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Miércoles 4 Enero 2017 | Visto: 625 veces
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Para CTSSP el informe del Consejo de Estado, de mayoría conservadora y aprobado por unanimidad, viene a demostrar lo que ya sabíamos todos, que el Ministerio de Defensa es el responsable de la mayor catástrofe de la historia moderna del Ejército español en tiempos de paz, el siniestro que costó la vida a 62 militares que regresaban de Afganistán en el Yak 42 el 26 de mayo de 2003, cuyo máximo responsable era el ex Ministro Federico Trillo.
Según CTSSP, Trillo fue el responsable del incumplimiento legal de la obligación de comprobar e inspeccionar la actividad de los contratistas, más aún en actividades de riesgo que resultó una suerte de chapuzas de sucesivas contrataciones y subcontrataciones por las que el Estado pagó 149.000 euros en la contratación del avión y la subcontrata última percibió sólo 36.500 euros. ¿Dónde están los 112500 euros que faltan? Más vergonzoso, si cabe, fue el proceso de identificación falso de nada menos que 30 cadáveres, en los que intervinieron tres militares no forenses condenados a penas de prisión, uno de ellos murió sin cumplir la condena y los otros dos fueron indultados por Mariano Rajoy.
Un dato esencial para delimitar la responsabilidad de Trillo fue que hizo caso omiso al informe secreto del Centro de Inteligencia y Seguridad del Ejército (CISET) que, el 28 de abril de 2003, casi un mes antes del accidente, advertía: “Se están corriendo altos riesgos al transportar personal en aviones de carga fletados en países de la antigua URSS, su mantenimiento es como mínimo muy dudoso”.
El papel del Ministerio de Defensa después de la tragedia fue vergonzoso, provocador y chulesco, tal y como describe el Vicepresidente de la Asociación de las Víctimas: “Nos llegaron a expulsar del Ministerio a mi mujer y a mí, se nos envió una carta diciendo que deberíamos ir al psiquiatra porque nos estábamos volviendo locos, firmada por el secretario general de política de Defensa. A la semana siguiente otra diciendo que si nuestro hijo estuviera vivo estaría avergonzado del comportamiento de sus padres".
Ante hechos tan escandalosos ni Trillo dimitió, ni Aznar lo cesó en un Gobierno que tenía como Vicepresidente a Rajoy. El mismo que cuando llegó a la Presidencia no sólo no defenestró políticamente a Trillo, sino que lo premió nada menos que con el puesto de Embajador en Londres, sin que éste perteneciera al cuerpo diplomático ni dominara el inglés.
Por ello, CTSSP va a llevar dos iniciativas al próximo Pleno municipal:
Que el ayuntamiento inste al Gobierno de España a que cese a Trillo como Embajador de España en Londres.
Que el Ayuntamiento declare persona non grata al cartagenero Federico Trillo-Figueroa y Martínez-Conde.
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