, dejándonos impresa la huella de la acción de las monarquías de los austrias.

Los testimonios del siglo XVIII son el resultado de la política borbónica y en especial de Felipe V y Carlos III. La ciudad que hemos heredado es un cúmulo de vestigios de esta época.

El siglo XIX puede ser denominado como el de los sitios, independencia, trienio liberal y sus posteriores secuelas, así como la guerra cantonal, dejan escaso espacio para el desarrollo de su economía y si muchas cicatrices en su fisonomía. No obstante es objeto de la visita real en diferentes ocasiones, tales como Carlos IV en el año 1802 que atraído por su fama y fascinado por tanta belleza llegó a decir: ¡Esto es una segunda Corte!; la reina Isabel II que en 1862 inauguró un ferrocarril todavía inconcluso con su partida a Murcia, embarcando en una estación provisional y circulando sobre una vía establecida con el mismo carácter; en 1868 el general Prim, tras su sublevación en Cádiz, elegirá el puerto de Cartagena en su periplo por el Mediterráneo sumando a esta ciudad al movimiento de La Gloriosa; el futuro rey Amadeo de Saboya iniciará su reinado entrando por nuestro puerto y en el año 1877 el rey Alfonso XII inaugurará las obras de un nuevo proyecto del puerto.

El siglo XX será preferente la atención real por nuestra ciudad y en el año 1903, nos visitará Alfonso XIII repitiéndola en 1907 para entrevistarse con el rey de Inglaterra e inaugurando la nueva Casa Consistorial y en 1913 para despedir al presidente de la República francesa; y dos veces en el año 1923, la última para inaugurar el monumento a los héroes de Cavite y Santiago de Cuba; cerrando esta prodigalidad la del año 1931 donde da comienzo a su largo exilio. La República y la guerra civil marcarán los años finales de la primera mitad del siglo.

En los primeros años del siglo XXI se hizo realidad el I Congreso Etnográfico del Campo de Cartagena que recogió estudios de muy diversa índole cuya exposición no dudamos marcará un punto de partida para sensibilizar a todos de la importancia de seguir avanzando en la vertebración de nuestro territorio para que todos sus habitantes se sientan protagonistas de un mismo destino.

Una última reflexión en un momento crucial en el desarrollo de la ciudad, que es muy similar al que vivieron sus habitantes a principios del siglo XX en que toda referencia giraba en torno al grito ¡Abajo las murallas!, para conseguir así una nueva delimitación funcional de la ciudad. Hoy, transcurridos cien años, buscamos el mismo fin en torno a la rehabilitación de lo que quedó de aquel derribo, que si no fue mucho, permite que el frente marítimo disponga de un hermoso paseo a dos niveles y además la recuperación en su entorno de los edificios del siglo XVIII para la Universidad Politécnica.

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Cartagena Casco

Escombreras Al introducirnos en el territorio de esta diputación nos vemos en la obligación de manifestar que la realidad actual es consecuencia de no haber sabido, o querido, compaginar el desarrollo con la naturaleza. La estricta aplicación de lo que en términos medioambientales se ha dado en llamar desarrollo sostenible.

Pues es inconcebible como las industrias ocupan un paraje natural y no atienden más que a su propio desarrollo, sin tener en cuenta el entorno natural como medio que la sostiene. Este es el caso del valle de Escombreras, como el de tantos otros lugares, cuyo complejo industrial surgió entre huertas y el mar, de lo que eran un exponente las naranjas de La Migalota y los hermosos ejemplares de la fauna terrestre y marina, que la hacían especialmente apta para la caza y la pesca. Pero nada de ello ya existe.

Hoy todo el valle está muy lejos de aquel primer asentamiento que fue la Refinería de Petróleos y Central Térmica, creando poblados con iglesia y escuela para las familias de sus operarios. Todo ha sido asolado: albergues, iglesia, escuelas, cementerio y puerto pesquero, porque ¿se ha hecho imposible la vida en su entorno? o ¿no existen las mínimas garantías de seguridad?.

Las cifras de población que en esta diputación registra el padrón municipal correspondiente al año 1996 son las siguientes: Escombreras, 121 en núcleo y 18 en diseminado; Central térmica, 81; y Trapajuar, 77. Tan sólo 297 personas vivían en ese año en esta diputación, 152 hombres y 145 mujeres, lo que representa el número más bajo entre las del término municipal, igualado tan sólo por el lejano Campo Nubla y superado, en menor número de habitantes, por el pequeño territorio de Los Médicos.

Si a población nos referimos, el crecimiento constante que experimentó Escombreras desde mediados del siglo XX hasta la década 1970-1979, 3.156 habitantes en el año 1970, cambió de signo por causas de la crisis y la contaminación llegando a tener en 1991 tan solo 973 habitantes. Es incuestionable decir que también han influido las razones de seguridad.

El topónimo Escombreras deriva del scombro o caballa, pez teleósteo abundante en estas aguas y que los romanos emplearon para la producción de la sabrosa y célebre salsa conocida como gárum. En relación con la actividad agrícola el Concejo de la ciudad concedió en 1507 tierras para labrar a Juan García de Cáceres, en 1510 a Rodrigo García de Cáceres en el mismo lugar, convirtiéndolo en una heredad de viñas y tierra blanca, e igualmente a Diego Ros, Francisco Gutiérrez y Martín de Vergara, alimentadas por el escaso riego que una fuente allí existente le proporcionaba, pero a partir de 1563 el mismo Concejo volvió a comprar estas tierras para reconstituir la dehesa.

La Dehesa boyal de Escombreras, también llamada Mayor y dedicada a pastos, pertenecía a los Propios de la ciudad y estaba constituida por los terrenos llanos y montuosos situados a la izquierda del camino de los Alumbres a Escombreras, comprendiendo los parajes de Trapajuar, Migalota, la Fausilla y Gorguel.

Respecto a la pesca ya en las Ordenanzas del año 1445 se legislaba sobre los boles o pesquerías de Escombreras, entre otras, aunque todavía no se citan las almadrabas, pero tenemos constancia que existía a mediados del siglo XV una especie de almadraba simplificada, tunaira, así como las encañizadas. La almadraba de Escombreras, junto con la de La Azohía, se desarrollarán plenamente en el siglo siguiente.

La actual diputación de Escombreras abarca, aproximadamente, el territorio que en su día formaba la dehesa boyal y los límites actuales quedan establecidos al N con las diputaciones de Santa Lucía y Alumbres, al E con el término municipal de La Unión y al S y O con el mar Mediterráneo.

Formó parte del ayuntamiento de Alumbres, por ser un barrio de dicha diputación, cuando se constituyó el 4 de julio de 1813, situación que perduró hasta el 4 de agosto de 1814. Repitiéndose en el año 1820 hasta octubre de 1823. El 1 de enero de 1842, al pertenecer a la diputación de Alumbres, pasó a formar parte del recién instalado ayuntamiento de Santa Lucía que constituyeron su término municipal con estas y las de Algar, Rincón de San Ginés, Hondón San Félix y Garbanzal, pero esta situación quedará suprimida el 3 de junio, tras los sucesos políticos del año siguiente.

Es muy interesante dejar constancia de la descripción que de la industria hace Madoz hacia el año 1850 en su diccionario, pues dice que ...En Escombrera, ensenada al E de Cartagena, se encuentran 2 fábricas, construida una por una compañía inglesa llamada San Jorge, y la otra por una francesa, denominada San Isidro; en ambas hay hornos de fundición y copelación, y trabajan únicamente los minerales de Almagrera y muy poco de los del país.

Mediados los años treinta llegó a la Sierra de Cartagena Hilaire Roux, hombre dotado de un profundo espíritu de iniciativa y muy ligado a la Banca Roux, de Freissinet, iniciando actividades mineras y metalúrgicas a partir del plomo. A este hombre se le considera el fundador del pueblo de Escombreras en este siglo, pues en él se instaló una fundición perteneciente a la Compañía Française des Mines et Usines d`Escombreras Bleyberg, cediendo terrenos de su propiedad para que en el año 1874 se construyera la iglesia y la escuela. La crisis financiera producida por la quiebra de la Banca Roux, a principios de siglo, le llevó a incorporarse en el año 1912 a la Societé Minière et Métallurgique de Peñarroya, que también contaba con una fundición en Santa Lucía.

La dedicación de este hombre, Hilarión Roux Albanelli y Vivent, casado con la cartagenera Trinidad Aguirre Aldayturriaga, fue recompensada por D. Alfonso XIII en 1875 con el título de marqués de Escombreras. Falleció en París en el año 1898 y su esposa en 1905.

Pertenecía Escombreras a la diputación de Alumbres y en el cabildo municipal de 15 de julio de 1876, dióse lectura a un informe emitido por una comisión municipal y el arquitecto titular, con motivo de las instancias presentadas por los vecinos del 4º y 6º barrio de Alumbres, solicitando que de dichos barrios se hiciese una nueva diputación que se denominase Escombreras. Considerando el ayuntamiento atendible la petición de los vecinos, acordó quedar constituida una nueva diputación bajo el nombre de Escombreras, dentro de los límites citados, y que los demás terrenos de la diputación de Alumbres que comprendían los barrios 1º, 2º, 3º y 5º pertenecieran en lo sucesivo a la diputación de Alumbres.

La estadística de población publicada el 31 de diciembre de 1920 arroja las siguientes cifras: 1.274 habitantes de hecho y 1.291 de derecho, que ocupan 489 edificios y albergues, distribuidos en la siguiente forma: Bosque, 56 casas, 124 habitantes de hecho y 125 de derecho; Escombreras, 315, 918 y 930; Fausilla, 16, 6 y 6; Fundición San Isidoro, 51, 123 y 125; grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados, 51, 103 y 105.

En el año 1923 las 23 diputaciones en que se articula el territorio municipal se agrupan en 10 distritos y el 5º está constituido por Alumbres, Escombreras, Hondón y Santa Lucía. La diputación de Escombreras se divide en dos barrios que comprenden los siguientes caseríos y parajes: El Bosque, Cabezo Negro, Punta de Calnegre, La Cerca, La Fausilla, Las Huertas, La Yesera, San Isidro, Lagueneta, La Migalota, María, Pozo y San Isidoro. A efectos de Registro de la Propiedad, por R.O. de 10 de julio de 1886 pertenece a la circunscripción territorial de La Unión.

Diez años después, cuando vuelve a editarse la misma guía, dice que la pesquera estaba arruinada y el Centro metalúrgico Bleigberg estaba cerrado desde hacía muchos años. Los caseríos y parajes que comprende son: Escombreras, El Bosque, Cabezo Negro, Punta de Calnegre, La Cerca, La Fausilla, Las Huertas, La Yesera, San Isidro, Laguneta, La Migalota, María Poza, San Isidro y el Barranco. Y según el censo de población practicado por el Excmo. Ayuntamiento en 1930, tiene esta diputación 1.064 habitantes de derecho y 1.097 de hecho.

Habrá que esperar a que finalice la II Guerra Mundial para que se instale en esta zona un importante complejo petroquímico, a partir del anterior proyecto de construir una planta de refino iniciado en el año 1942, lo que no había conseguido la Empresa Nacional Calvo Sotelo (ENCASO) ante las dificultades surgidas tras nuestra Guerra Civil y los acontecimientos de la II G.M., que tan sólo permitieron la instalación de una unidad de destilación.

El proyecto del complejo fue reasumido en el año 1949 por la empresa mixta Refinería de Petróleos de Escombreras S.A. (REPESA), formando sociedad con la Compañía Española de Petróleos S.A. (CEPSA) y la norteamericana Caltex Oil Products Company Ltd. que además aportó la tecnología. En los primeros días del año 1950 ya estaba funcionando, inaugurándose oficialmente el 25 de junio, y no cesaría a partir de ese momento de experimentar ampliaciones, llegando en el año 1960 a cubrir el 75% del consumo nacional.

Esta factoría produjo un efecto multiplicador en el valle, pues si en 1957 se establecieron la Central Térmica de Hidroeléctrica Española y Butano S.A., utilizando fuel-oil y los gases obtenidos en la destilación respectivamente, en 1963 ya funcionaba en REPESA una sección de fertilizantes, que Franco inauguró oficialmente un 6 de junio, lo que llegó a generar un total de 4.000 puestos de trabajo directos. Además REPESA constituyó su propia flota, Compañía Auxiliadora Náutica de Escombreras, S.A., al objeto de reducir costes, recibiendo el petróleo crudo principalmente de Arabia Saudí e Irak.

En el año 1969 la sección de fertilizantes unida a Explosivos Río Tinto S.A., forman Abonos Complejos del Sureste (ASUR), y en 1973 se constituye ENFERSA. No tardarán en fusionarse las tres empresas petrolíferas del INI (REPESA de Escombreras, Calvo Sotelo de Puertollano y ENPTASA de Tarragona), que formarán en 1973 ENPETROL, adquiriendo la factoría de Escombreras una especial relevancia ya que en 1976 había duplicado su capacidad de refino.

Pero ya había comenzado la primera crisis petrolera, que en 1975 afectaría especialmente a la refinería de Escombreras, agudizada por la entrada en funcionamiento de las de Bilbao y Tarragona en las que se centraron las ampliaciones de capacidad de la empresa, reduciendo su producción a la mitad en 1985. E igualmente le sucederá a la Central Térmica, afectada por la entrada en funcionamiento de tres centrales nucleares, una de ellas en Cofrentes (Valencia) de la que era propietaria Hidroeléctrica Española, funcionando la de Escombreras a partir de 1984 en situaciones excepcionales de demanda.

En 1987, creado el Instituto Nacional de Hidrocarburos (INH), se decide transformar ENPETROL en REPSOL S.A. formando un grupo petrolero, químico y gasista, pero la factoría de Escombreras tenía asignado un papel secundario ya que sus posibilidades quedaban limitadas a la destilación convencional sin unidades de conversión. En 1989 entrará en funcionamiento la planta de gas natural ENAGAS y como consecuencia del Plan de Reconversión de Fertilizantes se construye una de las terminales de recepción, almacenamiento y gasificación del gas natural licuado en Escombreras, la otra estaría en Huelva, pero volverían a entrar en crisis en 1993 interrumpiendo su actividad, ya que el sector de fertilizantes era su único cliente y tras varias remodelaciones se había finalmente resquebrajado.

Las situaciones sociales generadas por todo lo relatado mantendrán el ambiente muy crispado, que intentará paliarse con inversiones, entre otras, potenciando la planta de GNL de ENAGAS y el acometer el oleoducto Cartagena-Puertollano de REPSOL-PETROLEO. En cuanto al gas, la decisión de trasladar a Escombreras la cabecera del oleoducto Málaga-Puertollano puede convertirlo en el más importante núcleo energético del Mediterráneo español.

Otras empresas se han instalado en estos últimos años en el valle de Escombreras y finalmente está en marcha la ampliación de la dársena que acomete la Autoridad Portuaria, en un proyecto sumamente ambicioso que ha sido muy discutido por el impacto ambiental que supone al proceder a la voladura de un espacio natural como es la Punta de los Aguilones y construir un dique que la una con la isla de Escombreras.

La batería de Aguilones se encuentra situada en las alturas del monte de El Aguilón a una cota media de 170´27 m y se accedía a sus instalaciones por una carretera asfaltada, a través del poblado de la Central Térmica de Escombreras, que enlaza con la pista militar también asfaltada. El conjunto general de las obras estuvo terminado en enero de 1929. Quedó fuera de servicio en el año 1993 y se procedió a su desartillado en el año 1994.

La batería antiaérea de El Conejo se encuentra situada al E de la de Aguilones en la cima del monte Peñarroya a una cota de 208´8 m. Comenzaron las obras en 1928 y finalizaron en diciembre de 1932, artillando cañones antiaéreos. En 1965 quedó fuera de servicio ordenándose posteriormente su desartillado.

Hoy, iniciado ya el siglo XXI, en torno a los básicos pilares industriales del Valle de Escombreras que busca una nueva identidad, junto a las tradicionales actividades de REPESA, FERTIBERIA, HIDROELÉCTRICA y ENAGAS, han surgido otras siglas -ERSHIP, AES, TERLIQ S.A., ENERGÍA I.D.M. S.A., AEMEDSA- bajo las que se pronostica un futuro esperanzador y además la ampliación del puerto, ¿superpuerto?, parece conducir a metas de mayor riqueza económica.

Pero es necesario establecer en el valle una política medioambiental, fruto del compromiso que cada empresa asuma y de las obligaciones que imponga la Administración, reduciendo el impacto degenerativo que cada una de ellas produzca.

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Escombreras

El Hondón Los límites de esta diputación quedan establecidos al N con la diputación de San Félix, al S la de Alumbres y Santa Lucía, al E con el municipio de La Unión y al O con el barrio de San Antonio Abad. Su topónimo abarca una extensión mayor que la actual -probablemente comprendiera además a San Félix, parte de Alumbres y Santa Lucía- pues el escritor árabe Xerif Al-Edrisi en su descripción de Murcia, hablando del Campo de Cartagena cita un territorio conocido con el nombre de Al Fondón el cual era de una enorme fertilidad y con una sola lluvia maduraban los frutos que además tenían una calidad excelente.

Durante los siglos XVI y XVII son citados con cierta frecuencia en los libros capitulares los Pagos del Hondón, Roche y Torreciega, que se refieren a distritos agrícolas, así como el camino de la Hilada, antigua vía romana que venía de Tarragona a Carthagonova por las cercanías del monumento romano llamado Torreciega. Así constan en el primer recuento del que tenemos conocimiento que incluye a los moradores del campo y se lleva a cabo en el año 1693.

Será a partir de la primera década del siglo XVIII cuando aparezca la denominación de diputaciones o partidos, como aglutinantes de población sin límites claramente definidos, nombrándose en cabildo los regidores nombrados diputados para cada una de las diecisiete establecidas y cuyas competencias fueron reguladas por una ordenanza del año 1738, entre otras alistamiento de mozos y cobrar impuestos.

En el reparto de la sal del año 1715 figurará el Hondón con 114 vecinos, 456 habitantes y correspondiéndole un 8´2% de porcentaje. En cuanto a los bienes propios que algunas instituciones eclesiásticas poseen en la diputación es muy revelador el catastro de Ensenada, que se refiere al año 1755, citando a los conventos de San Agustín Calzado, Santo Domingo y Compañía de Jesús. Así mismo un estado del año 1758 que igualmente recoge datos de las diputaciones en relación con el número de vecinos y de las tierras de barbecho que tienen para sembrar, refiere a la del Hondón con 56 labradores que se reparten 531 fanegas de tierra.

En el año 1771 con motivo de la revisión de la contribución figuran conjuntamente el Hondón y Santa Lucía con 1.900 vecinos de ambos sexos que corresponde a 2.280 habitantes. En el Nomenclátor de Floridablanca, que emplea el censo del año 1787, el Hondón es aldea de Realengo y tiene Alcalde Pedáneo, contando con 1.497 habitantes. En las Misceláneas de la Colección de Vargas Ponce se trasladan dos estados de población, referidas a propietarios y empleados en el campo, en los que se manifiesta el número de vecinos existentes en las 21 diputaciones comprendidas en la jurisdicción de Cartagena en los años 1796 y 1797, correspondiendo al Hondón 65 y 42 respectivamente. También se expresa la existencia de dos molinos y observamos que en estas fechas ya se han añadido a las diecisiete diputaciones existentes las de Santa Lucía, Concepción, Garbanzal y Canteras.

Cuando en el año 1923 el Cronista de Cartagena publica una Guía Oficial dice que Cartagena se halla dividida 23 diputaciones, entre estas se encuentra la del Hondón que tiene tres barrios, entre los que se encuentran los siguientes caseríos y parajes: La Asomada, La Batería, Casas del Puntal, Casas de Roche, Casas del Zorra, Casas del Lazarillo, Casas de la Olivera, Cuba, Las Cañerías, Los Donates, Estación de Ferrocarril, Los Gitanos, Hacienda de Valcárcel, Hacienda del Pino, Hacienda de J. Martínez, Hacienda de D. Cirilo, Los Jorqueras, Media Legua, Los Miralles, Los Maestres, Molino del Puntal, Molino Volcado, El Máquina, Los Pajares, Los Paganes, El Seco y Los Tacones.

Un año después los miembros de la Comisión Especial de Investigación de Propios llevan a cabo la publicación del Libro del Patrimonio de Cartagena y refiriéndose a su término municipal, en cuanto a la diputación del Hondón cita los siguientes topónimos de sus caseríos: La Asomada, Camino de la Media Legua, Camino de Roma, Casa Blanca, Casas del Asilo, Casas del Zorra, Casicas, Estación de La Unión, estación de Madrid, Fábrica de Productos Químicos, Los Gitanos, Los Jorqueras, Lazarillo, Los Maestres, Media Legua, Molino Gallego, Los Pajares, Puntal, Lo Tacón, Torreciega y La Vereda, entre los que se distribuyen 1.305 habitantes de hecho, de los que 1.242 son de derecho, los que se alojan en los 560 edificios existentes, todo ello con referencia al 31 de diciembre de 1920.

Diez años después en la nueva Guía Oficial, del mismo autor, permanece la misma división del término municipal y al referirse a la del Hondón cita en ella los siguientes caseríos y parajes, comprendidos en sus cuatro barrios: Hondón, Asomada, Camino de la Media Legua, Camino de Roma, Casa Blanca, Casas del Zorra, Casicas, Estación de La Unión, Estación del FF.CC. M.Z.A., Fábrica de Productos Químicos, Los Gitanos, Los Jorqueras, Lazarillo, Los Maestres Altos, Los Maestres Bajos, Media Legua, Molino Gallego, Los Pajares, Puntal, Lo Tacón, Torre Ciega, La Vereda, Casas del Asilo y Vereda de Roche. En el censo del año 1930 tiene esta diputación 1.691 habitantes de derecho y 1.705 de hecho.

En el Nomenclátor de Entidades y Núcleos de Población referido al 1 de enero de 1991 a la diputación del Hondón pertenecen el poblado de Torreciega y los caseríos de Los Jorqueras y Media Legua, todos en las inmediaciones de la capital municipal, con una población total de 783 habitantes. Su territorio es atravesado por la línea de FF.CC. que conduce a la estación término de Cartagena y el ramal que enlaza con Escombreras, así como por la carreteras N-332 (Almería a Valencia), N-343 (ramal a Escombreras) y N-301 (Madrid-Cartagena).

El caserío de Los Jorqueras dista de Cartagena 4´5 km y su altitud sobre el nivel del mar es de 50 m, contando con una población de 36 habitantes que se reparten entre la Vereda de Roche y el diseminado.

La Media Legua dista 2´2 km de Cartagena y con una altitud media de 28 m. Su población ha sufrido una fuerte disminución desde mediados de siglo pasando de los 551 habitantes en el año 1960 a los 212 de 1991.

El descenso ha sido general en toda la diputación, pues de los 1.810 habitantes del año 1970, se ha pasado sucesivamente a los 1.405 de 1981, a los 1.311 de 1986; y a los 798 de 1991. En el padrón municipal de habitantes correspondiente al 1 de mayo de 1996, se distribuye la población en la siguiente forma: Torreciega 528 (274 hombres y 254 mujeres); Los Jorqueras, núcleo y diseminado, incluye la urbanización Roche Alto, 93 (49 y 44); y Media Legua, núcleo y diseminado, 199 (101 y 98). Que totalizan 820 (424 y 396).

Describamos a continuación las diferentes industrias que han estado localizadas en esta diputación. En el año 1842, las mismas personas que habían fundado la fábrica de cristal y vidrio de Santa Lucía, fundaron en el poblado de El Borricén la de cerámica con el nombre de La Amistad, que a partir de la muerte de Tomás Valarino entró en una fuerte crisis que la llevó a su desaparición a finales del siglo. También el 21 de febrero de 1880 se instaló en terrenos de la Media Legua La Cartagenera Industrial Cerámica, fundada por Julio C. Walker, Juan Jorquera y Martínez y Federico Fernández y Fernández, a los que se unirá posteriormente Antonio García Parreño. La cerámica cartagenera era fina, dotada de blancura, sonoridad y dureza, de probada resistencia a las altas temperaturas, con reluciente brillo y larga duración. Los temas de las estampaciones iban desde las escenas de caza a las románticas, florales, pastoriles, de pájaros y algunas escenas guerreras referentes a nuestra guerra de África. Pero también fue corta su vida pues en los primeros meses de 1883 dejó de funcionar.

La planta industrial Española del Zinc SA (ZINSA), para el beneficio de concentrados de blenda con obtención del zinc metal de alta calidad por procedimientos electrolíticos, fue proyectada inicialmente por Minera Celdrán, S.A. en el año 1955 y amparada por la Cámara Minera, pero el plan fue cedido a la Sociedad Española del Zinc, S.A. que se creó el 28 de abril de 1956 con un capital de 150 millones de pesetas ¿con la participación económica del Banco Central que permitió el incremento hasta 500 millones de pesetas después de sucesivas ampliaciones- pero la factoría no entró en funcionamiento hasta abril de 1960, después vencer la fuerte oposición ejercida por la Real Compañía Asturiana de Minas (RCAM) que detentó, durante casi un siglo, el monopolio absoluto del mercado del zinc en España.

La RCAM argumentaba, en los momentos de la construcción de la factoría, que, a corto plazo, su propia capacidad de producción sería suficiente para atender las necesidades del mercado nacional. Sin embargo la existencia en la Sierra de Cartagena de las mayores reservas de mineral de zinc de España, la entrada en funcionamiento en el año 1957 de la Central Térmica de Escombreras que resolvía el problema de restricciones eléctricas y el seguro y abundante suministro del combustible desde la cercana Refinería de Petróleos de Escombreras (REPESA), creada en el año 1949, hizo posible la opción de Cartagena que presentaba además la favorable coyuntura de la puesta en marcha de los lavaderos de flotación diferencial con lo que se aumentaba la producción de blenda.

Con la creación por la Española del Zinc, S.A. de la factoría de Cartagena, en 1960 las necesidades nacionales comenzaron a ser adecuadamente atendidas, e incluso se hizo posible la exportación de zinc metal. Tras la modernización y ampliación de sus instalaciones de los años 1975 y 1976 en que se invirtieron más de 300 millones de pesetas, surgió la crisis de los años ochenta, caracterizada por la paralización del sector minero regional, sumió a la factoría en una aguda crisis que aún perdura.

La factoría Potasas y Derivados situada en El Hondón fue creada el 10 de enero de 1896 por la compañía Franco-Española de Explosivos y Productos Químicos, que al año siguiente pasó a ser filial de la Unión Española de Explosivos, cuyo futuro se auguraba prometedor como consecuencia de la creciente actividad minera

En el año 1970 como resultado de la fusión de la Unión Española de Explosivos, S.A. y de la Compañía Española de Minas de Río Tinto, S.A., nace la Unión de Explosivos Río Tinto, S.A., el más importante grupo químico español, con una factoría en Cartagena, en El Hondón, para la obtención de superfosfato de cal, sulfato potásico, fosfato bicálcico, ácido clorhídrico y ácido sulfúrico.

El Plan de Reconversión de Fertilizantes en el año 1985 le afectará muy desfavorablemente y en 1989 el INI vende ENFERSA al grupo ERCROS, conformándose un único grupo español de fertilizantes, creándose como filial FESA, pero el cierre de las minas en 1991 marcará un futuro más incierto todavía.

La crisis financiera y especulativa del grupo ERCROS, controlado desde los inicios de los años noventa por capital kuwaití, desembocó en la suspensión de pagos de FESA que en 1992 se vendió a Potasas y Derivados, pero la fuerte conflictividad laboral que se había generado culminará con la manifestación de 15 de diciembre de 1992, en que se marca el definitivo cierre, fundamentado principalmente en la contaminación ambiental que genera su laboreo, a finales del año 2001.

La industria de elaboración de aceites y grasas, instalada en 1945 en el barrio de San Antón, trasladó a terrenos del Hondón su planta dedicada a la extracción de aceite de semilla, completa el panorama de la industria de elaboración de aceites y grasas en el Campo de Cartagena.

Fiestas patronales y romerías

  * Torreciega, 24, 25 y 26 de junio

  * Roche Alto, 24 de junio

  * Media Legua, 18 al 21 de julio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Hondón

El Lentiscar Históricamente esta zona ha sido de importante tránsito en dirección a la ciudad de Cartagena y desde muy antiguo existió el llamado Camino de la Ylada, que era la antigua vía romana que venía de Tarragona a Cartago Nova, entrando en la diputación de Lentiscar por Hoya Morena en dirección a La Aparecida y por las proximidades del actual monumento de la Torre Ciega se dirigía a la ciudad. Otro de los caminos que atravesaba esta diputación es el que conducía a los peregrinos al monasterio de San Ginés de la Jara.

Al presente la diputación del Lentiscar es una de las grandes extensiones del Campo de Cartagena que ha transformado totalmente su tradicional agricultura de secano en regadío, mediante las aportaciones de agua recibidas del trasvase Tajo-Segura y de los acuíferos subterráneos de la zona, predominando entre los cultivos las hortalizas y los agrios, así como actividades avícolas en granjas. Su territorio está atravesado por la importante vía de comunicación que es la autovía del Mediterráneo, que une Cartagena con Alicante y por una densa red de caminos rurales.

