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Toda la información sobre los barrios de Cartagena y diputaciones. Historia, población, entidades que las componen, servicios, fiestas, …

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Plano del Barrio EL Algar El territorio de esta diputación se encuentra a unos once kilómetros de la ciudad de Cartagena y a tres de La Unión, quedando sus límites actuales establecidos por la diputación del Lentiscar al Norte, el término municipal de La Unión al Sur, la diputación de San Félix al Oeste y la de El Beal y el Mar Menor por el Este.

La diputación del Algar era un lugar cruce de veredas reales y caminos por los que caminaba el ganado trashumante que se dirigía hacia la sierra y donde se detenía para saciar su sed en las dulces aguas de un importante pozo público que allí existía, Pozo-Algar, alzándose así a su alrededor una población estable de ganaderos, agricultores, comerciantes y más adelante una ermita.

Aún sigue siendo un cruce de importantes rutas y que la advocación de esa ermita sea la Virgen de los Llanos está muy ligada al territorio manchego, ya que de estos lugares procedían mayormente los que conducían los ganados así como los que repoblaron estas tierras. Este cruce de caminos debió también estar muy relacionado con los peregrinos, que procedentes de la zona del Lentiscar se dirigían al monasterio de San Ginés de la Jara, y los pescadores que desde Cartagena iban a Cabo de Palos.

La denominación del lugar, Algar, es de origen árabe y su significado, cueva o hondonada. Y pudo ser fundado el lugar por ellos al utilizar las aguas que allí se alumbraban para regar sus fértiles tierras. Recientes estudios referidos al Campo de Cartagena en la época musulmana, ponen de manifiesto que en esta zona se localizaba una de las alquerías muy ligada al regadío con un corto número de habitantes, no más de 50, que se iría incrementando tras la incorporación de Cartagena a la corona de Castilla en el año 1503, de manera que como consecuencia de la repoblación, a finales del siglo XVI debió constituir el Algar un auténtico núcleo de población, ocasionado por la llegada de segadores manchegos.

Los libros de cabildos citan Pozo-Algar con frecuencia, como uno de los partidos más importantes, y entre las referencias figura una del año 1565, relacionada con las plagas de langosta, en que el Concejo obligaba a las gentes del campo de este lugar y Garbanzal cuando aparezcan las manchas a que labren los bancales dándoles cuatro rejas, bajo multa de mil maravedíes al que no lo haga.

Muy difícil resulta cuantificar el volumen poblacional del Algar en el siglo XVIII, al estar incluido en la diputación de Alumbres. En cuanto a la ermita, hoy iglesia parroquial, debió construirse en los años centrales del siglo XVIII. Sobre su advocación parece ser que la Virgen de los Llanos era la preferencia de su promotor, pero no obstante en su momento se sometió al azar eligiendo entre tres, la ya citada, la Virgen del Pilar y la del Carmen. Tres extracciones seguidas de papeleta dieron como ganadora a la Virgen de los Llanos y así se le comunicó al párroco de Alumbres, bajo cuya jurisdicción estaba por entonces.

Según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, efectuado en 1755, existía en Cartagena una Cofradía de Nuestra Señora de los Llanos, que tenía bienes propios en la diputación de San Ginés. En el año 1817 se llevó a cabo una ampliación, construyendo dos capillas en el ala derecha y en 1860 se convirtió en parroquia, registrándose el primer bautizo en el año 1862. En el año 1905 se construyó la torre de la iglesia y en el mes de octubre de 1943 se llevó a cabo una importante restauración y unas personas piadosas adquirieron una imagen del Cristo de Medinaceli. Actualmente se constituye en la parroquia nº 136, arciprestazgo nº 16 (Mar Menor-Sierra de Cartagena), IV zona pastoral de Cartagena.

En los primeros años del siglo XIX harán su aparición los movimientos segregacionistas, como consecuencia de la puesta en vigor de la Constitución de 1812, pero en el caso del Algar que hasta entonces formaba parte de la diputación de Alumbres, estas aspiraciones no se pondrán de manifiesto hasta el Trienio Liberal.

En el año 1821 y tras la reposición de los ayuntamientos de Alumbres, La Palma y Pozo Estrecho, se sumó el Algar para formarlo con las diputaciones de San Ginés y El Rincón de San Ginés. La votación se efectuó el 24 de abril y al día siguiente, en la casa llamada de José López, actualmente Casa de la Verja, donde interinamente radicaría la Casa Consistorial, tendría lugar el acto de jura y toma de posesión de los elegidos, celebrándose la primera sesión el 1 de mayo. Su efímera vida la provocará el regreso del monarca en el año 1823, pasando a formar parte de la diputación de San Ginés.

Los años siguientes serán de continuas disidencias con el entorno, primero con El Garbanzal que prefirió integrarse con el municipio de Alumbres, más tarde con las de San Ginés y el Rincón de San Ginés que en 1836 obstaculizaron el expediente promovido. Continuaron estas disidencias en 1859 con ocasión de deslindes para formar el que se llamará municipio de La Unión y finalmente en 1919 cuando junto con las diputaciones del Llano del Beal y El Estrecho soliciten incorporarse al citado municipio, lo que no pasó de una petición.

En el año 1845 la estadística de población nos refiere la existencia de 170 vecinos, 648 almas, 336 hombres y 312 mujeres. Y aunque muy corta en su aportación la referencia que a esta diputación hace un documento de nuestro archivo municipal fechado en 7 de septiembre de 1847, con motivo de aclarar la clase y calidad de los terrenos que ocupa cada una de las diputaciones o partidos, dice así refiriéndose al Algar: Hay caserío con tierras blancas de 2ª y 3ª calidad con algunas de riego de noria sacada el agua con caballerías, viñas, arbolado de todas clases y olivar; mucha parte de montes eriazos y terrenos incultos.

En el año 1850 el diccionario de Madoz dice que entre los varios caseríos que tiene Algar reúnen 175 vecinos y 679 almas, que se dedican al cultivo de frutales y viñedos.

Uno de los edificios singulares que se construyeron en la época de auge de la minería, hacia el año 1895, es la Casa Rubio levantada en el centro urbano, cuyas dos plantas y buhardilla producen un fuerte impacto, aunque oculta en gran parte por las construcciones colindantes, sobre todo después de su rehabilitación. Y en el camino de Los Urrutias se encuentra una casa de recreo denominada Villa María.

De la fuerza de las inquietudes culturales de este pueblo nos da idea la existencia de un pequeño teatro desde el año 1878 y así mismo el proyectado en 1901 por el arquitecto Pedro Cerdán, cuya inauguración tuvo lugar el 4 de enero de 1907. Así lo describe la prensa local del día siguiente, que había acudido invitada por el presidente de la Sociedad propietaria del teatro Apolo: Sencillez en su construcción en el exterior, poco después de atravesar un lujoso vestíbulo encontramos una sala amplia, cómoda y bien decorada. El escenario tiene cinco términos y mide ocho metros de ancho por seis de alto. Hay dieciocho cuartos para artistas distribuidos en parte alta y baja que se comunican por una escalera de caracol, que da acceso a salones para ensayo, contaduría, guardarropa, almacén y tertulia. Alumbrado eléctrico suministrado por la Compañía Ahlemeyer. Localidades: dieciocho plateas, cuatro palcos proscenio y 276 butacas, 200 anfiteatros y 600 generales. Decorados del pintor Francisco Moreno. Coste total: 35.000 duros.

Pérez Rojas describió, con expresiones más técnicas, la singularidad de este edificio: El teatro consta de un vestíbulo correspondiente al primer bloque que integra la edificación; un patio de butacas circular adaptable a las representaciones circenses; un escenario y las diversas dependencias propias del tema. En el proyecto del escenario hay unos pequeños adornos modernistas de líneas paralelas y círculos. Las diversas salas y dependencias del teatro traducen al exterior sus respectivas techumbres y volumetría, que lo adaptan bien a la arquitectura popular del medio. El interior fue decorado por el escenógrafo Francisco Moreno.

A partir de 1910 vivirán los vecinos del Algar, como los de toda la cuenca, la fuerte crisis minera que ocasionará una fuerte emigración. En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, figura en el término municipal de Cartagena la entidad de población Algar, con 4.486 habitantes de derecho, 4.226 de hecho y 1.202 edificios y albergues, distribuidos en el propio lugar del Algar, en el caserío de Los Urrutias y en grupos diseminados.

La Guía Oficial de Cartagena publicada en el año 1923 por Casal Martínez cita a Algar entre las 23 diputaciones en que se divide el término municipal, con los barrios y parajes siguientes Los Boteros, Los Beatos, Las Casicas, Las Lomas, Pozo Hondo, Los Rangos, La Tortea, Los Urrutias, Los Veras y Los Cuencas.

El censo del año 1930 arroja las cifras de 2.481 habitantes de derecho y 2.799 de hecho, establecidos en los caseríos y parajes siguientes: Algar, Cobacho, El Francés, La Rambla, El Carrilete, Los Urrutias, Los Luengos, Los Revigos, Los Cuencas, Molineta de Leonardo, La Torreta, Los Veras, El Granero, Los Garcías; Lo Rizo, Lo Ruices, El Nido, La Parra, La Capellanía y El Inglés.

Cuando en el año 1933 publica Casal su obra El Nuevo Libro de la Ciudad de Cartagena, con carácter guía oficial, citando entre los círculos y sociedades el Ateneo Obrero Instructivo Republicano, el Círculo Radical-Socialista, el Sindicato Católico Agrario, la Sociedad de Obreros Mineros y Similares La Prosperidad y la Casa del Pueblo. El servicio religioso se celebraba tanto en la iglesia parroquial como en la capilla de Los Urrutias que estaba bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen. Y los enterramientos se efectuaban en los cementerios situados en los parajes de San José y Los Ruices.

Dice el profesor García Martínez en su obra sobre Los Molinos de Viento de Cartagena, publicada en el año 1969, que ... en la comarca de El Algar, muy próxima al Mar Menor, de continuos vientos, es donde más molinos hay..., y cuando los relaciona enumera 16 de sacar agua funcionando y 6 que tan sólo conservan la torre. Hoy día podemos apreciar en buen estado el molino de los Luengos El Gigante, de 10 velas y maquinaria de hierro, de sacar agua; el molino de la finca El Pino, igual que el anterior; el molino de Cobacho y el molino Lo Rato, de sacar agua y 10 velas.

En Los Ruices y en el Cabezo de La Atalaya hay excavaciones arqueológicas, en el primero de los citados sobre el pavimento de una villa romana y en el segundo sobre restos de muros y cerámica, manifestaciones ambos de la actividad minera que existió en época romana. Ambos sometidos a una fuerte depredación de los visitantes y sin que los organismos responsables decidan hacer una excavación a fondo. Igualmente existen restos de otras épocas en Huerto Matas y en el paraje de la Fuente del Sapo.

En el Padrón Municipal de habitantes correspondiente al año 1996, relativo a esta diputación, lo forman el propio poblado del Algar, que incluye el núcleo, diseminado y Las Lomas 4.639 (2.318 y 2.321); Los Ruices, 12 (7 y 5); Los Urrutias, núcleo, diseminado y urbanización Estrella de Mar. 172 (86 y 86). En ellos habitan un total de 4.823 personas, 2.409 hombres y 2.414 mujeres.

La historia de los últimos cincuenta años del siglo XX está por escribir. Y hemos entrado en el siglo XXI con una diputación en plena pujanza, movida por la iniciativa de sus habitantes, en la que radican decenas de empresas medianas y pequeñas que abarcan el panorama completo de las actividades agrícolas, comerciales e industriales. Sin olvidar el gran número de sus habitantes empleados en el sector servicios.

Todos ellos han seguido el efecto centrífugo de la población que busca la tranquilidad en los ambientes rurales, a los que es necesario acercar los medios que la modernidad ofrece al hombre, principalmente para que se sienta unido a todo término municipal. Comunicaciones, sanidad, educación y administración pública son los más importantes.

Fiestas patronales y romerías

  • El Algar, 31 de agosto al 15 de septiembre                     
  • Los Urrutias, 1 de julio a 31 de agosto
  • Romería de la Virgen de los Llanos, El Algar, 22 y 23 de septiembre
  • Resumen y fotos extraídas del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Algar

Mapa de Albujón El territorio de esta diputación se encuentra a una distancia media de 14 km de la capital municipal y está unido a ella por la autovía a Murcia y la antigua carretera nacional 301, lindando por el Norte con los términos municipales de Fuente Álamo, Murcia y Torre Pacheco, por el Sur con las diputaciones de Miranda y La Aljorra, Este con Pozo Estrecho y Oeste con La Aljorra.

Su topónimo, antiguamente se escribía Albuxón del árabe al-borx, significa la torre o pequeño fuerte, de cuya existencia hay referencias, aunque muy escasas, sirviendo de vigilancia a la entrada del Campo de Cartagena y en cuyo entorno se erigieron un grupo de casas. Y así figura en el privilegio de límites otorgado por Alfonso X el 4 de septiembre de 1254 de la Era Cristiana (año 1292 de la Era Hispania) al definir el término municipal de Cartagena: ... e viene a aquella sierra fasta el Albuxón e el Albuxón parte el término entre Murcia y Cartagena bien e cumplidamente desde estos lugares sobre dichos fasta el Albufera... En el privilegio citado se concedía a la ciudad de Cartagena el señorío sobre las aldeas existentes en el campo de la misma, entre las que cita el Albujón.

También en el año 1562 con ocasión de la amenaza de una escuadra berberisca... se pusieron guardas en los cabezos para que avisaran con sus humaredas y fogatas al arribo de los enemigos, estando designada la torre del Albujón para corresponderle por este medio con la sierra de Carrascoy y llevar a Murcia y a Lorca la alarma y demanda de socorros.

Aunque este territorio debió estar poblado durante las épocas romana y musulmana, es notorio su despoblamiento durante la conquista cristiana, y no volverá a roturarse hasta comienzos del siglo XVI, concentrándose principalmente su población en las proximidades de la rambla construyendo boqueras para el riego de los cultivos.

Sobre la utilización de las aguas de la rambla del Albujón, ya en el año 1509 era aprovechada por varios labradores, constituyéndose una comisión para llevar a cabo un plan de aprovechamiento de las aguas que incluía unas elementales obras. Esta rambla era el límite sur del Concejo Municipal de Murcia. A mediados del siglo tan sólo había dos casas en Las Lomas y un siglo después no llegaban a 70 los vecinos del Albujón.

En el repartimiento del año 1683 en que, superando la anarquía que hasta entonces había presidido los recuentos de población, se divide la población del campo en 92 lugares, encontramos los topónimos de Albujón con 42 habitantes, Lomas del Albujón con 10 y se repite Albujón con 46. Esta repetición de topónimos es frecuente y debe referirse a distintos asentamientos poblacionales en la misma zona.

La batalla del Albujón, uno de los encuentros más fuertes entre las tropas borbónicas y las del archiduque durante la guerra de Sucesión, precedió a la reconquista de Cartagena que estaba en poder de los ingleses desde el 24 de junio de 1706. La batalla tuvo lugar el 8 de septiembre y los soldados del archiduque establecieron una fuerte posición en los alrededores de la torre del Albujón. La recuperación de Cartagena por el duque de Berwick no tuvo lugar hasta el 18 de noviembre del mismo año.

En el año 1715, con motivo del reparto de la sal, encontramos la primera relación detallada de vecinos y habitantes adheridos a cada una de las 17 diputaciones o partidos existentes, algunas mantenían la denominación de pago, pero sus límites no estaban claramente definidos, correspondiendo al Albujón 41 vecinos (164 habitantes) y correspondiéndole en el reparto del impuesto un 3%.

El Catastro de Ensenada, a mediados del siglo XVIII, aporta datos muy significativos relacionados con esta diputación, entre ellos los bienes de propios que en ella poseen los Padres de San Phelipe Neri de la Congregación de Murcia. Así mismo nos proporciona algunos nombres de personas que tenían bienes, rentas, salarios o cargas en Cartagena en el año 1762. En esta época había alcanzado los 170 habitantes y a partir de ese momento se multiplica su población, de forma que en el año 1771 con motivo del establecimiento de la Única Real Contribución son ya 430 los vecinos de ambos sexos de comunión y un total de 516 habitantes.

En el año 1787, Censo de Floridablanca, alcanza los 745 habitantes, que representa un 4´5% del total de la ciudad y campo. También las Misceláneas de Vargas Ponce proporciona datos sobre la población de esta diputación, entre las 21 existentes, contabilizando 128 vecinos (512 habitantes), 24 yuntas mayores, 38 menores, una de vacuno y 12 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 97 fanegas y 7 celemines, en el año 1796 y en el año siguiente señalará 116 vecinos (537 habitantes, 384 hombres y 153 mujeres), 25 yuntas mayores, 30 menores y 1 molino, correspondiéndole en el reparto de la sal 22 fanegas. En el Nomenclátor de España, publicado en el año 1789 con base en el censo de Floridablanca figura el Albujón como aldea de realengo y con alcalde pedáneo.

De lo que no cabe duda es que el lugar constituía el centro de una red radial de caminos vecinales, que conducían a otros lugares donde se concentraba la vida agrícola, que todavía existen a Pozo Estrecho con final en Cabo de Palos y a la Aljorra con final en Isla Plana.

No obstante a finales del siglo XVIII y principios del XIX sufrirá un estancamiento en torno a los 1.000 habitantes y así permanecerá hasta que a mediados del siglo XX comience a experimentar el fuerte impacto social que representó la revitalización de la agricultura

El manuscrito de Hermosino y Parrilla nos revela que al constituirse en el año 1699 la parroquia de Pozo Estrecho, dependían de ella entre otras las ermitas de Nuestra Señora del Rosario y la de San Juan. En la actualidad bajo la advocación de San Juan Bautista existe, en el poblado de las Casas de la Ermita una iglesia que según el Anuario de la Diócesis de Cartagena (1996) se encuentra en la zona pastoral de Cartagena, arciprestazgo núm. 18: Campo de Cartagena, como parroquia núm. 169.

La actual iglesia está construida sobre la antigua ermita de El Albujón y tiene planta de cruz latina, con cuatro capillas a cada lado de la nave principal, que le dan forma rectangular al cuerpo de la iglesia en esta zona y entre sus imágenes apreciamos la de Nuestra Señora del Pilar que fue regalada en el año 1943 por Francisco Ruiz Garrido. Tiene coro en alto sobre la puerta de entrada.

De su antigüedad existen documentos que la datan hacia el año 1790 y parece ser se encontraba en los terrenos de una finca. En las inmediaciones de esta ermita se encuentra una hermosa casa, recientemente restaurada, llamada Villa Pagán, también llamada la Casa Colorá o El Castillejo.

En el caserío de La Mina existe otra ermita bajo la advocación de la Virgen del Rosario en cuyo día, el 8 de octubre, se celebra una procesión. Tiene imágenes de la Virgen de Fátima, Cristo Crucificado, San José, Virgen del Carmen, Virgen de los Dolores, Corazón de Jesús, Santa Teresa de Jesús y Ángel de la Guarda, además de un cuadro con la Virgen del Perpetuo Socorro. Tiene planta de cruz latina, con coro y púlpito. Fue restaurada en 1992.

Esta ermita recibió siempre el apoyo de la familia Liniers Urbina que vivían en la finca de los Padres. A finales del siglo XIX se estableció en ella un colegio y en el año 1941 una familia del lugar donó una imagen de tamaño natural del Sagrado Corazón de Jesús en actitud de bendecir, para reparar lo mucho que se destruyó en los primeros días de la guerra civil y tenemos noticias de la existencia de un teatro junto a la ermita. Recientemente se ha construido una iglesia en el paraje de Las Lomas, bajo la advocación de la Ascensión de Cristo.

Al comenzar el siglo XX era el Albujón una de las 23 diputaciones que componían el término municipal de Cartagena. En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística con referencia al 31 de diciembre de 1920, figura esta diputación con una población de 1.204 habitantes de hecho (1.219 de derecho) y 320 edificios y albergues, distribuidos en la siguiente forma: Albujón 163 habitantes y 49 edificios; Los Arroyos 24 y 6; Los Cañavates 22 y 5; Las Casas 108 y 21; Las Casicas 25 (26 de derecho) y 9; Los Cegarras 12 y 5; Esparragueral 43 y 14; Los Garcías 30 (31 de derecho) y 15; Los Grillos 20 y 5; Los Gutiérrez 33 (34 de derecho) y 8; Los Hernández 23 y 8; Los Isidros 33 y 5; Las Lomas 332 (342 de derecho) y 80; Los Madriles 50 (51 de derecho) y 15; La Mina 65 (66 de derecho) y 20; Los Paganes 22 y 6; Los Pérez 16 y 5; Los Portillos 47 y 15; Venta el Palmero 60 y 14, grupos diseminados 76 y 20.

Las referencias de esta diputación, que en el año 1923 nos ofrece una Guía Oficial, son cuatro barrios que abarcaban los caseríos y parajes del El Esparragal, La Ermita, Los Isidros, Las Lomas, La Mina, Los Madriles, Los Paganes y Los Garcías.

En el censo del año 1930 tenía esta diputación 1.376 habitantes de derecho y 1.364 de hecho, que se distribuían en los cuatro barrios que comprendían los siguientes caseríos y parajes: Los Arroyos, Los Cañavates, Las Casas, Las Casicas, Los Cegarras, Esparragueral, Los Garcías, Los Grillos, Los Gutiérrez, Los Hernández, Los Isidros, Las Lomas, Los Madriles, La Mina, Los Paganes, Los Portillos, Venta del Palmero, La Torre, La Ermita, Los Aparicios, Los Enjutos, Los Pérez, Los Estrases, El Recobo, Los Pesetos, Los Borregos y Casas de Quiles.

Un testimonio del pasado más inmediato es una alta chimenea con la inscripción Cerámica el Albujón, en cuyos terrenos se asienta hoy una moderna fábrica de mármoles y piedra artificial.

Constituida en Entidad de Población a efectos del censo, en el Padrón Municipal de habitantes correspondiente a 1 de mayo de 1996 figuran 2.086 habitantes (1.060 hombres y 1,026 mujeres, distribuidos en el territorio en la siguiente forma: Albujón, núcleo y diseminado, 1.383 habitantes (685 hombres y 698 mujeres); Las Casas, núcleo y diseminado, 104 (56 y 48); Esparragueral, núcleo y diseminado, 66 (27 y 39); Las Lomas, núcleo y diseminado, 417 (221 y 196); y La Mina 116 (71 y 45).

Dice el Gran Diccionario Popular de Cartagena y su Comarca, recientemente publicado, que el asiático es una bebida consistente en café con leche condensada al que se le agrega brandy y se sirve en vasos campaniformes. Los secretos de los posibles añadidos que el bar Pedrín de el Albujón sirva en los suyos, nada más que él los conoce.

Como todas las diputaciones del Campo de Cartagena experimenta un regular y sostenido aumento en su población, que lógicamente demanda para el desarrollo de la vida ciudadana unos mejores servicios que comprende especialmente las comunicaciones, la sanidad y la instrucción educativa.

Fiestas patronales y romerías   El Albujón, 16 a 24 de junio

  Lomas del Albujón, 11 al 26 de mayo

  La Mina, 22 a 29 de septiembre

  Resumen extraído del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Albujón

Mapa de La Aljorra El territorio que comprende esta diputación se encuentra enclavado en la zona norte del término municipal de Cartagena limitando al Norte con el término municipal de Fuente Álamo y la diputación del Albujón, al Sur con las de Campo Nubla y La Magdalena, al Este el Plan y Miranda, y al Oeste con el término municipal de Fuente Álamo.

Los orígenes de la actual división administrativa se remonta a los primeros años del siglo XVIII en que, con motivo del reparto del impuesto de la sal, aparece una relación pormenorizada de los 17 partidos o diputaciones existentes en el campo de Cartagena, entre ellos la Aljorra. Esta vertebración, uno de los hitos de la política borbónica, es una tendencia manifiestamente seguida por nuestra población de hoy día, pues ofrece una mayor calidad de vida, reposo del espíritu y paz del ambiente.

Su topónimo nos conduce a tiempos tan lejanos como el 4 de septiembre de 1254 en que un privilegio, que se conserva en nuestro archivo municipal, al establecer el término municipal de Cartagena dice textualmente ... a todos los pobladores christianos del Concejo de Cartagena ... otórgoles que hayan por sus términos aquellas Aldeas, e aquellos Arrabales que son en el campo de Cartagena, assi como parte del Puerto a la Mar de Valdecuma, e viene por la tierra que es parte de al gaurin, y el Alcaria del Alhorra, e viene a aquella sierra fasta el Albuxón e el Albuxón parte el termino entre Murcia y Cartagena.

Más tarde, el 21 de mayo de 1266, otro privilegio de Alfonso X dado en Sevilla concede a la Orden de Uclés el heredamiento de Alhorra la Vieja, madre de Aboscacia, según investigación de Abelardo Merino expuesta en su Geografía Histórica del Reino de Murcia. El profesor García Martínez la incluye en los topónimos de origen árabe como mujer bien nacida, libre o no esclava, de elevada posición económica y social. También Robert Pocklington en su artículo, Toponimia islámica del Campo de Cartagena, manifiesta en la Historia de Cartagena que entre los topónimos de segura procedencia árabe o preárabe se encuentra Aljorra, del árabe al-Hurra, la libre, probable nombre propio de una señora musulmana, anterior dueña de la alquería.

Una de las primeras noticias documentada que poseemos sobre la existencia del Casal de La Aljorra, fechada en el año 1559, está relacionada con la organización de la defensa de la ciudad frente a los frecuentes desembarcos argelinos, pues era aquel uno de los lugares elegidos en el campo para la concentración de soldados por existir allí agua, cuando se hiciesen patente las señales desde los cabezos de Atalaya, Ventura o Beaza.

Y es que este era un lugar fuera de las dehesas comunales en que abundaba el regadío, especialmente el viñedo, con las aguas alumbradas por sus pozos y boqueras de las ramblas. No es aventurado pensar que estos sistemas de regadío procedían de la época musulmana, como por su toponimia advertimos, cuyos abrevaderos empleaba el ganado local y trashumante, así de sus fuentes se servían los labradores, pues de esta misma época nos hablan los libros de actas capitulares de la fuente, balsa y acequia de La Aljorra de la que se servían algunos labradores, además de ser fuente para el ganado que pacía en su ejido.

También tenemos noticias de los frecuentes pleitos entablados por los labradores de la parte baja de la rambla del Saladillo con los de la parte alta, como consecuencia del excesivo número de boqueras que estos hacían en la rambla, restándole caudal de agua a los demás. En el Repartimiento del Campo de Cartagena efectuado en el año 1683 en el que se divide en 92 lugares, la mayoría grupos de casas vinculados a una explotación agrícola, con la denominación de pagos, se cita el de Aljorra y Saladillo con 101 habitantes. La necesidad de esta división venía impuesta para facilitar el recuento de la población del campo, especialmente como vemos para repartir los impuestos y contribuir al reclutamiento de soldados.

Años más tarde en el documento correspondiente al reparto de sal (1715-1717), antes aludido, figura Aljorra con 45 vecinos y 180 habitantes. En este documento ya figuran las 17 diputaciones o partidos existentes, agrupando a la población del campo con independencia de la ciudad.

En el Catastro de Ensenada figuran datos correspondientes a esta época que son interesantes de reflejar y entre ellos los que se refieren a los bienes patrimoniales que en dicha diputación tiene el Convento de las Monjas de la Purísima Concepción, así como personas e instituciones legas que tenían bienes, rentas, salarios o cargas en Cartagena y su término en 1762.

Y en una relación del año 1758 que expresa la distribución de la tierra en el Campo de Cartagena, figura La Aljorra con 5 labradores y 1.214 fanegas de las tierras en barbecho que disponen para sembrar, de ellos más de la mitad con más de 19 fanegas, así como también sabemos de la existencia de un molino harinero. Es evidente la tradición agrícola de las gentes de esta tierra que en un estado de contribuciones del año 1771 ya figuran 53 personas vecinos de La Aljorra.

Pero la articulación jurisdiccional, en diputaciones, no tendrá reconocimiento oficial por parte del Estado hasta el año 1785, con motivo del Censo de Floridablanca, pues dos años después en el Nomenclátor o Diccionario de las ciudades de España figurará entre las 17 de Cartagena la correspondiente a Aljorra como aldea de realengo y con alcalde pedáneo, con una población de 492 habitantes.