Sus límites quedan establecidos al Norte por los términos municipales de Los Alcázares y Torre Pacheco, al Sur por las diputaciones de El Algar y San Félix, al este por el mar Menor y al Oeste con la diputación de La Palma.

No será hasta el primer recuento, efectuado en el año 1683, en que de manera específica tiene en cuenta a los moradores del campo, ya que se trataba de repartir un impuesto, cuando se deje constancia documental de la existencia de los núcleos rurales habitados y los caseríos bajo la jurisdicción territorial de Cartagena, pues era necesario aglutinarlos en diputaciones o partidos para su recuento. En este Repartimiento se citará, entre los 92 pagos con sus habitantes, a nombres que aún hoy subsisten: Carmolí, 32; Pago del Lentiscar, 147; Campo Bajo, 70; Pago del Arquillo, 47; Pago del Rami, 6; y Pago de La Puebla, 13.

No menos importantes para conocer la evolución poblacional del Campo de Cartagena son los censos parroquiales, pero que debido a la agrupación territorial de cada parroquia no nos permite especificar en cada diputación. Concretamente desde el año 1699 la diputación de Lentiscar está bajo la jurisdicción parroquial de La Palma, junto con lo que denominamos el Campo bajo, es decir la zona situada inmediatamente al Norte del territorio que abarcaba la parroquia de Alumbres.

La relación pormenorizada de estas diputaciones no aparecerá hasta el año 1715, con motivo del Reparto de la Sal, señalándose entre las 17 existentes El Lentiscar, con 85 vecinos, 340 habitantes y correspondiéndole en el reparto un 6´1%. Aunque esta articulación en diputaciones no tendrá reconocimiento oficial hasta muchos años después, en el año 1787 con motivo del Censo de Floridablanca, se cita El Lentiscar como aldea de Realengo con alcalde pedáneo.

En cuanto a otras noticias suministradas por personas de la ciudad a Vargas Ponce, dice que entre los 17 partidos o diputaciones de la jurisdicción de Cartagena en la de Lentiscar hay 916 vecinos de ambos sexos de Comunión en el año 1751.

Un estudio pormenorizado del Catastro de Ensenada, realizado en el año 1755, nos proporciona datos para la historia muy interesantes, entre ellos los referentes a los bienes patrimoniales que poseen algunas instituciones eclesiásticas en esta diputación e individuos residentes en la misma. En cuanto a los primeros cita al Convento de Santo Domingo, Colegio de la Compañía de Jesús y Convento de Monjas de la Purísima Concepción.

En los manuscritos de la Colección de Vargas Ponce figuran los estados correspondientes al número de vecinos que existen en los años 1796 y 1797 en las 21 diputaciones comprendidas en la jurisdicción de Cartagena, señalando a la de Lentiscar 71 y 101 respectivamente, En este último año también indica la división de los habitantes en 255 hombres y 99 mujeres. Al relacionar las 21 diputaciones ya incluye las de Santa Lucía, Concepción, Garbanzal y Canteras, que sin embargo Tornell Cobacho, en el estudio que hemos citado anteriormente, dice que estas no se añadieron a las 17 existentes hasta el año 1810.

Un documento de nuestro Archivo municipal correspondiente al año 1847, dice que en la diputación de Lentiscar... sus tierras son inferiores y algunas de 2ª clase; mucho terreno inculto y eriazos, marina hasta orillas del mar menor, hay poco arbolado.

Del Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística correspondiente al año 1920 se citan como caseríos de esta diputación los siguientes: La Puebla, Los Beatos y La Aparecida, con más de un centenar de habitantes cada uno, y con menos Los Bajos, Campo Bajo, Los Castillejos, Los Garres, La Gila, El Granero, Los Pérez, Los Rosiques, San José, San Vicente, Lo Tacón y Torre del Negro, totalizando todos ellos 1.555 habitantes de hecho y 1.549 de derecho.

En el año 1923 cuatro barrios forman la diputación del Lentiscar que es una de las 23 en que se divide el término municipal. Sin embargo desde el año 1886 a efectos del Registro de la Propiedad pertenece a la circunscripción de La Unión.

En sus cuatro barrios se distribuyen los parajes que componen la diputación y son: Aparecida, El Abasto, Los Ángeles, Los Beatos, Los Bajos, Los Castillos, Carmolí, Campo Bajo, Los Calderones, Casas del Cañar, Cantarranas, Casas de Torre Úbeda, Casas del Auditor, Casas de Torre del Negro, Los Cerezuelas, Los Contreras, Casa Cañadas, La Ermita, Los Espines, Los Franceses, Los Ferreros, El Feringal, La Gila, Los Garres, Huerto del Herrador, Hacienda de la Cenicienta, San José, La Marina, La Muñoza, Las Monjas, Los Navarros, Los Pérez, La Puebla, La Pastora, Los Parreños, Los Rosiques, La Rocha, Las Rosas, Torre de Siles, Torre del Negro, Los Talegos y San Vicente.

En el año 1930 el censo de población arroja la cifra de 1.413 habitantes de derecho y de derecho y los servicios religiosos se realizan en la ermita de San José.

El padrón municipal de habitantes correspondiente al año 1996 registra los siguientes lugares y cifras: La Puebla, núcleo y diseminado, con 584; Los Beatos, núcleo y diseminado, con 175: Los Roses con 137; Los Castillejos con 43; Los Rosiques, núcleo y diseminado, con 41; Lo Tacón, diseminado, incluye Urbanización Campomar, con 35; Punta Brava con 23; y El Carmolí con 20. Que totalizan 1.058 habitantes, 563 hombres y 495 mujeres, lo que supone un aumento de 92 con respecto al año 1991, rompiendo el sentido negativo del crecimiento que hasta entonces se había manifestado.

Se encuentra situada en esta diputación la denominada Torre del Negro, que en un principio se la llamó del Arraez y pertenece al grupo de las que llamamos casas-fuerte, que construidas por particulares su función es constituir refugio de los labriegos frente a las correrías corsarias amparados por la reciedumbre de sus muros, que en este caso es de 1¿50 m. Según consta en una lápida de mármol, que existe en la planta baja sobre la actual puerta de acceso a la torre, fue construida en el año 1585 por orden de Juan Giner, Pagador de Armadas y Fronteras.

El nombre del Negro le fue adjudicado posteriormente, debido a la presencia entre los servidores de ella de un hombre de esta raza, quizá algún esclavo de las galeras, por lo que los moradores de los alrededores dieron en llamarla así. De planta casi cuadrada, 8¿25 x 8¿15 m, figura piramidal truncada y una elevación de 14 m, el acceso por la primera planta se hace por la fachada Norte desde la casa de los labriegos y en ella se ha construido un balcón en el lugar de una antigua ventana, en la segunda planta dispone de ventanas en todas las caras y en la terraza, almenada con un cierto sentido artístico, se encuentra la garita protectora del acceso. Los muros se han levantado con piedra y las aristas se han reforzado con sillares de piedras, empleando ladrillo a partir de la primera planta, obteniendo una enorme solidez.

Ninguna referencia documental podemos aportar en relación con la existencia de Torre de Aredo, ni siquiera de transmisión oral. Sí hemos llegado a la conclusión, ya que nadie conoce la denominación de Aredo, que su verdadero nombre es Oviedo y se encuentra además en el caserío de este nombre, con una altura de 15 m es de forma tronco cónica, con su base rectangular de dimensiones 6¿50 x 7¿90 m. Probablemente uno de sus descendientes sea José Alonso de Oviedo que fue Capitán de la Real Armada y la mandó reedificar en el año 1825. Actualmente se encuentra en esta de incipiente ruina.

De lo que pudo ser la ermita de San José no queda más que esa descripción, pues a nosotros ha llegado, a pesar de su bella estampa, en estado ruinoso a pesar de su reconstrucción en 1950 y de ella disponemos de muy pocos datos.

El centro de gravedad de la diputación se ha trasladado hoy día al núcleo más habitado y por lo tanto en La Puebla se encuentra el edificio religioso más importante que tan solo data de los años cincuenta, construido por iniciativa del entonces cura de La Palma Juan Iniesta, conservando la fachada principal de la pequeña ermita, a la que recientemente se le ha adosado una torre.

En el año 1965 se instituyó como parroquia, siendo hoy la nº 177 del arciprestazgo nº 18 (Campo de Cartagena), bajo la advocación del Sagrado Corazón de Jesús, aunque se conserva la especial devoción a la imagen de Santa María del Buen Aire, que procede de un antiguo molino harinero y fue donada por el general Perón, con la romería del mes de junio.

Respecto a la finca El Jeringal, puede ser este término el resultado de un complicado metaplasmo del apellido Feringán, ingeniero militar que se estableció en Cartagena en los primeros años del siglo XVIII y tuvo propiedades en esta zona.

El espectáculo de los molinos al recorrer el territorio es realmente desolador y tan sólo en algún caso puede la vista recrearse al ver sus velas aireadas al viento. Nos limitaremos tan sólo a citar algunos de los que hemos visitado, como es el de La Puebla de sacar agua y diez palos, situado en las Casicas; el también de sacar agua del Vinatero; el de moler cereales del Lechero, lindante con El Algar el llamado de los Castillos o de Bartolo y el de Juan Gloria, ambos también de sacar agua.

Fiestas patronales y romerías

  * El Carmolí, 19 a 25 de agosto

  * La Puebla, 1 a 16 de junio

  * Romería Santa María del Buen Aire, 8 y 9 de junio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Lentiscar

La Magdalena Al entrar en este territorio del término municipal de Cartagena, observamos su extremada belleza natural y la singularidad de su variada topografía, que nos arrastra a recorrerlo desde Las Carrascas a El Saladillo de Este a Oeste y desde Los Zurdos a Los Barretos de Sur a Norte, disfrutando del peculiar trazado y vegetación de ramblas y barrancos, y en las tierras de secano los bellos oasis producidos por el regadío.

La distancia media que separa a esta diputación de la capital municipal es de 10´25 km y se recorre a lo largo de la CN - 332 que discurre por su límite Sur. Posteriormente podemos utilizar los ramales de esta: MU ¿ 6073 que nos llevará al Pozo de los Palos, y MU ¿ 6028 que nos llevará a La Magdalena y San Isidro.

Limita esta diputación por el Norte con La Aljorra, por el Sur con Perín y Canteras, por el Este con El Plan y por el Oeste con Campo Nubla y Los Puertos. Este territorio puede ser considerado como el corazón del Oeste del término municipal.

No podemos concretar su población en los siglos XV y XVI, pues la diputación no estaba constituida, pero en el repartimiento del año 1683 figuran algunos topónimos de esta zona que en su mayoría constituían pagos o grupos de casas vinculados a la explotación agrícola, entre ellos Pozo de los Palos con 48 habitantes, Toledano con 16 y Magdalena con 55.

Con motivo del reparto de la sal o extracción de soldados, durante el siglo XVIII, se hizo muy necesario agrupar a los moradores del campo en grandes unidades llamadas diputaciones a partidos. Concretamente en el año 1715 y como consecuencia del reparto de la sal se lleva a cabo este recuento por vez primera y en el estadillo correspondiente encontramos a la denominada Magdalena, entre las 17 existentes en el termino municipal, con 82 vecinos (328 habitantes) correspondiéndole en el impuesto un 5´9 %.

De las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, efectuado en el año 1755, extraemos datos muy significativos de esta diputación respecto a los bienes de propios patrimoniales que en ella poseen algunas instituciones religiosas, como son el Convento del Carmen Descalzos, el Convento de Santo Domingo, y el Cabildo Eclesiástico.

En la segunda mitad del siglo con motivo de la averiguación de la población del Campo y huerta de Cartagena para el establecimiento de la Única Real Contribución del año 1771, figura entre las poblaciones de la costa de Poniente la de Magdalena, entre las 17 diputaciones del Campo, con 630 vecinos de ambos sexos de comunión y un total de 756 habitantes.

Esta división administrativa tuvo su reconocimiento oficial en el año 1787 y en el censo de Floridablanca dos años después en el Nomenclátor o Diccionario de las ciudades, villas, lugares, aldeas, granjas, cotos redondos, cortijos y despoblados de España y sus islas adyacentes, con expresión de la provincia, partido y término a que pertenecen y la clase de justicia que hay en ellas, figura La Magdalena como aldea de realengo con alcalde pedáneo, entre las 17 existentes con Cartagena como cabeza de partido, con 938 habitantes lo que representaba un 5´7% del total.

El erudito marino Vargas Ponce en el año 1796 confecciona un estado con las 21 diputaciones comprendidas en la jurisdicción de Cartagena, figurando la Magdalena con 198 vecinos, 34 yuntas mayores y 54 menores, 2 yuntas de vacuno y 12 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 120 fanegas. Y al año siguiente el mismo autor señala la existencia 175 vecinos, 502 hombres y 187 mujeres, 32 yuntas mayores y 36 menores, y un molino, correspondiéndole en el reparto de la sal 53 fanegas y 3 celemines.

En el siglo XIX, en un documento conservado en el Archivo municipal, se describe la clase y calidad de los terrenos que ocupan cada una de las 20 diputaciones de este municipio y leemos respecto a La Magdalena que: ...Se compone su extensión de tierras blancas de segunda y tercera clase y algunas pocas de primera; pequeña parte de riego de noria sacada el agua con caballerías; mucha viña, arbolado de todas clases con algunos terrenos incultos de eriazo y rambla. Con respecto a población, en el censo del año 1845 tiene 186 vecinos, 897 almas, 447 varones y 450 mujeres.

Al comenzar el siglo XX el término municipal de Cartagena se compone de 23 diputaciones y es La Magdalena cabecera del 9º distrito, que forma con las de Campo Nubla, Los Puertos y Perín. Por R. O. de 10 de julio de 1896 y a efectos del Registro de la Propiedad forma parte de la Tercera Sección, junto con las de San Antonio Abad, Canteras, Los Puertos, Miranda, Campo Nubla, Albujón, Aljorra, Plan y Perín.

Del Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística con referencia al 31 de diciembre de 1920, por lo que afecta a la diputación de La Magdalena, una de las veinte en que se divide el término municipal de Cartagena, se citan en las entidades de población, lugares, caseríos y diseminados, que se relacionan el número de edificios y albergues así como los habitantes de hecho y de derecho en cada uno: Los Barretos 12, 39 y 42; Los Cárceles 28, 87 y 87; Los Carriones 17, 56 y 56; Casa Colorada 11, 36 y 36; Casas de la Rambla 7, 25 y 28; Castillejos 17, 60 y 61; Cuesta Blanca 33, 79 y 81; Los Díaz 5, 16 y 16; Las Grillas 21, 28 y 28; La Guía 14, 29 y 29; Las Llanas 10, 15 y 15; La Magdalena 51, 217 y 217; Los Marfagones 209, 629 y 635; Los Milicianos 5, 30 y 30; Los Méndez 12, 38 y 39; Los Mínguez 12, 72 y 72; Molino León 30, 84 y 84; Los Montanaros 8, 28 y 28; Los Nietos 18, 43 y 43; El Palmero 30, 121 y 121; Los Piqueras 5, 27 y 27; Pozo de Palos 98, 216 y 218; Los Roses 24, 99 y 100; San Isidro 38, 127 y 128; Los Segados 17, 81 y 81; Los Sevillas 5, 29 y 29; Simonetes 20, 103 y 106; Los Sotos 10, 41 y 41; Los Teresas 8, 16 y 16; Venta Cuaresma 10, 25 y 25; y en grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados 290, 1.389 y 1.412. Lo que hace un total de 1.075 edificios y albergues, 3.885 habitantes de hecho y 3.931 de derecho.

En el año 1923 los cinco barrios en que se divide la diputación de La Magdalena comprenden los siguientes caseríos y parajes: Los Ángeles, Los Barretos, Cuesta Blanca, Los Castillejos, Casas Magdalena, Casas del Molino, Las Grillas, La Guía, Los Marfagones, Los Madriles, Los Manzanares, Los Montanaros, Molino de León, Los Mínguez, Pozo de los Palos, Pozo Dulce, Los Palmeros, Los Roses, La Rambla, San Isidro, Los Sotos, La Sierra, Los Sevillas, Los Segados y Las Tortugas.

Según el censo de población practicado por el ayuntamiento en 1930, tiene 3.094 habitantes de derecho y 3.171 de hecho, distribuidos en los siguientes caseríos y parajes: Magdalena, San Isidro, Cuesta Blanca, El Palmero, Pozo de los Palos, La Guía, Molinos Marfagones, Los Barretos, Los Cárceles, Los Carriones, Casa Colorada, Casa de la Rambla, Casa del pastelero, Casa del Loco, casa Pescao, Castillejo, Los Díaz, Las Grillas, Los Llanos, Los Mejicanos, Los Méndez, Los Mínguez, Molino León, Los Montanaro, Los Nietos, Los Piqueros, Los Roses, Los Sevillas, Simonetes, Los Sotos, Los Teresas, Venta Cuaresma, Los Pochos, El Saladillo, Los Ángeles, El Joselin, Los Manzanares y Los Zurdos.

Durante la Guerra Civil la diputación pasó a denominarse Aida Lafuente y el caserío de San Isidro Buenaventura Durruti.

La evolución de la población en la segunda mitad del siglo es de signo descendente, llegando en la década de los años setenta a su cota más baja aunque con una ligera recuperación en los años ochenta sin que llegara a alcanzar la cifra de años anteriores, pero esta evolución no sido igual en cada uno de los distintos caseríos que la componen ya que algunos no han dejado de crecer, como es el caso de Molinos Marfagones, mientras que otros han llegado a despoblarse totalmente, tal es el caso de Los Carriones, La Higuera y El Realenco, cuya población en el año 1960 era de 52, 72 y 121 habitantes respectivamente.

En el año 1960 el número total de habitantes era de 2.530 y en 1991 de 1.791, con la siguiente distribución en este último: Molinos Marfagones 1.352, El Palmero 96, San Isidro 80, Pozo de los Palos 72, Cuesta Blanca de Abajo 60, Los Castillejos 53, La Magdalena 51, Los Simonetes 24 y Los Segados 23.

Sin embargo los últimos años del siglo representan un significativo aumento de la población pues el padrón del año 1996 arrojó la cifra de 2.351 habitantes, 1.202 hombres y 1.149 mujeres. La distribución de esta población en los distintos caseríos es la siguiente: Los Carriones 15, 9 hombres y 6 mujeres; Los Castillejos 85, 47 hombres y 38 mujeres; Cuesta Blanca de Abajo, núcleo y diseminado, 98, 47 hombres y 51 mujeres; El Higueral 15, 8 hombres y 7 mujeres; La Magdalena 46, 23 hombres y 23 mujeres; Molinos Marfagones, núcleo y diseminado, 1.696, 868 hombres y 828 mujeres; El Palmero, núcleo y diseminado, 90, 48 hombres y 42 mujeres; Pozo los Palos, núcleo y diseminado, 158, 80 hombres y 78 mujeres; San Isidro, núcleo y diseminado, 95, 40 hombres y 55 mujeres; Los Segados 20, 12 hombres y 8 mujeres; y Los Simonetes 33, 20 hombres y 13 mujeres.

En el caserío de La Magdalena se encuentra una de las ermitas de esta diputación bajo la advocación de María Magdalena. Una de las primeras referencias la encontramos en los Fragmentos Históricos Eclesiásticos y Seculares del Obispado de Cartagena que nos dice: ... habiéndose hecho una proporcionada Iglesia en Pozo Estrecho, el mismo Iltmo. Sr. la eligió en parroquia poco después: su advocación, San Fulgencio: tiene ermitas, la Magdalena, Nuestra Señora de los Dolores, la Concepción, Santiago, Santa Ana, Nuestra Señora del Rosario y San Juan... Su construcción debió efectuarse a mediados del siglo XVIII, ampliándose posteriormente con terrenos cedidos por el general Mariano Reblagiato, que tenía allí su casa solariega.

En el caserío de San Isidro existe otra ermita bajo la advocación de este Santo. Muy modificada en su estructura original tiene adosada una torre de dos pisos con reloj en la parte alta procedente de La Aljorra, todo ello construido hacia el año 1960. Originalmente tenía un retablo de madera tallada, cuatro altares, púlpito y coro. Actualmente tiene las imágenes del titular San Isidro, Virgen del Carmen, San Juan Bautista, La Purísima y San Antonio. Hay también una pila bautismal de piedra al entrar a mano izquierda en lo que puede ser el baptisterio. Actualmente se constituye en ella la parroquia nº 166 del arciprestazgo nº 17 (Fuente Álamo).

Y finalmente existe otra ermita en el caserío de Molinos Marfagones bajo la advocación de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Soledad que celebra su festividad el domingo más próximo al 10 de septiembre. Fue edificada entre los años 1918 y 1920, tras desaparecer la capilla que existía en Las Lomas del Pájaro, a mitad de camino entre los Molinos Marfagones y Canteras. En el año 1954 se inauguró tras la ampliación llevada a cabo y en 1981 se declaró parroquia. Actualmente se constituye en ella la parroquia nº 162 del arciprestazgo nº 14 (Cartagena Norte).

Es muy típica la actuación de las cuadrillas, herederas de las antiguas fandangas, en la Nochebuena durante la misa de gallo y que posteriormente recorrerán las casas del pueblo pidiendo el aguinaldo.

Ofrecen gran belleza al paisaje la existencia de los tradicionales molinos de viento del Campo de Cartagena, como es el caso del molino Jarapa o de los Frailes en Los Carriones y el molino Zabala edificado en el año 1730 por Vicente Zabala. Otros muchos han perdido su arboladura, como el de la Tía María la Huertana en San Isidro que tan sólo conserva la torre, y otros se encuentran en un rápido proceso de ruina, como el molino El León.

La Torre del Moro, situada en el paraje Los Victorias, aunque debíamos incluirla en la diputación de Perín, nos ha parecido más oportuno el hacerlo aquí por su proximidad a Cuesta Blanca y estar en una zona de difícil definición de los límites de las diputaciones. Su planta es aproximadamente cuadrada de ocho metros de lado y aunque está arruinada parece ser que tuvo dos pisos. Su construcción debe ser muy remota ya que nunca ha formado parte del sistema de avisos y señales que conocemos desde el siglo XVI.

Fiestas patronales y romerías

  * La Magdalena, 6 a 8 de septiembre

  * Molinos Marfagones, 5 a 15 de septiembre

  * El Palmero, 12 a 22 de julio

  * Pozo de los Palos, 22 a 30 de junio

  * San Isidro, 18 de mayo y 21 de junio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de La Magdalena

Miranda La diputación de Miranda se encuentra a una distancia media de 10´5 km de la capital municipal y linda por el Norte con las de Albujón y Pozo Estrecho, por el Sur con El Plan, por el Este con Santa Ana y por el Oeste con La Aljorra. Su territorio es atravesado por la antigua CN - 301. Su topografía es llana con una altitud media de 55 m s.n.m.

Cuando visitamos la actual ermita de esta diputación encontramos una iglesia moderna, amplia y bien proporcionada, bajo la advocación de Santiago Apóstol, su patrón. Gracias a la amabilidad de doña Fina, la santera y más conocida como Fina la del Caro, pudimos apreciar unas fotografías de la antigua ermita, construida en terrenos de una finca particular y sobre la que se asienta la actual, cuya arquitectura nos revela un pequeño porche de arcos como antesala a la entrada principal del cuerpo de un edificio rectangular. Así mismo obtuvimos referencias de la sacristía que debió existir a su derecha desde donde se podía acceder a un sótano para los enterramientos cuyas lápidas han desaparecido con el transcurso del tiempo.

La ermita actual se construyó en el mismo paraje, La Torre, una vez derruida la antigua, que se encontraba en ruina, gracias a la actividad de su párroco Vicente Martínez García y se inauguró el 25 de julio de 1978 durante las fiestas del santo de su advocación.

Respecto a su antigüedad existen documentos en nuestro archivo municipal de su existencia en el año 1790, dependiente de la parroquia de Pozo Estrecho y regida por el sacerdote José Ruiz y Martínez, en los que se hace constar que el vecindario del partido de Miranda lo forman 75 vecinos.

Actualmente tiene imágenes de la Virgen del Carmen y San José, presidiendo el altar mayor un crucifijo que flanquean las imágenes de la Inmaculada y el santo titular, al que se le ha sustituido la espada que tradicionalmente empuña con su mano derecha por un estandarte con la cruz de Santiago.

La falta de documentación en nuestros archivos municipales nos impide remontarnos a épocas pretéritas, por lo tanto hemos de comenzar siempre la búsqueda de datos en la primera mitad del siglo XVI, cuando el crecimiento demográfico tuvo una clara manifestación no sólo en la expansión urbana, pues fue también el inicio de una lenta e incipiente repoblación y explotación agrícola del campo.

Ya desde finales del siglo XV los cartageneros comenzaron a pensar en establecerse más allá de las murallas. Pues hasta entonces el Campo de Cartagena había sido empleado por los ganaderos trashumantes de las sierras de Cuenca, Teruel y Granada, que aquí encontraban un excelente extremo de sus cañadas y un lugar óptimo por su clima y por sus yerbas saladas para invernar con sus rebaños.

Sin embargo hemos de esperar a finales del siglo XVI para encontrar una referencia a la toponimia de esta diputación, cuando surjan pleitos entre los labradores en las proximidades de la rambla del Saladillo. Aunque en los archivos no existen relaciones de los parajes y caseríos que integraban el término municipal, se citan en numerosas ocasiones en los libros capitulares a partir del último tercio del siglo XVI el de Miranda.

Tendremos ocasión de sentirnos favorecidos en nuestra búsqueda cuando en el año 1683, con motivo del repartimiento de la población del campo, encontremos la relación de los 92 pagos, grupos de casas vinculados a explotaciones agrícolas, y entre ellos con 11 vecinos el de Miranda, con 25 el de Villarrica, y con 40 el de Retamosa. Hemos elegido estos tres por ser nombres que se mantienen hoy día en la diputación de Miranda.

Será más definitiva la relación pormenorizada de vecinos de la ciudad y campo de Cartagena que en el año 1715 aglutina la población en 17 diputaciones o partidos, aunque con límites poco definidos, confeccionada con motivo del reparto de la sal. En ella la diputación de Miranda figura con 34 vecinos y 136 habitantes, lo que supone un 2´5% del total

En el año 1750, del catastro de Ensenada figuran como poseedores de tierras: el convento de Santo Domingo, el convento de la Merced y el convento de las monjas de la Purísima Concepción.

En el año 1771 con motivo de la averiguación de la población del campo y huerta de Cartagena para establecer una contribución única, en la diputación de Miranda figuran 610 vecinos de ambos sexos y un total 732 habitantes.

Dos años antes del censo de Floridablanca, en 1785, tendrá un reconocimiento oficial la articulación jurisdiccional en diputaciones, así que en el año 1787 figurará en el Nomenclátor o Diccionario de ciudades, villas, lugares, aldeas, granjas, cotos redondos, cortijos y despoblados de España y sus islas adyacentes, la ciudad de Cartagena como cabeza de partido y entre las 17 diputaciones la de Miranda, en la parroquia de Pozo Estrecho, como aldea real con alcalde pedáneo y 318 vecinos, lo que supone un 1´9% del total.

En los manuscritos de la colección Vargas Ponce figuran los estados correspondientes a los años 1796 y 1797 en los que se manifiestan el número de vecinos existentes en las 21 diputaciones de la jurisdicción de Cartagena, en los que Miranda figura para el primero con 56 vecinos, 12 yuntas mayores, 25 menores, 5 cerdos y correspondiéndole por tanto 36 fanegas de sal, y en el segundo año de los citados con 60 vecinos, 125 hombres y 30 mujeres, 9 yuntas mayores y 13 menores, correspondiéndole 15 fanegas y 2 celemines de sal.

Pocas referencias tenemos del siglo XIX y tan sólo podemos citar la descripción del año 1847 que hemos encontrado en nuestro archivo municipal y que dice: Se compone de terreno llano de tierras blancas de 2ª y 3ª clase, algunas de riego de noria, sacada el agua con caballerías, arbolado de todas clases y viñas.

En el Nomenclátor que publica la Dirección General de Estadística con referencia al 31 de diciembre de 1920 figura la diputación de Miranda, entre las 20 que componen el término municipal de Cartagena, con 813 habitantes de hecho y 826 de derecho, distribuidos entre los 250 edificios y albergues que componen los caseríos de: Los Gallos, Los Garcías, Los Maestres, Los Martínez, Los Nietos, El Palmero, Pepe Martínez, Los Piteras, Los Polinarios, Los Silvestres, Torres, Venta del Tono, Los Vidales y Villa Rica.

En el libro guía oficial de la ciudad correspondiente al año 1923 figuran en los dos barrios de que se compone los siguientes parajes: Los Bernales, Casas de la Ermita, Los Celdranes, Los Garcías, Los Gallegos, Los Gallos, Las Lomas, Los Martínez, Los Maestres, Los Piteras, La Pedrera, Los Palmeros, Los Palmarios, La Retamosa, La Torre, Los Vidales y Villarrica. Se alude en dicha guía a que esta diputación es una de las más importantes por su riqueza vinícola.