De esta época es la noticia que en los manuscritos de la colección de Vargas Ponce se refieren al estado de las diputaciones rurales en los años 1796 y 1797, que manifiestan el número de vecinos de las 21 existentes en la jurisdicción de Cartagena, indicando para Aljorra 30 y 93 respectivamente. Hemos de aclarar que cuando se refiere a vecinos, quiere decir cabezas de familia, pues en el último de los años indicados los divide en 195 hombres y 143 mujeres, lo que nos indica que la población total se obtiene, aproximadamente, multiplicando por cuatro el número de vecinos.

Las reformas administrativas iniciadas a principios del siglo XIX dividirán el término municipal en 4 barrios extramuros y 21 diputaciones rurales, entre ellas Aljorra, pero cuando en los años 1813, 1820 y 1839 se constituyan nuevos ayuntamientos, todos de tan efímera vida pues fueron abolidos en breve tiempo, quedará integrada en el de Pozo Estrecho, junto con Miranda, Santa Ana, Albujón y La Magdalena.

Una estadística de principios del siglo XX señala, como entidades de población, el caserío de Aljorra con 579 habitantes, Los Barberos con 96, Los Martínez con 97, caserío de Los Navarros con 88 y Los Sánchez con 47. En el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística referente al estado de 31 de diciembre de 1920, figura Aljorra como una de las 23 diputaciones del término municipal, con los siguientes caseríos: Los Barberos, Camino de la Guía, Los Carrascosas, Los Estrases, Los Martínez, Molino Derribado, Los Monteros, Los Navarros, Los Nicolases, Los Pero Antonio, Río Seco, Los Roses y Los Sánchez, con un total de 631 edificios y albergues, 1.599 habitantes de hecho y 1.616 de derecho.

En el año 1923 Aljorra es una de las 23 diputaciones del término municipal y en sus tres barrios comprende los siguientes parajes: Los Altos, Los Barberos, Los Bernales, Los Borregos, Los Carrascosas, Casas de Abajo, Camino de la Guía, La Carrasca, Los Corrales, Los Mateos, Los Martínez, Los Molinos, Los Navarros, Los Nicolases, Los Rosas y Los Sánchez.

En el año 1930 Aljorra es una de las veintitrés diputaciones en que se dividía el término municipal de Cartagena, constituyendo el 7º distrito junto con las de La Palma, Pozo-estrecho, Lentiscar y Albujón, y el censo de población arrojaba las siguientes cifras: 1.476 habitantes de derecho y 1.475 de hecho. Entre los caseríos y parajes más importantes podemos citar: Aljorra, Los Barberos, Camino de la Guía, Los Carrascosas, Los Estrases, Los Martínez, Molino Derribao, Los Monteros, Los Navarros, Los Nicolases, Los Pero Antonio, Río Seco, Los Roses, Los Sánchez y Los Nietos.

Entre sus calles más importantes cita una guía del año 1933 las de: Mayor, Real, Purísima y Carmen, así como la plaza del 14 de abril; en el Círculo Agrícola, la Sociedad Recreativa e Instructiva y el Círculo Instructivo Agrícola, se agrupaba la sociedad de esta villa; y el cementerio de la Concepción se encontraba en la carretera de Cuesta Blanca.

El Padrón municipal de 1 de mayo de 1996 divide, a la hoy día denomina Entidad Colectiva a efectos de población, además del poblado de La Aljorra (2.808 habitantes, 1.393 hombres y 1.415 mujeres); en los caseríos de Los Barberos (89 habitantes, 44 hombres y 45 mujeres); Los Carrascosas (22 habitantes, 10 hombres y 12 mujeres); Los Navarros, núcleo y diseminado (50 habitantes, 29 hombres y 21 mujeres); Los Nicolases (22 habitantes, 11 hombres y 11 mujeres), Los Nietos (26 habitantes, 13 hombres y 13 mujeres); Río Seco (22 habitantes, 12 hombres y 10 mujeres); Los Roses, núcleo y diseminado, (39 habitantes, 15 hombres y 24 mujeres) y Torre Calín (32 habitantes, 16 hombres y 16 mujeres). Un total de 3.110 habitantes, 1.543 hombres y 1.567 mujeres, ocupando el décimo lugar entre las del término municipal.

Su iglesia, construida sobre la antigua ermita, bajo la advocación de la Purísima Concepción, es parroquial desde el año 1887 según consta en documentos de su archivo y hoy día es la parroquia núm. 154 en el arciprestazgo núm. 14: Fuente Álamo de la IV Zona Pastoral de Cartagena, según el Anuario de la Diócesis de Cartagena(1996).

De la antigua ermita, que debió ser construida a finales del siglo XVIII, existe una referencia documental en el archivo municipal de Cartagena de su existencia en el año 1790, cuando pertenecía a la parroquia de Pozo Estrecho y proporcionaba asistencia religiosa a sus 108 vecinos.

En el año 1903 se le añadió la actual torre campanario, en la que años después se remató con una imagen de su titular y otra del Sagrado Corazón de Jesús, conservando en interior, en la capilla de la Virgen del Carmen, el enterramiento de Matilde Mayola y Bregante, que data del año 1857.

En las proximidades del caserío de Los Barberos se encuentra Torre Asunción, anteriormente denominada de Los Avileses y cuya construcción data del siglo XVII, pues en el año 1690 Alonso de la Jara y Molina fundo un mayorazgo en esta finca, la cual constituye una de las más completa y variada agrupaciones de casas del Campo de Cartagena que conforman un patio interior. Dos torres en sus esquinas realzan el conjunto, la más alta con tres plantas y rematada con las figuras de las cuatro estaciones.

Además formando parte de la casa existe una capilla dedicada a la Asunción cuya imagen ocupa el altar mayor. La capilla, de ladrillo y piedra artificial, con planta rectangular tiene además imágenes de menor tamaño de la Virgen del Carmen, Sagrado Corazón y Santa Ana, y en tres espacios adosados a su izquierda se encuentran el vestíbulo, la sacristía y el coro, así como también adosada en su fachada una hermosa torre campanario, que le da un realce majestuoso a la capilla. Todas estas ampliaciones se atribuyen al arquitecto Tomás Rico que estuvo emparentado con la familia propietaria.

La fachada de la casa principal se encuentra ornada con los escudos de armas de las distintas familias que la habitaron. En 1908 era propiedad de doña Encarnación Alfaro, Vda. de Pascual, que celebraba en el oratorio la fiesta de la Asunción de la Virgen. En la actualidad está habitada por descendientes de la familia Pascual de Riquelme.

La Torre del Tío Calin, la más alta del Campo de Cartagena y fechada en el siglo XIX, es otra de las construcciones interesantes de esta zona y se encuentra en el caserío del mismo nombre. Sus cinco plantas y su aire de campanario, le proporcionan una esbeltez dominante sobre todo el terreno que la circunvala. Perteneció al marqués de Fuente el Sol y hoy día se encuentra en un lamentable abandono. De menor porte pero muy airosa también encontraremos la Torre Cuadrada, que recientemente restaurada embellece las dependencias que la rodean.

En la diputación de la Aljorra se ubica en el día de hoy la mayor potencia industrial de la Región, la General Electric, que en el año 1998 decidió nuevamente ampliar su inversión y actualmente se anuncia otra, lo que confirma la firme decisión de mantener el proceso de producción de plásticos en la planta de la Aljorra frente a otras opciones. Ocupa los terrenos correspondientes a la Casa Grande.

La diputación de La Aljorra o Aljorra, que en las dos formas la hemos encontrado a través de los tiempos e incluso en la propia cartografía nacional, se encuentra a unos 38 km de la capital de la Región y a 12 km de la capital de su municipio, atravesando su territorio la carretera comarcal MU-602 como más importante, que enlaza Cartagena con Alhama de Murcia. Es previsible que en unos años cambie toda su infraestructura viaria debido a las necesidades industriales que plantea la industria allí establecida.

Fiestas patronales y romerías   * La Aljorra, 4 al 10 de junio

  Resumen extraído del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de La Aljorra

Alumbres El monopolio del alumbre, del que en el siglo XVI se hacía un enorme consumo, constituyó uno de los más pingües y codiciados negocios comerciales de aquellos tiempos y el descubrimiento de alumbreras en la zona este de Cartagena fue el origen de un asentamiento humano, relacionado principalmente con esta actividad, que recibió el nombre de Alumbres Nuevos.

No cabe duda que las Ordenanzas de 1484, 1503 y 1526, en relación con las actividades mineras, supondrá un renacimiento de estas en la Sierra de Cartagena durante los reinados de los Reyes Católicos, Carlos I y se consolidaría con Felipe II.

Ponen de manifiesto las crónicas de la época la existencia de un vetusto edificio, que pocos años después se convirtió en posada, destinado a la mayordomía del señorío de los Alumbres Nuevos que pertenecía, según los escudos heráldicos que decoraban sus paredes de los duques de Escalona y los de la familia Fajardo, a los marqueses de Vélez y Molina. Pero Mínguez Inglés, más conocido por El Rico que desempeñaba la mayordomía y habitaba el referido edificio en compañía de una hija doncella que alcanzaba fama de galana en una legua a la redonda, tuvo que soportar las frecuentes incursiones de piratas que una ocasión la secuestraron y pidieron por su libertad las grandes sumas que suponían atesoraba procedente del comercio del axeve (alum) que en grandes cantidades se extraía en aquel tiempo de las minas de los alumbres y que sabían no había remitido aún a sus señores.

Entre los documentos que se conservan en nuestro archivo municipal de principios del siglo XVI, pueden apreciarse algunos de los nombres que todavía perduran en la toponimia de esta diputación, entre los que destacan Borricén, Pagos del Ferriol, Molinos del Ferriol, Gorguel, Hoya de Alumbres y Alumbres. De todos ellos nos ha legado un detallado estudio en un libro clásico el inolvidable profesor Ginés García Martínez.

La expansión demográfica no se limitó a la ciudad y su entorno inmediato pues hacia el año 1525, a sólo una legua de Cartagena, tuvo lugar la formación del poblado de Alumbres Nuevos, tras el descubrimiento de unos yacimientos de este elemento, que vino a completar el conjunto minero del sudeste junto con Mazarrón y Rodalquilar (Almería), alcanzando una alta cotización en Flandes e Inglaterra. No tardará el monarca en acceder a la petición que le efectuó Francisco de los Cobos, Comendador Mayor de León y Secretario del Consejo Real, concediéndole por real cédula de 24 de diciembre de 1534 facultad para ... cortar y talar las leñas de los montes y aprovechar las aguas necesarias para el laboreo de los alumbres en el obispado de Cartagena..., atendiendo a que los mineros de alumbre que se habían hallado estaban allí sin resultado alguno pues no había quien los labrase y afinase.

No tardó tampoco mucho el Rey en conceder, por real cédula de 8 de enero del año siguiente, a los que poblasen la nueva población ... franquicia para sembrar, pacer o cortar, no pagar alcabala de todo lo que vendieren en las casas para el mantenimiento, vestir y calzar de los que trabajasen en los alumbres, ni de los pertrechos y aparejos para ellos necesarios, además del goce de las franquicias y preeminencias que gozaban los vecinos de Cartagena..., siendo al amparo de estas mercedes, el comienzo de la fundación de los Alumbres que empezó a llamarse los Alumbres Nuevos, para diferenciarlo de los Alumbres Viejos, como se denominaba a Mazarrón.

Así respondía a la exposición del Comendador ... que quería hacer ciertos mineros de alumbres que habían aparecido en el Pago que dicen el Cabezo de Roche y el Cabezo de la Fuente del Deán, que son entre término de la dehesa de la Ciudad de Cartagena y en el término realengo de ella, y en otras partes del Obispado de Cartagena hacia La costa de la mar, y que para ello conviene hacer en las partes que se hubieren de labrar dichos alumbres, población de cristianos viejos donde moren los que hubieren de entender en su fábrica, los cuales no vivieren allí por el peligro que tienen de los moros de allende, si no se les diese algunas franquezas, según y como se dan a los otros lugares que se pueblan de cristianos viejos en el reino de Granada en semejantes sitios.

En el año 1539 pasaron la mitad de los alumbres del obispado de Cartagena al duque de Escalona Diego López Pacheco. También en ese mismo año el mismo Comendador de León obtiene para sí mismo, sus hijos y herederos carta de vecindad, teniendo derecho a los privilegios, libertades y exenciones que gozaban los avecindados en ella. Existe constancia documental en el archivo municipal de la solicitud de su viuda, María de Mendoza, en el año 1576 también de carta de vecindad, ya que manifestaba tener en este término casa, propiedades y otros bienes, realizando frecuentes limosnas al Hospital de Santa Ana.

Hacia el año 1546, autorizado por una bula de Paulo III, se iniciaría el intento de constituir una parroquia bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación, pero carecemos de datos que nos confirmen si esto llegó a realizarse, debiendo esperar al año 1587 en que el Censo de los Obispos la considera como aneja a la única parroquia de Cartagena y en los primeros años del siglo siguiente aparecen las primeras referencias a la iglesia de San Roque, siguiendo la pauta que los marqueses de Villena y de los Vélez habían iniciado en Mazarrón.

En efecto ya en el año 1563 parece ser había pila bautismal en Alumbres pues el cura de la parroquial de Cartagena citaba a las dos feligresías por separado, pero parece ser que esto desapareció con el decreciente laboreo de las minas.

En el año 1549 los moradores de Alumbres Nuevos, esencialmente mineros solteros dedicados a la producción del alumbre blanco, plomo y almagra, pueden estimarse en unos 100 ya que hay conocimiento de la petición que 65 de ellos, relacionados nominalmente, efectúan al Concejo de Cartagena en demanda de tierras para labrar y panificar en la dehesa de Escombreras, que en el año 1564 se dedicó al ganado vacuno.

La seguridad en la zona, amenazada continuamente por las incursiones berberiscas, hubo de garantizarse por los propietarios de las minas, los marqueses de Vélez y de Villena, colocando guardas en la costa. También el Ayuntamiento de Cartagena contribuía a su defensa.

Esta población se vería afectada por las epidemias, pues la del año 1559 produjo un fuerte impacto reduciéndola a tan sólo 20 vecinos en 1561, aunque dos años después un recuento eclesiástico la eleva a 205 personas y 45 casas.

A partir del año 1575, debido al aumento del corsarismo berberisco, se redujo considerablemente la actividad minera pues en el año 1584 llegaron a desembarcar en Calblanque 300 turcos que recorrieron la zona hasta Alumbres para embarcar en 6 galeras en El Gorguel tras hacer muchos cautivos y frente a una nueva amenaza el 4 de febrero de 1589 el Ayuntamiento ordenó que los vecinos de los Alumbres Nuevos hiciesen en su sector de la costa rondas permanentes.

Aumentó por ello la presencia militar para lo que el Concejo de Cartagena envió 30 hombres en el año 1590 y dos años después otros 300, al haberse hecho cargo de su defensa ante la ausencia de los nobles propietarios de las minas de alumbre que si bien eran vecinos de Cartagena no residían en la ciudad, ordenando además a sus moradores que se recogieran en las dos torres allí existentes, llegando a paralizarse la producción del alumbre en el año 1592 y quedar reducida la población a unos 20 vecinos, que se dedicaban a buscar plomo y coger esparto, hasta el año 1822 en que nuevamente se reanudará el laboreo del alumbre.

Por aquella época las minas de alumbre, aunque en plena decadencia, eran explotadas por José Fernández Pacheco, marqués de Villena, como así consta en un memorial de solicitud de vecindad que presentó al Concejo de Cartagena en el año 1593. A fines de 1594 las fábricas de alumbres cerraron definitivamente.

Otra de las razones que contribuyeron a la decadencia de la explotación del alumbre, fue la utilización de uno de los residuos que producía, la almagra, que comenzó a aprovecharse habiendo gran cantidad de él en las inmediaciones de las alumbreras. Hacia 1606, una vez firmadas las paces con Inglaterra, volvieron a abrirse las fábricas, pero ya era imposible volver atrás. Desde esta fecha comienza a producirse almagra que se vendía mejor y se producía desde 1579. Se exportó durante todo el siglo XVII y XVIII hasta que se prohibió en el año 1774 por una real orden de 22 de marzo, ante el temor de que no pudiese contarse con ella en la fabricación del tabaco en Sevilla, pues su añadido le daba suavidad y frescura.

De esta época nos ilustra la referencia que en su Descripción de Cartagena hace Gerónimo Hurtado en el año 1584: ... ay los Alumbres Nuevos, que es una población muy pequeña echa para comercio de otras minas de alumbres blancos que se allaron abra 70 años y por eso se llaman nuevos y son de mucho provecho para sus dueños: sacase de estas minas alguna plata, aunque poca: esta una legua pequeña de Cartagena.

Hay constancia documental en el libro de actas capitulares correspondiente al año 1599 en el archivo municipal de Cartagena sobre la petición que los vecinos de los Alumbres Nuevos efectuaron el 13 de octubre y 11 de diciembre sobre la ruina experimentada por la torre que allí existía, habiendo llegando a desaparecer por completo, por lo que solicitaban su reconstrucción.

No obstante el Ayuntamiento de Cartagena el 5 de septiembre de 1600 libra 4.000 maravedises para pagar al escribano Alonso Miras la información hecha por su orden sobre la conveniencia de pedir a S.M. que los vecinos de los Alumbres Nuevos ... se vengan a vivir a esta ciudad... por temor de que los moros los cautiven y para evitar las continuas extorsiones que para defenderlos se causan a la misma.

Sin embargo tras la reparación de las torres de defensa por el Concejo en la primera mitad del siglo XVII la población de Alumbres Nuevos se recuperó a base de la presencia de mineros que trabajaban por cuenta propia, mercaderes de Cartagena y labradores que se establecieron de forma permanente, encontrándose entre estos últimos Juan Espín y Francisco Martínez Escobar propietario de tierras en el Ferriol.

Así que volvemos a encontrar habitado el poblado de Alumbres y en el año 1646 se contabilizan unos 300 habitantes. No obstante una nueva epidemia en el año 1648 afectó sensiblemente a su población dejándola nuevamente reducida a un centenar escaso.

Los habitantes del campo de Cartagena contribuían a la formación de las milicias concejiles y se integraban en las tres compañías existentes que correspondían a los distritos urbanos establecidos, pero en la segunda mitad del siglo XVII, debido al aumento de población se aumentan a ocho, de las que dos corresponden al campo y una de estas a Alumbres, cuyo reclutamiento encontraba no pocas dificultades, alegándose numerosas causas de excepción.

En los Fragmentos Históricos Eclesiásticos y Seculares del Obispado de Cartagena y Reino de Murcia, Hermosino y Parrilla nos deja esta descripción: ... A la distancia de una legua de la Ciudad hay un lugar llamado los Alumbres, por ser minas de donde se saca la piedra llamada alun, por ser tan necesarios para todos los usos: la una mina es de color encarnado y esta es muy antigua, pues hallamos, que el Rey Don Alonso el Sabio la dio por juro de heredad á su hermano D. Manuel; la otra mina es de color blanco y habrá poco más doscientos años que se descubrió: hallase también en ella alguna poca plata; pero de Alun mucha abundancia con la cercanía de la Ciudad y con no haber mas que una mina, los trabajadores en una ermita oían misa las fiestas, lo que duró muchos años; pero después de descubrir la segunda con el mayor útil, fueronse aumentando los obreros y fabricando habitaciones y llegó á tantos, que pareció conveniente elejir Iglesia Parroquial con cura propio, para que con mayor brebedad pudieren aquellos bezinos ser con los Sacramentos de la Iglesia socorridos, lo qual se puso en execucion á fines del siglo pasado, siendo Obispo el Ilmo. S.D. Francisco Fernández de Ángulo. Es su titular del santo S. Roque: tiene en su distrito el Convento de San Ginés de la Jara de los Religiosos Franciscanos Recoletos, que administran los Sacramentos en todo aquel partido: esta Parroquia se instituyó en Enero de 1699.

Como cabeza espiritual de la sierra minera si bien en principio existió una pequeña ermita bajo la advocación de San Roque, al que se imploraba frente a la constante amenaza de toda clase de epidemias y para cumplimiento de los deberes religiosos de los habitantes en la zona, se estableció una parroquia con cura propio, aunque había de contribuir con parte de los derechos de las primicias a la de Cartagena. También se edificó una nueva iglesia en tiempos del obispo de la diócesis Francisco Fernández de Angulo(18.VI.1696 a 29.IX.1704), que algunos autores la fijan también en el año 1699. Al llegar a este punto hemos de dejar constancia de lo expuesto por Torres Sánchez sobre la constitución de la parroquia en Alumbres, fijándola 30 años antes, adelantándose así a las de La Palma y Pozo Estrecho, pero no nos indica la referencia documental de tal aserto, por lo que hemos de quedarnos con Hermosino y Parrilla, pese al crédito que nos merece el primero de los autores citados, que nos confirma la existencia de los libros parroquiales desde el año 1669.

Finalizada la guerra de Sucesión, ya en el año 1715 aparecerá la denominación geográfico-jurisdiccional de diputación de Alumbres, ante la necesidad de aglutinar la población rural para su recuento a efectos de extracción de soldados o impuestos, encontrándose entre las 17 constituidas.

Una de las primeras referencias que tenemos en relación con el almacén de pólvora que existió en el camino de Alumbres es la explosión que sufrió 17 de marzo de 1747, que si bien no afectó a la guardia exterior que lo custodiaba, perecieron las 18 personas que en ese momento estaban dentro del local.

La pasión por comprar tierras que se desata a mitad del siglo nos lleva a contabilizar en el año 1758 la existencia de 76 labradores, que atendían a las suyas en Alumbres, Ferriol, Garbanzal y Roche, así como el funcionamiento de tres molinos harineros. El aumento de población será espectacular, pues la población de la diputación de Alumbres pasará de los 794 del catastro de Ensenada en el año 1756 a los 2.664 habitantes del censo de Aranda en el año 1769.

De este documento es interesante dejar constancia de los bienes patrimoniales existentes en esta diputación y pertenecientes al convento de las monjas de la Purísima Concepción, e igualmente de las personas e instituciones legas que tenían bines, rentas, salarios o cargas en Cartagena y su término en 1762.

En el Nomenclator de Floridablanca correspondiente al año 1789, figura Alumbres como Lugar, aldea de realengo y con alcalde pedáneo, entre las diecisiete diputaciones existentes de las son también Lugar las de La Palma y Pozo Estrecho.

En el año 1790 el cura párroco Cayetano Perea, redacta un informe como testimonio de empadronamiento, en el que dice que la feligresía de la citada parroquia estaba constituida por cuatro diputaciones: Alumbres de 308 vecinos entre los que hay un sólo maestro de escuela sin renta fija ni dotación alguna, Garbanzal y Roche de 132 vecinos con un maestro de escuela y una maestra de niñas también sin renta ni dotación ambos, El Algar y Bermeja de 110 vecinos sin maestro de escuela al presente por falta de rentas, y San Ginés de 140 vecinos sin maestro de escuela por el mismo anterior motivo. Cuando tuvo ayuntamiento propio quedaron bajo su jurisdicción las ermitas de Roche, El Ferriol, El Algar, Rincón de San Ginés y Garbanzal.

Vargas Ponce nos da una clara referencia de finales del siglo XVIII, entre los años 1793 y 1795, en la que dice que Alumbres tenía ... una iglesia de tres naves y bastante capaz, no tiene orden ni nada notable. Su pavimento todo destrozado a causa de los continuos entierros, pero en el día hay cementerio a espaldas del templo...

Proclamada la Constitución del año 1812 un decreto de 25 de mayo ordenó el establecimiento de ayuntamientos en las poblaciones mayores de mil habitantes, encontrándose entre ellas Alumbres que contaba por entonces con 2.584 almas, por lo que superaba tal número, formando el suyo por orden de 15 de junio de 1813 y una vez celebradas las elecciones fue nombrado alcalde José Conesa Francés entregándosele una vara alta de 9 palmos el 4 de julio en la casa del párroco Bernardino Ruiz. Como regidores fueron elegidos Antonio Valero, Domingo Martínez, Juan Martínez García, José Conesa Marín, Ramón Martínez Sánchez y Bartolomé Benzal, siendo procurador síndico José Gómez Mula. Dieron comienzo sus sesiones en la capilla del bautismo de la iglesia parroquial y posteriormente se habilitó la que ocupaba el cura de la parroquia.

El término municipal de este nuevo ayuntamiento lo integraban los partidos de Roche, Garbanzal y Rincón de San Ginés, siendo considerado Escombreras un barrio de Alumbres. La última sesión se celebró el 4 de agosto de 1814 pues una real cédula de 30 de julio disponía la extinción de todos los ayuntamientos constituidos al amparo de la Constitución del año 1812.

Nuevamente en el año 1820 fueron repuestos los ayuntamientos extinguidos y hechas las elecciones resultó elegido para el de Alumbres Antonio Barcelona, como regidores Antonio Valero, Juan Martínez, Domingo Martínez, Ginés González, Francisco Luengo y Francisco Pérez y el procurador síndico Fernando María Mula, pero tendrá una efímera viva al extinguirse en el mes de octubre de 1823, incorporándose a Cartagena su término municipal. Esta población se había distinguido entre todas las del municipio de Cartagena por su espíritu liberal, lo que le llevó a colocar el 14 de agosto de 1821, víspera de su santo patrón, una lápida de la Constitución en la pared de la iglesia parroquial, tras haber sido paseada con anterioridad en un carro triunfal por toda Cartagena por los milicianos de Alumbres armados de escopetas y seguido de mucha gente. A ello contribuyó muy especialmente el jefe de Artillería de Marina, príncipe Pío, que les facilitó el carro para el paseo y la galera para su posterior traslado al pueblo.

En el año 1834, el de la epidemia de cólera, las estadísticas señalan 79 fallecidos, si bien los 53 matrimonios y los 135 nacimientos inscritos en la parroquia denotan una vida relativamente pujante. No en balde cuando un decreto de 21 de abril de ese mismo año establece los partidos judiciales, señala a Alumbres uno de los cinco que se constituyen para Cartagena. Pero ello no impidió que en el año 1842 fuese incluida en el ayuntamiento de Santa Lucía, donde permaneció en él hasta 1843 que volvió a convertirse en una de las 17 diputaciones del municipio de Cartagena.

Los límites de la diputación se fijaron en el mes de junio de 1853 y quedaron establecidos entre esta y Garbanzal por el camino llamado Nuevo que empezaba en la fábrica Dos Amigos, continuaba por el barranco que pasa por la Cuesta de Portmán a la Loma del Caballo y llega hasta el mar.

Un documento conservado en el archivo municipal nos revela que en el año 1845 esta diputación contaba con 374 vecinos, 1.607 almas (765 hombres y 842 mujeres). Y un documento de dos años después describe su paisaje en la siguiente forma: Caserío con curato; hay tierras blancas de 2ª y 3ª calidad, muy pocas de 1ª y algunas de riego de noria sacada el agua con caballerías, pero la mayor parte del término de dicha diputación de terreno de montes y ramblas incultos, sin aprovechamiento, eriazos y arboleda de todas clases.

En el año 1873 se le concedió a Pedro Solano permiso para canalizar y traer agua a la ciudad desde La Parreta, para lo que constituyó sociedad con el banquero Manuel Górgolas. No tardan en dar comienzo de las obras que inaugura el alcalde Pedro Asuar y ameniza la presencia de la banda de música del Regimiento de Infantería Galicia que da Guarnición a la plaza.

Durante la guerra cantonal del año 1873 hubo de soportar tanto la presencia de fuerzas de la línea de bloqueo como las descubiertas que realizaban los cantonales para requisar víveres, llegando el mismo general Contreras en alguna ocasión en acciones de reconocimiento. El general López Domínguez al referirse en su Memoria a este pueblo dice que ... Alumbres, fue el centro del extremo izquierdo de nuestra línea..., y en él se estableció el 25 de agosto ... el coronel Escoda con todos los carabineros de a pie y a caballo... Dos baterías se emplazaron en las inmediaciones del poblado de Alumbres, la nº 3 en la ermita del Ferriol y la nº 9 en Sierra Gorda, que entraron en servicio el 22 de noviembre y el 28 de diciembre respectivamente.

De este episodio es muy significativo recordar al teniente de Artillería Agustín Vidal y Sáez, que encontró la muerte el 24 de diciembre cuando se encontraba desempeñando su destino con las fuerzas sitiadoras en la batería nº 3 que era conocida con el remoquete de La Leona.