En el censo del año 1930 cuenta con 976 habitantes de derecho y 973 de hecho, quedando dividida en dos barrios que comprenden los siguientes caseríos y parajes: Miranda, Los Gallos, Los García, Los Maestres, Los Martínez, Los Nietos, El Palmero, Pepe Martínez, Los Piteras, Los Polinarios, Los Silvestres, la Torre, Venta del Tono, Los Vidales, Villa Rica, Retamosa, Las Cristianas, La Pedrera, Pozo Dulce, Las Monjas, La Gila, Teodoros, Casas del Cura, Casas de Pérez, Las Casicas, Los Alcázares, Vitícola Moderna, Disloque, Casas de Navarro y Casas de la Fábrica.

Forma parte del 10º distrito del término municipal junto con las diputaciones de Santa Ana, Los Médicos, El Plan y Canteras. Y a efectos del Registro de la Propiedad, por R. O. de 10 de julio de 1886 se inscribe en la 3ª sección, junto con las diputaciones de San Antonio Abad, Canteras, Los Puertos, La Magdalena, Campo Nubla, Albujón, Aljorra, El Plan y Perín.

En el año 1933 se le da el nombre de María de Pineda.

En el año 1991 la población se cifraba en 894 habitantes, siendo su núcleo principal Miranda con el 89´5% de la población. En el año 1996 el Padrón municipal de habitantes revela las siguientes cifras y distribución: En Las Casicas 30 hombres y 16 mujeres; en Los Gallos 12 y 9; en Miranda, núcleo y diseminado, incluyendo la barriada Santiago, 406 y 403 y en Los Vidales 10 y 9; lo que representa un total de 895 habitantes.

Hoy su territorio es atravesado por el canal del trasvase Tajo-Segura y completa sus recursos hídricos con algunos aportes de aguas subterráneas, lo que ha facilitado la puesta en regadío de las tierras de secano que han cobrado gran importancia económica. Entre estos cultivos destacan los agrios y especialmente las hortalizas: pimiento, alcachofa y melón, manteniéndose los de secano del almendro y el olivo. Otras actividades corresponden a una cooperativa de transportes y al sector de la construcción.

Fiestas patronales y romerías

  Miranda, 6 a 25 de julio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Miranda

La Palma La existencia de La Palma, sin negar que en algún momento pueda surgir algún resto de la presencia romana, es consecuencia de la llegada de los ganados de la Mesta a un pozo que en dicho lugar existiera, rodeado de palmeras, donde el ganado ya abrevaba en el año 1515, como consecuencia del reparto de ejidos.

No estaban las tierras de La Palma incluidas en las distintas dehesas que existían, más bien por su cercanía a la ciudad eran de uso de sus habitantes en esta época, que allí recogían leña, pastoreaban y colocaban colmenas, cuando disminuyó la actividad ganadera. También es lógico pensar que allí permanecieran los ganados que producían la abundante lana que se comerciaba por este puerto.

La toponimia del territorio comprendido por la diputación de La Palma a diferencia de otras, en las que perviven los nombres árabes, aquí predominan los de familias: Lo Treviño, Los Ruices, Los Cisneros, González, Los Francos, Los Ingleses, Los Rocas, Los Victorias, Los Gregorios, Los Pérez, Lo Campero, Los Lorca, Los Osetes, Los Balazas, Los Vidales, Los Avileses, Los Salazares, Los Carriones, Los Martínez, Los Madriles, Los Ortegas, Macabich, Moncada...

A efectos de población, en el primer recuento que tuvo en cuenta de manera específica a los moradores del Campo de Cartagena, efectuado en el año 1683, se citan Campo Bajo con 70 habitantes, Pago del Arquillo con 47, Pago del Pozo Nuevo con uno, Palma con 170, Pago del Cantón con 12, Piqueta con 21, Pago de Moncada con 48 y otros cercanos a La Palma.

En el reparto de la sal efectuado en año 1715 aparecen agrupados bajo la denominación de diputaciones los caseríos y aldeas, las 17 de la jurisdicción de Cartagena: Hondón, San Ginés, Alumbres, San Félix, Pozo Estrecho, Miranda, Aljorra, Perín, Magdalena, San Antón, Lentiscar, Palma, Albujón, Santa Ana, Médicos, Plan, Campo Nubla y Puertos. Corresponden a La Palma 88 vecinos, 340 habitantes y un porcentaje del 6¿3 %, lo que la sitúa entre las más pobladas.

En el Catastro de Ensenada, llevado a cabo en el año 1755, constan referencias, en relación con los bienes de propios que en esta diputación tienen algunas instituciones eclesiásticas, tales como el Colegio de la Compañía de Jesús; el Cabildo Eclesiástico; y el Curato de La Palma.

En el Nomenclator publicado en 1789 aparece el lugar de La Palma como aldea de realengo y con alcalde pedáneo, que dos años antes el censo de Floridablanca se le habían contabilizado 933 habitantes, atendiendo su parroquia a las 2.099 personas de su jurisdicción.

En la colección de documentos de Vargas Ponce se nos ofrecen dos estados correspondientes a los años 1796 y 1797. En este último figura la diputación de La Palma, entre las 21 que se divide el término municipal, con 149 vecinos, 379 hombres y 251 mujeres; 23 ½ yuntas mayores, 22 ½ menores y 1 de vacuno; 4 molinos; correspondiéndole en el reparto de la sal 42 fanegas y 8 cts. Lo que representa un ligero descenso con relación al año anterior, según estado que figura en el mismo documento.

En la diputación de La Palma encontramos a través de su historia dos ermitas, una de ellas fue convertida en parroquia, al igual que las de Pozo Estrecho y Alumbres, desmembrándose todas ellas de la parroquial de Cartagena erigiéndose en parroquias con rectores propios separados y perpetuos un 8 de febrero de 1700 por decreto del obispo de la diócesis Francisco Fernández Ángulo, materializando así una decisión que ya se había tomado en el año anterior. Actualmente se constituye en ella la parroquia nº 175, arciprestazgo nº 18 (Campo de Cartagena), IV zona pastoral de Cartagena.

Así inició su andadura, bajo la advocación de Santa Florentina, sobre el territorio comprendido en su propia diputación, la de los Santos Médicos y en la de Lentiscar los partidos de La Puebla, Los Camachos y La Aparecida. Quedan también bajo su protección las ermitas de los Santos Médicos, así como las de San José, San Juan y Nuestra Señora de los Dolores.

En la colección documentos de Vargas Ponce se recoge un fragmento del manuscrito de Hermosino y Parrilla en el que se dice que su iglesia es muy capaz y pulida, con las ermitas de San José, Nuestra Señora de las Angustias y San Juan, pues transcurridos treinta años de su fundación ya habían finalizado las obras del templo, sacristía y torre.

Una de las singularidades de este templo es la cripta existente a lo largo de nave central, capaz para más de un centenar de enterramientos, destinados a las clases más desfavorecidas ya que para las demás se destinaban las capillas e incluso el altar mayor, lo que perduró hasta principios del siglo XIX que se dispuso de Campo Santo.

Su riqueza de imágenes siempre ha sido extraordinaria, procedentes muchas de ellas del extinguido convento de San Agustín de Cartagena, pues en el año 1933 tenemos referencias que se encontraban al culto en el altar mayor las de San Vicente Ferrer y Santa Rosalía, a derecha e izquierda de la titular; en las naves laterales San Judas Tadeo, Cristo Crucificado, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora de la Consolación, Sagrado Corazón y Purísima Concepción, Santa Ana, Virgen del Rosario, San José, San Buenaventura, Vírgenes de la Soledad y del Carmen, San Antonio Abad y San Antonio de Padua. Poco o nada quedó de todo esto tras la barbarie iconoclasta que se apoderó de las masas en el año 1936 al comienzo de la guerra civil.

Recientemente ha sido restaurada y se han recuperado pinturas y decoración originales, muchos años tapadas por desafortunados trabajos de reparación. La visita al lugar constituye un verdadero placer lleno de sensaciones estéticas, completada con la observación del magnífico retablo, obra de la casa Pujante de Murcia, que se colocó en el año 1954.

En el caserío de La Aparecida existe otra ermita bajo la advocación de la Nuestra Señora de los Dolores o de las Angustias, como era conocida con anterioridad y así consta en algunos documentos, íntimamente ligada por una leyenda a la pequeña ermita existente en el cruce de caminos existente al S del caserío.

Completa nuestra visión en el aspecto religioso dar cuenta de la existencia en esta diputación de un monasterio cisterciense que, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Paz, se construyó entre los años 1972 y 1978 en una finca en el paraje de Los Vidales

Al año siguiente de ser proclamada la Constitución de 1812 por las Cortes de Cádiz, se instaló en la Villa de La Palma un ayuntamiento constitucional, por tener más de mil habitantes, agrupando con él a las diputaciones del Lentiscar con Los Camachos, y parcialmente Santa Ana y San Félix, que arrojaba una población de 1.872 habitantes. Pero su vida será corta ya que a la vuelta de Fernando VII y como consecuencia del decreto absolutista de 4 de mayo de 1814 volvió todo a su estado anterior.

Un nuevo intento tendrá lugar en el año 1820 al proclamarse nuevamente la Constitución de 1812, quedando constituido el 23 de marzo el Ayuntamiento Constitucional. Y también su vida será corta ya que el 10 de octubre de 1823 celebrará su última sesión.

Mayor duración, aunque tremendamente accidentada, tendrá la nueva constitución en el año 1836 del ayuntamiento de La Palma con motivo de la promulgación de la Constitución de 1812, quedando constituido el día 30 de abril.

Reunidas comisiones de los ayuntamientos de La Palma y Cartagena en el año 1846, para informar y solicitar conjuntamente su desaparición, la elevaron al Jefe Superior Político y al año siguiente mediante Real Orden S.M. la Reina accede a lo solicitado, quedando por lo tanto suprimido su ayuntamiento y agregándose su territorio al término municipal de Cartagena, al que se entregarán el archivo y mobiliario.

El 7 de octubre de 1873 se constituyó en La Palma el ayuntamiento de Cartagena, presidido por Pedro León Munuera. Desde allí se mantuvo informado en todo momento al Gobernador Civil de la provincia, enviándole telegramas de los acontecimientos cantonales.

La Guía Oficial del año 1923 describe la diputación de La Palma, una de la 23 en que se divide el término municipal, dividida en cuatro barrios y formando el 7º distrito junto con las de Aljorra, Albujón, Lentiscar y Pozo Estrecho, citando como parajes más importantes los de La Aparecida, Los Avileses, El Abasto, Los Abarcas, Los Ángeles, Los Balanzas, Los Rellanos, Casas de la Villa, Los Conesas, Los Calderones, Casas de Espinosa, Casas de Canovas, Los Carriones, Estación de Ferrocarril, Los Espines, Huerto de Macabich, Huerto de Fermín, Los Ingleses, Jardín de la Flora, Los Martínez, Molino Gil, Los Olivos, Los Ortegas, Los Rosales, Los Riscales, Los Renteros, Los Sastres, Spottorno, Los Vidales, La Villa y Los Zubillagas.

En el Catálogo de Bienes publicado en el año 1924, que manifiesta la cifra de habitantes en cada una de las 23 diputaciones en que se articula el término municipal, señala para La Palma 2.286 de hecho y 2.358 de derecho, correspondientes al censo del año 1920, distribuidos en los caseríos de El Abasto (26), Los Alazares (33), Los Álvarez (47), La Aparecida (124), Los Avileses (28), Los Balanzas (55), La Balsa (15), Las Banderas (51), Lo Campero (18), Los Cantones (92), Los Carriones (25), Casa-Mellizo (8), Las Casicas (58), Los Celdranes (31), Los Conesas (87), Los Chorlitos (75), Estación de La Palma (52), Los Francos (24), Fuente Amarga (35), Los Garres (33), Los Gregorios (32), Los Ingleses (73), Los López (24), Los Marines (30), Los Martínez (17), Los Meinas (34), Los Migaznares (32), Los Olmicos (42), La Palma (677), Palma-Arriba (30), Los Pérez (29), Los Pérez de Abajo (37), Los Pérez de Arriba (42), Los Roques (30), Los Segados (25), Los Victorias (42), La Villa (37), y en grupos diseminados 208 habitantes.

Los caseríos y parajes que existen en su territorio son los siguientes: La Palma, El Abasto, Los Alcázares, Los Álvarez, La Aparecida, Los Avileses, Los Balanzas, La Balsa, Las Banderas, Lo Campero, Los Cantones, Los Carriones, Casa Mellizo, Las Casicas, Los Celdranes, Los Conesas, Los Chorlitos; Estación de La Palma, Los Francos, Fuente Amarga, Los Garres, Los Gregorios, Los Ingleses, Los López, Los Marines, Los Martínez, Los Meinas, Los Migaznares, Los Olmicos, Palma Arriba, Los Pérez, Los Pérez de Abajo, Los Pérez de Arriba, Los Roques, Los Segados, Los Victorias, La Villa y Los Osetes. Muchos de estos lugares son fácilmente identificables hoy día. El censo de población del año 1930 había registrado la existencia en estos lugares de 2.574 habitantes de derecho y 2.563 de hecho.

En el año 1937, en plena II República, en sesión municipal de 25 de agosto La Aparecida recibió el nombre de Caserío de Ascaso y La Palma el de Fermín Salvoechea.

Cuando en el año 1959 el profesor García Martínez edita su libro sobre los molinos de viento, tras recorrer el Campo de Cartagena, dice que en la diputación de La Palma hay ocho molinos de sacar agua de los que funcionan sólo cinco y el resto, uno de ellos de moler, conservan la torre. De todo ello tan sólo queda hoy el recién restaurado molino de La Palma.

Respecto a los vinos de esta tierra, una especial referencia merece en la actualidad la bodega de Fulgencio Bernal, en Los Vidales, que a partir de la uva meseguera blanca produce, entre otros, el caldo denominado Ara Pacis, del que nos dicen que fue así bautizado por el doctor Carlos Romero Galiana, amante de nuestro campo de sus molinos y de sus vinos.

Finalmente, respecto a la población existente, el Padrón municipal de habitantes correspondiente al año 1996 arroja la cifra de 3.300, distribuidos en los lugares que se mencionan en la siguiente forma: en La Aparecida, núcleo y diseminado, 470 habitantes (258 hombres y 212 mujeres); en Los Balanzas, núcleo y diseminado, 161 habitantes (75 hombres y 86 mujeres); en Lo Campero 45 habitantes (25 hombres y 20 mujeres); en Los Carriones 76 habitantes (44 hombres y 32 mujeres); en Los Conesas, núcleo y diseminado, 72 hombres (38 hombres y 34 mujeres); en Fuente Amarga 225 habitantes (106 hombres y 119 mujeres); en La Palma 2.088 habitantes (1.044 hombres y 1.044 mujeres); en Palma de Arriba 54 habitantes (32 hombres y 22 mujeres); en Los Salazares, núcleo y diseminado, 109 habitantes (43 hombres y 66 mujeres).

Respecto a edificios de arquitectura singular existe la casa de la finca Lo Treviño, que fue propiedad de la familia Dorda, hoy rodeada de un extenso vergel de agrios y frutales. La casa fue proyectada y construida en el año 1912 por el arquitecto Sanz de Tejada, adosándola a un antiguo edificio del siglo XVIII con fachada al S, lo que dio lugar a un conjunto a una planta rectangular con fachada al E. Un detalle con aire hispanoárabe, en la terraza, embellece la parte trasera del edificio.

Uno de los conjuntos más airosos en el paisaje palmesano, aunque no conservan casi nada de su primitiva construcción, es el lugar conocido como finca la Flora, construida en el año 1880, que perteneció a la familia Aznar y en mejor estado su contigua finca La Rosa, construida hacia el año 1885, pero ambas conservan sus torres, de tres y cuatro plantas respectivamente y la torre del molino la primera, resaltando a la visión del observador. Y al norte de la diputación la finca ¿Los Cisneros¿, que fue propiedad a principios de siglo de Juan Antonio Sánchez Orozco.

En La Piqueta Nueva también podemos observar la casa con su torre de la Hacienda Moncada, que forma un bloque rectangular de dos plantas y buhardillas en el tejado por donde se iluminan el espacio de la cubierta.

La recientemente restaurada casa de la calle del Progreso, que perteneció a un rico hacendado y en la que tantas personas de este pueblo han puesto un cúmulo de ilusiones para darle un nuevo uso, se ha destinado al Grupo Folklórico de La Palma que con la mayor fidelidad recupera el traje típico cartagenero.

También en La Aparecida, en un estado lamentable aunque en plena restauración, se encuentra un edificio de planta cuadrada, a imitación de las mezquitas, que debió pertenecer a la familia Pérez Espejo. Ni su estilo árabe, ni el repertorio ornamental de su bóveda central, ni los alfices de sus ventanas al exterior, ni los reflejos metálicos de su azulejería sevillana, han sido capaces de despertar el interés por conservar otra de las muestras de la arquitectura rural del Campo de Cartagena.

Fiestas patronales y romerías

  La Aparecida, 30 de agosto a 15 de septiembre

  La Palma, 28 de febrero a 30 de marzo

  La Palma (Certamen de Comedias), 14 a 23 de febrero

  La Palma (Día del Caballo), 10 de marzo

  Los Salazares, 29 de junio

  Juegos florales de La Palma, mes de marzo

  Festival Internacional de Folklore de La Palma, mes de julio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de La Palma

Perín Esta diputación, por su dilatada extensión, agrupa una gran variedadde paisajes que desde el interior abocan hacia el mar. En su mitad norte la agreste y antiguamente minera zona de Perín, predominada por la Loma de los Colorados (392 m) y el Cabezo del Calderón (390 m), y transverberada por la Rambla de Peñas Blancas; y en su mitad sur, separados por la Morra de los Garabitos (541 m), el macizo de Cabo Tiñoso, que corona Los Picachos (405 m), y los aledaños de la Sierra de la Muela (547 m).

Los límites que la comprenden son al Norte las diputaciones de La Magdalena y Los Puertos, al Sur el Mar Mediterráneo, al Oeste la diputación de Los Puertos y al Este la de Canteras. La parte del litoral que le corresponde es de una gran belleza y tiene como núcleo central el macizo de Cabo Tiñoso, desde el que podemos observar numerosas playas y calas que tienen un difícil acceso por tierra. Entre ellas citaremos Cala Abierta, Cala Cerrada, Cala Salitrona y Cala el Bolete.

A principios del siglo XVI ya se encuentra este topónimo en nuestros campos, aunque no podamos precisar su origen cierto, procedente quizá de familias que iniciaron el poblamiento. Otros topónimos de esta diputación tienen procedencia árabe, como Galifa que constituye una variante de Jalifa o Califa, pues no es de extrañar que en este grato y placentero lugar tuviesen solaz y recreo nuestros antepasados; el cerro de Atalayón, del árabe talaíaá, como avanzada o centinela en el macizo de Cabo Tiñoso; y La Azohía, de as-sahia ó az-zahía, cuyo significado es el agua batiente.

Las roturaciones en el Campillo de la Azohía están documentadas en el año 1559, en Perín en 1573 y en 1598 en la Fuente del Cañar. Respecto a la almadraba de La Azohía ya funcionaba a finales del siglo XV y nos consta su arrendamiento en el año 1589, así como el establecimiento boles en El Portús.

En cuanto a población la primera referencia de este territorio se encuentra en el repartimiento del año 1683 en el que figuran entre los 92 lugares citados, en su mayoría pagos, es decir grupos de casas vinculados a la explotación agrícola: Pericones, 8 habitantes; Puerto del Judío, 52; Puerto Viejo, 85; Perín, 99; Horno Ciego y Conquesa, 14; y Galifa, 23.

El primer recuento de población en que se tienen en cuenta los moradores del campo y se aglutinan estos en unidades llamadas diputaciones o partidos, se lleva a cabo en el año 1715 con motivo del reparto del impuesto de la sal, y aparece la denominada Perín, entre las 17 que componen el municipio de Cartagena, con 41 vecinos, 164 habitantes y correspondiéndole un porcentaje del 3%.

Con respecto al año 1755, en el catastro de Ensenada figuran los bienes propios que posee la ciudad de Cartagena en esta diputación: Y con respecto a las instituciones religiosas, posee bienes patrimoniales el Convento de las Monjas de la Purísima Concepción. En el año 1771, con motivo del establecimiento de la Única Real Contribución, en la costa de Poniente del municipio figura la diputación de Perín con 240 vecinos de ambos sexos de comunión y 288 habitantes.

En el año 1774 hay constancia del nombramiento de diputados del campo para los 17 partidos existentes: San Antón, Plan, Miranda, Albujón, Aljorra, Magdalena, Perín, Campo Nubla, Hondón, San Félix, Alumbres, San Ginés, Lentiscar, Palma, Médicos, Santa Ana, y Pozo Estrecho. Sin embargo esta articulación del territorio del municipio no tendrá reconocimiento oficial por parte del Estado hasta el año 1785 y dos años más tarde será utilizada en el censo de Floridablanca en la que se hace constar la existencia en la diputación de Perín de 786 habitantes, lo que supone un 4´8% del total del municipio. Cuando en el año 1789 se publica el Nomenclátor o Diccionario de las ciudades, villas, lugares, aldeas, granjas, cotos redondos, cortijos y despoblados de España y sus islas adyacentes con expresión de la provincia, partido y término a que pertenecen y la clase de justicia que hay en ellas, ya figura Perín como aldea de realengo y con alcalde pedáneo.

En el año 1796 Vargas Ponce manifiesta que en esta diputación hay 190 vecinos, 12 yuntas mayores, 68 menores, 25 de vacuno y 6 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 177 fanegas y un celemín. Y al año siguiente el mismo autor registra 140 vecinos, 331 hombres y 798 mujeres, 14 yuntas mayores, 35 menores y 21 de vacuno, correspondiéndole en el reparto de la sal 33 fanegas. En esta época consta en los libros capitulares una petición del marqués de Ussel el 11 de abril de 1796 pretendiendo las aguas que descubrió en el partido de Perín.

Una descripción de esta diputación de mediados el siglo XIX dice así: Todo su terreno es de montes, barrancos y tierras de inferior condición, arbolado eriazos incultos y sin aprovechamiento. Es diputación sumamente pobre. En los últimos años del siglo adquiere un gran protagonismo debido al alumbramiento de aguas, siendo el primero que solicitó permiso al ayuntamiento para traerlas a Cartagena un tal Mateo Pagán. Pero será definitivo cuando la compañía inglesa The Carthagena Mining and Water Cº. Ltd. adquiera las aguas de Perín a la Compañía de Aguas de Cartagena, llegando a instalar más de 10 km de canalizaciones de 15 cm de diámetro, siendo su director gerente Mr. Otto Leverkus.

La descripción que hace la prensa en el año de 1907 de este sistema de abastecimiento es la siguiente: El depósito de alivio tiene un filtro y su principal objeto es disminuir la fuerza del agua para dejarla ir a Cartagena y está a 50 m s.n.m. El agua que recibe es filtrada y conducida a un edificio de seis naves, de donde pasa a los tubos de desagüe. De los depósitos intermedios han llegado a nuestro días los de la Torre de Nicolás Pérez, Molinos Marfagones y Canteras.

De esta época nos ha quedado como testimonio la Finca del Inglés, en las proximidades del poblado de Perín y en terrenos propiedad de la compañía, cuyas edificaciones debidas a los proyectos de los arquitectos Tomás Rico y Francisco de Paula Oliver (1908), recogen el modernismo gaudiniano imperante a semejanza de una fortaleza con su torre vigía, todo ello en mampostería de piedra.

Con referencia al 31 de diciembre de 1920 los datos de población son los siguientes: 2.779 habitantes de derecho y 2.732 de hecho, que se distribuyen en los siguientes caseríos: Los Abastos, Los Albaladejos, La Azohía, Los Balanzas, Los Barrenas, Los Blases, Buenos Aires, Campillo de Adentro, Las Carrigüelas, Casas de la Fuente, El Ciprés, Collado de Aljorra, La Corona, Cuesta Blanca, Cuesta de los Roses, Los Chorrillos, Los Díaz, Díaz de Galifa, Los Flores, Fuente Vieja, Galifa, Los Gregorios, Horno Ciego Los Jarales, Los Liartes, Mina Estiquia, Molino Zabala, Los Morenos, Los Pepeles, Perín, El Pino, Los Pinos, Portús, Las Punchas, Los Rincones y Torre de Nicolás Pérez.

La Guía oficial del año 1923 relaciona los parajes que comprenden los cinco barrios en que se articula esta diputación: La Azohía, Albaladejos, Los Barberos, Los Balanzas, Los Boletes, Casas del Ciprés, Cuesta Blanca, Casas Barrenas, La Corona, Las Carrigüelas, El Campillo, Los Díaz, La Ermita, Fuente Vieja, Galifa, Los Gómez, Horno Viejo, Horno Ciego, Los Jarales, Los Liartes, Las Muelas, Los Morenos, El Portús, Los Pinos, Torre de Nicolás Pérez, La Torreta y La Torre.

El censo de población llevado a cabo por el Excmo. Ayuntamiento en 1930 asigna a esta diputación 3.878 habitantes de derecho y 3.888 de hecho. Está dividida en cinco barrios que comprenden los siguientes caseríos y parajes: Perín, Los Abastos, Los Albaladejos, La Azohía, El Campillo de Adentro, Torre de Nicolás Pérez, Cabo Tiñoso, La Muela, Portús, Galifa, Fuente Vieja, La Corona, Los Pinos, Los Carriones, Cuesta Blanca, Los Victorias, El Ciprés, Los Chorrillos, Cuesta de los Roses, Los Balanzas, Los Morenos, Horno Ciego, Los Liartes, Los Jarales, Los Flores, Los Barrenas, Los Blases, Buenos Aires, La Carrigüelas, Casas de la Fuente, Collado de la Aljorra, Los Gregorios, Mina Estiquia, Molino Zabala, Los Pepeles, El Pino, Las Punchas y Los Rincones.

El Padrón municipal de habitantes correspondiente al año 1996 arroja un total de 906 habitantes, 454 hombres y 452 mujeres, que se distribuyen en la siguiente forma: La Azohía, núcleo y diseminado, 42 (20 y 22); La Chapineta 62 (31 y 31); Urbanización San Ginés 19 (12 y 7); Campillo de Adentro 16 (9 y 7); La Corona 89 (47 y 42); Cuesta Blanca de Arriba, núcleo y diseminado, 146 (70 y 76); Los Flores 82 (40 y 42); Galifa, núcleo y diseminado, 196 (99 y 97); Peñas Blancas 43 (20 y 23); Perín, núcleo y diseminado, 201 (100 y 101); y El Portús, núcleo y diseminado, 10 (6 y 4). La ermita de Perín en la actualidad constituye la parroquia núm.124 del Arciprestazgo núm. 14: Cartagena Norte de la IV Zona Pastoral de Cartagena, según el Anuario de la Diócesis de Cartagena (1996) y está bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad. Se encuentra situada en el poblado de Perín y su frontis embellece el ámbito de la plaza de la Marina, en la que un pedestal con el busto del doctor José Díaz Martínez, hijo de este pueblo, mantiene viva su memoria. Su planta es de nave central, dos laterales y crucero donde se sitúa el altar mayor; tiene coro y pila bautismal, así como altares a la Virgen del Carmen, Sagrado Corazón de Jesús, San José, Arcángel San Miguel, San Antonio, La Virgen de la Caridad y La Purísima.

En la ladera de las alturas que abrigan la ensenada del Portús y dando frente al mar su fachada principal, existe una pequeña ermita bajo la advocación de la Virgen del Carmen. Se trata de un edificio de planta rectangular cuya fábrica data del año 1924 y fue restaurada en el año 1991.

Bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen existe otra ermita en Galifa, cuya construcción data del año 1879, pero reconstruida y bendecida en el año 1957. Su planta es de crucero con dos naves laterales con altares, dándose culto en uno de ellos a la imagen de la Virgen Dolorosa que se traslada todos los años en romería a la ermita de La Muela en el mes de septiembre. Tiene también coro, pila bautismal y sacristía.

En las estribaciones de la sierra de la Muela, en las proximidades de la Fuente del Negro, entre pinos recubiertos de yedra y por donde discurren un manantial de fresca y limpia agua, hay una pequeña ermita bajo la advocación de la Virgen del Buen Suceso cuya existencia data del año 1680.

En el poblado de La Azohía y bajo la advocación de La Purísima Concepción hubo una ermita cuya existencia data del año 1719, aunque su construcción debió ser anterior y como consecuencia de la necesidad de cumplir sus deberes religiosos que tenían los pescadores de aquel lugar. Esta advocación se mantuvo con el paso del tiempo y la ermita estuvo en servicio hasta el año 1951, decidiéndose construir una nueva en el año 1960 en terrenos muy próximos que cedió la familia Paredes, muy ligada a las actividades de la pesca, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción.

En la relación de molinos de viento existentes en 1 de agosto de 1956 figuraban: funcionando tres de moler y conservan la torre dos de moler. Hoy día podemos visitar en Galifa los molinos del tío Lázaro y del tío Ginés.

El macizo de Cabo Tiñoso es hoy día un lugar muy apreciado por sus valores naturales y paisajísticos, ya que podemos encontrar abundante vegetación aereohalófila muy particular en las zonas basales, solana y roquedos. E igualmente la fauna marina es muy rica y variada, junto a la vertebrada no marina que nos permite observar a especies singulares como el águila perdicera, el halcón peregrino y el búho real.

Todo ello en un territorio, que a pesar de haber sido modificado por la mano del hombre por su interés militar, se mantiene en un buen estado de conservación. Esta intervención del hombre le ha proporcionado un valor añadido en construcciones que resaltan su interés para el visitante y son estas las siguientes:

Batería de Castillitos. Situada en el cerro de los Castillitos, a una cota media de 252¿2 m, fue artillada durante los años 1932-1936 con cañones Vickers de 15¿, que todavía permanecen en sus asentamientos. Al visitante le llama la atención los más de 17 m de longitud de su tubo y los mecanismos que lo accionaban. En el año 1993 quedó fuera de servicio, pendiente de acuerdo entre el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento para el uso civil de la zona, debido al interés arquitectónico y arqueológico industrial de sus instalaciones y material que no ha sido desartillado de la posición.

Es especialmente atractiva la pétrea fachada de las instalaciones subterráneas, que emerge en superficie con una serie de torres a distintas alturas imprimiéndole carácter de fortaleza medieval, así como la monumentabilidad del material, conjunto que pone de manifiesto la voluntad de defensa y el desarrollo tecnológico de una época, en el que a pesar de haber sido modificada la naturaleza del terreno hoy ofrece un paisaje inédito en el Mediterráneo, queconstituye un atractivo turístico para la comarca.

Batería de Jorel. Situada a una cota media de 218´4 m, en el extremo meridional de Cabo Tiñoso, fue artillada durante los años 1931-1932 con cañones Vickers de 6¿. En el año 1993, quedó pendiente de acuerdo entre el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento para su uso civil.

Batería de Atalayón. Situada en el cerro del Atalayón (Cabo Tiñoso) a una cota media de 353 m se accede a ella a través de una pista militar de firme de tierra que enlaza con la pista militar asfaltada que atraviesa todo el cabo.En el año 1952 quedó fuera de servicio.

La arquitectura de los edificios, aunque muy deteriorados, tienen la singularidad de sus fachadas cuyas puertas se enmarcan entre columnas jónicas y se rematan con frontones dóricos, ofreciendo al conjunto un clasicismo que es claro exponente de la euritmia puesta de manifiesto por sus constructores.

Bajo la advocación de Santa Elena, en un escarpado promontorio de la costa denominado Punta de la Azohía, encontraremos una de las torres defensivas del litoral. Su construcción se autorizó en el año 1578 con la traza marcada por Antonelli, es decir de forma hexagonal y mampostería, esto último siguiendo el criterio de Gonzaga, tronco-cónica con un ligero escarpe y la parte superior a plomo. El primer cuerpo es macizo, donde se encuentra la aljibe o cisterna, y en el segundo dos estancias con bóveda y chimenea, comunicadas entre sí y con la plataforma superior, donde se encontraba la artillería. Su misión estaba muy relacionada con la pesquera de aquella zona y su guarnición estaba mandada por un alcaide. En el año 1986 fue declarada BIC.

En el interior podemos también apreciar en buen estado de conservación Torre Rubia, que aparece con motivo de servir de ciudadela en el asentamiento agrícola del que forma parte. De la torre de Nicolás Pérez tan solo nos queda la referencia de su topónimo. Ambas controlaban el acceso al interior desde el Portús.

Fiestas patronales y romerías

  * La Azohía (Urbanización San Ginés), 25 y 26 de agosto

  * Cuesta Blanca, 18 a 29 de julio

  * El Portús, 18 a 27 de agosto

  * Galifa, 29 de junio a 16 de julio

  * Perín, 29 de julio a 17 de agosto

  * Romería de La Muela, 28 de abril

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Perín

El Plan El territorio de esta diputación se encuentra situado en el centro del término municipal a tan sólo 5 km de distancia de la capital del municipio y discurren por él, de norte a sur, la antigua CN-301 (Cartagena-Madrid) y la comarcal MU-602 (Cartagena-Alhama), limitando al Norte con las de Santa Ana y Miranda, al Sur con las de Canteras y San Antonio Abad, al Este con la de San Félix y al Oeste con La Magdalena.

Su topónimo es consecuencia de su topografía al presentar un terreno de configuración plana, en el que se desarrolla una variada actividad agrícola y su población se agrupa en los núcleos de La Baña, Los Barreros, Barriada Cuatro Santos, Los Dolores, Los Gabatos, La Guía y El Plan.

El asentamiento de población en este territorio es principalmente debido a la buena calidad de sus tierras, especialmente aptas para cultivos de regadío en el que destaca el viñedo, según deducimos de las abundantes referencias documentales que se conservan en nuestro archivo municipal de la que extraemos el pleito que en el año 1580 originó Diego Díaz quejándose .. .que Diego Saura le quitaba el agua por tres boqueras que había hecho y él sólo abría una en El Plan...

La primera referencia documental que encontramos en el repartimiento de la población del campo se lleva a cabo en el año 1683, figurando el Pago Plan con 101 habitantes entre los 92 lugares en que se divide el Campo de Cartagena. Es en aquella época este Pago un grupo de casas vinculadas a la explotación agrícola y no un núcleo de población.

Habrá que esperar al año 1715, en que como consecuencia del impuesto del reparto de la sal figura la población del campo aglutinada en una relación pormenorizada de 17 diputaciones, entre las que se encuentra El Plan con 48 vecinos, 192 habitantes y correspondiéndole un 3´5% del porcentaje. Es Cartagena por entonces un municipio con 10.528 habitantes.

Años más tarde, en 1771, con motivo del establecimiento de la Única Real Contribución figura El Plan con 350 vecinos de ambos sexos de comunión y un total de 420 habitantes. Pero esta articulación jurisdiccional del Campo de Cartagena no tendrá su reconocimiento oficial por parte del estado hasta el año 1785, dos años antes del censo de Floridablanca, en cuyo Nomenclátor figura la diputación de El Plan, que abarca un 2´3% del territorio municipal, con 386 habitantes como aldea de realengo y con alcalde pedáneo, entre las todavía 17 diputaciones que tienen como cabeza de partido a la ciudad de Cartagena, donde radica el gobernador y el alcalde mayor, ambos de nombramiento real.

En un estado que en 1796 nos manifiesta en su obra Vargas Ponce, entre las 21 diputaciones que comprende la jurisdicción de Cartagena, la del Plan tiene 70 vecinos, 12 yuntas mayores, 21 menores, 8 de vacuno, correspondiéndole en el reparto de la sal 43 fanegas y 6 celemines. Y al año siguiente el mismo autor nos da 60 vecinos, 161 hombres y 53 mujeres, 17 yuntas mayores, 33 menores y 4 de vacuno, correspondiéndole 72 fanegas y 2 celemines.

La única referencia sobre su población que tenemos en el siglo XIX es del año 1845 en que según documentos municipales dice haber 80 vecinos y 366 almas. Dos años después se define esta diputación como un terreno llano; tierras blancas de 2ª y 3ª clase, gran parte de riego de norias, sacada el agua con caballerías, arbolado y olivos.

Siempre tuvieron gran importancia las aguas procedentes del manantial de La Baña, que eran de propiedad municipal, y fueron canalizadas hasta la Casa de Máquinas en la plaza de España en el año 1918 para el riego de jardines y plazas de la ciudad.

Los datos de población de esta diputación correspondientes al 31 de diciembre de 1920 son 4.289 habitantes de hecho y 4.329 de derecho (1.451 edificios y albergues), distribuidos en los núcleos siguientes: La Baña: 66 y 67 (20); Los Barreros: 1.263 y 1.291 (482); Los Dolores: 1.943 y 1.950 (594); Los Gabatos: 786 y 789 (239); y grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados: 231 y 232 (116)

En la Guía oficial de 1923 figura esta diputación articulada en cuatro barrios que comprende los siguientes parajes: Los Barreros, Los Bernales, Los Dolores, La Guía, Los Gabatos, Vista Alegre, La Caridad y Las Cuevas. Según el censo de población practicado por el Ayuntamiento en el año 1931 existen 6.007 habitantes de derecho y 5.988 de hecho y está dividida en cuatro barrios que comprenden los siguientes caseríos y parajes: Plan, Los Dolores, La Baña, Los Barreros, Los Gabatos, Casas del Plan, La Guía, Los Piteras, Los Bermúdez, Los Sauras y Casas de Roque.

Con respecto a los molinos de viento de sacar agua, siempre hubo bastantes en esta diputación pero tan sólo podemos confirmar que en el año 1956, aunque se relacionaron nueve que conservaban únicamente la torre, existía uno en La Baña, otro en Los Barreros y dos más que sí funcionaban.

En el padrón municipal de habitantes en 1 de mayo de 1996 tiene esta diputación 26.337 habitantes (13.026 hombres y 13.311 mujeres), distribuidos en: La Baña, diseminado, 22 (12 y 10); Barriada Hispanoamérica 3.231 (1.614 y 1.617); Urbanización Castillitos 1.388 (688 y 700); Barriada California 256 (129 y 127); Los Barreros 5.624 (2.774 y 2.850); Barriada Cuatro Santos 2.753 (1.325 y 1.428); Los Dolores, núcleo y diseminado, 4.388 (2.123 y 2.265); Barriada San Cristóbal 1.569 (772 y 797); Los Gabatos, núcleo y diseminado, 4.566 (2.259 y 2.307); La Guía, núcleo y diseminado, 93 (50 y 43); El Plan, núcleo y diseminado, 300 (158 y 142); Polígono de Santa Ana 2.147 (1.122 y 1.025)

Durante todo el siglo XX ha experimentado esta diputación un notable crecimiento de población ocupando actualmente el tercer lugar tras Cartagena Casco y San Antonio Abad. No sólo han experimentado gran desarrollo los tradicionales barrios sino que en torno a ellos han surgido nuevas barriadas con fuerte personalidad, deteniéndonos en este trabajo en Los Dolores y Los Barreros.

La barriada de Los Barreros comenzó a formarse a finales del siglo XIX y dista de Cartagena unos 3 km, comprendiendo los siguientes caseríos y parajes: Casas del Mudo, La Atalaya, La Minuta y Casas de la Jara. En acuerdo municipal de 22 de diciembre de 1937 cambió su denominación por la de Ángel Pestaña. En el año 1950 se denomina barriada de San Francisco Javier. En el año 1952 se colocó la primera piedra de la iglesia parroquial que, bajo la advocación de San Francisco Javier, se construye en dicho barrio y que será inaugurada en 1955, constituyéndose en la actualidad en ella la parroquia nº 114 del arciprestazgo nº 14 (Cartagena Norte).

En cuanto al barrio de Los Dolores, tradicionalmente designado como suburbial, o extramuros como consecuencia de la existencia del recinto murado, nos encontramos que se carece de serias investigaciones históricas y sobre todo de su formación, por lo que nosotros hemos de llevarlo a cabo recomponiendo los diversos retazos documentales que hemos encontrado.

Encontramos la primera referencia en el libro de actas capitulares correspondiente al año 1879 en el que consta respecto a obras que ...tanto por nuestro poblado que ya forma población agrupada con bastante número de vecinos, como también por los intereses que en él se depositan es de absoluta necesidad en el mismo el alumbrado y sereno para la vigilancia.. ., de lo que se deduce que en esta época era ya una agrupación numerosa de vecinos.

En el año 1891 vuelve a ponerse de manifiesto que ...más de 200 vecinos se quejaban de no tener alumbrado y vigilancia nocturna..., y al año siguiente en una crónica del diario El Eco de Cartagena se dice que ...Cartagena tiene en sus alrededores multitud de pequeños pueblos recién creados donde el verano de nuestros Rothschild y los que no lo son, aprovechan a la vez las ventajas de estos sitios campestres denominados Los Molinos, Los Dolores, San Antón, etc., de no pagar los derechos de consumos..., lo que nos indica que fueron zonas de asentamiento burgués y su formación corresponde a la segunda mitad del siglo XIX.

De la pujanza de este barrio en los primeros años del siglo XX da idea el que el año 1901 ya existía la denominada Sociedad Artística Literaria El Recreo, en cuyo salón el Cuerpo de Infantería de Marina el 16 de mayo se reunió para celebrar la fiesta de su patrón San Juan Nepomuceno.

En el año 1907 comenzó a funcionar el tranvía eléctrico que le unía con Cartagena. Pero especialmente entre 1920 y 1930, tuvo un gran crecimiento urbanístico y adquiere gran importancia por las diferentes industrias que en él van estableciéndose. A ambos lados de la carretera nacional de Madrid, que lo cruza, surgen residencias ajardinadas e hileras de casas de una planta, cuyo trazado general no fue fruto de una intervención planificada, pero es indudable que constituyen una nueva arquitectura con sus centros culturales y teatros, que armonizan su vida con el paisaje que los rodea. Los Dolores ya dispuso del Teatro Blanca en el año 1903 y se recuerdan las actuaciones a la guitarra del barbero y practicante Perico Perea, del que se dice la toca tan bien como Arcas.

En el año 1923 en Los Dolores abundan por los establecimientos de todas clases, existiendo un cinematógrafo y un teatro, además del Casino. Según la Guía Oficial del año 1933 los círculos y sociedades constituidos son el Casino y el Círculo Republicano. En la sesión municipal de 10 de marzo de 1937 pasó a denominarse Trifón Medrano.

Fruto de toda esta época son algunos edificios singulares que han llegado a nuestros días, arruinados unos por la incuria y el abandono, y otros permaneciendo a duras penas ante el debate de su pervivencia. Son estos la ya derribada Villa Egidio; la Torre Catá construida por Víctor Beltri; la Torre Llagostera en el Huerto de las Bolas construida también por Víctor Beltri para el comerciante de la calle Mayor Esteban Llagostera, que vivió allí con su esposa Julia Molina Macabich; la Villa El Retiro, de privilegiada vegetación; la Casa Barceló, de toques gaudinistas; y la Torre Claudia. Merece especial mención la conocida como El Castillito, recientemente rehabilitada para ser destinada a usos culturales, que fue propiedad del ingeniero naval don José de la Figuera y Calín, marqués de Fuente el Sol, donde vivió con su esposa doña María del Carmen López Casal y sus hijos hasta su fallecimiento el 14 de junio de 1952.

El origen de su iglesia, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores, se encuentra en la ermita que se estableció en el año 1790 para atender al servicio religioso de la agrupación de casas surgidas en aquel lugar en torno al camino real de Madrid.

En el año 1885 pasó a depender de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y se entronizó una nueva imagen de la Virgen. Se conservan en su archivo los libros de bautismos y defunciones que se abrieron en el año 1888 y respecto a las obras necesarias que han de llevarse a cabo serán los señores Milvain quienes en el año 1894 organicen en su finca La Campana una kermés para recaudar fondos.

En el año 1911 fue instituida parroquia y en el año 1930 se atendió a su reedificación por haberse hundido una de las bóvedas. En el año 1945 se procedió a la ampliación de las capillas laterales y la construcción del airoso campanario que hoy tiene. Hoy día se constituye en ella la parroquia nº 121 del arciprestazgo nº 14 (Cartagena Norte).

Son de destacar las imágenes de San Juan, del escultor Sánchez Araciel y que llegó a procesionarse en Cartagena durante la Semana Santa; un Cristo de Medinaceli y la titular de la Virgen de los Dolores, que data del año de 1940 sustituyendo a la destruida al comienzo de la guerra civil.

Su festividad se celebra en el mes de septiembre, a diferencia de la Patrona de la ciudad que lo hace el Viernes de Dolores, siguiendo la tradición de la concedida a los servitas en el año 1688 por el Papa Inocencio XI y extendida a toda la cristiandad por Pío VII en 18 de septiembre de 1814, en su primer decreto pontificio después de sus cinco años de cautiverio, para mostrar su gratitud a la Virgen de los Dolores.

El crecimiento del barrio hizo necesaria otras iglesias, construyéndose las de María Auxiliadora como la parroquia nº 122 y en el año 1965 la del Santísimo Cristo de la Salud, al norte del barrio, que hoy constituye la parroquia nº 123, y hacia 1968 la de San Cristóbal en el barrio del mismo nombre.

En el caserío de La Guía existe una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora de la Guía, que celebra su festividad el 8 de septiembre del que dicen los lugareños que es el día de la Vírgenes perdidas, quedando tan sólo en el recuerdo la actuación de las cuadrillas. Su antigüedad data de mediados el siglo XVII, su planta es de cruz latina y tiene coro, pila bautismal y púlpito.

En terrenos de una finca que pertenecía a la Junta Local de Protección de la Infancia, al Oeste del barrio, se construyó un albergue para solaz de los niños, que en el año 1936, durante la guerra civil, fue ocupado por la jefatura de las fuerzas de la Defensa Especial Contra Aeronaves (DECA). Finalizada la contienda fue utilizado como Asilo de Ancianos y posteriormente como colegio de niños subnormales.

También se asentaron en esta diputación en el siglo XX algunas unidades militares, eligiéndose hacia 1935 un terreno en La Baña para una batería antiaérea y al finalizar la contienda un grupo antiaéreo, ampliándose más tarde con nuevas adquisiciones para alojar un grupo de campaña del Regimiento de Artillería, ubicándose finalmente un moderno grupo antiaéreo. En la zona de La Guía se construyó en los años 60 un acuartelamiento para un batallón de Ingenieros, sirviéndole de base los antiguos polvorines allí existentes. Hoy día ambos permanecen abandonados.

Fiestas patronales y romerías

  * Los Barreros, 6 a 15 de septiembre

  * El Plan, 19 a 25 de junio

  * Barriada Hispanoamérica, 11 a 13 de octubre

  * Los Dolores, 1 a 15 de septiembre

  * Los Dolores (Romería), 1 de octubre

  * Los Dolores (Semana Cultural), 16 a 21 de abril

  * Urbanización Castillitos, mes de septiembre

  * Barriada San Cristóbal, 6 a 10 de julio

  * Barriada Cuatro Santos, 29 de agosto a 8 de septiembre

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Plan

Pozo Estrecho La diputación de Pozo Estrecho está situada al Norte de la capital del municipio, de la que dista 11 kilómetros su poblado más importante de este nombre y se llega a ella desde Cartagena por la carretera local que discurre por La Palma o bien desde el enlace con la nacional 301 si se viene de la capital de la Región.

Su territorio presenta una topografía llana con altitudes medias de 45 y 60 metros, limitando al Norte con la rambla del Albujón, que es límite del municipio con el de Torre Pacheco, al Sur con las diputaciones de Los Médicos, Santa Ana y Miranda, al Oeste con la diputación del Albujón y al este con la de La Palma, de la que la separa la línea del ferrocarril Cartagena-Madrid.

La fiesta más importante tiene lugar coincidiendo con la de su patrón San Fulgencio, uno de los Cuatro Santos cartageneros, el 16 de enero. Ello no es obstáculo para celebrar también fiestas con ocasión de la primavera y otoño, en el primer caso como homenaje al campo, la tierra y la agricultura, y en el segundo como exaltación del vino, todo con la presencia de la música y el teatro, que son las grandes pasiones de esta tierra. La enorme vitalidad de Pozo Estrecho se manifiesta en la Sociedad Lúdico Festiva, la Junta Vecinal, las peñas, la Asociación de Vecinos, el APA, el Club Deportivo Juvenia, la Asociación de Ganaderos, la Asociación de Amas de Casa, el grupo de teatro La Aurora y la banda de música Santa Cecilia

Las dos últimas citadas tienen en Pozo Estrecho una gran tradición pues en el año 1860 se inauguró el teatro de la Sociedad Filantrópico Recreativa y su laureada banda de música es centenaria.

El origen del topónimo Pozo Estrecho lo incluye el profesor García Martínez entre los que aluden a características o condiciones definidas del lugar, relacionado lógicamente con algún pozo que existía en el lugar, muy abundante en el campo de Cartagena, dedicado a la agricultura. Y el gentilicio con el que se conoce a sus habitantes es el de galileos.

La primera referencia histórica de este lugar nos la transmite el contenido de un documento del año 1515, titulado Relaciones de ejidos repartidos por orden del Concejo a los ganaderos, en el que se citan, entre otros, Pozo Estrecho. También en un Cabildo celebrado en el campo el 3 de julio de 1559, para atender a la defensa de la ciudad ante la amenaza berberisca, se acuerda... que en caso de necesidad la gente se reúna en los casales de la huerta, por haber allí agua, y que se pregone en Campo Nubla, Pozo Estrecho, La Palma, La Aljorra, Los Camachos, El Lentiscar y El Algar, que todos acudan armados a la huerta en el caso de que se hicieran señales desde los cabezos de la Atalaya, Ventura y Beaza. Otra de las referencia corresponde al año 1573, en que con motivo de una queja recibida se dice en el acta capitular de 30 de junio que... los vecinos de esta ciudad se han quejado de que en el Pozo Estrecho algunos de los labradores que allí están tienen mucha cantidad de gallinas y de causa de estar muchas casas juntas reciben daño de las dichas gallinas, y para lo remediar ordenaron y mandaron que los vecinos de esta ciudad en el dicho Pozo Estrecho y en otra cualquiera parte del término de ella donde haya congregación de casas de labradores de cinco casas arriba no puedan tener cada vecino más que hasta una docena de gallinas y si quisieren tener más les hagan corral cercado... En efecto en los libros de actas capitulares del Ayuntamiento de Cartagena correspondientes al último tercio del siglo XVI hay numerosas referencias además de a Pozo Estrecho a otros lugares aledaños como Lomas de Pozo Estrecho y... A finales de siglo sólo la Palma y Pozo Estrecho y quizá el Algar, constituyen auténticos núcleos de población.

El primer recuento de población que tendrá en cuenta a los moradores del campo se llevará a cabo en el año 1683 con motivo de repartir un impuesto (en él aparecen entre los 92 lugares que se citan Loma de Pozo Estrecho con 28 habitantes, Casas Nuevas con 19 y Pozo Estrecho con 53), pero no llegarán a unirse en unidades llamadas diputaciones o partidos hasta el año 1715 con motivo del reparto de la sal (Pozo Estrecho 107 vecinos, 428 habitantes), estando incluida la Pozo Estrecho entre las 17 que se citan en la documentación.

Las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada nos aportan datos muy interesantes en relación con esta diputación y relativos a la propiedad de la tierra de las instituciones religiosas, entre ellas el Convento del Carmen Descalzos, el Colegio de la Compañía de Jesús y el Convento de Monjas de la Purísima Concepción.

Un documento de 1758 que establece la relación de los vecinos y las tierras de barbecho que tienen para sembrar, asigna a Pozo Estrecho 103 labradores con 1.703 fanegas.

En los censos parroquiales del catastro de Ensenada se cuentan 2.900 habitantes y 2.423 en el de Aranda en el año 1769. En el del año 1771 cuenta Pozo Estrecho con 672 habitantes y 1.158 en el año 1787. Esta articulación tuvo su reconocimiento oficial en el año 1785 y dos años después en el censo de Floridablanca, en el que Pozo Estrecho es considerado como lugar, aldea de realengo con alcalde pedáneo.

Vargas Ponce en su colección de manuscritos incluye dos estados correspondientes a los años 1796 y 1797 en los que manifiesta el número de vecinos existentes en las 21 diputaciones comprendidas en la jurisdicción de Cartagena, en los que corresponde a Pozo Estrecho 225 vecinos, 70 yuntas mayores y 54 menores, 10 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 147 fanegas y 6 celemines, en el primero de los años citados, y en el segundo 217 vecinos, 623 hombres y 261 mujeres, 60 y ½ yuntas mayores y 42 ½ menores y 2 molinos, correspondiéndole en el reparto de la sal 50 fanegas y 3 celemines.

Más adelante un documento conservado en nuestro archivo municipal de 7 de septiembre de 1847, da cuenta de la clase y calidad de los terrenos que ocupa cada una de las diputaciones o partidos del campo de este término municipal y dice que en Pozo Estrecho: Hay población con campo, tierras de 1ª y 2ª calidad, algunas de regadío con agua de noria, sacada con caballerías, arbolado de todas clases, olivos y viñas en terreno llano.

En el año 1901 comenzará a publicarse el periódico La Tierra, órgano de las diputaciones rurales del municipio y tendrá el carácter de revista de ciencias y artes, agricultura y comercio, así como noticias generales.

La primera guía oficial de Cartagena que conocemos es del año 1923 y en ella se citan los siguientes parajes que comprenden sus cuatro barrios: Los Aparecidos (¿), Los Celdranes, Los Canovas, El Casis, La Garrofa, La Goina, Las Lomas, Los Marines, Los Navarros, La Rambla, Los Roses, Los Sánchez y Los Tropeles.

Cuatro años después el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística cita como entidad de población a Pozo Estrecho con 2.271 habitantes de derecho y 2.229 de hecho, distribuidos en los caseríos de Los Aparicios, El Casis, Carretera de la Estación, Carretera de los Pilotos, Los Carriones, Casas de Aycardo, Casas Grandes, Casas Nuevas, Los Celdranes, Los Damianes, Lomas de Abajo, Lomas de Arriba, Los Marines, Molino de Gertudris, Molino de Mínguez, Molino del Tío Ángel, Los Navarros, Pozo-Estrecho, La Rambla, Los Roses, Los Sánchez, Lo Tacón y Los Tropeles.

En el censo de población del año 1930 hay en Pozo Estrecho 2.184 habitantes de derecho y 2.172 de hecho, que se distribuye entre los siguientes caseríos y parajes: Pozo Estrecho, Los Sánchez, Lo Tacón, La Loma, Casas Nuevas, Los Navarros, Los Carriones, Los Aparicios, Los Damianes; Los Tropeles, La Rambla, Molino Tío Ángel, Los Fermines, Garrofa, Los Zagales, Casas de Pilatos, Casas del Rizao, Aycardo, El Casis, La Ceña, Los Pintados, La Arboleda, Los Roses, Los Canovas, El Charco, Lo Molina, El Bosque, Los Celdranes, Lo Ponce, La Molineta, Los Marines, Casa del Tío Serrano, Torre Eloisa, Huerto del Sacristán Casa de la Fábrica, Casa de Ureña, La Cerca, Molino de Mínguez, Pozo Nuevo, Casa del Tío Amaro, Lo Morago, Huerta del Tío Zarras, Huerta del Pequeño, Hacienda El Macho, La Cabaña, El Higueral, Casa Imbernón, Hacienda de Pache, Cuatro Caminos, Torre Tudela, Los Gorriones, Casa de Matías El Gallo, Villa Gregoria, Hacienda de Abajo, Huerto de Pencho, El Curro, Casa Grande, Casa de Mingo Sánchez, Huerta de Juan Ros, Casa de Salvador Inglés, La Gallina, Casa de Llobregat, Casa de Martín Vidal, Molino Gertrudis, Lo Cano, Paño Fino, Huerto de Belda, Los Vinagres, Torre Nueva, Molino Cacholo, Carretera de la Estación y Carretera de los Pilatos.

Muchos de estos lugares son visitados y citados por el profesor García Martínez cuando en los primeros años de la segunda mitad del siglo XX recorre el Campo de Cartagena para su documentación y en el plano que nos transcribe cita los molinos de Mínguez, del Tío Ángel y de Cacholo si bien cuando los relaciona obtenidos del censo municipal del año 1956 dice que tan sólo hay dos que aunque tienen torre no funcionan.

El Padrón Municipal de habitantes correspondiente al año 1996 articula la población de esta diputación en los poblados de Pozo Estrecho (1.464 hombres y 1.422 mujeres), La Rambla (58 hombres y 56 mujeres), Los Roses (49 hombres y 45 mujeres), Los Sánchez (24 hombres y 22 mujeres, en núcleo y diseminado) y Las Lomas (54 hombres y 45 mujeres, en núcleo y diseminado). Ello hace un total de 3.239 habitantes (1.649 hombres y 1.590 mujeres), lo que representa con respecto al padrón del año 1991 un aumento de mas del 35%.

Datos obtenidos a través del Centro Regional de Estadística nos aportan cifras muy actuales de población, así el 1 de enero de 1998 hay censados 3.342 habitantes y 3.631 en 1 de enero de 2000, lo que representa un aumento del 8´65%, correspondiendo un 24´21% para los menores de 20 años, 63´48% para los de 20 a 64 años y un 12´35% para los de 65 años en adelante.