A las once de la mañana del citado día, una voladura ocasionada por la imprudencia de un cabo que, contraviniendo las órdenes recibidas, intentó quitar la espoleta a un proyectil Armstrong sin explosionar que había sido disparado por una de las fragatas insurrectas, dando con ello lugar a su detonación y la de otros cuatro, cuya metralla alcanzó a 28 personas, 22 artilleros y 6 paisanos, de los que fallecieron a los pocos momentos 18, entre ellos el teniente Vidal.

La batería nº 3, al mando del capitán Felipe Pérez de Lema y Monje, estaba armada con seis piezas de 16 cm y estaba emplazada en las proximidades de la ermita de El Ferriol a una distancia de la plaza de 3.500 m, con la misión de hostilizar la plaza de Levante a Poniente y contrabatir los fuegos de los baluartes nº 6 y 7 y el castillo de los Moros. Era la batería más próxima a la plaza y de las primeras que se establecieron para el bombardeo, siendo también la que más fuego había recibido de la artillería de los sitiados, haciéndose notable por su mucha fortuna en el vivo y certero fuego lanzado contra el enemigo.

El teniente Vidal que había nacido el 24 de diciembre de 1850 en Cartagena y era hijo único del matrimonio formado por Agustín y Josefa, fue bautizado en la iglesia de Santa María de Gracia, viviendo con sus padres en el pueblo de Alumbres, hasta su ingreso como cadete en el Colegio de Artillería de Segovia sin haber cumplido los quince años de edad. Fue promovido, con el número 2 de su promoción, al empleo de teniente el 14 de febrero de 1870 siendo su primer y único destino el 3º Regimiento de Artillería a pie de guarnición en Madrid. En el mes de abril llega a Cartagena formando parte de las compañías destacadas a esta guarnición y aquí hubo de prestar juramento de fidelidad al recién proclamado rey de España Amadeo I el 29 de enero de 1871.

En febrero de 1873 pasó a la situación de licencia absoluta a solicitud propia, haciendo causa común con sus compañeros, con motivo de la 2ª disolución del Cuerpo de Artillería, en la que permaneció hasta el mes de septiembre, que con arreglo a lo dispuesto en el decreto de 21 del mismo mes regresó al Cuerpo y fue destinado a Alicante, donde tuvo ocasión de sufrir el bombardeo de las fragatas cantonales insurrectas y participando en la defensa de la plaza. En el mes de octubre fue destinado al Ejército sitiador de Cartagena en el puesto de combate donde le sorprendió la muerte.

Recibió sepultura en el cementerio de Alumbres y pocos días después el general López Domínguez presidió las honras fúnebres en la iglesia parroquial de Alumbres por todas las víctimas. Posteriormente, el 9 de marzo de 1876, sus restos fueron trasladados al de Nuestra Señora de los Remedios a un nicho familiar.

El general López Domínguez le califica de esforzado y pundonoroso, pues ascendido a Capitán el 28 de noviembre y destinado al Colegio de Artillería de Segovia solicitó y se le concedió permanecer en su anterior destino en razón de las circunstancias del combate. Con anterioridad se le había concedido el grado de Capitán por méritos de guerra.

El 19 de octubre de 1874 se abre al público el servicio del tranvía que enlaza a Cartagena con Alumbres y la Unión. El 19 de julio de 1876 tuvo lugar la división y amojonamiento de la nueva diputación de Alumbres de la que se segregó una parte para constituir la de Escombreras. Quedaba así constituido en 4 barrios y 21 diputaciones.

La visita a Cartagena en el año 1877 del rey Alfonso XII tuvo su repercusión en Alumbres ya que el 26 de febrero, después de presenciar las operaciones practicadas por el dique flotante para tomar la fragata Sagunto y visitar la Casa de Misericordia, se trasladó a la estación del tranvía, donde la empresa había preparado un magnífico tren y decorado todas las estaciones, trasladándose a La Esperanza, en esta diputación, a fin de visitar la Fundición San Pedro propiedad del diputado de este distrito Andrés Pedreño.

El mes de mayo de este mismo año fue pródigo en inauguraciones ya que el día 2 tuvo lugar la bendición del nuevo cementerio, construido bajo el patrocinio del marqués de Escombreras, y el día 12 se inauguró un nuevo teatro en Alumbres. En el año 1893 Miguel Zapata y Mr. Barringahon participan haber traspasado su fábrica de ruborita y otros explosivos, situada en Alumbres, a don Eugenio Juan Barbier.

En los primeros días del mes de mayo de 1898 Alumbres vivió intensamente las manifestaciones del motín minero que había comenzado en La Unión, pues el día 4 se concentraron en aquella población disponiéndose a enfrentarse a las fuerzas de orden y militares.

El problema de abastecimiento de agua potable a Cartagena comenzaba a solucionarse mediante la canalización que la Sociedad Anónima de Aguas La Cartagenera estableció desde La Parreta y que fue inaugurado el 24 de marzo de 1906 con la asistencia del alcalde Rafael Cañete acompañado de los responsables de los Servicios Sanitarios, el presidente de la sociedad Carlos Calin, el director de la Fábrica De Explosivos de Alumbres Camilo Calamari, el ex-Senador del Reino Luis Angosto y los representantes de la prensa local.

Las instalaciones servirán para extraer agua a 50 m de profundidad de los pozos San Camilo y San Antonio, con aparatos de vapor de 10 HP y 40 HP de potencia respectivamente. La completa un sistema de filtración, canal de salida y sifón que la depositan en un depósito de 600 metros cúbicos, llegándose a enviar a Cartagena 2.880 metros cúbicos cada 24 horas.

Atiende el poblado de Alumbres a sus procesiones de Semana Santa con especial cuidado y en las del año 1907 desfila un magnífico Cristo en el trono de la Samaritana que es obra del joven cartagenero José Lizana Gal.

La prensa local cita un denominado Teatro Apolo, en donde en el año 1913 se efectuó una Junta Pedagógica, de las que promocionaba el iniciador de las escuelas graduadas en Cartagena el maestro Enrique Martínez Muñoz, a la que asistió el maestro a Alumbres José Robles Gómez para llevar a cabo este sistema en la enseñanza.

La diputación de Alumbres en el año 1923 queda recogida en la guía de ese año como un importante pueblo minero que se comunica con Cartagena por medio del ferrocarril de vía estrecha, o tranvía con tracción a vapor, Cartagena-Los Blancos, que con un recorrido total de 16 km une el puerto de Cartagena con los pueblos de Alumbres, La Esperanza, La Unión, El Mercado, El Descargador y Estrecho de San Ginés-Llano del Beal. La propietaria es la sociedad inglesa The Carthagena and Herrerías Steam Tramways Company Limited y tiene concedida la explotación desde La Unión Mercado hasta el final a la sociedad belga Chemin de Fer de la Sierra de Cartagena.

Los parajes que comprenden los cuatro barrios de esta diputación son: El Abrevadero, La Aldea, Borricén, Barranco de los Ojaos, Casas del Partidario, La Cartagenera, Los Cazorlas, Cruz Chiquita, Casas de Cavila, Esperanza, La Estación, El Ferriol, Fábrica de Jabón, La Fonseca, Fábrica de Loza, Huerta del Rango, Huerto de Familia, María de la Paz, Media Legua, Los Marines, La Parreta, El Portazgo, El Portazgo Viejo, La Peraleja, Las Pedreras, Los Partidarios, El Pantano, El Paraiso, La Olla, La Requena, La Torre, Vista Alegre, La Venta y El Gorguel.

El Libro del Patrimonio de Cartagena del año 1924 divide las 55.745 hectáreas del término municipal de Cartagena en 23 diputaciones entre las que Alumbres se subdivide a su vez en cuatro barrios con los caseríos y lugares siguientes: Abrevadero, La Aldea, Alumbres, El Barranco, Borricen, La Cartagenera, Casas de Cábila, Casas de Juan Rodríguez, Casas de la Cruz, Casas de la Estación, Collado de los Pinos, Cruz Chiquita, La Esperanza, Fábrica de Explosivos, fábrica de Jabón, Gibraltar, El Gorguel, La Hoya, Mataperros, Minas de Manenti, Los Mulas, La Parreta, Los Partidarios, Las Pedreras, Portazgo, La Venta, Vista Alegre y algunos grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados, los que totalizan 1.396 edificios y albergues, 4.157 habitantes de hecho y 4.271 de derecho, con referencia al 31 de diciembre de 1920.

La antigua fábrica de abonos establecida en Alumbres, gestionada por la compañía bilbaína Sociedad General de Industria y Comercio, pasará en el año 1926 a la Unión Española de Explosivos.

En el censo de población del año 1930 la diputación de Alumbres contaba con 2.598 habitantes de derecho y 2.570 de derecho, perteneciendo al 6º distrito de la ciudad y dividida en cuatro barrios que comprendían los siguientes caseríos y parajes: Alumbres, Abrevadero, La Aldea, Barranco, Borricén, La Cartagenera, Casas de Cábila, Casas de Juan Rodríguez, Casas de la Cruz, Casa de la Estación, Collado de los Pinos, Cruz Chiquita, La Esperanza, Fábrica de Explosivos, Fábrica de Jabón, Gibraltar, El Gorguel, La Hoya, Mataperros, Minas de Manenti, Los Mulas, La Parreta, Los Partidarios, Las Pedreras, Portazgo, La Venta, Vista Alegre y Ferriol.

Entre las organizaciones de carácter asociativo que tienen vida en esta diputación se encuentran el Círculo Radical Socialista, la Sociedad Obreros Mineros y Similares La Prosperidad, y la Sociedad obreros de la Fábrica de Explosivos La Liberta. Un amplio local se utilizaba como teatro y cinematógrafo.

Las calles que de esa época permanecen en el recuerdo son: Mayor, Virgen de la Caridad, Canalejas, Prefumo, Duque, Iglesia, Doctor Estrada, Teatro, Antonio Martínez, Sol y República.

Excepto el grupo de minas de La Parreta, a 500 metros del pueblo, las más importantes estaban en El Gorguel: San Joaquín, Santelva, Arresto, Concilio, Camarón, Inocentes, Reina Regente, y San Rafael.

El cementerio se encontraba en la ladera del monte Calvario, en el paraje de la Fuente del Comino, en un terreno delimitado por el Cabezo de la Cruz, el Cabezo de Requena y las tierras de Anselmo Plazas y los herederos de Juan Martínez Francés, ocupando algo más de tres fanegas. A las cuatro y media de la tarde del 7 de julio de 1943 una fuerte explosión en la fábrica de explosivos conmocionó a toda la diputación, en la que resultó muerto el obrero Elías Torres Martínez y herido Pedro Caparrós Galindo. Y nuevamente el 15 de noviembre de 1952 la tragedia se abatió sobre los habitantes de esta diputación como consecuencia de la fuerte explosión acaecida en la fábrica de dinamita de Garrabino en la que fallecieron las hermanas María y Josefa Sánchez Avilés, Josefa Ros Ros, Ana Rodríguez Rojo y Josefa Boscada García.

En las alturas de esta sierra con una cota media de 300 m, donde ya existían unas obras de fortificación ordenadas por R.O. de 19 de agosto de 1914 pero que no llegaron a terminarse con el objeto de servir de apoyo al flanco derecho de la defensa terrestre, se construyó una batería antiaérea de acuerdo con el proyecto redactado en el año 1935 por la Inspección de Bases Navales. Las obras comenzaron en enero del año 1936 y finalizó el artillado en julio del mismo año. La urgencia de esta obra fue motivada por la necesidad de ampliar la defensa antiaérea en la Base Naval ante la tensión que en aquellos momentos existía en el Mediterráneo por la campaña italiana en Etiopía.

Los terrenos fueron cedidos por la Sociedad Franco-Española de Explosivos y Productos Químicos y el material, cuatro cañones Vickers de 105 mm, procedía del desartillado de Ferrol. Los terrenos para el camino de acceso se adquirieron a Consuelo Arróniz Nadal, en el coto Arróniz, y a Ginés Aguera. Al finalizar la guerra civil (1936-1939) fue desartillada y nuevamente enviado el material a Ferrol.

Tras la fusión en el año 1970 de la Unión Española de Explosivos y la Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A., de la que resultará la Unión Explosivos Río Tinto S.A., la fábrica de Alumbres que empleará a unos 100 operarios, se dedicará a explosivos, inicialmente dinamitas y mechas, y más tarde nagolita a granel y encartuchada, hasta su cierre total que no tardará en llegar.

La diputación de Alumbres, perteneciente al municipio de Cartagena, se encuentra enclavada al Norte del Valle de Escombreras, al Este de la capital municipal y a una distancia de 5´5 km. La configuración superficial del terreno donde se asienta la población es relativamente movido, destacando las alturas de El Machón (313m) y Sierra Gorda (300 m). En su costa queda la playa del Gorguel, idílico lugar de otros tiempos, degradado por el hombre hasta extremos inimaginables y sin que voz alguna clame por su recuperación.

En términos estadísticos constituye una Entidad colectiva de población, subdividida en las Entidades singulares siguientes: Alumbres, Barranco, Borricén, El Ferriol, El Gorguel, El Porche y Vista Alegre, que albergan 3.212 habitantes en el año 1996, 1.598 hombres y 1.614 mujeres. De ellos 1.788 (898 y 890) en Alumbres; 47 (24 y 23) en Barranco; 183 (89 y 94) en Borricén, núcleo y diseminado; 4 (0 y 4) en El Ferriol; 7 (5 y 2) en El Gorguel; 37 (17 y 20) en El Porche; y 1.146 (565 y 581) en Vista Alegre.

La actividad económica de su población activa es muy diversa, dedicándose principalmente a la industria y los servicios, 45% y 34´6% respectivamente, siendo en menor cuantía la dedicada a la construcción y a la agricultura, el 17´4% y 2´8% respectivamente. Respecto a la minería tan sólo podemos hoy admirar el reposo de la Cartagenera, Faro, San Rafael y El Concilio.

Las comunicaciones por ferrocarril se establecen a través de la línea FEVE, ferrocarriles de vía estrecha con un ancho de 1´06 metros, que discurren entre Cartagena y Los Blancos, con un ramal que en las proximidades de La Unión enlaza con El Llano. Por carretera queda unida a Cartagena y La Unión a través de la nacional 332, y por la nacional 343 con el Valle de Escombreras y la nacional 301 Cartagena-Madrid. Por las proximidades de su núcleo urbano discurre la línea RENFE que enlaza el Valle de Escombreras con el trazado general Madrid-Cartagena.