La iglesia bajo la advocación de San Fulgencio fue construida a mediados del siglo XVII y toda ella, así como la media naranja, estuvo pintada al estilo Pompeyano. En cuanto a la jurisdicción eclesiástica Pozo Estrecho se erigió en parroquia en el año 1699, lo que indica que debió haber un fuerte incremento de población en esa época, repartiéndose la feligresía con las de Cartagena, La Palma y Alumbres. Se ofrecían al culto de los feligreses las imágenes del titular y otra de Santa Bárbara en el altar mayor al lado de la epístola, ambas atribuidas a Roque López, cuadros al óleo de San Antonio Abad y San Juan Nepomuceno a ambos lados del crucero, y en las capillas laterales un San Antonio de Padua atribuido a Salzillo y un San Serafín.

Proclamada la Constitución del año 1812, que en el artículo 310 disponía la formación de ayuntamientos en poblaciones de más de mil habitantes, se procedió a la formación del esta diputación, que quedó constituido el 13 de mayo de 1813, abarcando además a las diputaciones de Miranda, Santa Ana, Albujón, La Aljorra y La Magdalena, pero su vida fue tan efímera como la de la Constitución que fue derogada en mayo de 1814. Vigente nuevamente la Constitución del año 1812 fue repuesto el ayuntamiento el 26 de marzo de 1820 y el 5 de noviembre se colocó una lápida de la Constitución, se cantó un solemne Tedeum en la iglesia y por los milicianos se hicieron descargas, celebrándolo el pueblo con un baile en las Casas de Anrich y Salazar, pero al entrar las tropas francesas en Cartagena en noviembre de 1823 se volvió a la situación anterior. Y finalmente se dispuso de nuevo constitución en el año 1837, pero esta vez ante la negativa de los vecinos tampoco tuvo efecto, por lo que hubo de insistir la Diputación Provincial dos años después en que hubo de constituirse, funcionando hasta el 21 de agosto de 1845.

Un nuevo intento tuvo lugar en el año 1866, pero esta vez constituyendo ayuntamiento con las diputaciones del Albujón, Aljorra, La Magdalena, Los Puertos, Miranda, El Plan y Santa Ana, según manifestaban en un extenso y curioso memorial, pero esta vez la negativa partió de los moradores de estas diputaciones, que se expresaron en otro memorial no menos extenso. Pero el ayuntamiento de Cartagena no cursó ninguno de ellos y todo quedó como lo estaba anteriormente.

En cuanto a arquitectura rural Los Pinos es un caserón construido en 1906 por el minero Aguirre y que hoy es propiedad de la familia Segura. Pérez Rojas la describe así: ...es uno de los ejemplos de esa mirada hacia la tierra de los adinerados mineros. Es un edificio de cubiertas inclinadas muy en la línea de los restantes del campo de Cartagena con ese influjo entre francés e inglés. La entrada principal a la casa tiene unas escaleras abalaustradas y dividiendo el jardín cuatro estatuillas que representaban las estaciones. El interior, que es de los pocos a los que hemos tenido acceso, está distribuido en la planta baja por una gran entrada sala de estar y a la derecha e izquierda el gabinete (conservado íntegro) y el despacho. Al fondo del vestíbulo a la derecha arranca la escalera helicoidal que lleva a los dormitorios. Una ventana ovalada ilumina la escalera y el interior del vestíbulo. En la planta baja se encuentran también el comedor y la cocina, esta con salida al exterior.

Villa Antonia, cercana a La Loma de Pozo Estrecho, fue construida en 1906 por el minero y terrateniente Alfonso Carrión García que vivió en ella con su esposa Ana Belmonte hasta su fallecimiento el 10 de junio de 1927 a los 86 años de edad. Pérez Rojas la describe así: En la zona por excelencia de las casas de campo de Cartagena se levanta esta edificación con exterior de ladrillo muy escueto en la decoración, como alguno de los edificios de Tomás Rico en la calle del Carmen de Cartagena y también similar a las construcciones de las zonas mineras de La Unión y Mazarrón donde el arquitecto Francisco de Paula Oliver trabajó bastante.

La residencia del propietario preside el frente de las diversas edificaciones, detrás, con planteamientos arquitectónicos muy diferentes, se levantan las casas de los colonos y almacenes. La casa principal está remarcada en el eje por una buhardilla y una galería en la puerta de acceso. Los laterales tienen terrazas porche (hoy tapiados) con columnas de fundición.

La finca La Arboleda, está situada en el límite con El Albujón y fue propiedad de José Amaro Inglés Guerrero. Conserva la torre árabe y es usada hoy a como Granja Escuela así como colonias infantiles y juveniles, ya que tiene en funcionamiento su horno de pan, aperos de labranza, la almazara y la bodega.

Villa Carmen, también denominada Torre Valeriola, situada en las proximidades de la estación del ferrocarril, fue construida hacia 1906. Pérez Rojas la describe así: Edificio en planta de cruz con dos pisos y cubiertas inclinadas a dos aguas con teja lisa y aleros reforzados con trabajos de carpintería. Aunque se trata de una gran propiedad agrícola la villa está cercada y aislada con un jardín. La puerta principal tiene una marquesina con motivos de forja modernista. Los muros de diferente color en la planta baja y alta, están decorados con muy sencillos guardapolvos y cadenas. En la parte superior el edificio está recorrido por una imposta de azulejos. En la fachada posterior hay una terraza porche con motivos decorativos muy en la línea del arquitecto V. Beltrí.

Del centro del porche arranca un paseo con pérgolas de columnas de fundición. El edificio no se diferencia en nada de las villas suburbanas de los barrios de Cartagena. Las viviendas de los guardas y labradores están aparte pero próximas a la villa. La torre central de dos cuerpos es un añadido superior.

Torre Nueva es del arquitecto Pedro Bernabé y transcribimos íntegramente lo que dice Pérez Rojas en su monumental obra: En esta propiedad agrícola de los descendientes del minero Moreno, las construcciones de labor y del propietario forman como una calle en cuyo arranque están la mansión del propietario y la capilla, ambas unidas por un arco y proyectadas en 1904 por el maestro de obras Pedro Bernabé. La construcción mantiene el típico recurso del llagado en el bajo (lo que podría hacer pensar que en muchas de estas viviendas se trate de una ampliación) y ladrillo en la parte alta, cuyos detalles clasicistas de frontones y cadenas están realizados también en ladrillo. La vivienda principal, que tiene planta de cruz, está situada, con todo su protagonismo, frente a un jardín. Sobre el centro del edificio se levanta la típica torre o belvedere. En Torre Nueva hay una mezcolanza de estilos, ya que los elementos clasicistas del cuerpo principal conviven con los arcos lobulados del porche y el aire islámico de la iglesia.

Torre Antoñita es una construcción del año 1906 de planta cuadrada y una marcada torre responde a un esquema menor de villa que estaba muy extendido por toda Murcia, a veces con decoraciones modernistas, como sucede con algunos ejemplos de Mula. El jardín tiene bancos y detalles de azulejería troceada.

El Museo Etnológico del Campo de Cartagena, fue inaugurado en el año 1972, el día de San Fulgencio, en la bodega de Villa Carmina, pero sufre un profundo letargo.

Las actividades culturales, especialmente teatro y música, en las que el grupo de teatro La Aurora mantiene la centenaria afición de estos galileos y la también centenaria banda de música Santa Cecilia hace sonar a los aires las notas de la alegría de un pueblo.

Fiestas patronales y romerías

  * Pozo Estrecho, 17 a 26 de mayo

  * Pozo Estrecho, Certamen de Teatro, febrero, marzo y abril

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Pozo Estrecho

Los Puerto de Santa Barbara El territorio de esta diputación se encuentra a una distancia media de 16 km de la capital municipal y se configura al SO como una alargada franja que discurre ensanchándose desde el interior del territorio municipal hasta el mar, quedando establecidos sus límites al Norte por la diputación de Campo Nubla, al Sur por el Mar Mediterráneo, al Este por las diputaciones de La Magdalena y Perín, y al Oeste por los términos municipales de Fuente Álamo y Mazarrón.

Es atravesada por las vías principales que desde Cartagena conducen al Puerto de Mazarrón, la CN-332 y las MU-6802 y MU-6095, que discurren por un terreno muy accidentado. Su topografía muy movida está jalonada de norte a sur por las alturas del Cabezo Blanco (269 m), la Morra de Tallante (449 m), el Cabezo de Masajarte (478 m), el Morro del Carreón (469 m), el Cabezo de la Panadera (370 m) y el Cabezo del Horno (287 m), dando lugar a barrancos y ramblas, entre las que destaca la del Cañar. El litoral que abarca esta diputación se desarrolla entre las playas del Mojón y la de la Calera, dando lugar a una zona de enorme atracción turística, que en época veraniega acoge a una gran población que se asienta principalmente en torno al poblado de Isla Plana y el Camping de Los Madriles.

Las primeras citas a este territorio las encontraremos en el año 1559 con motivo de las roturaciones efectuadas en el Campillo de La Azohía y en la Fuente del Cañar, esta última frecuentemente citada durante todo el siglo, así como los boles de pesca en Isla Plana. En el año 1576 se constata la existencia de guardas de la costa en Isla Plana, especialmente en las épocas de buen tiempo, para dar aviso de la proximidad de piratas y berberiscos. Y en 19 de febrero de 1666 la corporación municipal dio licencia a Vicente Sánchez Vega para utilizar las aguas del Cañar, regando con ellas sus tierras del Campillo de Adentro y construir una casa fuerte que sirva de defensa a las acometidas de los moros que con tanta frecuencia desembarcan en la costa.

En el año 1715 figura, con motivo del reparto de la sal, entre las 17 diputaciones que componen el término municipal junto con la de Campo Nubla, e igualmente en el censo de Floridablanca en el año 1787. En el catastro de Ensenada, efectuado en 1755 figuran como bienes propios de la ciudad de Cartagena ...la renta de la pesca de La Azohía en los meses de abril, mayo y junio, que produce tres mil y ochocientos y treinta y dos reales de vellón y quince maravedises..., así como una relación de las personas e instituciones legas que tenían bienes, rentas, salarios o cargas en Cartagena y su término en 1762, en la que figuran Francisco Casanova y Manuel Terol.

Del siglo XIX conocemos la estadística de población correspondiente al año 1845: 82 vecinos, 411 almas, 202 varones y 209 mujeres. En el año 1847 continúa formando diputación conjuntamente con Campo Nubla y su descripción es la siguiente: Todas las tierras que contiene son inferiores y blancas algún arbolado y el mayor terreno montuoso sin aprovechamiento con rambla y tierras incultas y eriazos.

La importancia de esta diputación queda de manifiesto cuando el 16 de julio de 1887 quedó firmado el contrato, entre el consejo de administración de la Sociedad Aguas de Santa Bárbara y el gerente de una sociedad constructora catalana, para la traída y conducción de las agua iluminadas en dicha diputación. Esta sociedad se encarga de facilitar todo el material de hierro dentro y fuera de la población así como de la construcción de obras de mampostería, siendo la tubería del acreditado sistema I. Lavril y de la mejor de las clases que esta compañía elabora en su fábrica de Inglaterra. El gerente de la referida sociedad constructora se ha interesado en el 20% del valor del coste total de las obras, siendo accionista por tan importante suma.

Promovido por el médico José María Vera existían desde el siglo XIX en Isla Plana, al borde del mar, los Baños Termales de la Marrana, a cuyas aguas templadas procedentes de filtraciones de los veneros del Cabezo del Horno se le atribuían poderes curativos y allí acudían los carros a caballo con enfermos que buscaban su curación. A mediados de los años cincuenta del siglo siguiente cayó en el abandono y dejó de utilizarse, pero en el año 1999 fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), procediéndose en la actualidad a obras de restauración para su recuperación como yacimiento arqueológico, ya que en su interior todavía pueden apreciarse algunas de la antiguas bañeras y en el exterior parte del edificio de acceso.

A principios del siglo XX es esta diputación una de las 23 que componen el término municipal. En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística con referencia al 31 de diciembre de 1920, es una de las 23 entidades de población del término municipal y abarca los siguientes caseríos con expresión de los edificios y población siguientes: Los Álamos, 6 edificios, 25 habitantes de hecho y 25 de derecho; Los Albañiles, 13, 79 y 84; Balneario de Isla Plana, 15, 2 y 2; Bullas, 6, 21 y 22; Los Cañabates, 9, 24 y 26; Casas de la Ermita, 13, 42 y 45; Los Cienzales, 7, 33 y 33; Los Garcías, 6, 27 y 27; Los Grillos, 9, 51 y 54; Los Gurrepes, 7, 24 y 28; Isla Plana, 39, 144 y 146; Los Madriles, 14, 50 y 50; Los Martínez, 6, 22 y 25; Los Sánchez, 5, 26 y 29; Venta del Señorito, 18, 84 y 86; y diseminado, 259, 1.223 y 1.269. Lo que representa un total de 432 edificios, 1.877 habitantes de hecho y 1.951 de derecho.

En el año 1923 comprende cinco barrios con los siguientes caseríos y parajes: El Bosque, Cuesta Blanca, El Cañar, Casas del Señorito, El Camino, El Campillo, Casas de Cañavate, Los Colorados, Los Cañavates, Fuentes Altas, Fuentes Bajas, Los Gómez, Isla Plana, Puerto del Judío, Peñas Blancas, Los Rebollos, Sierra, Santa Bárbara, Los Sánchez y La Venta.

Según el censo de población de 1930 tiene esta diputación 2.264 habitantes de derecho y 2.250 de hecho. Pertenece al 9º distrito y está dividida en cinco barrios que abrazan los siguientes caseríos y parajes: Isla Plana, Cuesta Blanca, Venta del Señorito, Los Grillos, Los Albañiles, Los Cañavates, Los Martínez, Los Bullas, Los Pérez, El Esparrillar, Valdelentisco, El Cañal, Los Musolinas, Cabo Tiñoso, Los Álamos, Casas de la Ermita, Los Cienzales, Los García, Los Gurrepes, Los Madriles, Los Sánchez, Los Marines y Los Marineros.

De la relación de molinos de viento existentes en 1 de agosto de 1956 se desprende que hay funcionando dos de moler.

En el año 1991 los 761 habitantes que componen el total de la población se distribuyen en las entidades de Isla Plana, Venta del Señorito, Las Grillas, Los Álamos, Los Pérez de Arriba, Los Puches, Ermita de Santa Bárbara, El Cañar, Los Canavates, Los Fuentes y Valdelentisco

El padrón municipal de habitantes en 1 de mayo de 1996 distribuye los 777 habitantes, 407 hombres y 370 mujeres, en la siguiente forma: Los Álamos 32 (17 y 15); El Cañar 15 (8 y 7); Los Cañavates 37 (21 y 16); Ermita de Santa Bárbara, núcleo y diseminado, 55 (27 y 28): Los Fuentes 13 (5 y 8); Los Puertos de Santa Bárbara, núcleo y diseminado, 110 (60 y 50); Isla Plana, núcleo y diseminado, 360 (189 y 171); El Mojón 15 (8 y 7); Los Pérez de Arriba 31 (18 y 13); Los Puches 18 (10 y 8); Valdelentisco 8 (4 y 4); y Venta del Señorito 83 (40 y 43).

En Los Puertos la ermita de Santa Bárbara data su existencia de mediados del siglo XVIII, en que se cita en diversos documentos y hacia finales de este se reconoce en un empadronamiento dicho lugar con una población de 16 vecinos. La advocación de esta Santa puede ser debida a que los feligreses se acogen bajo su protección durante las tormentas que son frecuentes en esta zona con gran aparato eléctrico. En el año 1930 estaba regida por el cura Arturo Cantos Megías y el cementerio se encuentra en el paraje de la Ermita. Hoy día es la parroquia 165 del arciprestazgo nº 17 de la zona pastoral de Cartagena.

Son muy típicas la actuación de las cuadrillas en la misa de gallo del 24 de diciembre, constituidas por hombres y mujeres de todas las edades con instrumentos tales como guitarras, bandurrias, laúdes, panderetas, zambombas, e incluso violines y acordeones, que después de la misa recorrerán el pueblo deteniéndose a la puerta de algunas casas, entonando alguna copla a la vez que piden el aguinaldo.

La ermita de Isla Plana está bajo la advocación de la Virgen del Carmen y data su primer proyecto del año 1928 pero hasta el año 1960 no fue erigida como parroquia, según consta en sus libros con el bautizo del niño Agustín Díaz Sánchez el 30 de septiembre de 1959. Hoy día es la parroquia 226 del arciprestazgo nº 23 de la zona pastoral de Lorca.

En el paraje denominado El Parrillar, en la rambla del Cañar, hay un lugar muy frondoso en el que existe un manantial, donde se encuentra la hoy denominada ermita vieja, cuya existencia data de la segunda mitad del siglo XVII y a la que envuelve una leyenda sobre el pastor que llevaba a aquel lugar a abrevar a su ganado y al que apareciéndosele bajo un fuerte resplandor la Virgen le pidió que se levantara en el lugar una ermita para su culto. Nació así la advocación de Nuestra Señora de la Luz y la romería que se celebra anualmente.

De su existencia tenemos una referencia del año 1679 concediéndosele al licenciado José Roca Torralba, ...por hallarse que vacante y privado de este espiritual beneficio aquel sitio y vecindario inmediato, deseando el suplicante perpetuar esta memoria y que no falte jamás en dicha ermita este culto y consuelo a dichos vecinos y pasajeros que transitan por dicho paraje... Se le concedió la gracia, que hasta ahora ha estado renovando y en posesión de su disfrute los ermitaños que han cuidado de su conservación y culto. Y en el Cabildo Ordinario de 10 de septiembre de 1787 se ve un memorial presentado por D. Francisco de Paula Sanguineto, clérigo presbítero beneficiado de la iglesia parroquial de esta ciudad y secretario del Ilmo. Sr. Obispo, en que solicita que este Ayuntamiento ...se sirva hacerle gracia para sí y sus sucesores de la ermita, agua, vertientes y ejidos de la Sra. Santa Teresa de Jesús en el sitio llamado del Cañar, bajo la obligación que propone con el título y advocación de Sra. Santa Teresa,... para en ella celebrar la misa.

En los años cincuenta se construyó en el lugar denominado El Cañar una nueva ermita bajo la misma advocación, en ella se da culto actualmente a la imagen de Nuestra Señora de la Luz.

Fiestas patronales y romerías

  * Isla Plana, 10 a 18 de agosto y 16 de julio

  * Puertos de Santa Bárbara de Arriba, 6 a 14 de julio y 1 de diciembre

  * Puertos de Santa Bárbara de Abajo, 23 de agosto a 1 de septiembre

  * Romería del Cañar, 13 de enero

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Santa Barbara

San Gines En la denominada diputación del Rincón de San Ginés, la más oriental de todas, se integra todo el territorio de nuestro municipio que forma parte de La Manga del Mar Menor, la porción de litoral Mediterráneo entre Cabo de Palos y Punta Negra y la zona del Mar Menor comprendida entre Los Nietos y Playa de Paraíso. Sus límites por el Oeste lo establecen el municipio de La Unión y la diputación de El Beal.

Ello nos da idea de su variada riqueza y diversidad de ambientes, especialmente cuando consideramos sus posibilidades turísticas, pues no en vano desde que el ciudadano norteamericano Gregory Peters se dio cuenta a principio de los años setenta de las condiciones geográficas del paraje de Atamaría, próximo al poblado de Los Belones, aquí se situaron las instalaciones de La Manga Club, uno de los mejores complejos turísticos y de ocio de todo el mundo.

La extensión actual de esta diputación no se corresponde con la de otras épocas, pues parte de ella se segregó para dar lugar al municipio de La Unión y la diputación de El Beal, con las que como hemos indicado anteriormente limita por el Oeste, quedando rodeado por el mar en el resto de sus confines.

A la riqueza que su situación y diversidad de ambientes le proporciona hemos de añadir la riqueza arqueológica que han dado a luz los trabajos realizados por expertos en algunas zonas, los cuales ponen de manifiesto la antigüedad de su poblamiento. Así son dignos de mencionar los trabajos relacionados con la Cueva de los Mejillones (Los Belones) y los abrigos de Los Dentoles (Calblanque), respectivamente, que evidencian la existencia humana en el Paleolítico Superior al encontrarse en ellos fragmentos de arpones y dardos fabricados en hueso y asta de ciervo.

E igualmente es obligado citar la existencia en el Neolítico de poblados con mayor entidad por la presencia de cerámica en el yacimiento de la Cueva de los Pájaros (próximo a Cabo de Palos); de cerámica, hachas de piedra y cuentas de collar pulimentadas en la ya citada Cueva de los Mejillones, lo que indica la continuidad del poblamiento en dicho lugar; y finalmente en Las Amoladeras y Calblanque, aunque estos últimos hasta la fecha han sido tan sólo superficialmente excavados.

Y no son menos interesantes las manifestaciones de la presencia de la cultura Agar Tardío, situado cronológicamente hacia el final del II milenio a.C., en el asentamiento ubicado en la Cala del Pino (La Manga del Mar Menor), único conocido para este período en la Comarca de Cartagena.

En cuanto a yacimientos submarinos, que igualmente demuestran la presencia de asentamientos humanos en la costa, y que recientes trabajos lo sitúan a finales del siglo VII a.C. o principios de VI a.C., es de destacar el Bajo de la Campana, próximo a Isla Grosa.

Entre claros y oscuros en el discurrir del tiempo, entramos en presencia de la cultura ibérica y desde el año 1964 conocemos la existencia del poblado y necrópolis de Los Nietos, junto a la rambla de la Carrasquilla en el Mar Menor, cuyos materiales nos sitúan en el siglo IV a.C. Y ya en época romana es relevante la ocupación manifestada, en cuanto a actividad minera, de El Castillet en Cabo de Palos.

Tras la invasión musulmana, de la que carecemos de información suficiente aunque sabemos que Cabo de Palos se denominaba Tarf-al-Cabtal, es este un lugar desierto en que tan sólo polariza las aguas del Cabezo de la Fuente en la sierra litoral y atraen los pastos existentes, donde además abunda la grana que adquiere por entonces una gran importancia en la industria textil.

Pero ni siquiera la repoblación tras la conquista castellana evitará el que esta enorme extensión deje de ser un hábitat para el asentamiento humano, a lo que hay que añadir la acción de piratas y corsarios, por lo que a pesar de sus buenos pastos se convierte en una tierra de nadie durante los siglos XIII al XV.

Todo este panorama cambiará a partir de la incorporación de Cartagena a la Corona de Castilla en 1503, si bien no cesará la amenaza turco-berberisca en sus costas, que sigue impidiendo el establecimiento de población, la roturación de las tierras y el pastoreo. Ya hemos relatado en capítulos anteriores una de las más peligrosas incursiones, que tuvo lugar en mayo de 1558, en el que ocho galeotas que desembarcaron 800 turcos en Cabo de Palos, saquearon toda la zona hasta Alumbres e hicieron cautiva a su población.

A pesar de ello será en el primer tercio de este siglo cuando se forme el primer caserío que tomará su nombre del monasterio, fundado en el año 1491 por el adelantado mayor del Reino don Juan Chacón y del que hemos hablado al describir la diputación de El Beal por encontrarse actualmente incluido en ella. Pero especialmente será en el segundo tercio del citado siglo cuando debido a la expansión de la población cartagenera, y se abran las puertas de sus murallas hacia el monasterio de San Ginés de la Jara, lo que produzca una incipiente, aunque lenta, repoblación y explotación agrícola del campo. Pues son las tierras de San Ginés, en su mayoría, muy feraces y su principal riqueza radica en la agricultura y los pastos, abundando la caza en sus montes próximos y en el llano, por lo que eran muy visitadas por los hijosdalgos de la ciudad aficionados a este deporte.

Frente a la amenaza turco berberisca es necesario un sistema de alarma y defensivo del amplio litoral del Reino de Murcia y dentro de la red de torres que había de cubrirlo se construye en esta zona la torre de Cabo de Palos, que cuenta con artillería, y las atalayas costeras de Juncos y Moscas. De todas formas a finales del siglo XVI sigue siendo el Rincón de San Ginés, según el padre Huélamo, de monte muy espeso y cerrado, por lo que no comenzará su roturación hasta mediados del siglo XVII. También ejerce su actividad, a pesar de todos los peligros, la almadraba de Cabo de Palos, ello es debido a la valentía de los pescadores que son capaces de enfrentarse como buenos soldados a cualquier incursión.

No obstante nos parece muy interesante traer aquí algunos párrafos de la Descripción de Cartagena y su puerto que en el año 1584 hace Gerónimo Hurtado, y que al referirse a esta zona dice: ... poco adelante está cabo de Palos, ques una punta de tierra que sale á la mar donde se alla por espiriencia, que vienen á parar navíos al traves y partes dellos y caxas y otras cosas que por las tormentas se echan á la mar desde mas de III leguas al lebante: junto á el ay unas salinas principales llamadas de Sant Gines y otras llamadas del cabo de Palos y luego á la mano izquierda vá siguiendo, derecha al norte, una manga de tierra, la qual se ensangosta tanto en la mar mayor y una albufera, que ay de mas de siete leguas de largo y casi dos de ancho por lo mas¿ tiene dentro de si esta albufera tres yslillas pequeñas y dos de ellas con muchos conejos y como poco usados a seguillos por el peligro de los moros, casi los matan á palos que no uyen de los perros. Llamanse estas yslas la Perdiguera y la ysla de los Conejos y la Mayor. amparo de los pescadores que se llevavan los moros amenudo¿ Criase en esta albufera mucho pescado y bueno, al modo de los barbos de Tajo y mayores, pero mucho mas sabroso y gordo y entiendese que todo el suelo de esta albufera mana agua durze y a esta causa se cria el pescado tan diferente, que en la mar mayor y esto se saca por el agua durze que digo que se alla cavando en la arena de la manga della, que sale tan clara como de una fuente¿

Uno de los elementos que constituían un foco de atracción, no sólo para los habitantes de Cartagena sino también para los de Elche y Alicante, era la grana, un tinte para los tejidos, muy abundante en esta zona y que ya en el año 1563 el Concejo hubo de enviar gente armada que expulsara a 120 hombres de estas dos últimas poblaciones que la estaban recogiendo.

A finales del siglo XVI se hallaba establecida en Cabo de Palos una almadraba, de las denominada de retorno, y un bol, lugar de pescas, en Calblanque. En la almadraba tan sólo se pescaban atunes, siendo la temporada de pesca de finales de junio hasta finales de agosto, con un arte hecho de cáñamo y esparto pegado al fondo con áncoras de hierro y por encima atado a las barcas, desde donde se recogería el pescado tras una dura e intensa labor de izado de los copos.

La comercialización del pescado, debido a la lejanía de Cartagena, estaba autorizada por la Compañía de la Pesquera a efectuarse allí mismo a cambio de una contribución, pues los laúdes del reino de Valencia venían a comprar el pescado a Cabo de Palos.

Durante el siglo XVII se lleva a cabo un repartimiento en el año 1683 y entre los 92 lugares que figuran correspondientes al Campo de Cartagena se cita el Campo de San Ginés con 45 habitantes y cuando en el año 1699 se constituye la parroquia de Alumbres pasa a formar parte de ella junto con esta y las de El Hondón y Los Roches.

A principios del siglo XVIII el término municipal de Cartagena se dividirá en 17 diputaciones o partidos y entre ellos el de San Ginés, figurando en el Reparto de Sal de 1715 con este nombre y 548 habitantes, experimentando una abundante roturación al ser ofertadas más tierras por el Concejo y comenzando su repoblación forestal, principalmente con encinas, carrascos, donceles y álamos.

Cuando en el año 1755 se lleva a cabo el catastro de Ensenada queda registrado que la ciudad de Cartagena tiene abundantes bienes propios en la diputación de San Ginés, así como el Convento de San Francisco y la cofradía de Nuestra Señora de los Llanos.

Un estado de 1758 registra la existencia en San Ginés de 76 labradores con 453 fanegas para sembrar, así como la existencia de 7 molinos harineros. Y en libro de vecindario correspondiente al año 1761, que comprende todos los individuos seglares que se alojan en el convento de San Francisco en la diputación de San Ginés de la Xara, dice que se compone de 18 sacerdotes, 8 novicios, 18 legos profesos y 6 donados. En 1771 según las averiguaciones efectuadas para el pago de la contribución ya tiene 1.020 habitantes y en 1787 en el censo de Floridablanca 963 habitantes. En el Nomenclátor o Diccionario de las ciudades..., publicado en 1789, citado ya en estos trabajos con anterioridad, figura San Ginés como aldea de realengo y con alcalde pedáneo.

En los manuscritos de la colección de Vargas Ponce podemos encontrar el estado de la existencia de vecinos correspondiente a los años 1796 y 1797 en la ya constituidas 21 diputaciones de la jurisdicción de Cartagena (entre las que no se encuentran todavía la de Beal y Algar), dice que en la diputación de San Ginés existen en el primero de los años citados: 119 vecinos, 25 yuntas mayores 24 menores y 8 de vacuno, y 6 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 73 fanegas y 6 celemines, y en el segundo de los años citados: 123 vecinos, 240 hombres y 740 mujeres, 19 yuntas mayores 5 menores y 3 de vacuno y 2 molinos de sal, correspondiéndole en el reparto de la sal 37 fanegas y 10 celemines.