Este rincón de la Sierra Minera, que ha superado a través del tiempo una multitud de problemas medio ambientales, de tráfico y de urbanismo, vive hoy la vuelta de hombres y mujeres que se alejan, cada vez en mayor número, de la agobiante vida de la ciudad. Pero que a la vez demandan calidad de vida en su núcleo urbano, disfrutando a la vez de los recuerdos y el paisaje de sus antepasados, junto a los molinos de viento semiderruídos, en cuya defensa han constituido la Asociación Cultural los Alumbres Nuevos, de los que dicen ser los únicos que se empleaban en esta zona para picar esparto, uno de cuyos ejemplares es el del tío Paco el de Garabito cuidadosamente restaurado recientemente.

La belleza de su paisaje, jalonado por los restos de maquinaria y edificios de antiguas explotaciones mineras, se ve hoy agredida por el colmado vertedero municipal de El Gorguel y el nuevo que se dispone en la mina La Regente. Y no es menos problemática las cada vez más cercanas voluminosas instalaciones de tanques de almacenamiento en el camino de Alumbres a Escombreras, donde estuvo enclavada en otro tiempo la Fábrica de Explosivos de tan triste recuerdo por los accidentes ocurridos en los años 1943, 1952 y 1960 y las víctimas ocasionadas en tales ocasiones.

Las ermitas del Ferriol y Alumbres, respectivamente bajo las advocaciones de la Purísima Concepción y San Roque, se mantienen en muy buen estado, la primera tras su reconstrucción en 1950 y la segunda instituida en parroquia desde el año 1699, acoge una bella imagen, recientemente restaurada, de la Virgen de la Caridad que anteriormente perteneció a la ya abandonada iglesia del poblado de la Refinería de Escombreras. Actualmente se constituye en ella la parroquia nº 137, arciprestazgo nº 16 (Mar Menor-Sierra de Cartagena), IV zona pastoral de Cartagena.

Fiestas patronales y romerías   Alumbres, 10 a 16 de agosto

  Vista Alegre, 8 al 10 de agosto

  Vista Alegre, Semana Cultural, 25 de mayo a 1 de junio

  Resumen extraído del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de Alumbres

Mapa de El Beal Cuando en el año 1988 vio la luz la obra de Francisco Henares titulada San Ginés de la Jara, que editó la Caja de Ahorros del Mediterráneo en una muy recordada edición de bolsillo, puso de manifiesto el estado de ruina en que se encontraba el monasterio del Santo situado en nuestro municipio y ... donde la historia duerme más escondida debajo de cada piedra, puesto que pocas quedan ya en pie... Pero transcurrida más de una decena de años, a pesar de este grito editorial, tan sólo se han incrementado las ruinas de ese bello y singular edificio a pesar de formar parte de nuestro patrimonio histórico cultural. Tan sólo los romeros de cada agosto nos recuerdan la importancia del lugar y mantienen la tradición.

Pero dejemos constancia de algunos párrafos de la descripción del monasterio que nos hace la Enciclopedia Regional: Sobre un viejo eremitorio árabe del siglo X, situado muy próximo al Mar Menor y al abrigo de la cadena montañosa que finaliza en cabo de Palos, se levantó un monasterio en honor de San Ginés(hijo del rey de Francia) en el paraje conocido como La Xara, basándose en la tradición de que sus restos habían sido trasladados prodigiosamente desde Francia a aquel paraje, lo que demostraban los numerosos milagros que con frecuencia se producía en sus numerosos devotos. Tras la corriente religiosa que promovió el camino de Santiago a mediados del siglo XIII, y con los auspicios del rey Alfonso X el Sabio, el lugar fue declarado santo y lugar de peregrinación: instalándose primero los dominicos y después los franciscanos. Numerosas leyendas comenzaron a extenderse junto a los hechos milagrosos que acaecían y que beneficiaban por igual a cristianos y moriscos. Entre ellas la de que San Ginés de Arlés(Francia), sobrino de Carlomagno, estaba allí enterrado tras una vida de eremita que le llevó al monte Miral allí ubicado, donde levantó una modesta casa de oración para cuya construcción contó con la ayuda celestial de los ángeles que le hicieron de albañiles para tal ocasión. Las ruinas del viejo eremitorio pueden contemplarse todavía en mitad de la elevación montañosa desde la que se divisa el mar Menor.

El adelantado del reino de Murcia, Juan Chacón, tomó a su cargo la custodia y reconstrucción del monasterio, que alcanzó notable fama en el reino de Murcia y promovió romerías y fiestas a mediados de agosto. La rúbrica la puso en 1541 el papa Paulo III, quien concedió culto y oficios religiosos al monasterio y advocación de San Ginés de la Xara, en su fecha del 25 de agosto de cada año. Desde entonces distintos personajes reales, ilustres, populares, viajeros curiosos, devotos, acudieron a pedirle favores al misterioso titular del monasterio, acrecentando con limosnas las dotaciones del refectorio conventual que permitió levantar una iglesia, claustro para la orden monástica y adquirir una extensión de terreno hasta la orilla del Mar Menor, poblada de árboles frutales, agrios y palmeras hasta fechas ya contemporáneas.

Siempre se ha ignorado el sitio donde fue enterrado San Ginés, y en el año 1586, un zahorí pretendió haberlo descubierto, según rezan los libros capitulares de nuestro ayuntamiento y a pesar de que se interesó en este descubrimiento, mandó buscar al zahorí pero no pudo ser hallado.

Ninguna descripción del lugar más interesante que la realizada en el año 1584 por Gerónimo Hurtado en la siguiente forma: Al lebante ...esta otro cerro que llaman de Sant Gines desviado un poco de la mar y al pie desta sierra, que está tres leguas pequeñas de Cartagena, ay un monasterio que se llama de Sant Gines de la Xara: tienenle frayles de Sant Framcisco donde el mismo Sant Gines, hijo del Rey Luis de Francia bivió y murió y encima de la sierra, que esta junto al monesterio, está una ermita que se certifica aberla hecho los angeles para abitacion deste sancto: el monesterio era entonces de frayles benitos y ansi lo parece en la traza de la yglesia, á la qual dexaron ó por peligro de los enemigos ó por la estirilidad de los tiempos y estando desierta los vecinod de Cartagena se la dieron á los frayles de Sant Francisco muchos años -al lado yzquierdo del altar mayor está una capilla pequeña en la qual está el sepulcro del dicho sancto con un agujero en una piedra con buelta como de un cobdo por el qual se certifica aber dado este sancto, despues de muerto, una carta á su hermano Roldan en declaracion de su vida y muerte: es casa de mucha devocion y frecuentacion especial para los de aquel reino y para los que navegan estas mares, que siempre al pasar con sus navios la hacen salba y enbian muchas limosnas: á hecho Nuestro Señor muchos milagros y hace cada dia y en mi tiempo he visto algunos por yntercesion deste sancto el qual no está canonizado; pero por indulto del papa Adriano, rezan oficio propio en esta casa el dia de su fiesta, que es á 25 de agosto, como consta por las letras que estan en una piedra blanca encima de la puerta de la yglesia:...¿.

Antes de ser proclamado San Ginés de la Xara Patrono de la Ciudad, no sólo se hacían procesiones de rogativas pro-lluvias o extinción de plagas de langosta, desde Cartagena al monasterio, sino que se celebraba una romería al convento y ermita de Loa Angeles, a la que asistían los moradores de Las Herrerías, Garbanzal, Algar y Lentiscar, aunque en el decurso de los años fue desapareciendo lentamente, hasta que cesó al extinguirse el monasterio en el año 1835 y ser vendido años después a un particular con todas sus tierras de labor y el famoso huerto.

El 27 de abril de 1677 el Concejo nombró Patrono de la Ciudad al Glorioso San Ginés de la Xara y acuerda que, todos los años, el día de su festividad, en la iglesia de San Francisco de Asís, se celebre una solemne función religiosa con misa, sermón y música, pagando de los fondos comunales todos los gastos. Así se estuvo haciendo también hasta el año 1835 en que fue extinguido el monasterio y clausurado el templo.

En el año 1917, un entusiasta cartagenero, D. Luis Angosto y Lapizburú, fundó la Cofradía de San Ginés de la Xara en la Catedral Antigua, estableciendo nuevamente la Romería que se celebra el 25 de agosto, a la que concurren los romeros de Cartagena, Cabo de Palos, Los Nietos, La Unión, Alcázares, Beal, Algar y demás pueblecillos cercanos. Ya hemos citado, en algún trabajo anterior, estos apellidos, pues la mujer del almirante Antequera, Dº Atanasia, era hermana de D. Luis y su familia estaba fuertemente enraizada en estas tierras.

Desde tiempo inmemorial se celebraba del 20 al 25 de agosto una importante feria, en los alrededores del monasterio de San Ginés de la Jara, que desde el siglo XVI, gozaba de justa fama y a ella concurrían no sólo las gentes de Cartagena y su comarca sino que atraía muchos mercaderes y comerciantes de todo el Reino de Murcia y otros reinos que vendían sus mercaderías y hacían considerables transacciones de ganado.

El 25 de agosto, festividad del glorioso anacoreta San Ginés, alcanzaba la feria su mayor apogeo, durando en algunas ocasiones hasta finales de septiembre. Pero con frecuencia se suspendía o era interrumpida por las noticias recibidas de la presencia de barcos corsarios en la costa, ya que amenazaban echar la gente a tierra por la Mar Menor o Cabo de Palos. Los feriantes desaparecían, marchándose a sus lares, y los frailes preparaban sus arcabuces para rechazar cualquier ataque.

Si bien se ha venido diciendo que Beal se constituyó como diputación a finales del siglo XVIII, recientes estudios realizados por Cayetano Tornell Cobacho nos ponen de manifiesto que en el año 1810 lo eran San Antón, Plan, Miranda, Albujón, Aljorra, La Magdalena, Perín, Campo Nubla, Hondón, San Félix, Alumbres, San Ginés, El Lentiscar, La Palma, Los Médicos, Santa Ana, Pozo Estrecho, Santa Lucía, Concepción, Garbanzal y Canteras.

Su formación está más ligada al desarrollo de la minería a mediados del siglo XIX, pues desde el siglo XVI la población estaba agrupada principalmente entorno al monasterio, formando el caserío de San Ginés de la Jara, que aumentó como consecuencia de la roturación del Rincón de San Ginés y la llegada de nuevos pobladores que se sumaron a los ya establecidos en el lugar. También debió existir desde muy antiguo población en Beal, al O de la zona roturada que llegaba hasta el cabezo de Enmedio, denominado por entonces El Vedal de la Grana, por ser este un producto muy abundante en la zona y estar necesitado de protección.

La minería vino a cambiar las expectativas de toda la Sierra de Cartagena, como nos lo confirma en el año 1854 el alcalde pedáneo Alfonso Martínez en una relación que manifiesta los Bentorrillos que existen en la diputación del Beal y son sus propietarios: Francisco Sánchez, Vicente Hernández, Francisco Sampere, Antonio Hernández, Mariano Pérez, Ginés Hernández, Jerónimo Alcaraz, Pedro Pérez, Francisco Antonio Bernardino Albaladejo y Francisco Cañabate. En el año 1859 Beal contaba con 860 habitantes y en 1887 alcanzó los 5.632.

Una nota característica de esta diputación es la fuerte conflictividad social que siempre ha mantenido, debido principalmente a las duras condiciones de trabajo, entre las que destacamos la huelga revolucionaria del año 1898 y los sucesos del descargador en el año 1916.

Los núcleos de población más importantes de esta diputación están constituidos por el mismo Beal, Estrecho de San Ginés y Llano del Beal, siendo este último el más importante y populoso, pues en el año 1911 el mismo Pablo Iglesias asiste a la inauguración de la Casa del Pueblo y cuando se constituyó la Federación de Sociedades Obreras de la provincia de Murcia allí quedó domiciliada, contando con más de 20.000 afiliados y El Despertar Obrero como órgano de prensa. En el año 1910 se constituyó el Centro Instructivo del bloque de izquierdas, en el que se impartía enseñanza a los niños, pero su vida fue muy corta ya que desapareció en el año 1919. Pero veamos su evolución a través del tiempo.

En el año 1920 el término municipal de Cartagena está dividido en 23 diputaciones y la de Beal con sus cinco barrios se cita en el Nomenclator publicado por la Dirección General de Estadística, referido al 31 de diciembre de dicho año, con los siguientes caseríos:Beal, Los Blancos, Casas-Cañada, Casas de Emiliano, Casas de Espín, Estrecho de San Ginés, El Llano, Los Nietos Nuevos, Playa de los Nietos y El Sabinar. Todos ellos totalizan 2.385 edificios y albergues, 6.140 habitantes de hecho y 7.060 de derecho.

En el año 1923 forma el 6º distrito, junto con de Rincón de San Ginés y Algar, y es también una de las 23 diputaciones en que se divide el término municipal con los siguientes caseríos y parajes en sus cinco barrios: Los Blancos, Barranco de Mendoza, Barranco de Ponce, Barranco del Francés, El Beal, Collado de Don Juan, Casas de Góngora, Descargador, Estrecho, El Llano, Mina Bilbao, Los Nietos, San Ginés y El Sabinar. Por R.O. de 10 de julio de 1886 pertenece a la circunscripción territorial de La Unión a efectos de Registro de la Propiedad. Se comunica con Cartagena por medio del tranvía de La Unión, que se extendió a Los Blancos en el año 1943.

A partir del año 1927 se produce un éxodo masivo de la población provocado por el descenso de la actividad minera, que se mantiene a duras penas. Pero en el año 1933 figura entre las 23 diputaciones en que se divide el término municipal y su situación es lindante con las del Rincón de San Ginés por el E y S, la del Algar por el N y O, el término municipal de La Unión por el O, y el Mar Menor por el N. Pertenece al 6º distrito, que forma junto a las diputaciones de Rincón de San Ginés y Algar, y al término judicial de La Unión y desde la R. O. de 10 de julio de 1886 forma parte del Registro de la Propiedad de misma circunscripción territorial, y está dividida en cinco barrios que abarcan los siguientes caseríos y parajes: Beal, Los Blancos, Casa-Cañadas, Casas del Emiliano, Casas de Espín, Casa Grande, Casas del Zapo, El Estrecho de San Ginés, El Llano, Los Nietos Nuevos, Plaza de los Nietos, Sabinar, Descargador, Minablanca, Haití, Derramadores, Roses, Lo Mitre, Vereda y Cañada.