Como consecuencia de las reformas administrativas llevadas a cabo durante el transcurso del siglo XIX quedará dividido el término municipal en 21 diputaciones rurales y 4 barrios extramuros.

Tras la entrada en vigor de la Constitución de 1812 pasó a formar parte del municipio de Alumbres, junto con esta diputación y las de Roche y Garbanzal, lo que duró un año escaso. Nuevamente en el trienio liberal formó parte del municipio de El Algar, pero quedó abolido con el retorno de Fernando VII en 1823.

En el año 1836 los vecinos del Rincón y de San Ginés, a pesar de lo dispuesto en el artículo 310 de la Constitución, solicitaron a la diputación provincial quedasen exceptuados de formar ayuntamiento debido a la escasez de medios y lo costoso que resultaría su mantenimiento, a lo que si bien en principio no fue aceptado sí que llevó a cabo la separación de la entonces denominada diputación de San Ginés en otras dos, que pasarían a denominarse Algar y Rincón de San Ginés a partir del 21 de diciembre de 1837.

En el padrón general correspondiente al año 1845 se relacionarán en la diputación del Rincón de San Ginés tan solo 106 vecinos y 495 almas, y cuando dos años después se expida en el ayuntamiento una nota en que se aclara la clase y calidad de los terrenos que ocupa cada una de las diputaciones o partidos del campo de este término municipal en que se halla comprendido el de la extinguida villa de La Palma respecto a haber sido suprimido su ayuntamiento por orden de S.M., al referirse al Rincón de San Ginés dice que, Sus tierras son de 3ª y algunas de 2ª blancas; pocas de riego de noria sacada el agua con caballería, viñas y arbolado; crecida parte de olivos; muchos montes y ramblas hasta la orilla del mar menor y torre de Cabo de Palos; terrenos incultos, marinas y eriazos sin aprovechamiento.

A mediados de siglo, con la reactivación minero-metalúrgica, debido al aumento de asentamientos, tomará una nueva configuración en su espacio físico esta diputación, en especial con la formación de la diputación de El Beal, el municipio de El Garbanzal en 1859 y finalmente el de La Unión en 1869.

Los faros de Cabo de Palos y Portmán fueron construidos como consecuencia de un plan general aprobado en el año 1847 y el de Cabo de Palos se iluminó por vez primera el 1 de febrero de 1865. Estos faros se construyeron sobre la antigua torre de costa, existente en cada uno de los lugares citados. La de Cabo de Palos o de San Antonio, que ya hemos citado anteriormente, pertenecía al proyecto del ingeniero Antonelli y debió estar terminada hacia el año 1581.

Tiene esta diputación en el poblado de Los Belones una preciosa iglesia rectoral que constituye un verdadero tesoro artístico, tras la restauración de la ermita en el año 1991 y bendición el 9 de diciembre por el entonces obispo Azagra, que desde el 3 de enero de 1893 es parroquia bajo la advocación de San Isidro Labrador, disgregándose de la de Alumbres, dando lugar con el paso del tiempo a las también parroquias de La Manga y Cabo de Palos.

La planta de esta ermita es muy similar a otras que hemos visto en el municipio de Cartagena. La nave central está flanqueada por dos laterales donde en sus capillas se veneran imágenes de gran belleza y tras el crucero en el altar mayor, con un retablo, se encuentra el santo titular.

Todavía existe en ella la cripta donde estuvo enterrado el almirante Antequera, hasta su traslado al Panteón de Marinos Ilustres, junto a otros familiares y en la que se conservan todavía las lápidas de un ilustre cartagenero, Luis Angosto Lapisburu, y Antonia Vidal-Abarca y Lapisburu de Angosto (respetamos la grafía de los apellidos). Los restos mortales fueron trasladados al cementerio construido en el año 1893.

Del Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, tomamos en lo que afecta a esta diputación, una de las 23 del término municipal, los siguientes datos: 2.871 habitantes de hecho y 2.986 de derecho, distribuidos en los 1.191 edificios y albergues que componen los caseríos de Atamaría, Barracas, Los Belones, Cabo de Palos, Calera, Cobaticas, Corralón, Jordana, El Mojón, Los Nietos de Abajo y Los Nietos de Arriba.

Cuando el cronista de Cartagena Federico Casal Martínez publica en el año 1923 como guía oficial El Libro de la Ciudad de Cartagena, nos expondrá la división del término municipal en 23 diputaciones.

En cuanto a la diputación del Rincón de San Ginés comprende en sus cinco barrios los siguientes parajes: Atamaría, Los Alcázares, Las Barracas, Los Belones, Los Benzales, La Barra, Cobaticas, Cabo de Palos, Casas Molino, Cabezo Negro, Los Cobachos, Calnegre, Cuesta, Las Cenizas, La Cañada, La Ermita, San Fulgencio, Los Garrido, Los Juncos, Don Leandro, El Mingote, Los Nietos, Los Rebollos, La Rivera, El Sabinar, Los Serranos, Los Trioles, Los Vascos, Lo Vallejo y El Vaquero.

Diez años después el mismo autor nos proporciona nuevos datos en su Nuevo Libro con el mismo carácter de guía oficial. Y manifiesta que permanece la división del término municipal en 23 diputaciones, algunas consideradas barrios extramuros, siendo la del Rincón de San Ginés una de ellas.

Los caseríos y parajes que comprende esta diputación son San Ginés, Cabo de Palos, Los Nietos, Atamaría, Barracas, Los Belones, Calera, Cobatica, Corralón, Jordana, El Mojón, Los Nietos de Arriba, Sabinal y La Rivera. Todo ello arrojaría en el censo del año 1930 una población de 2.585 habitantes de derecho y 2.577 de hecho.

Creemos interesante añadir a estos datos la referencia que el cronista Casal hace en el mismo libro de los lugares más importantes de esta diputación: Los Nietos y Cabo de Palos. En cuanto al primero dice que al amparo de su magnífica y hermosa playa cada día existen más edificaciones y el ayuntamiento se preocupa especialmente de su urbanización e higiene, al ser un lugar donde se reúne una numerosa colonia veraniega procedente de La Unión, Murcia y Cartagena.

Existen además en este lugar unos baños termales, un café-casino restaurante, otro Gran Bar y restaurante El Tropezón, el kiosco de María, el bar de Pedro López Fernández y el Gran Café en la Pescadería propiedad de Mariano Bernal.

En cuanto al caserío de Cabo de Palos, caput paludis, que cada día adquiere mayor extensión con nuevas y sólidas edificaciones en las que en el estío se reúne una nutrida colonia de veraneantes.

Es en esta época cuando se dispone que se construyan una batería antiaérea y otra de costa en el monte de las Cenizas, y una de costa en la zona este del faro de Portmán, como aplicación del Plan de Defensa de la Base Naval de Cartagena.

La antiaérea, que será conocida por su ubicación con el nombre de Negrete, al estar emplazada en el citado cabo a una cota de 283 m, se artillará con material Vickers de 105 mm entre los años 1930 y 1932, encontrándose operativa en el año 1933 y actualmente está desartillada. La de costa de Cenizas, emplazada en dicho monte a una cota de 305 m comenzarán las obras en el año 1930 y se artillará con material Vickers de 381 mm fabricado en Inglaterra, quedando operativa en el año 1934. La de costa de La Chapa se emplazará al este de la bahía de Portmán a una cota de 48 m y se artillará con material Vickers de 152¿4 mm, actualmente está desartillada.

Hoy día toda esta zona ofrece un panorama de arquitectura militar densamente fortificado manteniendo su belleza natural, lo que testimonia una parte de nuestra historia y donde aún permanecen las moles impresionantes de los dos cañones de Cenizas, fruto de la técnica de aquella época.

A partir de 1950 aparecen unos nuevos hábitos de vida y un acercamiento paulatino de la población al litoral del municipio, en especial al de esta diputación, que carente de una planificación adecuada y espoleado por los especuladores urbanísticos, han dado el resultado de lo que hoy contemplamos en la ribera del Mar Menor, sometido a una inaguantable presión que acabará por romper el equilibrio ambiental, y un amasijo inconexo de especies y obras asentadas en esa lengua de arena que divide los dos mares.

Así nacen urbanizaciones de ocupación temporal en Cala Flores, Playa Paraíso, Playa Honda, Islas Menores, La Manga del Mar Menor, y finalmente La Manga Club, la que nosotros consideramos que es una excepción por su respeto a la naturaleza, disciplina urbanística y ambientación, situada en el paraje natural del Coto de Atamaría.

Desde el año 1987 las 1.882 hectáreas de Calblanque forman un Espacio Natural Protegido, ya que constituye lo más representativo del litoral de la región en su estado natural, con formaciones de acantilados, playas de arena, dunas fósiles, salinas, saladares, cabezos montañosos y cultivos, tratando de defenderlo frente a la fuerte presión humana que sufre, especialmente en los meses de verano, que ocasiona graves problemas tanto por la circulación de vehículos como por los residuos depositados.

Más atractiva aún hace a esta zona su variada riqueza vegetal, palmito, arto y sabina mora en la zona de sierra, en la que destacan los cabezos de la Fuente (342 m) y del Horno (258 m), las especies asociadas a áreas de cultivo como la higuera y el algarrobo, así como algunas especies endémicas del Sureste, como la Euphorbia mazarronensis y la Guiraoa arvensis, consideradas ambas como amenazadas de extinción.

En las salinas del Rasall y en el saladar que lo rodea, existe una flora muy interesante compuesta principalmente por especies adaptadas a vivir frente a una fuerte concentración de sal, siemprevivas y taray principalmente, así como una fauna acuática de cigüeñelas, flamencos, garcetas, archibebes, chorlitejos, tarro blanco, e incluso un endemismo ibérico, el pez denominado fartet. En la zona de dunas encontraremos al alcaraván, la terrera marismeña y la cogujada, así como la lagartija colirroja, y en la sierra el abejaruco, currucas, el búho real y el águila perdicera. Entre los mamíferos es frecuente el zorro, el conejo, el tejón y la garduña.

También merece una especial referencia las instalaciones de La Manga Club, entre otras un hotel, tres campos de golf y ocho de fútbol, que en un bello y muy cuidado enclave paisajístico constituye una oferta turística de elevada calidad. Desde el año 1971, fecha de su inauguración, es conocido internacionalmente ya que fue la sede del Open de Golf de España en los años 1974, 1975, 1976 y 1977, y en la actualidad es la zona preferida por los equipos de fútbol de Europa para sus entrenamientos de invierno.

En el Padrón Municipal de habitantes correspondiente al año 1996 figura el Rincón de San Ginés entre las 23 entidades colectivas del municipio, que comprende a su vez a las entidades singulares de Atamaría, incluye Urbanización Campo de Golf, (61); Las Barracas, núcleo y diseminado, (92); Los Belones (1.474); Cabo de Palos, núcleo y diseminado, (780); Cala Reona, incluye Cala Flores, (185); Cobaticas (6), Islas Menores (37); La Manga del Mar Menor (641); Mar de Cristal, núcleo y diseminado, (44); Los Nietos (379); Los Nietos Viejos, núcleo y disminado, (181); Playa Honda (58); y El Sabinar (6). Totalizan una población de 3.944 habitantes, 1.990 hombres y 1.954 mujeres, lo que supone un leve descenso respecto al año 1991 en que el padrón ascendió a 4.004 habitantes. Las islas pertenecientes a esta diputación: Grosa y Hormigas en el Mediterráneo, y del Ciervo, Rondella y del Sujeto, en el interior del Mar Menor, se encuentran totalmente despobladas.

La actividad principal de la población en esta zona es la relacionada con el sector turístico y la construcción, como consecuencia del desarrollo de dicha actividad, y en menor escala la industrial y agrícola. En esta última el regadío se impone cada vez en mayor medida al secano, destacando entre las hortalizas el pimiento, la lechuga, el brécol, el melón y los agrios, y entre los cultivos industriales el algodón, permaneciendo el almendro y en menor escala el algarrobo. En cuanto a la ganadería destacan el ovino y las granjas de aves.

Fiestas patronales y romerías

  Los Belones, 6 a 15 de mayo

  Los Belones, romería, 4 y 5 de mayo

  Cabo de Palos, 14 a 18 de agosto

  La Manga, 24 a 26 de mayo

  Los Nietos, 2 a 31 de agosto

  Los Nietos, Cofradía de Pescadores, 14 a 16 de julio

  Los Nietos Viejos, 21 a 29 de septiembre

  Mar de Cristal, 14 y 15 de agosto

  Playa Honda, 20 de julio a 19 de agosto

  Islas Menores, 28 de julio a 5 de agosto

  Romería del Cabezo de la Fuente, mes de mayo

  Festival de Habaneras, Cabo de Palos, mes de agosto

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de San Gines

San Antonio Abad La diputación de San Antonio Abad está formada actualmente por el territorio que abarcan los barrios de San Antonio Abad, Isaac Peral y de la Concepción, otorgándole una configuración irregular que limita al Norte con las diputaciones del Plan y San Félix, al Sur con la capital municipal y el Mediterráneo, al Este con la diputación del Hondón y al Oeste con la de Canteras.

Las primeras referencias las encontramos en el año 1530 relacionadas con los terrenos de huerta, cercanos a la ciudad, que discurrían por las lomas de San Antón y Los Molinos y se regaban con las aguas de las fuentes de Cubas y la Perdiz, según constaba en las Ordenanzas de agricultura del campo de Cartagena. Esta zona estaba unida a Cartagena por un camino real bordeado por olmos que partiendo del arrabal de San Roque, sorteaba el Almarjal por el puente de la Acequieta, y llegando a San Antonio Abad continuaba a la torre del Albujón, Gimenado, Puertos y Murcia.

En el año 1715 es una de las 17 diputaciones que figuran en el reparto de la sal, con 120 vecinos, 480 habitantes y un 8´7% del impuesto. En el catastro de Ensenada, realizado en el año 1755, figuran los bienes patrimoniales que en esta diputación tienen algunas instituciones religiosas, entre ellas el convento de San Agustín Calzado, el convento de Santo Domingo, la Cofradía de las Ánimas, y el Cabildo Eclesiástico de la ciudad de Cartagena.

En el año 1771, con motivo de la averiguación de la población del campo y huerta de Cartagena para el establecimiento de la única real contribución, figura entre las diputaciones de la costa de Poniente conjuntamente con Concepción, con 2.710 vecinos de ambos sexos de comunión y 3.252 habitantes. En el censo de Floridablanca en el año 1787, incluida en la parroquia de Cartagena figura con 3.139 habitantes. En el Nomenclátor que se publica en el año 1789, con los datos del censo de Floridablanca, figura como barrio extramuros de la ciudad.

Vargas Ponce, en un estado que recoge a las 21 diputaciones de la jurisdicción de Cartagena, señala que en el año 1796 constituían diputaciones separadas San Antón y Concepción, e igualmente al año siguiente. En el año 1796 a San Antón corresponden 850 vecinos, 21 yuntas mayores y 5 de vacuno, y 200 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 488 fanegas y 6 celemines; y a Concepción 317 vecinos, 2 yuntas mayores y 3 menores, y 150 cerdos, correspondiéndole en el reparto de las sal 137 fanegas.

En 11 de diciembre de 1841 recibe el Ayuntamiento de Cartagena una orden del Jefe Superior Político de la provincia, acompañando copia de la determinación acordada por la Diputación Provincial disponiendo la creación e instalación de un ayuntamiento en San Antonio Abad, barrio extramuros elevado a la categoría de villa. Dicho acuerdo de la diputación, fue tomado en virtud de R. O. de 27 de noviembre de este mismo año y el ayuntamiento debería estar constituido por un alcalde, ocho regidores y un síndico. El día 1 de enero de 1842 quedó constituido el nuevo ayuntamiento de la villa de San Antón, anexionándose como diputación la de Pozo Estrecho. Las turbulencias políticas acaecidas en Madrid con el cambio de ministerio, afectan profundamente a Cartagena y el día 14 de junio de 1843 se subleva la tropa y el pueblo, uniéndose al movimiento revolucionario que se propagó por toda España. Con motivo de este alzamiento el 3 de julio se ordena la suspensión inmediata de los ayuntamientos de San Antón y Santa Lucía, la recogida de toda la documentación de sus archivos, quedando estos barrios con sus fugaces diputaciones, sujetas al término municipal de la ciudad.

En el año 1845 el número de vecinos es 297 y el almas 1.361, 640 varones y 721 mujeres, y un documento de dos años después la describe así: Contiene tierras de regadío, de agua viva y la mayor parte con noria sacada el agua con caballerías. Hay arboleda y algunas viñas inferiores con gran extensión de terreno inculto sin aprovechamiento llamado almajar y parte de monte y eriazo, algunas tierras blancas, pero de inferior calidad y rambla.

A primeros de septiembre de 1867, el vecindario de San Antón dirige una exposición al Gobernador Civil de la provincia para que se declare por la superioridad a San Antonio Abad como diputación, porque el ayuntamiento de Cartagena la consideraba para ciertos servicios, una veces como tal diputación y otras como arrabal o barrio extramuros y el Gobernador entendiendo la justicia de los vecinos accede a la petición y con fecha 27 del mismo mes resuelve elevar a la categoría de diputación al importante caserío de San Antonio Abad, lo que aceptó el ayuntamiento en el Cabildo celebrado el 3 de octubre.

El Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, en lo que respecta a esta diputación relaciona 2.733 edificios y albergues, 9.433 habitantes de hecho y 9.551 de derecho que se distribuyen en los barrios y caseríos en la siguiente forma: barrio de San Antonio Abad, 970 edificios, 3.664 habitantes de hecho y 3.716 de derecho; barrio de la Concepción o Quitapellejos, 680, 2.292 y 2.315; Barrio de Isaac Peral o de los Molinos, 831, 3.015 y 3.049; Asilo de San Antón, 8, 4 y 4; Casas de Cándido, 29, 49 y 49; Casas de Don Crispín, 16, 25 y 26; Casas de Juan Díaz, 10,15 y 15; Casas del Boticario, 6, 20 y 23; Casas del Fundidor, 11, 16 y 17; Casas del Retén, 8, 16 y 16; Casas de Medina, 18, 30 y 30; Casas de Patilla, 8, 43 y 45; Cerca de Prefumo, 8, 18 y 18; Falda del Castillo de Galeras, 45, 36 y 37; Huerto de los Olmos, 9, 5 y 5; Molinos Gallego, 11, 22 y 22; La Puyola, 15, 54 y 55; y grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados, 50, 109 y 109.

Según el censo de población practicado en el año 1930 tiene esta diputación 11.477 habitantes de derecho y 11.442 de hecho y está dividida en cinco barrios cuyos caseríos y parajes más importantes son: San Antón, Barrio de la Concepción, Barrio de Isaac Peral, Casas de Cándido, Casas de D. Crispín, Casas de Juan Díaz, Casas del Boticario, Casas del Retén, Casas de Medina, Casas de Patilla, Cerca de Prefumo, Falda del Castillo de Galeras, Huerto de los Olmos, Casas del Sastre, Rambla de Benipila, Fuente de Cuba, La Puyola y Molinos Gallego.

La comunicación con la ciudad se efectúa por medio del tranvía urbano que tiene sus talleres, fábrica de fluido y oficinas en el barrio de San Antonio Abad, calle Ángel Rizo. La línea al barrio Isaac Peral tienen su salida de la plaza de Mariano Sanz.

La romería de la Pascua de Resurrección se celebró desde muy antiguo y consistía en ir los vecinos de los barrios de San Antonio Abad y La Concepción, junto con los de la ciudad, a la falda del monte de Atalaya a merendar con el tradicional conco como postre. Se instalaban puestos de torraos, pilongas, avellanas, almendras, cacahuetes, mostachones, peladillas y vino. No faltaban los tocadores de guitarra y acordeón y se formaban pintorescos bailes que duraban hasta ponerse el sol. Esta romería permaneció hasta que fue suprimida por la autoridad militar.

En el territorio de esta diputación se encuentra el denominado Castillo de Galeras situado en el monte del cual toma su nombre a una cota media de 208,23 m y forma parte del recinto amurallado de la plaza, al cual está unido por una comunicación compuesta de tres reductos y cortinas que forman algunos ángulos aprovechando la irregularidad del terreno. Se comunica con la plaza por un camino exclusivamente militar (actualmente asfaltado) y una vez desartillado en 1910 fue guarnecido por un destacamento de tropas de Infantería y tuvo siempre Comandante Militar. Desde 1934 sirvió de prisión para clases de tropa.

En el año 1573 ya existía en su altura un vigía para dar las alarmas, ante la presencia de escuadras enemigas, tocándose a rebato en las campanas de las Casas del Concejo. En 1880 se estableció en lugar del vigía una estación electro semafórica. En el año 1936 existía el torreón para semáforo, que junto a la estación de escucha y marcación submarina, que en 1935 se autorizó para instalar en el antiguo faro de la Punta de Podadera, pertenecían a la Marina.

Durante la época cantonal, el 11 de agosto de 1873: Queda nombrado Capitán de los Castillos y fortalezas por los fuertes, el nombrado de Galeras, que por su situación y su telégrafo, puede informar inmediatamente a la plaza de cuanto ocurra, entendiéndose los demás con él por medio de banderas y faroles.

En el mismo año la Junta Soberana de Salvación de Cartagena, en circular de 3 de septiembre confirma el acuerdo de los esforzados defensores del antiguo castillo de Galeras, por el cual cambió su nombre subtitulándose en adelante Castillo de la Vanguardia de la Federación Española.

Barrio de San Antonio Abad A finales del siglo XVI, en un elevado paraje que atravesaba el camino real que conducía a Murcia, existía un caserío disperso en el que se edificó una pequeña ermita bajo la advocación de San Antonio Abad al que dio su nombre.

A medida que el caserío se fue poblando se le conoció popularmente por San Antón y contó en todas las épocas con mayor número de habitantes que las demás diputaciones, dedicados en su mayoría a la agricultura. Su situación es muy próxima con respecto a la ciudad, a un kilómetro de Cartagena, y se comunica con ella por una amplia alameda en la que tuvo el nombre de avenida Fernando Garrido, pero perdura el de San Antón desde que en el año 1724 el Gobernador de lo Político y Militar conde de Arschot de Riviere la mandase construir y plantar olmos en sus arcenes, para embellecer el camino a Murcia.

A principios del siglo XVII se levantaron algunos edificios a los lados de la carretera y había diseminadas por su campo bastantes casas de labranza, dadas las inmejorables condiciones del terreno, la mayoría propios concejiles, regados con las aguas de la fuente de Cubas, donde el ayuntamiento poseía ubérrimos ejidos para pastos, y aprovechándose también las aguas de la rambla de Benipila. También existía un convento llamado de los Padres Recoletos.

En el año 1877 existió una plaza de toros en San Antonio Abad, ubicada próxima a los terrenos donde existió una fábrica de cerillas y más tarde la Escuela Superior de Industrias.

La Guía Oficial del año 1923 nos refiere la cárcel que existió junto a la iglesia y las industrias de fundición de hierro, artículos de cemento y abonos orgánicos de José Antonio Torres, las sociedades de recreo el Centro Popular y el Casino Unión Juvenil, la fábrica de sulfatos de zinc y la fábrica de sogas y cordeles.

La Hospitalidad de Santa Teresa, fundada en el año 1916 por José Jiménez Blechmit. El 28 de septiembre de 1933 quedó inaugurado un dispensario antitracomatoso de lucha contra la ceguera.

En el padrón municipal correspondiente al 1 de mayo de 1996 la población se encuentra repartida en San Antón, núcleo y diseminado, 10.280 habitantes, 5.103 hombres y 5.177 mujeres; Urbanización Media Sala 1.183 (577 y 606); Urbanización Mediterráneo 4.359 (2.157 y 2.202); Urbanización Nueva Cartagena 1.836 (934 y 902).

La tradicional romería en honor de su Santo Patrono data del año 1842 y con el tiempo va adquiriendo mayor animación ya que la comunicación con la ciudad se hace muy fácil y cómoda al construirse el paseo de la Alameda, en el que se puso gran cuidado adornándolo con árboles, arbustos y bancos de piedra de los Atabaires para descanso de los viandantes.

Esta romería que ha llegado a transformarse en las fiestas cívico-religiosas también en honor de su Santo Patrón se celebra alrededor del 17 de enero, festividad del Santo. En ese día y en la plaza de la iglesia se congregaban los campesinos con sus bestiales y ganados, que desde el atrio del templo reciben la bendición del cura párroco, concurriendo con ellos numerosos jinetes de la ciudad y el campo vistosamente enjaezadas sus cabalgaduras.

La animación es grande por los muchísimos puestos que se instalan con garbanzos tostados, los famosos y tradicionales rollicos del Santo que todos adquieren, caballitos, tiro al blanco, cucañas, polichinelas y muchas atracciones, todo amenizado por las bandas de música en los bailes de los círculos y sociedades. Y finalmente, para sufragar los gastos, la tradicional rifa de un bien cebado cerdo.

Es proverbial en algunos otros lugares la rifa del cerdo de San Antonio, pues desde la Edad Media los artistas vienen reproduciendo la imagen del gran ermitaño acompañado de este animal pretendiendo que era el símbolo de las tentaciones que había soportado. En realidad procede de la Orden Hospitalaria de los Antoninos en el Delfinado, donde se hallan unas reliquias del Santo.

Cuenta la tradición que la región había padecido el misterioso mal de los ardientes, tal vez por el uso del centeno atizonado. Los Antoninos, con su negro manto con una T azul y con una campanilla al cuello eran muy bien acogidos y se le regalaban cerdos para sus hospitales, que también con una T y campanilla al cuello vagabundeaban libremente y comían todo lo que le apetecía. Esta costumbre pasó a otros lugares para posteriormente rifarlo y entregar su importe a un hospital.

La iglesia actual tiene su origen en la ermita que hemos citado anteriormente y que el 30 de enero de 1746 fue erigida por el obispo de Cartagena Juan Mateo López y Sáenz en ayuda de parroquia, debido principalmente a que en esa época el barrio ya superaba los trescientos vecinos. La descripción de la iglesia correspondiente al año 1930 es la siguiente: está bajo la advocación de San Antonio Abad, cuya imagen de Roque López ocupa el altar mayor y en el tabernáculo hay un cuadro, de Jesús Eucarístico; en el lado derecho del presbiterio hay un cuadro, fechado en 1736, de la Inmaculada Concepción con San Francisco de Asís y la Venerable Sor María Agreda y en el izquierdo un cuadro de la Virgen en traje de pastora rodeada de ovejas con Santo Domingo de Guzmán.

Hay además una capilla del Amor Hermoso con un cuadro de San Fulgencio, obispo de Cartagena, fechado en 1741 y restaurado en 1751; capilla del Rosario con una imagen atribuida a Salzillo y una pequeña imagen de San Francisco de Paula; un altar dedicado a San Civo, mártir, con su imagen y dos pequeñas imágenes de San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga; en la nave derecha un cuadro de San Miguel Arcángel y en la sacristía una cruz de tabla pintada, con Jesús crucificado y al pie la Soledad, que data del siglo XVIII; en el cementerio hay constituida una Junta.

Barrio de la Concepción Antiguamente se llamaba popularmente barrio de Quitapellejos por estar destinada la rambla que baja por detrás del caserío a enterradero de caballerías y ser allí donde se le quitaban las pieles. Un barrio que resurge en el siglo XVIII al compás de la construcción del Arsenal Militar del departamento marítimo, poblándose principalmente con operarios y artesanos, y que vive bajo la advocación de la Purísima Concepción desde que a mediados del siglo se construyera la ermita con su imagen.

En 1760 un memorial presentado en el cabildo de 16 de septiembre por Diego de la Jara y Ávila se decía que ...habiéndose construido en la población de San Miguel, extramuros de la ciudad, con permiso del Provisor y Vicario General del Obispado, una ermita y colocada en ella la imagen de la Purísima Concepción de Nuestra Señora, ha introducido la malversación de las gentes dejarse el nombre de San Miguel, llamándole Quitapellejos, por lo que suplica a la ciudad que, para quitar dicho abuso, mande se llame a dicha población de la Purísima Concepción y San Miguel..., y entendiéndolo así la municipalidad acuerda que dicha población se llame de la Purísima Concepción y San Miguel, pero se le siguió llamando Quitapellejos y así continúa denominándose en ocasiones.

Este barrio, que fue muy populoso, decayó mucho al terminar las obras del Real Arsenal porque, faltos de trabajo, emigraron la mayor parte de los obreros que en él vivían y fue tal la decadencia, que en año 1844, al nombrar el ayuntamiento los diputados correspondientes a cada diputación, no se designó el del barrio de la Concepción, por estar derribados todos los edificios que en él habían, y por lo tanto estar desabitado.

Por el año 1860 comienza nuevamente a repoblarse un poco el barrio de la Concepción, pero será después de la revolución cantonal (1873-74) cuando comience a extenderse el citado barrio hasta final del siglo XIX con tan gran incremento, que se acrecienta día a día alcanzando exuberante populosidad y gran importancia su comercio e industria.