Según el censo de población llevado a cabo en 1930 tiene esta diputación 4.517 habitantes de derecho y 4.417 de hecho. Y los núcleos de población más importantes los exponemos separadamente a continuación.

Beal: las calles más importantes son San Ginés, Doctor Cajal, Emilio Zola, Nicolás Salmerón, Alejandro Lerroux, Pablo Iglesias, Indalecio Prieto, García Vaso, Ignacio Góngora, General Prim, Ramón Franco, Isabel la Católica, Plaza de la República.

Las minas más importantes se denominan Anita, Esperanza, Marquesita, Blanca, Salvadora, en su mayoría paradas y la mina San Quintín dedicada al desagüe del Beal.

Llano del Beal: es el caserío más importante de la diputación y las calles más importantes se denominan Mayor, D. Juan Rosique, Progreso, Pérez Galdós, Jesús y María, Cruz, Floridablanca, Indalecio Prieto, Echegaray, Campoamor, Castelar, Trinidad, La Encarnación, San Antonio, Isaac peral, Amalio Jimeno, Ramón y Cajal, Dato, Hernán Cortés, Espartero y Plaza de la República.

Los círculos y sociedades son El Progreso, la Sociedad de agricultores regantes La Seriedad, la Sociedad de trabajadores de la tierra y oficios varios, la Juventud Socialista Nueva Aurora, la Sociedad de dependientes de ultramarinos La Armonía, la Sociedad de obreros panaderos La Persuadida, la Sociedad de obreros mineros Nueva España, la Sociedad de maquinistas mecánicos y similares Unión y Constancia; la Agrupación socialista obrera, el Sindicato de arrendatarios subarrendatarios y cortadores de Cartagena y La Unión; y la Sociedad de obreros albañiles El Trabajo.

El Estrecho de San Ginés es otro de los caseríos importantes de esta diputación cuyas calles se denominan Pablo Iglesias, Largo Caballero, García Hernández, Carmen, Joaquín Costa, Dos de Mayo, Cid y plazas de La Libertad y Capitán Galán.

Las ermitas del Llano del Beal y Estrecho de San Ginés, respectivamente bajo las advocaciones de San Francisco de Asís (¿) y San Nicolás de Bari, constituyen la parroquia nº 16, arciprestazgo nº 16 (Mar Menor-Sierra de Cartagena), IV zona pastoral de Cartagena.

Al profundizar o barrenar en las explotaciones mineras, para hacer una nueva galería, a veces se tropieza con venas de agua en lugar de filones de mineral. Esto ocurrió en la Mina Blanca, de ahí su nombre, alumbrando un caudal que resistía el achique ordinario pues el agua volvía a ocupar el mismo nivel, por lo que se resolvió venderla para el riego de los terrenos próximos a un tanto fijo por hora de salida de caño.

En su recorrido por esta diputación García Martínez registra la existencia en el Llano del Beal de tres molinos de sacar agua, que no funcionan pero conservan la torre.

Desde el año 1927 la actividad minera venia sufriendo una fuerte crisis y cuando en el año 1957 dan comienzo las explotaciones a cielo abierto de la Sociedad Minero-Metalurgica de Peñarroya, con su agresiva actividad provocaron la reacción de sus habitantes al poner en peligro sus viviendas. A partir del año 1988 es propietaria la sociedad Portmán Golf S.A. con la que los enfrentamientos se agudizaron con tal intensidad que se puso fin a la actividad minera.

En nuestra Enciclopedia Regional, que contiene datos hasta el año 1990, dice que la evolución de la población en esta diputación mantiene una tendencia claramente regresiva desde el año 1981, observándose un detrimento de la establecida en diseminado, cifrándose en 2.484 habitantes, que en su mayor parte vive concentrada en Beal, Estrecho de San Ginés (513 habitantes) y Llano del Beal (1.430 habitantes), siendo esta última la más importante pues en él reside el 68¿4%.

Si bien el emplazamiento de estos núcleos de población tienen un origen minero, en la actualidad se ha producido una desvinculación de ella, con clara tendencia hacia los servicios del sector turístico al que se dedica el 45%, seguida por el 30% a la construcción y 20% al industrial, siendo insignificante el agrícola.

El padrón municipal referido al 1 de mayo de 1996, en el que la diputación Beal con 2.270 habitantes, 1.150 hombres y 1.120 mujeres, es considerada como entidad colectiva en la nomenclatura del INE y se articula en los poblados(entidades colectivas) de Beal, núcleo y diseminado, con una población de 215 habitantes(121 hombres y 94 mujeres); El Estrecho de San Ginés, núcleo y diseminado, con 587 habitantes(305 hombres y 282 mujeres); Llano del Beal con 1.462 habitantes (721 hombres y 741 mujeres) y San Ginés de la Jara, 6 habitantes(3 hombres y 3 mujeres).

Fiestas patronales y romerías   Beal, 22 al 30 de junio

  San Ginés de la Jara, romería, 22 de agosto

  Llano del Beal, Semana Cultural, 30 de agosto a 8 de septiembre

  Resumen extraído del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

Galería de imágenes de El Beal

Campo Nubla En el confín Oeste del término municipal de Cartagena y asurcana con el de Fuente Álamo, llegamos a la diputación de Campo Nubla donde el panorama es tremendamente subyugador en su topografía, pues desde las alturas del Morro del Fraile hasta los Cabezos del Pericón de Sur a Norte disfrutaremos de una gran variedad paisajística.

El territorio de la diputación de Campo Nubla se encuentra a una distancia media de la capital municipal de unos 17 km y su comunicación principal con ella es la CN - 332, que enlaza en este tramo Cartagena con el Puerto de Mazarrón. Sus límites son por el Norte con la diputación de Aljorra, por el Sur con la de Los Puertos, por el Este con la de Los Puertos y La Magdalena y por el Oeste con el término municipal de Fuente Álamo.

Las primeras referencias sobre este territorio y relacionadas con labores agrícolas es del año 1559, en que los herederos de Sebastián Vicente se vieron obligados a vender sus tierras a causa de las deudas contraídas por las epidemias. Y en el año 1561 son ya 13 los propietarios de la tierra que han levantado sus casas fortificadas. En cuanto a las noticias sobre el uso de la dehesa de Campo Nubla son frecuentes en los documentos municipales y de ella se dice en el año 1577 que... tiene una legua de ancho y legua y media de largo, linda por una parte término de la ciudad de Lorca y por la otra el lugar de Fuente Álamo, término de Murcia, y por la otra parte de esta ciudad por do dicen la cordillera de los cerros del Puerto Viejo y el Puerto El Saladillo y Puerto el Judío y Sierra del Rincón de Campo Nubla, y de la dehesa de Cartagena que se extendía una legua alrededor de la ciudad.

Tierra de frontera pues, en el año 1581, con motivo de los peligros de invasión por una escuadra argelina, entre las medidas que se toman... se pondrán guardas entre La Atalaya y Lorca en el Cerro del Palomarejo, cerca de Campo Nubla y en el de Aguaderas para que transmitan señales... Su posesión fue objeto de un largo litigio entre Murcia y Cartagena, al pretender cada una de ellas anexionársela a su término municipal, lo que dio lugar a un largo pleito.

Sus parajes y caseríos son citados frecuentemente en los libros capitulares, así en el último tercio del siglo XVI encontramos el Rincón de Sumiedo y Tallante, pues cerca de ellos discurría el camino real de Cartagena a Lorca, hasta unirse con el camino de Mazarrón a Lorca. En el primer recuento en que se tiene en cuenta a los moradores del campo y que se lleva a cabo en el año 1683, entre los parajes que podemos identificar con esta diputación y su población se encuentran Pericones con 8 habitantes y Puerto del Judío con 1.

Era entonces una larga y estrecha franja de terreno que se extendía desde La Azohía hasta Fuente Álamo, dedicándose exclusivamente a pastos y a la recolección de productos silvestres entre sus tupidos lentiscares, especialmente la grana. La calidad de sus tierras dieron lugar al progreso de las roturaciones, estimándose además como un lugar seguro por su alejamiento de la costa quedando a cubierto de las incursiones de piratas y berberiscos.

Habrá que esperar al año 1715 en que, con motivo del impuesto del reparto de la sal, figuran reunidas Campo Nubla y Los Puertos entre las 17 diputaciones que componen el término municipal, con 86 vecinos, 344 habitantes y un 6´1% de porcentaje.

Cuando en el año 1755 se publican las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, entre los datos que corresponden a esta diputación figuran los asientos de los bienes propios de la ciudad y de algunas instituciones eclesiásticas que son los siguientes: la ciudad de Cartagena, los Colegios de la Compañía de Jesús de Cartagena y Lorca, la Cofradía de Santa Bárbara, el Cabildo Eclesiástico de la ciudad de Cartagena y el Obispo de esta ciudad.

En el año 1755 existen dos molinos harineros y en 1758, aunque el dato reúne las diputaciones de Campo Nubla y Los Puertos, indica la existencia de 152 vecinos y 1.896 fanegas de tierra. En el año 1771, también en conjunto Campo Nubla y Los Puertos hay 990 vecinos de ambos sexos y 1.188 habitantes. En la articulación básica del censo de Floridablanca efectuado en el año 1787, figura la diputación de Campo Nubla como aldea de realengo y con alcalde pedáneo, entre las 17 que componen el término municipal, con 1.352 habitantes.

En un estado que en 1796 nos manifiesta en su obra Vargas Ponce, entre las 21 diputaciones que comprende la jurisdicción de Cartagena, la de Camponubla tiene 202 vecinos, 67 yuntas mayores, 67 menores, 20 de vacuno y 10 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 136 fanegas y 5 celemines. Y al año siguiente el mismo autor nos da 136 vecinos, 305 hombres y 230 mujeres, 32 yuntas mayores, 76 menores y 10 de vacuno, correspondiéndole 48 fanegas y 5 celemines.

Entre las escasas referencias del siglo XIX transcribimos el siguiente estado de población del año 1845: 263 vecinos, 1.283 almas, 677 varones y 606 mujeres. Y una descripción del territorio de Campo-Nula (sic) y Puertos de dos años después: Todas las tierras que contiene son inferiores y blancas algún arbolado y el mayor terreno montuoso sin aprovechamiento con ramblas y tierras incultas y eriazos.

En el siglo XX la diputación de Campo Nubla se divide en tres barrios que en el Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, comprende los siguientes caseríos, entre los que se distribuyen los 333 edificios y albergues así como sus 1.326 habitantes de hecho y 1.390 de derecho: Los Arroyos, 9, 42 y 43; Los Cañavates, 5, 16 y 16; Casa Altas, 5, 19 y 19; Casas de Abajo, 6, 27 y 32; Casas de Cañavate, 5, 15 y 15; Casa de la Huerta, 8, 29 y 28; Casa de Saura, 5, 17 y 18; Casas de Tallante, 9, 30 y 33; Casas-Tejadas, 5, 36 y 36; Los Colorados, 5, 14 y 14; Collado de Tallante, 8, 39 y 41; Ermita de Tallante, 23, 63 y 68; Las Escabeas, 8, 22 y 22; Los Faustinos, 8, 18 y 18; Los Garcías, 5, 22 y 22; Los Ginorros, 5, 21 y 21; Los Gómez, 6, 24 y 26; Los Hernández, 5, 26 y 28; Los Juanetes, 8, 22 y 22; Los Lázaros, 6,20 y 20; La Manchica, 17, 67 y 74; Los Pérez, 10, 30 y 33; Pueblo Roto, 8, 22 y 22; Los Puntales, 5, 19 y 21; Los Valencianos, 5, 24 y 24; y grupos inferiores inhabitables y edificios diseminados, 144, 642 y 674.

En la Guía oficial de 1923 esta diputación se divide en tres barrios que comprenden los siguientes parajes: Los Arroyos, Los Almendros, Los Aguados, Casas de Subiela, Los Cabezos, La Capellanía, El Collado, Cuesta de Valdelentisco, Los Cojos, El Cobije, El Cabildo, Los Derramadores, Los Díaz, La Ermita, Los Fuentes, Los Hermosillas, La Huerta, Los Lázaros, La Manchica, La Malina, Molino, Mahona, Los Méndez, Los Navarros, Los Pérez, Los Paganes, Pelaran, Los Puntales, Los Ruizes, Rincón de Lunisedo, Rincón de Tallante, Santa Bárbara, Los Serranos, Lo Solís, Tallante, Torre de la Campana y La Torre.

Según el censo de población practicado por el Ayuntamiento en 1930, tiene esta diputación 1.591 habitantes de derecho y 1.585 de hecho, y está dividida en tres barrios que comprenden los caseríos y parajes siguientes: Tallante, Rincón de Sumiedo, Los Pérez, Manchica, Casas Altas, Casas de Abajo, Casas de Cañabate, Casas de la Huerta, Casas de Saura, Casas Tejadas, Los Arroyos, Los Cañavates, Mahoma, Los Martínez, Los Gómez, Los Colorados, Collado de Tallante, Las Escabeas, Los Faustinos, Los Garcías, Los Ginorros, Los Hernández, Los Juanetes, Los Lázaros, Pueblo Roto, Los Puntales y Los Valencianos.

En cuanto a molinos de viento, según el censo municipal, en el año 1956 tan sólo existe funcionando uno de moler.

La evolución de la población desde el año 1960 es claramente descendente y a partir de 1991 se aprecia una lenta recuperación, evaluándose en 253 las viviendas, de las que 130 están desocupadas, de su poblamiento claramente diseminado 392 habitantes.

El Padrón municipal de habitantes en 1 de mayo de 1996 distribuye sus 297 habitantes, 150 hombres y 147 mujeres, en la siguiente forma: Los Arroyos 8 (5 y 3); Casas de Tallante 20 (10 y 10); Casas del Molino 2 (1 y 1); Collado de Tallante 68 (38 y 30); Ermita de Tallante 91 (44 y 47); Los Escabeas 8 (4 y 4); La Manchica 16 (6 y 10); Los Navarros Bajos 45 (24 y 21); Los Pérez 15 (8 y 7); y Rincón de Tallante 24 (10 y 14).