La Guía Oficial del año 1923 describe este barrio como populoso y que se ha urbanizado mucho, presentando calles espaciosas y limpias en las que se levantan modernos edificios situando en él la Fábrica de Electricidad de Industrias Eléctricas y la de hielo; las sociedades recreativas el Centro Popular Instructivo y el Círculo Instructivo La Concepción.

El Asilo de Ancianos es una institución benéfica a cargo de las Hermanitas de los Pobres, que se estableció en Cartagena en el año 1882, siendo su primera residencia una casa de la calle del Escorial, pasando luego a la calle Sagasta y posteriormente a la Puerta de la Villa. Finalmente se construyo en este barrio el grandioso edificio que es propiedad de la asociación.

Por acuerdo del Ayuntamiento de 27 de enero de 1937 cambió su denominación por la de barriada Lina Odena.

El barrio llegó a ser tan populoso que su ermita fue erigida en ayuda de parroquia el 2 de julio de 1791 y dos años después comenzó a celebrarse el 8 de diciembre la popular romería a la que concurrían los vecinos de Cartagena y los de las diputaciones más próximas. Festejos que comenzaban con un solemne novenario y el día de la festividad, misa cantada y sermón, y por la tarde procesión por todas las calles del barrio con su correspondiente piquete de Infantería y por la noche, fuegos artificiales y en los círculos, bailes o funciones teatrales.

En los años setenta tenía una población 5.135 habitantes, en los años noventa pasó a 4.400 habitantes, y en 1 de mayo de 1996 el padrón municipal de habitantes arrojaba las siguientes cifras: Barrio de la Concepción , núcleo y diseminado, 3.865 habitantes que representa una evolución descendente en la segunda mitad del siglo XX, aunque en estos últimos años se aprecia una lenta recuperación.

Barrio Isaac Peral Esta barriada dista de Cartagena unos 2´5 km y desde antiguo el caserío allí existente era conocido por Los Molinos de la Garita, denominación debida a los muchos molinos harineros de viento que existían en aquel paraje. Comenzó a poblarse y urbanizarse a principios del último tercio del siglo XIX y en el año 1889, al recibirse en Cartagena las noticias de las pruebas hechas en Cádiz por el submarino inventado por el inmortal cartagenero Isaac Peral y Caballero, estallaron entusiastas manifestaciones en toda la ciudad y sus barrios y diputaciones y entre los diferentes acuerdos del ayuntamiento en honor de su preclaro hijo, fue tomado el 21 de diciembre de dicho año, que, para honrar y perpetuar la memoria del insigne marino, el barrio de Los Molinos se denominase en lo sucesivo barrio de Isaac Peral.

La iglesia fue edificada en el año 1890 a iniciativa de varios vecinos y aportación de los moradores.

En el año 1894 quedó establecido el servicio de tranvías entre el barrio y la Puerta de Murcia.

En el año 1898 quedó instalado en el barrio el nuevo alumbrado de gas. A mediados del año 1902 se inauguró el alumbrado eléctrico particular del barrio por la compañía Ahlemeyer.

Del año 1902 se guarda memoria del intento de celebrar el entierro de la sardina el Domingo de Resurrección, tal vez debido a las trágicas consecuencias que dejó, ya que la primera vez que se celebró quedó suspendido por una pedrada y la segunda por un incendio. También en este mismo año tuvo lugar la inauguración del apeadero del ferrocarril.

En el año 1903 comenzó a instalarse la vía del tranvía que ha de unirlo con el trazado general existente. En el año 1904 se inauguró en la calle Mayor el internado en el que los Hermanos del Sagrado Corazón de Jesús impartirían enseñanza gratuita a 120 niñas y de ellas 70 reciben también alimento.

En el año 1905 comenzó funcionar el apeadero y al año siguiente comenzaron los trabajos para sustituir en el tranvía la tracción de sangre por la eléctrica.

En el año 1907 quedó separada la iglesia de la de San Antón, constituyéndose en Rectoría.

La Guía Oficial de la ciudad publicada en el año 1923 reconoce a este barrio como el más populoso y que en él existen elegantes chalets y fincas de recreo de construcción moderna, situados en sus calles ajustadas a las disposiciones de policía y ornato que emanan del ayuntamiento y en las que existen establecimientos comerciales de todas clases.

En esta misma época la industria del barrio se limita a dos importantes fundiciones de hierro, una de ellas de Frigard, una fábrica de tejidos y saquerío de yute montada con arreglo a los últimos adelantos de este ramo y una ladrillería.

En cuanto al solaz y recreo de sus moradores, existe un cinematógrafo, un pequeño teatro y la Sociedad Casino Industrial. De mayor repercusión también está constituida en el barrio desde el año 1921 la Asociación Amigos del Niño, que con carácter benéfico tiene por objeto la protección, en toda su extensión, de la infancia. En sus primeros pasos llega a tener en sus comedores unos cien niños, que además de la comida diaria se les suministra ropa y reciben instrucción en la Escuela Graduada de dicho establecimiento.

En agosto de 1926 se puso la primera piedra del monumento al Corazón de María, que se inauguró el 26 de septiembre de 1928. El monumento fue costeado por suscripción nacional y sudamericana y la torre que corona la imagen tiene una altura de 23 metros.

La Guía Oficial del año 1933 pone de manifiesto la creciente populosidad de este barrio, su urbanización moderna, su importante industria y comercio, los elegantes chalets y villas en él edificados y su proximidad a la urbe, lo que hace que el barrio de Isaac Peral se vaya engrandeciendo, día por día y sea en la actualidad, más que barrio una extensa población donde sus habitantes gozan de todas las comodidades apetecidas y confortables, para hacer agradable la residencia en él.

Los caseríos y parajes más importantes de este barrio son: Molinos Gallegos, El Retén, Casas de Luis Pina, Casas de Juan Díaz y Casas del Sastre.

Junto al apeadero del ferrocarril, en un lugar denominado Los Pinos, está enclavado el Sanatorio para convalecientes y enfermos contagiosos del Hospital de Caridad. Actualmente hay un pabellón terminado y otro en construcción. Popularmente se le llama Los Pinos por haber infinidad de ellos y otros árboles de gran sombraje, dado lugar a un hermosísimo parque muy concurrido por los vecinos de los alrededores.

La descripción de la iglesia que nos transmite el cronista oficial de la ciudad en el año 1933 es la siguiente: Su arquitectura obedece al estilo gótico, desnaturalizado por imperfecciones constructivas caprichosas. Consta de tres naves: en la lateral derecha los altares de la Virgen del Rosario, de la familia Hernández Puertas; de la Virgen del Carmen, de la familia Mancha con imagen procedente de la iglesia de Santo Domingo de Cartagena; y las de San Antonio de Padua y del Sagrado Corazón de sus respectivas asociaciones. En la nave izquierda la imagen del Cristo de la Expiación propia de la asociación que preside María Galila; Purísima Concepción de la Asociación de Hijas de María que preside Caridad Moreno; la imagen de la Milagrosa propiedad de Josefa Álvarez de Letang; una capilla de San Pedro y San Fulgencio propiedad de la familia Sánchez y García, en la que existen enterramientos autorizados; la imagen de San José de la cofradía de su nombre y una imagen de la Virgen del Primer Dolor propiedad de la familia de Antonio Pagán. En el altar mayor se venera la imagen del Inmaculado Corazón de María. En el año 1943 se enriqueció su imaginería con una Dolorosa, reproducción de la de Salzillo y una Virgen del Pilar procedente de Zaragoza.

Fiestas patronales y romerías

  Barrio de la Concepción, 9 de noviembre a 8 de diciembre

  Barrio Isaac Peral, 14 a 20 de octubre

  Urbanización Nueva Cartagena, 21 a 30 de junio

  Barrio de San Antonio Abad, 6 a 18 de enero

  Urbanización Mediterráneo, 17 de mayo

  Barriada José María la Puerta, 21 a 30 de junio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de San Antonio Abad

San Felix Cuando iniciamos la recopilación de datos de cada una de las diputaciones en que se vertebra el municipio de Cartagena, siempre nos excitó el propósito de llegar a encontrar la razón de su denominación y hasta ahora hemos tenido el acierto de encontrarla en algunas. Así nos ocurrió con Alumbres, Rincón de San Ginés, El Beal, El Algar, La Aljorra, El Hondón y Lentiscar, que como vemos están relacionadas con alguna actividad, flora o accidente topográfico, que existe, o existió, en la zona y de la que hay abundante bibliografía para llegar a ello.

En el caso de la diputación de San Félix no nos ha sido posible, así que hemos optado por recurrir a la elucubración, eso sí basada en la coherencia de los datos que hemos encontrado. No nos ha ayudado ni el santo de este nombre que se conoció como El Africano y que predicó el cristianismo en la época romana en tierras catalanas, donde fue martirizado, por lo que pudo ser traído a esta tierra por los repobladores catalano-aragoneses en el siglo XVI y bajo cuya advocación pusieron las tierras que le correspondieron. El origen latino de la voz, la que fecunda o amamanta, también nos lleva a pensar en su relación con la ganadería ya que es considerado patrono de los animales y su festividad se ha celebrado en estos días, el 30 de agosto, aunque algún santoral lo coloca en el 29 de mayo.

Así en el centro de la zona encontramos en la más antigua cartografía que poseemos las casas de San Félíx y de la Cruz de San Félix, en las proximidades del Cabezo Ventura, desde donde podemos llegar a La Asomada a lo largo de la tan conocida Vereda de San Félix, a Los Camachos hacia el E, a Los Roses hacia el N y a Lo Baturno hacia el O.

En la relación de los parajes y caseríos que integraban el término municipal, según el cronista de Cartagena Federico Casal, extraída de los libros capitulares hasta el año 1623, solamente figura al Levante el pago de los Camachos, -cuyas tierras ya en el año 1604 se habían repartido por sorteo entre los ganaderos-, por el que discurre el camino que va desde los Alumbres Nuevos a La Palma y Pozo Estrecho.

La primera ocasión en que nos aparece, en nuestra bibliografía, el topónimo de San Félix es en el año 1683, con motivo del primer recuento en que se tiene en cuenta a los moradores del campo y tiene un carácter fiscal, en el que figuran además otros 92 núcleos de población, mayores o menores, vinculados con la actividad agrícola. Así San Félix figura con 51 habitantes, Pago de Ventura con 52, Riscales con 58, Camachos con 113, Hoya de Camachos con 7; y Piqueta con 21. De estos últimos hemos encontrado alguna referencia anterior, mediados el siglo XVI, relacionados con los pastos establecidos en el cuarto de Ventura, la heredad que en La Piqueta tenía el regidor Alonso Ardid, las tierras que en Los Camachos poseía Juan Navarro de Vitoria; y finalizando el siglo la prohibición de roturaciones en Los Riscales.

La diputación de San Félix figura en el reparto de la sal de los años 1715-1717 con 83 vecinos y 332 habitantes; y en el año 1771 a efectos de contribución se relacionan 350 vecinos y 420 habitantes. El término municipal se encontraba hasta entonces dividido en 17 diputaciones.

El catastro de Ensenada, efectuado en el año 1755, nos suministra datos muy interesantes en relación con los bienes patrimoniales que en su territorio tienen las ordenes religiosas, el convento de San Agustín Descalzo, el Colegio de la Compañía de Jesús y el Cabildo Eclesiástico.

En el censo de Floridablanca en el año 1787 figura en el Nomenclátor la diputación de San Félix como aldea de realengo y con alcalde pedáneo, aunque es muy complicado conocer el número de habitantes ya que figura en el parroquial con 263 y al señalar el número de propietarios lo hace en conjunto con la del Lentiscar que reúnen 1.264 habitantes.

Vargas Ponce, en sus Misceláneas, nos presenta el Estado en que se manifiesta el número de vecinos existentes en las 21 Diputaciones comprendidas en la Jurisdicción de Cartagena, correspondiente a los años 1796 y 1797. En el primero de los citados años dice que San Félix tiene 94 vecinos,, 26 yuntas mayores 29 menores y 3 de vacuna, y 5 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 60 fanegas y 4 celemines; y en el año siguiente 82 vecinos, 192 hombres y 116 mujeres, 23 yuntas mayores y 23 menores, y 1 cerdo, correspondiéndole en el impuesto de la sal 24 fanegas y 2 celemines.

El siglo XIX es muy escaso en referencias documentales y por tanto hemos de conformarnos con una muy breve que hemos encontrado del año 1846 y que al referirse a esta diputación dice: Casi todo su término es de tierras blancas de 2ª y 3ª clase, parte de riego de noria sacada el agua con caballerías, eriazos y terrenos incultos de monte, viñedo y arbolado, y algunos olivos. En esta época tiene 66 vecinos, 316 almas, 165 hombres y 151 mujeres.

Es interesante conocer los datos de población que la Dirección General de Estadística publica con referencia al año 1920 y en el que se especifica la distribución de los 1.653 habitantes de hecho (1.673 de derecho) en sus caseríos, que referidos a la diputación de San Félix son los siguientes: La Asomada, 25; Camachos, 189; Casas del Cojo, 23; Casas del Diablo, 33; Casas de San Félix, 55; Las Cuevas, 13; El Chischás, 32; Los Gallegos, 30; Los Guillenes, 30; Los Merenderos, 230; La Piqueta, 12; Los Porches, 49, Vereda, 374; Ventura, 39; y 538 en grupos inferiores y edificios diseminados. Así mismo especifica que existen 362 edificios en el territorio de la diputación.

La Guía Oficial de 1923 articula esta diputación en cuatro barrios que comprenden los siguientes parajes: Los Camachos, Casas de Caballero, Casas del Diablo, Casas de Ventura, Campillo, Falda Ventura, Lo Gaturno, Los Guillenes, Línea Férrea, Los López, Lo Mayor, Molino Derribado, Molinos Gallegos, La Piqueta, La Rocha, Los Riscales, Los Rangos, La Vereda, Ventura y Los Zubillaga.

En el año 1933 la guía oficial de Cartagena señala sus límites: al N con Los Médicos y Lentiscar, al S con El Hondón y San Antonio Abad, al E con el Algar y al O con el Plan y Santa Ana; dividida en cuatro barrios.

Su población -según el censo del año 1930: 1.965 habitantes de derecho y 1.960 de hecho- se distribuye en los siguientes caseríos y parajes: Los Camachos, Casas del Caballero, Casas del Diablo, Casas de Ventura, La Asomada, Campillo, Falda Ventura, Lo Gaturno, Los Guillenes, Línea Férrea, Los López, Lo Mayor, Molino Derribado, Molinos Gallegos, La Piqueta, La Rocha, Los Riscales, Los Rangos, La Vereda, Ventura, Los Zubillagas y Los Merenderos.

En el año 1956 según el censo efectuado por el ayuntamiento, que transcribe en su obra el profesor García Martínez, relaciona en la diputación de San Félix 11 molinos de sacar agua funcionando, 14 que tan sólo conservan la torre y uno totalmente demolido. También nos señala en el mapa que confecciona a mano alzada un lugar llamado Lo Tilli, que junto con otros nombres que hemos encontrado nos hablan de la presencia de familias cartageneras en esa zona, entre ellos Lo Borja y Los Camachos.

Como otras veces hemos indicado, aunque se conserva la delimitación de las diputaciones en nuestro municipio, viene desde hace algún tiempo sustituyéndose por la importancia que adquieren algunos núcleos de población en los que existen asociación de vecinos y a efectos de acción política han surgido también las Juntas Vecinales, que agrupan varias de ellas. Pero en definitiva a efectos estadísticos de población sigue manteniéndose la articulación territorial de ciudad y 23 diputaciones, aunque estas últimas reciben la denominación de entidades colectivas, que se subdividen a su vez en entidades singulares y núcleos.

El censo del año 1996 arroja un total de habitantes de 1.724, 880 hombres y 844 mujeres, distribuidos en la diputación en la siguiente forma: La Asomada, 23; Lo Baturno, 102; Los Camachos, núcleo y diseminado, 148; Molinos Gallegos, 10; La Piqueta, 26; y La Vereda, núcleo y diseminado, 1.415. Lo que representa un ligero descenso desde el año 1970, en el que resalta el continuo crecimiento que ha experimentado La Piqueta y un descenso en los demás núcleos.

Su territorio hoy día es atravesado por el autovía N-301 que une a la capital de la región con Cartagena y por su limite S la autovía al Mar Menor y Alicante. Su elevación media sobre el nivel del mar es de tan sólo 58 m y desde su límite S, dos elevaciones dominan todo el territorio: los cabezos de Baeza (159 m) y Ventura (150 m).

En nuestro recorrido por el territorio de esta diputación hemos podido apreciar la extensa y profunda transformación que están experimentando sus tierras, principalmente por los efectos de las aguas del trasvase Tajo-Segura, y a ello se añade los efectos que se deriven del polígono industrial de Los Camachos.

En la casa del Molino se mantiene una explotación agrícola-ganadera muy interesante y que mantiene la ilusión de que algún día vuelva a ponerse en funcionamiento su molino de la Buena Muerte.

En fin, en Los Rosiques hemos leído nombres como Campo de la Rueda y Finca el Cristo; las Casas de la Cruz de San Félix, aunque desabitadas conservan su estructura muy bien, en Los Camachos perdura el apellido González en la propiedad de la tienda de comestibles; y junto a todo ello aparecen nuevos nombres como Villa Milagros, Casa del Garrofero, mostrando con orgullo el año de su construcción (1843) y Villa María.

Una mención especial merece también Villa Calamari, obra del arquitecto Víctor Beltri y conocida como ¿Versalles¿, sometida en estos años a una fuerte polémica por la degradación que sufre y que en nada recuerda que en sus años de apogeo llegó a actuar en 1964, en una de las fiestas celebradas en sus jardines, el cantante Raphael.

El primer propietario de esta finca fue un minero inglés apellidado Heller, cuya afición a la botánica le llevó a construir un frondoso jardín botánico. Más tarde pasó sucesivamente a la familia italiana Calamari, que construyó la hermosa casa que ha llegado a nuestros días, la familia Pérez Milá y posteriormente Celdrán. La descripción del edificio la hace detalladamente Pérez Rojas en su monumental obra.

Fiestas patronales y romerías

  San Félix, 21 a 30 de junio

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de San Felix

Santa Ana Nos introducimos en un territorio, la diputación de Santa Ana, distante unos 7 km de la capitalidad municipal, en el mismo corazón de la zona norte del municipio y cuyo topónimo, extraído del santoral romano en el que entró definitivamente en el año 1584 bajo el papado de Gregorio XIII, según el profesor García Martínez probablemente constituya una reminiscencia del culto a esta advocación de la Virgen, pero la escasa documentación existente en nuestros archivos aunque no nos permite fijarla con certeza sí sabemos que a mediados del siglo XVI, corresponde a un crecimiento demográfico que permitió una incipiente repoblación y explotación del campo.

Desde muy antiguo ha existido en Cartagena una gran devoción a Santa Ana, principalmente desde la fundación en 1541 del Hospital benéfico municipal, situado en la Plaza Mayor, bajo la advocación de dicha Santa. Las fiestas en su honor eran muy solemnes y asistía, además del clero regular y secular, la Corporación, las cofradías y los vecinos. Se llevaba en andas a la Virgen por el itinerario que comenzaba en el callejón de Santa Ana, actualmente calle de Los Bodegones, y seguía por el callejón del Coliseo, calle Mayor y plaza de Santa Catalina. Así se hizo hasta 1820 que desapareció el hospital y su templo.

La euforia por el cambio de denominaciones de calles y barrios en tiempos de la II República también le alcanzó a esta diputación, adoptando por acuerdo municipal de 14 de julio de 1937 el nombre de Leopoldo Alas.

Su territorio linda al Norte con la diputación de Pozo Estrecho, al Sur con la del Plan, al Este con Los Médicos y San Félix y al Oeste con Miranda y el Plan, siendo atravesado por la CN-301 y la nueva autovía de enlace.

Es preciso llegar al repartimiento del Campo de 1683 para testimoniar la existencia de un lugar con este nombre, un pago o grupo de casas vinculados a alguna explotación agrícola, Villa Rica Santa Ana y Palote que agrupa 31 habitantes. Más adelante en el reparto de sal del año 1715 figura Santa Ana con 42 vecinos, 168 habitantes y en otro estado de 1771 con 320.

Del catastro de Ensenada, realizado en el año 1755, extraemos algunos datos interesantes relacionados con los bienes que en dicha diputación poseen algunas instituciones eclesiásticas tales como el convento del Carmen Descalzos y el convento de monjas de la Purísima Concepción.

En el año 1789 figura en el Nomenclátor como aldea de realengo y los estados de los años 1796 y 1797 confeccionados por Vargas Ponce reflejan que en la diputación de Santa Ana, entre las 21 existentes en la jurisdicción de Cartagena, hay 65 vecinos (entre ellos 175 hombres y 84 mujeres), 16 yuntas mayores y 22 menores, 6 cerdos, un molino y le corresponden 41 fanegas y 8 celemines en el reparto de la sal.

En 1847 entre las 20 diputaciones del término municipal, la de Santa Ana es una llanura de tierras blancas de 1ª, 2ª y 3ª calidad y algunas de riego de noria sacada el agua con caballerías, bastante viña y arbolado con varios olivos. En el padrón de ese mismo año, conservado en el Archivo Histórico municipal, en la diputación de Santa Ana figuran con expresión de sus nombres, edades, estados, empleo u oficio, 89 vecinos y 433 almas en las 85 familias que alberga. Entre los empleos u oficios nos parece singular citar a Pedro Bernal casado con María y que con sus cuatro hijos ejerce el de molinero.

Una de las personalidades cartageneras que poseen en 1881 una finca de recreo en Santa Ana es el Intendente del departamento marítimo Juan Blanco y Alcaraz.

Una de las primeras referencias que conservamos del siglo XX es la del profesor de la escuela pública Miguel Carratalá que en el año 1913 su preocupación por las condiciones de los colegios le llevó a emitir un informe al Ayuntamiento para mejorarlas.

En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística con referencia al 31 de diciembre de 1920, figura la diputación de Santa Ana entre las 23 existentes en el término municipal con los siguientes caseríos: La Carrasca, La Carretera, Lo Gorito, La Innovadora, Molino Derribado, Los Piñuelas, Los Rosiques, Los Segados y Los Ventorrillos, que totalizan una población 814 habitantes de hecho y 823 derecho, ocupando los 186 edificios y albergues existentes.

En el año 1923 la diputación de Santa Ana es una de las 23 en que se divide el término municipal y cabecera del décimo distrito, que forma junto con las de Canteras, Los Médicos, Miranda y El Plan. En los tres barrios que componen dicha diputación se encuentran los siguientes parajes: La Boticaria, Los Cojos, Carrasco, Casas de los Gabatos, Casas de González, La Casita, El Conde, Los Frailes, Lo Gato, Los Garres, El Herrero, Los Leones, Los Matías, Molino del Diente, Molino del Pollo, Molino Derribado, Los Piñuelas, Los Rosiques, Lo Rulo, Don Roque, Los Segados, Los Sánchez, Lo Tío Rulo, Torre Perete, La Vereda, Los Veras, La Venta y Ventorrillo Viejo.

La evolución demográfica en la segunda mitad de este siglo es claramente positiva, si bien se observa una atenuación a partir de la década de los ochenta, pues si bien en 1960 tiene 1.034 habitantes, 1.082 en 1970 y 1.346 en 1981, en 1991 tan sólo hay 1.351.

En el padrón municipal correspondiente al año 1996 que abarca como entidades colectivas a 23 diputaciones y el casco de la ciudad, la diputación de Santa Ana se articula en cuatro entidades singulares, Molino Derribado, los Piñuelas, Santa Ana y Los Ventorrillos, que albergan una población de 1.410 habitantes, 725 hombres y 685 mujeres, lo que supone una tenue recuperación en su constante crecimiento.

La iglesia se encuentra situada en el paraje denominado Los Ventorrillos enclavada en los terrenos que pertenecieron a la finca denominada La Almazara, pues en ella se prensaba la aceituna y además se fabricaba pimentón, cuyos dueños cedieron el terreno para la construcción de la primitiva ermita. Cuando se formó la parroquia de Pozo Estrecho perteneció a ella, pasando a parroquia propia en 1913 junto con la ermita de La Guía, siendo su primer cura rector Manuel Guillén Sánchez, que administró en ese año por vez primera el sacramento del bautismo a Antonio Ambrosio Barrio Ávila, asistió a la primera fallecida Josefa Tardido Ferrer y casó a José Nieto García y Ana María Navarro Pérez.

La primera referencia que conservamos en nuestros apuntes es el fallecimiento el 4 de mayo de 1908 de Blas Marín, anciano virtuoso y venerable sacerdote que por espacio de 30 años estuvo encargado de la ermita.

En los primeros días del año 1952, durante la romería que con motivo del traslado de la Virgen de Fátima desde la finca Lagosi a la ermita, se efectuó la bendición de una imagen de Cristo Crucificado por el sacerdote José Galindo Pérez.

Entre los años 1968 y 1971 se llevó a cabo una reconstrucción del edificio. A la arquitectura del edificio, de sencilla planta rectangular, en su entrada principal se le ha adosado la torre campanario de tres plantas y el bajo sirve de atrio. A través de varias vidrieras situadas en la fachada y el lienzo oeste recibe abundante luz en su interior, que iluminan con naturalidad las imágenes del Crucificado y la titular que reciben culto en el altar mayor.

La primitiva ermita de Santa Ana, hoy convertida en iglesia parroquial conjuntamente con la ermita de La Guía, figura en el Anuario de la Diócesis de Cartagena de 1996 a cargo de párroco de El Albujón, en la Zona Pastoral de Cartagena, Arciprestazgo núm. 14: Zona Norte, parroquia núm. 113. Hoy bellamente remozada entre los años 1968 y 1971, su planta es rectangular de 16 x 12 m sobre la antigua ermita que en el mismo lugar existió. Superpuesta a la fachada principal se ha construido una torre de planta cuadrada y quince metros de altura, donde de sitúan el atrio de la iglesia y en la tercera y última planta el campanario. Dan luz al edificio tres vidrieras de colores con dibujo, situadas en el muro izquierdo, así como cuatro vidrieras móviles, también de colores con dibujo de cruz latina, situadas dos en la fachada principal y dos a ambos lados de la torre.

En el altar mayor se encuentran las imágenes de Cristo Crucificado, Santa Ana, la Virgen de la Caridad y el Sagrado Corazón de Jesús, esta última donada por José García Cotanda en 1942. En el muro de la derecha se encuentran las imágenes de la Inmaculada, restaurada por S. Morales y Azcoitia en 1982, y Cristo Crucificado. En el muro de la izquierda y muy próximo a la entrada se encuentra la imagen de la Virgen de Fátima.

En el paraje de La Carrasca de esta diputación, muy cerca de la margen O de la CN-301, se ha erigido una capilla al Santo Cristo de la Caña, Eccehomo, en una de las habitaciones de una casa particular de las que dan al exterior, que con el tiempo se le ha denominado de La Carrasca, por existir en sus proximidades este tipo de encina. La imagen que se venera es un cuadro y está rodeada de ex-votos como expresión de los muchos favores recibidos.

La prensa local del año 1928 relata que esta imagen, pintada sobre cristal, se venera desde hace más de un siglo y es propiedad de un viejo campesino llamado Agustín Nieto quien dice que su familia la conserva desde hace más de 120 años, pues cuando se edificó en el año 1804 la modesta casa en que se halla los antepasados de su mujer lo adquirieron ignorando su procedencia anterior, añadiendo que la primera dueña del cuadro que él conoce fue la abuela de su mujer Manuela Conesa Rosique y que la popularidad y devoción de que goza esta imagen es consecuencia de los milagros que corren de boca en boca, permaneciendo por ello encendida una luz de día y de noche con las donaciones recibidas.

La curación más reciente es la ocurrida a la dama cartagenera Rafaela Carlos Roca, viuda de Gómez Cánovas, la cual según diagnóstico del doctor Alfredo Chapup permanecía postrada a consecuencia del esfuerzo hecho para sostener el cuerpo de padre enfermo y al recurrir al Cristo pudo levantarse del lecho a los cinco minutos, prometiendo regalar un altar y erigir una capilla. En efecto en el año 1928 se llevó a cabo una solemne función religiosa con motivo de la bendición de un nuevo recinto para la imagen, que fue costeado la citada señora.