De la ermita de Tallante la primera referencia documental que hemos obtenido de su existencia es del año 1790 y debió ser construida muy cerca de esta fecha en los terrenos de algún hacendado. Posteriormente vuelve a citarse en documentos del año 1803 en los que ya consta su advocación de San Antonio de Padua. Hoy día se ha transformado en iglesia y en ella se constituye la parroquia nº 167 del arciprestazgo nº 17 (Fuente Álamo). En el año 1986 se urbanizaron sus alrededores construyéndose en su fachada principal una plaza pública a la que se le dio el nombre de Luis Tallante. El cementerio también está bajo la misma advocación.

En el caserío del Rincón de Tallante existe también una pequeña ermita bajo la advocación de Santiago Apóstol, que fue inaugurada el día de Santiago del año 1940 tras haber decidido los vecinos su construcción para acoger la imagen del Apóstol que se conservaba en la finca Los Patricios y a la que tenían una gran devoción. El edificio es de planta rectangular y su fachada principal está rematada por una espadaña cuya campana da aviso a los moradores del campo, además de cualquier circunstancia, de la celebración de los oficios religiosos.

Otro de los edificios singulares dignos de citar es la denominada Torre de la Campana, que aunque muy camuflada tanto por el encalado con que ha sido revestida y las construcciones que se le han agregado, se conserva en toda su planta, debió cumplir misión de refugio o casa fuerte de los agricultores de la zona, ante las amenazas de las incursiones berberiscas. Su origen puede ser muy remoto ya que las noticias sobre las incursiones de piratas datan de finales del siglo XV, por lo que los grandes heredamientos contaban con una torre defensiva, junto a las casas y almacenes.

Fiestas patronales y romerías   * Tallante, 8 al 15 de junio

  * Rincón de Sumiedo, 22 al 25 de julio

Galería de imágenes de Campo Nubla

Canteras Esta diputación es el nexo de unión de la capital municipal, de la que se encuentra a una distancia media de 5´5 km, con la zona oeste del término municipal que linda con el mar, pues por ella discurre la MU - 6802, vía principal de acceso a la playa del Portús, Cabo Tiñoso, Isla Plana y La Azohía, lugares todos de gran importancia en el desarrollo turístico-cultural.

Esta diputación está sometida en su zona norte al impacto de un importante desarrollo urbanístico, lo que demanda un urgente estudio sobre la necesidad de comunicaciones y servicios. La zona sur es de una gran belleza paisajística pues desde las alturas de Roldán (470 m) y Cabezo de la Estrella (412 m), se domina todo el litoral, desde La Torrosa a la playa del Portús.

Limita al Norte con las diputaciones de La Magdalena y El Plan, por el Sur con el Mar Mediterráneo, por el Este con la diputación de San Antonio Abad y por el Oeste con la de Perín. En el litoral que corresponde a esta diputación encontraremos, aunque tras un difícil y escabroso acceso, las playas de Fatares y de la Parajola, así como los pequeños islotes de la Torrosa y de las Palomas. De gran interés militar son las dos ensenadas de Algameca, chica y grande, sobre todo en esta última, formada por las laderas de la Chapa y la Punta del Morral, constituyendo un pequeño puerto de uso para las unidades de la Armada. La Chica constituye un desagüe natural del Almarjal, comprendida su desembocadura entre el monte de Galeras y la Punta de la Veleta.

La denominación de esta diputación se debe a la existencia de unas canteras de arenisca o tabaire, material muy utilizado desde muy antiguo en las construcciones de la ciudad. También se la ha denominado piedra de las vacas, refiriéndose a la forma en que se transportaban en el siglo XVIII, carros tirados por bueyes o vacas, época de mayor empleo por el número de construcciones que se realizaron alrededor del Arsenal. Así recogen las crónicas que lo hacía el marqués de Campo Nubla don Antonio Rato, para contribuir a las obras del Hospital de Caridad, atravesando la ciudad repetidas veces despreciando el sol de mediodía en el estío, arreando por sí mismo los borricos que iban a las Canteras. En el año 1877 podemos leer en la prensa local el siguiente anuncio: Piedra de tabaire pajiza. De la mejor calidad. Se facilita a las obras de esta localidad a 5 ½ cuartos el pie cúbico y blanca superior a precios convenientes según las dimensiones. Para sus pedidos se avisará a casa de D. Juan Aroca, calle Honda 23, de lo que se deduce su empleo, a pesar del tiempo transcurrido.

El yacimiento es contemplado actualmente con gran interés, tanto desde el punto de vista de la arqueología industrial como en el aspecto paisajístico y por ello las organizaciones relacionadas con la conservación del medio ambiente tratan de establecer allí determinadas actividades.

En el repartimiento del año 1683, entre los 92 lugares en que se dividía el campo, encontraremos los denominados Atabayres y Algamecas con 26 habitantes, sin que podamos precisar si el primero se corresponde con la actual Canteras, pero es lógico el establecimiento en estos lugares donde el hombre desarrolla actividades laborales como son las relacionadas con la construcción y la pesca. En cuanto a las Algamecas es conocido desde muy antiguo por ser lugar por donde frecuentemente efectuaban sus incursiones los piratas berberiscos, siendo necesaria la presencia de guardas de la costa. En el siglo XVIII se desviaron las aguas de la rambla de Benipila para que desembocaran por La Algameca Chica y no en el puerto, desecando el Almarjal cuyas aguas produjeron tantas epidemias.

No aparecerá este topónimo ni en el reparto de la sal del año 1715 ni en el catastro de Ensenada del año 1755, ni en el de Floridablanca del año 1787. Será diez años después en el censo de Godoy cuando nos aparezca citada Canteras como diputación, hasta entonces su territorio estaba incluido en la de San Antón, pero sin especificar la distribución de la población en el campo.

En un estado de 1796 manifiesta Vargas Ponce que hay en esta diputación 76 vecinos, 4 yuntas mayores, 10 menores, 8 de vacuno y 4 cerdos, correspondiéndole en el reparto de la sal 43 fanegas y 8 celemines. Y al año siguiente el mismo autor señala 66 vecinos, 103 hombres y 85 mujeres, 11 yuntas mayores, 24 menores y 18 de vacuno, correspondiéndole en el reparto de la sal 17 fanegas y 11 celemines.

El reconocimiento oficial de la existencia de la diputación de Canteras se hará en el Cabildo municipal de 20 de diciembre de 1810, en que las 17 existentes pasan a 21: San Antón, Plan, Miranda, Albujón, Aljorra, La Magdalena, Perín, Campo Nubla, Hondón, San Félix. Alumbres, San Ginés, El Lentiscar, La Palma, Los Médicos, Santa Ana, Pozo Estrecho, Santa Lucía, Concepción, Garbanzal y Canteras.

En el año 1845 la estadística de población nos indica la existencia de 122 vecinos, 514 almas. Y un documento de dos años después describe a esta diputación en la siguiente forma: Hay tierras blancas de 2ª calidad, viñas y arbolado con algunos olivos, mucha parte montuosa, inculto y eriazo y algunas tierras de riego de noria sacad con caballería. También hay una rambla.

En el caserío de Los Patojos se organizaba en estos años el 24 de junio una gira al merendero del tío Blas, sitio popularizado con el nombre de ¿las higuericas¿, establecimiento donde se condimentaba el sabroso pollo con tomate del gallinero de Salvador y las costillas de lomo de la tabla y como cocinera Inés, su jaquetona mujer. Para el transporte había que avisar a Campillo el tartanero.Su proximidad a Cartagena y la bondad del clima, llevaron a algunas familias de relevancia social a establecer su residencia en esta diputación, entre la que destacamos la finca de D. Justo Aznar en el paraje del "pescado frito".

Cuando a principios del siglo XX comenzaron los trabajos para la traída de aguas a Cartagena, procedentes de los distintos manantiales, la Compañía de aguas Los Cartageneros en el año 1904 construyó en esta diputación el mayor de los tres depósitos programados. Sus dimensiones son 62 x 15x 9 metros y está cubierto por bóvedas de cemento armado de 10 cm de espesor, 18 m de luz y 3 m de flecha. La capacidad es de 9.000 litros y los otros dos de 4.000 y 6.000 litros.

Del Nomenclátor publicado por la Dirección General de Estadística, con referencia al 31 de diciembre de 1920, tomamos, en la que a Canteras se refiere los datos siguientes: Los Blases 12 edificios, 41 habitantes de hecho y 42 de derecho; Canteras 196, 482 y 480; Casas del Palmero 63, 148 y 149; Los Díaz 92, 265 y 272; Ermita Vieja 7, 39 y 40; Los Garcías 30, 71 y 71; Las Marraneras 10, 27 y 28; Paraje del Majuelo 14, 66 y 66; Los Patojos 33, 96 y 96; Los Pinochos 9, 20 y 20; Topos 12, 22 y 22; Tentegorra 74, 174 y 176; grupos inferiores al caserío y diseminados 7, 46 y 46. Lo que totaliza 559 edificios, 1.497 habitantes de hecho y 1.508 de derecho.

En el año 1923 es una de las 23 diputaciones que comprende el término municipal de Cartagena, quedando dividida en cuatro barrios con los siguientes parajes y caseríos: Camino de Galifa, Casas del Patojo, Casas de Roldán, Las Marraneras, Los Pozos, El Palmero, Tentegorra y Los Garcías.

Diez años después está dividida en cuatro barrios que comprenden los siguientes caseríos y parajes: Los Blases, Canteras, Casas del Palmero, Los Díaz, Ermita Vieja, Los Garcías, Las Marraneras, Majuelo, Los Patojos, Los Pinochos, Topos, Tentegorra, El Cabildo, Cuesta de Galifa, Los Roses, Algameca Grande y Los Escarihuelas.

Según el censo de población confeccionado por el ayuntamiento en 1930 tiene esta diputación 2.549 habitantes de derecho y 2.534 de hecho.

Por acuerdo municipal de 14 de julio de 1937 esta diputación pasó a denominarse García Lorca.

La distribución de su población en el año 1991 es la siguiente: en Los Blases 843 habitantes, 441 hombres y 402 mujeres, asentados en 187 viviendas en núcleo y 23 en diseminado; en Los Garcías, que abarca El Rosalar y Poblado de Marina, 522 habitantes; en Los Patojos 1.030 habitantes; en La Algameca 11 habitantes; en Los Díaz 102 habitantes; y en Canteras 2.938.

El padrón municipal de habitantes correspondiente a 1 de mayo de 1996 arroja la siguiente distribución: Algameca, 6 hombres y 4 mujeres; Canteras, núcleo y diseminado, (incluye La Loma y Urbanización Alcalde de Cartagena), 1.613 hombres y 1.582 mujeres; Los Díaz, núcleo y diseminado, 62 hombres y 64 mujeres; Los Garcías, núcleo y diseminado, (incluye Poblado de Marina y El Rosalar), 193 hombres y 194 mujeres; Los Patojos, núcleo y diseminado, (incluye barriada San José Obrero y Urbanización La Vaguada), 768 hombres y 776 mujeres; Tentegorra, núcleo y diseminado, 176 hombres y 175 mujeres. Ello representa un total de 5.613 habitantes, 2.818 hombres y 2.795 mujeres.

Desde el siglo XVII, aproximadamente año 1643, en esta zona existió un oratorio en la Cañada del Hambre en la CC - 6804 que une el poblado de Canteras con Molinos Marfagones, que más tarde se convirtió en ermita bajo la advocación de la Virgen de la Soledad, hoy totalmente destruida, que era utilizada por los vecinos de ambos lugares y La Magdalena y Perín. El oratorio y posterior ermita estaba situado en los terrenos de una finca particular propiedad de José Lorenzo Galinsoga. La posterior construcción en cada uno de estos pueblos de su ermita la dejó sin un uso regular cayendo, a partir del año 1940, en el abandono y deterioro progresivo, hasta su total destrucción para evitar su irregular ocupación.

Se construyó la nueva ermita en Canteras, a mediados del siglo XIX, aproximadamente año 1858, bajo la misma advocación que la anterior, y la barbarie iconoclasta de los primeros días de julio de 1936 la dejó sin imágenes y asolada. Finalizada la guerra civil se inició su reconstrucción y tras varias remodelaciones finalmente se llegó a una nueva construcción en el año 1957, siendo actualmente la parroquia 115 del arciprestazgo 14 (Cartagena Norte). El cementerio está bajo la advocación de Santa Emilia.

En cuanto al patrimonio arquitectónico militar citaremos al castillo de la Atalaya, situado a una cota media de 230 m en el monte del que toma su nombre y se construyó entre los años 1773 y 1788. La traza de este fuerte es un trapecio cuya base mayor mira al S y SE. En la parte central se eleva un edificio abovedado cuya planta es una U en la cual se hallan situados todos los locales para el servicio del fuerte. En el patio interior se hallan los aljibes. En época cantonal se le denominó Castillo de la Muerte.

La batería antiaérea de Roldán estásituada en la cima del monte del mismo nombre a una cota media de 485´76 m y fue artillada en 1932 con cuatro cañones antiaéreos Vickers. En 1965 quedó fuera de servicio y posteriormente se ordenó su desartillado.

La batería de costa de La Parajola situada en las inmediaciones de La Algameca Grande, al O de la ensenada, en una cota media de 164´46 m y a media ladera de la loma de su mismo nombre, se artilló en el año 1928 y su desartillado se realizó en 1994.

Concluiremos con la cita de las instalaciones logísticas de la Base Naval que ocupan principalmente las dos Algamecas y su territorio aledaño y también el Ejército de Tierra ha reunido en estos últimos años, en el paraje de Tentegorra, sus unidades militares.

Próximo a estas instalaciones se encuentra uno de los espacios más interesantes para el recreo de viandantes y dotado de un abundante arbolado, por ello existen varios clubes sociales en su cercanía, Tentegorra, Naval de oficiales y suboficiales.

Fiestas patronales y romerías   Canteras, 2 al 5 de agosto

  * Tentegorra, 13 al 15 de septiembre

  * San José Obrero, 24 de abril a 5 de mayo

  * Algameca, 14 al 18 de agosto

  * El Rosalar, 4 al 8 de septiembre

  * La Vaguada, 21 al 30 de junio

  Resumen extraído del libro "Los pueblos de Cartagena" de Juan Antonio Gómez Vizcaino

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