Hay actualmente tres cuadros que recogen momentos importantes según se deduce de la lectura de sus textos y que dicen así: Cuadro 1º: Este Santuario ha sido erigido con las limosnas recogidas por doña Rafaela Carlos Roca, viuda de Gómez Canovas en agradecimiento a cierto milagro que el Cristo de La Carrasca se dignó concederle. Cuadro 2º: Recuerdo del 1er. Miserere cantado en este Santuario, en honor del milagroso Cristo de La Carrasca, por la Sra. doña. María Soro de Hernández, Srta,s. María Domínguez, Plácida Fernández, Pepita Ortiz, Carmen Marín, Adelaida Roch y Catalina Gutiérrez, los Sres. don Jacinto Moncada, don Cosme García, don Juan Ortiz Belchí, don Antonio Fornet, don Andrés Hernández Soro y el niño Julito Hernández Barroso, bajo la dirección de la Srta. Adelaida Domínguez Roch. Santuario de La Carrasca a las 5 de la tarde del 15 de abril de 1928. Cuadro 3º: Es una poesía de Rosa Montesinos Roca y dice así: Cristo de la Caña/ que allí en La Carrasca/ tú siempre has estado,/ en esa capilla/ que te habían formado./ Milagros has hecho/ y lo he comprobado,/ al cuadro quisieron ellos retratarlo/ al suelo ha caído/ y no lo lograron./ Cogieron el cuadro/ entre dos personas/ y salió borrado,/ pasado algún tiempo/ pudieron lograrlo./ Iba mucha gente/ allí a visitarlo/ Cristo de la Caña/ de tantos milagros/ que te vi de niña/ y tanto re he amado./ Pasaron los años/ a pesar de todo/ yo no te he olvidado/ ¡Ya ves! a tu lado/ hoy he regresado/ Cristo de la Caña/ Santo, Santo, Santo.

Según el censo efectuado por la Policía Municipal el 1 de agosto de 1956 en esta diputación funcionaba un molino de sacar agua y de otros tres sólo existía la torre. Recientemente se ha llevado a cabo la reconstrucción del molino de agua de Pedro Conesa situado en la finca La Cerca.

En las inmediaciones de esta diputación desarrollan muy interesantes actividades el Círculo Ecuestre Sotomayor y La Huertecica, esta última tan conocida por sus trabajos benéficos.

Respecto a las villas y casa de campo existentes tan sólo hemos encontrado a la denominada Villa Pilar, de la que Pérez Rojas dice que es un edificio ...de enfoscados azules que responde a los modelos del casticismo regionalista, con torre descentrada a cuatro aguas y terrazas de diversos noveles... Entre los elementos externos destacan el pozo por sus ... detalles modernistas y la vivienda de los guardas que a modo de nave rectangular con altos techos y vigas de madera, tiene en su fachada esa ordenación clasicista de las naves industriales.

Fiestas patronales y romerías

  Molino Derribao, 3 a 11 de agosto, con el Festival de la Canción Española.

  Santa Ana, 19 de julio a 4 de agosto

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Santa Ana

Santa Lucía La diputación de Santa Lucía, situada al NO del puerto de Cartagena, es una de las que limitan con el mar, haciéndolo por el Oeste y abarcando una gran parte del litoral a Levante de la dársena del puerto, por el Sur con la de Escombreras, por el Este con la de Alumbres y por el Norte con la del Hondón.

A pesar de la polémica que siempre han mantenido los eruditos, aún se mantiene entre sus habitantes la tradición del desembarco en Cartagena, por la playa de Santa Lucía, del apóstol Santiago cuando vino a España a predicar la doctrina de Cristo y conmemorando este hecho en un lienzo de la torre de la iglesia se conserva una lápida con la inscripción: EX HOC LOCO ORTA FUIT HISPANIAE LUX EVANGELICA.

El principal núcleo de población de esta diputación es el barrio de Santa Lucía cuya fundación data de los primeros años de la dominación romana y era considerado como suburbio de Cartago-Nova, estando habitado por gentes de todas clases sociales y nacionalidades dedicadas a todos los oficios, al del mar sobre todo, ya que la urbe era pequeña para contener el considerable número de habitantes que la población tenía y los soldados que la guarnecían.

Sin embargo a partir de la destrucción y asolamiento de Cartagena por los bárbaros, permaneció este lugar solitario y casi abandonado ya que estaba expuesto, por sus fáciles playas, a desembarcos de enemigos, por lo que tan sólo pobres y hambrientos pescadores eran los moradores que se cobijaban en las suntuosas ruinas de las villas de los potentados romanos.

Esta situación de indefensión se mantiene durante mucho tiempo y se teme a los desembarcos de los piratas que entraban en el puerto con mucha frecuencia apresando embarcaciones y cautivando a sus moradores. Pero a mediados del siglo XVII comenzaron a levantarse edificios poblándose aunque con lentitud nuevamente y finalizada la guerra de Sucesión se reciben innumerables peticiones de solares y continúan con más bríos las edificaciones, en lo que influyó grandemente la falta de viviendas que había en la ciudad por el excesivo número de gente que vinieron a ella atraídos por las obras del Real Arsenal. A partir de esa época, continuó el barrio de Santa Lucía acrecentándose y en el último tercio del siglo XVIII se construyó el paseo de las Delicias, el Jardín Botánico y la Academia de Botánica, estos últimos a ambos lados del paseo.

En excavaciones practicadas a mediados del siglo XVIII, con motivo de la concesión de numerosas licencias para edificar, se hallaron interesantes restos de aquella época lejana tales como columnas, capiteles, cornisas, pavimentos de mosaicos policromados, lápidas, trozos de esculturas, monedas, conducciones de agua para las termas y cerámicas, depositadas hoy día en el Museo Arqueológico Municipal ¿Enrique Escudero de Castro¿ de nuestra ciudad, pero estos hallazgos dieron lugar a que la gente se lanzara a practicar excavaciones sin orden ni concierto en busca de los legendarios tesoros, por lo que hubo de prohibirse aquel levantamiento de terreno que todo lo sembraba de escombros ya que nadie se ocupaba de cubrir lo excavado, amenazando con severas penas y crecidas multas. Recientemente, en una colina que domina a la antigua población, se ha puesto al descubierto en un proceso de excavaciones más ordenado, un interesante edificio religioso o pequeño santuario consagrado al dios Júpiter.

Santa Lucía más que barrio puede considerarse como prolongación de la urbe, pues al urbanizarse el paseo de las Delicias y años después suprimirse las llamadas zonas polémicas, que tanto impedían las ampliaciones de las ciudades sujetas a estas zonas, se han edificado centenares de edificios en las faldas NE y S del desmantelado Castillo de los Moros.

Entre los escasos datos contenidos en las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, realizado en el año 1755, figuran los bienes patrimoniales que en dicha diputación posee la cofradía de Santa Lucía. En un estado correspondiente al año 1796, Vargas Ponce manifiesta que esta diputación, entre las 21 que comprende la jurisdicción de Cartagena, tiene 507 vecinos, 4 yuntas mayores, una de vacuno y 40 cerdos, correspondiéndole 295 fanegas y 9 celemines en el reparto de la sal. Y al año siguiente el mismo autor dice haber 361 vecinos, 525 hombres y 472 mujeres, 4 ½ yuntas mayores, 12 ½ menores y una de vacuno, correspondiéndole 12 fanegas y 3 celemines en el reparto de la sal.

En cumplimiento de la R.O. de 27 de noviembre de 1841 y a pesar de las protestas del ayuntamiento de Cartagena el 1 de enero de 1842 quedó instalado y constituido el ayuntamiento de la villa de Santa Lucía, formando su término municipal con las diputaciones de Alumbres, El Algar, Rincón de San Ginés, El Hondón, San Félix y El Garbanzal. Pero esta situación duró muy poco tiempo ya que como consecuencia de los sucesos políticos ocurridos en Madrid y otras poblaciones de España, el 3 de julio de 1843, es suprimido incorporándose nuevamente al término municipal como diputación.

En el año 1847 se describe como ...caserío tenido como barrio extramuros de esta ciudad, aunque fuera de murallas, se halla situado a orillas del mar; gran parte de monte y terreno inculto; poco arbolado; algunas tierras blancas, y pocas también de riego de noria sacada el agua por caballerías... y en cuanto a población tiene 464 vecinos, 1.904 almas, 938 hombres y 966 mujeres.

A principios del siglo XX en la quinta San Pedro del Mar, situada en la falda del castillo de San Julián, estaba situado un precioso balneario con restaurante.

En el año 1907 comenzó el tendido de cables de línea del tranvía eléctrico, que desde la Puerta de Murcia llegará al barrio, sustituyendo a los de tracción animal.

La estadística de población, con referencia al 31 de diciembre de 1920, arroja los siguientes datos: 5. 968 habitantes de hecho y 6.101 de derecho, distribuidos en los 1.532 edificios y albergues que componen el caserío de Grifos y el barrio de Santa Lucía.

La guía oficial de 1923 articula esta diputación en cuatro barrios que comprenden los siguientes parajes: Barranco del Feo, Casas de Girón, Cabezo de los Moros, Casas de San Julián, Lo Campano, Huerto de Calín, Molino de Piedra y Los Mateos.

En el aspecto industrial se citan las fábricas de Peñarroya, la de Cristal, la de Mosaicos, Fundición de hierros, mufla para el decorado del vidrio y porcelana y astilleros para la construcción y reparación de embarcaciones de madera, así como un gran taller de mecánica y garaje.

De la importancia de esta diputación nos da idea el magnífico muelle llamado de Figueroa por el que se embarcan los minerales de la Sierra Minera, los productos de la Fábrica de Cristal y los de Peñarroya. Así mismo la Junta de Obras del Puerto tiene establecido en este barrio sus talleres y un excelente varadero.

Según el censo de población practicado por el ayuntamiento en el año 1930, tiene 7.879 habitantes de derecho y 7.381 de hecho. La diputación de Santa Lucía está dividida en cuatro barrios, pertenece al 5º distrito y tiene los siguientes caseríos y parajes: Santa Lucía, Los Mateos, Cañerías, Molino de la Piedras, Molineta, Lo Campano, Camino del Cementerio, Los Grifos, Fábrica del Cobre, San Julián y San Pedro del Mar.

Durante La Guerra Civil (1936-1939) pasó a denominarse Francisco Ferrer.

El Padrón municipal de habitantes correspondiente al 1 de mayo de 1996 recoge las cifras de 5.969 habitantes, 2.932 hombres y 3.037 mujeres, distribuidos en la siguiente forma: Lo Campano, incluyendo Barriada Santiago, 1.716 (860 y 856); Los Mateos 1.904 (907 y 987); y Santa Lucía, núcleo y diseminado, 2.349 (1.155 y 1.194):

La ermita de San Julián, situada no muy lejos de la playa de Santa Lucía, existía en el siglo XIV pues consta documentalmente que en la donación de dicha ermita que en enero de 1531 hizo el Papa Clemente VII al maestro Pedro Vázquez se hacía constar otra bula de donación de la misma que había efectuado el Papa Bonifacio VIII, que rigió el solio pontificio desde el 25 de diciembre de 1294 a 11 de octubre de 1303.

En el transcurso de los años la ermita de San Julián se transformó en una residencia de Padres Mercedarios Calzados, estableciendo un amplio hospicio que servía como escala y albergue para los cautivos redimidos por los frailes en Argel y Túnez, en cuyo hospicio hacían la cuarentena. En septiembre de 1708, con motivo del traslado de los Mercedarios al nuevo convento de Nuestra Señora de la Merced fundado en Cartagena el edificio quedó abandonado y en sus inmediaciones se construyó una fábrica de jabones, que en el año 1767 fue solicitada por Antonio Sambazart para construir un Lazareto.

El erudito Vargas Ponce, en el tomo II de sus Misceláneas que se conserva en la Academia de la Historia, hablando de San Julián dice ...a 1.148 varas de la Poterna del Hospital, por el camino de Santa Lucía y Batería de Instrucción (aproximadamente en la actual estación de FEVE) está el edificio de San Julián, primitivo convento de los Agustinos (quiere decir los Mercedarios) hoy montón de ruinas pues todo se viene abajo; ya no está la antigua iglesia y el convento y sólo habitable un cuarto donde mora el colono que cuida el huerto.

La romería de San Julián se celebraba en su festividad el 7 de enero y allí acudían los vecinos de Cartagena y Santa Lucía, disfrutando de las aguas de un manantial al que se atribuían propiedades muy saludables para los enfermos del reuma y el mal de piedra. A pesar de la ruina en que experimentó a partir del año 1766 continuó la costumbre de la romería hasta el año 1807 que dejó de hacerse por negarse el propietario de las tierras a facilitar gratis agua a los romeros.

A mediados del siglo XVI también existía en el caserío de Santa Lucía una pobre ermita con fachada principal al mar bajo la advocación de esta Santa y el gremio de pescadores tenía en ella establecida la cofradía de la Virgen del Rosario, cuyos hermanos tenían a su cargo hacer la procesión del Santo Entierro, el Jueves Santo por la noche, partiendo del convento de San Isidoro de la Orden de Santo Domingo de Cartagena. Desaparecida la cofradía, años más tarde los pescadores fundaron la cofradía de Jesús Nazareno, dedicándole el importe de la venta de unos selacios llamados marrajos que perturbaban la pesca normal.

Existe una curiosa leyenda, en la que se dice que en el año 1555 unos marineros italianos procedentes de Nápoles consiguieron refugiarse en nuestro puerto librándose de los efectos de una fuerte tormenta, habiendo prometido que si así ocurría erigirían una ermita a esta Santa que ya veneraban en su tierra. En documentos del archivo municipal consta que en 22 de febrero de 1611, con motivo de la sequía que agostaba los campos de la ciudad, el ayuntamiento ...acude a Dios Nuestro Señor con sus oraciones a pedir su misericordia, y por la falta de lluvia que al presente se ofrece para los panes, acordaron se haga el jueves que viene una procesión a Santa Lucía y se lleve el Cristo de la iglesia mayor y nombraron comisario para ello al regidor Diego Bienvengud Cáceres. Celebróse la procesión con arreglo al ceremonial de costumbre y el 12 de abril, da el Concejo libramiento en forma para que el mayordomo de Propios pagase al clérigo Diego Bienvengud sesenta y seis reales, como limosna por veintidós misas rezadas que dijo en la ermita de Santa Lucía, extramuros de la ciudad, el tiempo que en ella estuvo la imagen del Crucificado, por la intercesión del agua, que a tres reales cada misa, que es a lo que las pagaba el Ayuntamiento, hacían la citada cantidad.

En 1744 se edificó la ermita de Santiago, como está actualmente, a expensas del Intendente de Marina Alejo Gutiérrez de Rubalcava, quien la puso bajo la advocación del apóstol, según reza una inscripción que se conserva en la sacristía y manifiesta el escudo de armas que hay situado en su fachada. Esta iglesia se utilizó en épocas de epidemias, unas veces como lazareto y otras como hospital y casa de convalecencia. En el año 1918 se construyó un esbelto campanario y estableció la procesión marítima del Apóstol Santiago.

En cuanto a la ermita del Calvario la primera noticia es referente a la ocupación en el año 1776 de una cueva en dicho lugar por Tomás Aparicio, para dedicarse a la vida contemplativa y la oración. La imagen que en esta ermita se daba culto era la Virgen de la Soledad ó María Santísima del Calvario, considerada como muy milagrosa por los vecinos y se acudía a ella en rogativa de lluvia, trasladándola procesionalmente desde su santuario a la iglesia de Santa Lucía. Como consecuencia de los sucesos cantonales la ermita quedó destruida y la imagen de la Virgen fue trasladada a la iglesia de Alumbres por fuerzas sitiadoras del regimiento de Cazadores de Figueras y el 22 de marzo de 1874 regresó a su altar una vez reconstruida la ermita.

La romería del Calvario fue instituida por vez primera en 25 de marzo de 1783 por los hermanos de la cofradía de la Santísima Cruz y Santo Sepulcro del Monte Calvario, asistiendo mucha gente del campo con carros cargados de lechugas largas para consumirlas. La última se realizó en el año 1935, pues en el año 1936 fue destruida la ermita y quemada la imagen a manos de bárbaros iconoclastas, no restableciéndose hasta el año 1942 una vez finalizada la guerra civil.

El castillo de los Moros se encuentra situado en el cerro de este nombre a una cota media de 53 m, fue construido entre los años 1773 y 1778 dentro del proyecto Cermeño para la fortificación de la plaza. Hoy su diseño constituye un bello ejemplar de la arquitectura militar del siglo XVIII, ya que al tratarse de un hornabeque doble es un raro ejemplar de obra coronada en nuestra geografía.

En el proyecto de defensa del año 1860, al definirse los campos atrincherados, quedó prácticamente fuera de uso siendo ocupado por una pequeña guarnición y no proponiéndose obras de importancia, tan sólo la construcción de alguna barbeta y la reparación de la caponera simple que lo comunicaba con la plaza. En el año 1929, por R.D. de 24 de septiembre, se procedió a su cesión a la ciudad de Cartagena, mediante las gestiones del alcalde Alfonso Torres, encontrándose desde entonces en un total abandono y sometido a continuas agresiones que van haciendo desaparecer los elementos más característicos de su singular arquitectura.

El castillo de San Julián se encuentra situado en el monte del que toma su nombre a una cota media de 290 m, que hasta mediados del siglo XIX, a pesar de su posición dominante y la complementariedad que ejercía con el de Galeras y Atalaya, sólo estaba defendido por un cañón giratorio situado en una antigua torre de costa y algunos restos de un atrincheramiento, parte de un recinto atenazado adaptado a la escasa planicie que allí existía, empezado y no concluido por los ingleses a principios de siglo, durante la Guerra de la Independencia.

El 3 de noviembre de 1866 comenzaron las obras y se terminó de construir en junio de 1883.

La batería San Leandro tiene su origen en las obras realizadas para la defensa de la Base Naval por el ingeniero Panón en el año 1741. Situada en una cota de 9¿14 m próxima al arranque del rompeolas de Curra se conservan las bóvedas a prueba, siendo la batería más cercana a la ciudad que en este frente contribuía a la defensa de la zona media del ataque al puerto.

La batería Santa Florentina es la unión de las que con los nombres de San Isidoro y Santa Florentina cita Panón en su proyecto estas dos baterías, entre otras, situadas en este mismo lugar y comunicadas entre sí.

La batería Santa Ana acasamatada situada a una cota media de 16 m fue reformada en el proyecto de mejora de la fortificación del año 1860.

La batería Santa Ana complementaria se encuentra situada a una cota media de 25¿64 m. La batería Trincabotijas alta es de los primeros proyectos para fortificar este lugar que datan del año 1610, La batería Trincabotijas baja es citada por Panón cuando se refiere al castillo existente en este asentamiento en su informe del año 1739 . Posteriormente ha sido utilizada por la Armada donde se instaló un centro de desmagnetización de buques.

Nuestros recuerdos en relación con la fabrica de cristal de Santa Lucía se remontan a los años juveniles, en que la visitábamos y veíamos soplar el vidrio junto a los hornos de fundición, llevándonos luego a casa esas frágiles figurillas con que nos obsequiaban, hechas en nuestra presencia con un arte y maestría inigualable. La historia de la Fábrica de Cristal y Vidrio de Santa Lucía, comienza un 5 de junio de 1834 con la petición al Gobernador Político y Militar de la plaza de Librada Gattorno Bregante, viuda, e hijos de Ángel Valarino Mordeglia, solicitando licencia para establecerla en el barrio de Santa Lucia, alegando no sólo reducir la importación de esta materia sino además dar trabajo a muchos vecinos del lugar.

En enero de 1908 pasa a denominarse Fábrica nº1 de la Unión Vidriera de España S.A. bajo la dirección de Esteban Mínguez, perdiendo finalmente su carácter de empresa de vidrio artesano, al iniciarse un proceso de automatización, cerrando definitivamente en 1955.

Fiestas patronales y romerías

  Lo Campano, 6 a 8 de septiembre

  Los Mateos, 15 a 18 de agosto

  Santa Lucía Juegos Jacobeos, 19 al 25 de julio

  Barriada Santiago, 15 de agosto a 3 de septiembre

  Romería subida al monte Calvario, mes de marzo

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Santa Lucía

Santos Médicos Cuando recorremos hoy el Campo de Cartagena ya es imposible hablar de aridez, de secano, pues todo él es un auténtico vergel gracias a las aguas del trasvase, aunque aún permanecen algunas parcelas de aquellos que adornan el paisaje con la flor del almendro en primavera. Y no sólo es rico en cuanto a cultivos, sino que además las abundantes vías de comunicación que lo entrecruzan hacen la comunicación fácil entre sus caseríos.

La diputación de Los Médicos está situada al Norte de la capital municipal a unos nueve kilómetros de distancia, limitando al Norte con la de Pozo Estrecho, al Sur y Oeste con la de Santa Ana y al Este con la de La Palma, cuya separación está marcada por la vía del ferrocarril Madrid-Cartagena. En la actualidad la autovía del Mediterráneo la atraviesa por la zona suroeste y su llana topografía se encuentra a unos 45 metros sobre el nivel del mar.

Junto a toda esta modernidad, permanecen testimonios de épocas pasadas, entre las que los molinos de viento para sacar agua o molienda, las casas rurales solariegas y las ermitas, son los más interesantes. En el paraje de los Segados de la diputación de Los Médicos, bajo la advocación de los Santos Cosme y Damián, subsiste una airosa ermita en cuya fachada principal podemos leer una placa cuyo texto es el siguiente: Suspendidas las obras de este templo que habían tenido principio el año 1766, las continuó y concluyó en 1866 el maestro Francisco Esteban Marín a expensas de varios bienhechores.

La existencia de una ermita bajo la advocación de estos mártires griegos, hermanos Cosme y Damián, que fueron decapitados por orden de Diocleciano en el año 287, puede ser debida a su patronazgo sobre la profesión médica, pues los dos fueron médicos en Arabia, ya que desde siempre los cristianos sintieron una honda y sentida devoción erigiendo templos en su honor donde se acudía a ellos en las enfermedades. No es extraño pues que en esta zona donde siempre se han hecho sentir las epidemias se recurriera también a su intercesión.

Como todas las ermitas que aún existen en el Campo de Cartagena, tiene en su interior un coro a nivel superior y numerosas imágenes, fruto generalmente de donaciones ya que se mantienen los cultos y romerías desde muy antiguo, aunque bien es verdad que con la escasa asistencia de los moradores y personas que mantienen en sus proximidades una casa como residencia eventual. En torno a esta ermita se vienen celebrando las tradicionales fiestas en las que luce el baile de las castañuelas, de las que sabemos que en el año 1918 fueron organizadas por Fernández Mayordomo, Francisco Atienza y Luis Blanco y que en 1918 celebró misa en ella el jesuita Francisco Sánchez Rosique nacido en Los Vidales.

En su planta de cruz latina se albergan las imágenes, además de las de los titulares en el altar mayor, las del Dulce Nombre de María y un cuadro de la Virgen de la Caridad en la nave principal y las del Sagrado Corazón de Jesús y Virgen del Carmen en la nave transversal. Pero quizá el elemento más curioso que en ella se conserva es un órgano, obra de Jérome Thibouville-Lamy, que tiene adherida la Medalla de oro a la decoración de la Exposición Universal de París en 1878.

Conocer los orígenes del asentamiento y distribución de población en el territorio que comprende el término municipal de Cartagena, presenta muchas dificultades, tal como la falta de documentación en nuestros archivos históricos en épocas remotas, en especial hasta los primeros años del siglo XVIII. Y cuando esta documentación existe los criterios para el recuento de población no son los más adecuados para hacernos conocer su distribución en la ciudad y campo.

Por lo tanto no será hasta el recuento del año 1683, en que se tenga en cuenta a los moradores del campo y realizado con motivo de repartir un impuesto, cuando podríamos disponer de un primer dato, pero no encontramos entre los 92 lugares citados el de los Santos Médicos. En nuestra investigación la primera vez que nos encontramos con el topónimo de Los Médicos como diputación es en el año 1703, que con motivo del alistamiento de vecinos para el Ejército, los de esta se resistieron armados con escopetas encerrándose en la ermita.

Habrá que llegar al año 1715 en que con motivo del reparto de la sal entre los vecinos de la ciudad y su jurisdicción, al llegar al campo, en vez de realizarse en función de cada uno de los caseríos y aldeas, como se había hecho anteriormente, se estructura toda la población del campo en diputaciones y entre las 17 relacionados encontramos la de Los Médicos, con 29 vecinos y 116 habitantes.

En el Catastro de Ensenada podemos obtener datos del año 1756 con referencia a esta diputación, relacionados con la propiedad de las tierras, así entre los bienes patrimoniales del convento del Carmen Descalzos figuran una casa de doce varas de frente por ocho de fondo, dos fanegas y media de viña de secano de segunda calidad, ocho fanegas de sembradura de secano de primera calidad, diecisiete de segunda y trece y media de tercera; la Capilla de la Concepción sita en el Convento de San Francisco dos fanegas de sembradura de secano de segunda calidad en el sitio de las Lomas; el Convento de Monjas de la Purísima Concepción de esta ciudad una casa baja de veinte por cuatro varas y otra de ocho en cuadro, treinta y ocho y media fanegas de sembradura de secano de tercera calidad, cuatro y media de segunda, una fanega y media de viña de secano de tercera calidad, y media fanega de tierra vertiente. Entre las personas e instituciones legas con bienes, rentas, salarios o cargas, figuran entre otros, Antonio Conesa, Diego Martínez, Esteban Martínez, Esteban Vidal Rosique, Francisco Conesa, Francisco Morales, Francisco Martínez, Fulgencio Martínez, Ginés García, Juan Martínez, Domingo Segado, Josefa Sánchez, Juan Nieto, Jacinta García y Pedro Conesa.

En el año 1771 disponemos de una relación de la población del campo, efectuada con motivo del establecimiento de la Única Real Contribución y en la diputación de Los Médicos existen 170 vecinos de ambos sexos de comunión y un total de 204 habitantes. En 1787 como consecuencia del censo de Floridablanca existen en la diputación citada 275 habitantes que corresponde a 1´7% del total del municipio y dos años después, cuando se publica el Nomenclátor de las ciudades, villas y lugares de España, se cita Los Médicos como aldea de realengo con alcalde pedáneo.

En los estados facilitados por Vargas Ponce en su colección documental, en relación con las diputaciones de la jurisdicción de Cartagena, dice que en el año 1796 hay en la de los Médicos 59 vecinos, 4 yuntas mayores y 22 menores, 3 cerdos y le corresponden 34 fanegas y 11 celemines en el reparto de la sal; y al año siguiente 112 hombres y 43 mujeres, 4 ½ untas mayores y 24 menores, correspondiéndole 75 fanegas en el reparto de la sal.

En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística con referencia al año 1920, en la diputación de Los Médicos, se hacen constar los siguientes caseríos y su población: Los Conesas con 26 edificios, 66 habitantes de hecho y 74 de derecho; Los Médicos, 26, 69 y 69; Los Segados, 10, 32 y 32; La Vereda, 19, 54 y 54; Los Vidales, 30, 37 y 37; y en edificios diseminados 39, 56 y 57. Como vemos totalizan 314 habitantes de hecho y 323 de derecho.

En el año 1923 ejercían los servicios sanitarios el médico Diego Meseguer Bolea y el practicante Diego Bruno, ambos residentes en La Palma; el profesorado de la escuela estaba constituido por Miguel Hermosilla y Dolores Albaladejo; Francisco Ruiz Conesa y Martín Bolea regentaban la abacería; José Martínez el de ladrillero; era el celador Hilario Gómez Ruipérez; y el Santo Sacrificio de la Misa lo celebraba todos los días festivos el capellán particular Antonio Conesa Rosique, residente en el Hondón. Los parajes que comprenden los tres barrios de esta diputación son: Casas de la Ermita, Casas del Palmero, Los Lorcas, Los Rosiques, Los Vidales y La Vereda, formando la sección segunda del Registro de la Propiedad junto con las diputaciones de Santa Ana, Hondón, Pozo Estrecho, San Félix, La Palma y Santa Lucía.

Diez años después los parajes que comprende son: Los Médicos, Los Segados, La Vereda, los Vidales, La Molineta, Los Conesas de Abajo, Los Conesas de Arriba, Lo Treviño, Los Lorcas y Lo Tacón, con un total de 502 habitantes de derecho y 500 de hecho. Los servicios sanitarios están a cargo del médico Andrés Romero Font, la comadrona Delia Beneditz Bersesat, ambos residentes en La Palma, y el practicante Diego Bruno Jiménez, residente en Santa Ana; el servicio religioso lo desempeña el cura José Marcos Marcos; los labradores más importantes son: Nicasio Solano Campillo, Juan Cerón Rolandi, Pablo Sánchez Martínez, Francisco Velasco Martínez y Antonio Segado Gómez; los comerciantes son Mateo Bolea Marín en Los Vidales y Francisco Ruiz en Los Lorcas; los cosecheros de vinos Antonio Segado Gómez, Juan Cerón Rolandi, Francisco Ruiz Conesa, Antonio Giménez Aparicio, Pedro Jiménez Rosique, Vicenta Canovas Toledo y José Celdrán García; el celador es Juan Abad Irles. Hay una industria ladrillera, La Bovila, de Pedro Sánchez Martínez.

A efectos de población en el padrón del año 1996 registra la siguiente distribución de sus 111 habitantes: en el caserío de Los Médicos 36, 20 hombres y 16 mujeres; en La Vereda 56, 26 hombres y 30 mujeres; y en Los Vidales 19, 11 hombres y 8 mujeres. Lo que representa una gradual despoblación frente a los 295 con que contaba en el año 1960 y los 121 del año 1991.

  Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

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